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Saturday 26 Nov 2022 | Actualizado a 18:00 PM

Libros para después de la pandemia

El vespertino parisino Le Monde auscultó la opinión de 40 escritores acerca de un libro que aconsejarían

/ 14 de junio de 2020 / 06:11

¿Qué Mundo vendrá después? es la tenebrosa interrogante en la mente de los aterrados terrícolas quienes a diario esquivan la muerte en todo momento y cualquier lugar.

Bajo esa pregunta, el prestigioso vespertino parisino Le Monde auscultó la opinión de 40 afamados escritores acerca de un libro que cada cual de ellos aconsejaría a sus lectores. Entre las obras escogidas y las razones para ser incluidas se registra piezas maestras de la bibliografía universal y otras no tanto. En todo caso, la encuesta sirve para ponerse a tono con lecturas olvidadas o descuidadas o simplemente para descubrir otras de las que desconocíamos su valor o su sola existencia. Comienzo por destacar los 14 títulos más divulgados:

1.- La divina comedia, de Dante Alighieri (1472). Esta reseña nos dice lo esencial de nosotros mismos desde su inicio fervoroso: “Nel messo del cammin di nostra vita/mi retrovai per una selva oscura…”

2.- La vida por delante de Roman Gary (1975), quien fuera Agregado Cultural de Francia, en La Paz.

3.- Viajes en Italia de Stendhal (1817). Un homenaje a la bella Italia tan duramente golpeada por la horrible pesadilla.

4.- Los alimentos terrestres de André Gide (1897). Leerlo es evadirse para retroceder y repensar nuestra existencia en términos más dulces y humanos.

5.- Las almas muertas de Nicolás Gogol (1842). ¿Cuánto valen las macabras estadísticas que cada tarde nos traen las noticias del COVID-19?

6.- Las grandes esperanzas de Charles Dickens (1861). Cuando el héroe comprende que se equivocó en todo y que no le queda sino revenir sobre sus pasos.

7.- Al otro lado del espejo de Lewis Carroll (1871). La memoria se ejerce simultáneamente entre el pasado y el futuro y en medio del laberinto, la salida es difícil.

8.- Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes (1605-1615). Como el hidalgo, tendremos que inventarnos un futuro y mirar con nostalgia el pasado.

9.- De la democracia en América de Alexis de Tocqueville (1835). Se dice que en la historia no hay causas sino efectos. Uno de ellos será la invención de una nueva arquitectura democrática, con receta universal.

10.- Los ojos de Elsa de Louis de Aragón (1942). Solo la poesía nos ayudará a cruzar los puentes: celui que croyait au ciel/celui qui n’y croyait pas/tous deux adoreaient la belle/prisionniere des soldats.

11.- Cándido o el optimismo de Voltaire (1759). Después del terremoto de Lisboa (1775), el subsiguiente tsunami y otras calamidades, la reflexión del viejo cínico es que el objetivo no sea el poderío, sino el goce de la vida de cada cual.

12.- Le Cantique de l’apocalypse joyeuse de Arto Paasilinna (2009). Donde una pluma finlandesa describe lo cotidiano de una aldea que sobrevive a la debacle universal.

13.- Nunca volveré a ver el mundo de Ahmed Altan (2019). Textos redactados en una prisión turca, el peor de los infiernos que no apaga el ansia de vivir, pese a la escasa perspectiva.

14.- La constelación del perro de Peter Heller (2013). Novela que es una canción pastoral de elegía del apocalipsis que deja como elementos terminales solo la amistad y el amor.

Carlos Antonio Carrasco
es doctor en Ciencias Políticas, miembro de la Academia de Ciencias de Francia de Ultramar.

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EEUU: ¿una democracia en riesgo?

/ 26 de noviembre de 2022 / 01:51

Contra todas las encuestas y pronósticos agoreros, las elecciones de medio término no resultaron en la marea roja (republicana) que se preveía y que hubiera causado la consagración de Donald Trump como precandidato presidencial en 2024. Los demócratas, en cambio, exultaban alegría con el escrutinio, aunque pierdan la Cámara de Representantes (435 miembros), ya han consolidado su mayoría en el Senado (100), pese a la elevada inflación que castiga al pueblo todo. El gran ganador de la jornada es, a todas luces, el gobernador de la Florida Ron DeSantis (44 años), quien venció fácilmente su apuesta por la reelección, aminorando la ambición del exvicepresidente Mike Pence (63), ahora enemigo de Trump. Esa hazaña lo convierte en un potencial rival de Trump (76), autoproclamado para la candidatura republicana. Colateralmente el éxito de DeSantis contenta también a los opositores del trumpismo, que temen el retorno de quien creen que representa al conservadurismo más repulsivo y violento, como lo probó el ensayo de golpe de Estado que significó el asalto al Capitolio perpetrado por hordas iracundas el 6 de enero de 2020, fanáticas seguidoras del dogma conspiracionista. En la reciente campaña preelectoral el presidente Joe Biden (80) no ahorró epítetos para alertar a la población contra los partidarios radicales de su antecesor, diciendo incluso que el voto ciudadano podría preservar del riesgo más grande para la estabilidad de la democracia americana, frente a embustes de fantasías complotistas para sembrar la confusión.

Sin embargo, aún no están disipadas todas las medidas que podría adoptar una mayoría republicana en la Cámara de Representantes. He aquí algunas áreas de la controversia inter- partisana que los enfrenta:

En materia impositiva se congelaría la idea de Biden de imponer tributos a las grandes multinacionales para alimentar un fondo para combatir el cambio climático y fortalecer el sistema de salud. Se rechazarían mayores regulaciones en el reglón climático y restringir futuras exploraciones petroleras.

En cuanto a la ratificación senatorial de jueces y magistrados, los rojos se opondrían del todo o demorarían la venia necesaria.

Un tema que los confronta irrevocablemente es la prohibición del aborto y, más aún, la ayuda del Estado para ello. Si se adelantaría una ley federal en ese sentido, Biden ya anunció que vetaría su promulgación.

En lo que se refiere a la cancelación de las deudas estudiantiles a los bancos que beneficiaría a 40 millones de deudores morosos, se aduciría la falta de potestad presidencial para la aprobación de ese indulto y se anularía la iniciativa.

Igualmente, el intento de Biden de implantar alivios legales a los acreedores invocando equidad racial en favor de los labriegos negros y de otras minorías, se contrapone a agricultores blancos que objetan esa medida basada en la raza.

Las asignaciones presupuestarias destinadas a la seguridad social y a la asistencia médica deberán ser conservadas ante intentos republicanos de afectarlas. En ese caso, Biden vetaría esas tentativas.

Disposiciones concernientes a la protección del consumidor, como camino para limitar los efectos de la inflación, podrían verse anuladas.

En suma, es notoria la inclinación de Biden y de los demócratas en general por adoptar medidas que aminoren los problemas cotidianos de las clases más necesitadas, se enfrenta a la tendencia republicana de limitar el gasto público y moderar los programas de subsidio estatal en diversos rubros.

En el plano de la política exterior, la Cámara de Representantes tiene la capacidad de frenar o anular las asignaciones a la cooperación militar o económica al extranjero. En ese sentido, varios diputados ya electos manifestaron su deseo de revisar la asistencia militar y económica que se atribuye a Ucrania en su guerra contra Rusia. Los republicanos arguyen que es un pozo sin fondo, sin que se vislumbre un final que imponga la paz entre los beligerantes. Además, se ha mencionado la necesidad de auditar esos gastos por temor a casos de corrupción que ya se sospecha que incluye el desvío de armamento moderno en favor de grupos irregulares y/o criminales.

Carlos Antonio Carrasco es doctor en Ciencias Políticas y miembro de la Academia de Ciencias de Ultramar de Francia

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La ‘perrichola’

/ 12 de noviembre de 2022 / 01:21

Por enésima vez el Teatro de Champs Elysees presenta la famosa opereta de Jacques Offenbach (1819-1880), La Perichole (anagrama crudamente traducido como La perra chola). Esta bella pieza está inspirada en esa leyenda histórica acontecida a fines del siglo XVII en la entonces Lima virreinal cuando la actriz callejera Micaela de Villegas y Hurtado de Mendoza (1748- 1821), salta de las aceras al lecho del Virrey, como su favorita más cotizada. En aquella época, como hasta ahora, el exotismo de esas mujeres mestizas atraía el apetito libidinoso de los colonizadores españoles, ávidos de conocer, ver y oler qué ocultan las amplias polleras de las cholas. La trama, imaginada por el creativo Offenbach, radica en la inefable troika del amor, pues la perrichola mantiene sinceros amoríos con un joven de su clase que no acepta —al inicio— integrar el menage a trois que los sacaría de la miseria. La sublime epopeya musical remata en un final feliz, acompañada de los sones orquestales que el público aplaude con denuedo.

Tanto los decorados limeños cuanto el vestuario de estilo nos transporta a los aires de tradición y nos hace sonreír al ver —por ejemplo— a militares ventrudos con aparatosos uniformes y medallitas, como escapados de algún cuadro de Botero. De vuelta al periodo de las luchas por la independencia del estridentemente llamado “yugo español”, en realidad, doña Micaela inmortalizada como la perrichola muere en 1821, dos años antes de la proclamación de la República del Perú.

En cuanto al célebre compositor recordemos que su condición de judío y su doble nacionalidad franco alemana le acarrearon no pocos inconvenientes en un tiempo en que las relaciones entre esos dos países estaban lejos de ser una entente cordiale. No obstante, sus composiciones ligeras y alegres endulzaban la vida de los parisinos que se deleitaban atisbando las bragas de las bailarinas del Moulin Rouge al son del picante can-can, otra de sus populares obras que inspiraron al pintor Toulose- Lautreac en sus más conocidos afiches y que, aun hoy en día, alegran las veladas en los cabarets de Paris.

En cambio, el itinerario de las cholas, al menos en Bolivia, ascendió raudamente primero con la Revolución Nacional y luego con el proceso de cambio, cuando se decidió que el término “chola” era peyorativo y se acuñó el vocablo “señora de pollera”, eufemismo de ridícula inserción en lo “políticamente correcto”. Ahora esas admirables mujeres no solo acaparan la atención en las festividades religiosas o carnavaleras por sus frondosos indumentos, sino también por su desteridad en el alpinismo de los Andes o su coraje en el cuadrilátero pugilístico de El Alto, sin olvidar su ingenio emprendedor. Pero la culminación de ese ascenso vertiginoso se dio hace pocos días cuando la afamada revista TIME proclamó a la alcaldesa alteña Eva Copa como una de los 100 dirigentes más influyentes en el mundo, haciendo de ella la mejor embajadora de la gracia y el talento mediático de la cholita paceña cuyo atavío lució y difundió para las cámaras universales de Nueva York. Una distinción que muchos políticos y caudillos populares pugnan por alcanzar, en inútil empeño.

Carlos Antonio Carrasco es doctor en Ciencias Políticas y miembro de la Academia de Ciencias de Ultramar de Francia.

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Teocracia y represión en Irán

/ 29 de octubre de 2022 / 01:50

La función internacional me llevó a Teherán para participar en un seminario organizado por el UNFPA (Fondo de Naciones Unidas para actividades en población), realizado en 1974, pocos años antes de la defenestración del Sha Mohammad Reza Pahlavi y la asunción al mando supremo del ayatola Ruhollah Khomeini. La hermana gemela del Sha, Ashraf, fue la principal patrocinadora del evento y, por ello, el tratamiento que se nos brindó fue superlativo. Aparte de la audiencia especial en que recibió a los delegados la shabanu Farah Diva en el palacio Niavaran tuvimos la ocasión de ser huéspedes en varios hogares de la alta sociedad. Se trataba de demostrar que las jóvenes iraníes disfrutaban una cultura de valores occidentales. Y, en verdad, nuestras anfitrionas eran perfectamente trilingües, bailaban rock, fumaban y bebían a raudales. Pero en las calles, la situación era diferente: velos multicolores cubrían los rostros de las féminas, aunque esporádicamente había excepciones que exhibían sus faces descubiertas. En las universidades detectamos un temor particular a los agentes de la SAVAK, la tenebrosa policía secreta del sha. El apego a los dictados de Washington era notorio porque aún se recordaba el golpe digitado por la CIA para la evicción del primer ministro cripto socialista Mohammad Mosssadegh (1952-1953). A través de mis salidas por las callejuelas y los bellos bulevares de Teherán, o por el tradicional barrio de Chaleh Heydan, notaba un ansia de la población por occidentalizarse en la vestimenta, la música y las artes en general. Todos esos recuerdos me llevan a indignarme con la situación actual en ese país, heredero del admirable imperio persa. Los clérigos chiitas han resultado más sanguinarios que la nefasta policía y milicia de los Palehevi. Como en toda revuelta popular solo hace falta una chispa para encender aquella hoguera de difícil control, en Irán esa centella se llama Mahsa Amini, joven y lozana mujer perteneciente a la minoría kurda que descuidó la correcta inserción de su velo y murió en condiciones inconfesables. Las avenidas iraníes de decenas de ciudades se llenaron de manifestantes primero, principalmente, de la juventud femenina que luego se amplió con el apoyo de la ciudadanía en general. Los gritos de “mujeres, vida y libertad” se difundieron enfrentando a los comandos de seguridad gubernamental que reprimió a la ola femenil con inaudita brutalidad, como ocurrió el 30 de septiembre cuando a Nika Shakarami le aplastaron el cráneo en Teherán y a Sarina Esmailzadeh, en Karah, le propinaron golpes fatales en la cabeza; ambas de 16 años, murieron instantáneamente. A ello debe añadirse otras víctimas mortales que suman por decenas, más los heridos, contusos y desaparecidos. La bronca continúa con mayor intensidad encabezada por mujeres cuya ira incontenible es proporcional a su coraje. Sin embargo, la lucha es asimétrica porque el bravo pueblo se enfrenta a un sistema de gobierno bien cimentado en su aura religiosa y en los garrotes de la Pasdaran, o sea los guardianes de la Revolución Islámica, al mando directo del ayatola Khamenei, quien a sus 83 años es uno de los últimos revolucionarios que destronaron a la monarquía en 1979.

El aislamiento global que sufre el régimen por su persistente empeño en seguir su política nuclear ha provocado un rosario de sanciones que únicamente se levantaría si se reaviva el plan de acción (JCPA) repudiado por Donald Trump en 2018. Para salir de su soledad es de notorio conocimiento que Irán últimamente se ha aproximado a Rusia, proveyéndole inclusive sus eficaces drones en su combate contra Ucrania. Aparte de sus nexos militares con Siria, el Hamas palestino o el Hezbollah libanés, es sabida su política de cercanía diplomática con países latinoamericanos como Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia, siendo noticia de alta difusión la zalamera declaración de la embajadora boliviana en Teherán, Romina Pérez, apoyando la represión de las protestas femeninas.

Para quienes tenemos una alta estima para el legendario pueblo persa, causa congoja el anoticiarse que una vez más las aspiraciones por libertad y justicia de la nación iraní desembocan en frustración general, no obstante aún hay esperanzas que a falta de democracia, la fuerza de las calles pueda imponer un nuevo orden de cosas donde impere el Estado de derecho y la igualdad de género.

Carlos Antonio Carrasco es doctor en Ciencias Políticas y miembro de la Academia de Ciencias de Ultramar de Francia

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Una academia centenaria

/ 15 de octubre de 2022 / 00:55

El elegante palacio que se levanta en la calle La Perouse, cerca del Arco de Triunfo en el corazón de París, se viste de gala al festejar el primer centenario como sede de la Academia de Ciencias de Ultramar de Francia (ASOM).

Creada en 1922, como una entidad de servicio público tiene por objetivo primordial contribuir al progreso de los conocimientos científicos de los países y continentes de allende los mares, siguiendo las históricas rutas de exploradores y descubridores franceses de todos los tiempos. La ASOM asume la tarea de estudiar los aspectos científicos, políticos, económicos, técnicos, históricos, sociales y culturales de la problemática relativa a los países de ultramar. Para ello, reúne a personalidades francesas y extranjeras competentes, en el marco de un espíritu de completa objetividad y de entero desinterés abarcando los cinco continentes dentro del proceso de mundialización. Estudia con toda independencia los temas que el Gobierno central somete a su consideración, constituyendo una referencia autónoma bajo la tutela del Ministerio de la Enseñanza Superior, de la Investigación y la Innovación.

La ASOM se compone de 100 miembros titulares, 25 libres, 50 miembros asociados y 100 correspondientes. Está constituida por cinco secciones: 1) ciencias históricas, geográficas, etnológicas y lingüísticas; 2) ciencias políticas y administrativas; 3) ciencias jurídicas, económicas y sociales; 4) ciencias físicas, naturales y biológicas; 5) literatura, pedagogía, arqueología y bellas artes. Cuenta con una soberbia biblioteca especializada en asuntos relativos a las civilizaciones africanas, asiáticas y del Caribe.

Teniendo en cuenta que las nuevas dimensiones del desarrollo comprenden un conjunto globalizado en el que compartir el saber toma su sitio: la ciencia es un bien común de la Humanidad, la mundialización de los grandes desafíos del desarrollo, la necesidad de una estable gobernabilidad somete los elementos de la investigación al corazón de la decisión política amoblando puntos de reflexión que se discuten públicamente en las reuniones semanales de los viernes, bajo la inspiración de su divisa fundadora: saber, comprender, respetar, amar.

Por muchos años fui el único miembro de origen latinoamericano elegido a la academia, hasta que en 2018 se recibió al expresidente brasileño Fernando Henrique Cardoso, en su condición de eminente sociólogo, profesor universitario y perfecto francófono.

Las reuniones semanales de la ASOM son siempre motivo de grato y fecundo intercambio de ideas y opiniones, a veces encontradas, sobre los tópicos fijados en la agenda de debates. Indefectiblemente, comienzan con sentidos obituarios de homenaje a los miembros que fallecen regularmente debido a su avanzada edad, motivo para rememorar sus contribuciones al avance de la ciencia y a las dotes personales de aquellos ilustres occisos.

Esas reuniones las cultivo desde el 20 de noviembre de 1998, fecha de mi entronización en la academia con mi tesis sobre Alcides D’Orbigny, el naturalista francés que dejó su casa en La Rochelle para embarcarse hacia Bolivia, cuyos territorios selváticos aun inexplorados los recorrió durante siete años (1826-1833), alternando sus excursiones por el Brasil, la Argentina, Perú y Chile. Me pareció aquel tema, un puente pertinente para enaltecer la cooperación científica de Francia con la América Meridional, tan poco conocida en ese tiempo. Le correspondió recibirme en ese selecto cenáculo al académico Pascal Chaigneau, quien se refirió generosamente a mis modestos méritos para ingresar a la ASOM.

Cien años han transcurrido desde la fundación de esa magna empresa y día que pasa se añaden más laureles a su fértil ejecutoria en los campos de su competencia, bajo la batuta de su secretario perpetuo, el profesor Pierre Geny, secundado por un eficaz equipo administrativo.

Carlos Antonio Carrasco es doctor en Ciencias Políticas y miembro de la Academia de Ciencias de Ultramar de Francia.

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Discursos en las Naciones Unidas

/ 1 de octubre de 2022 / 01:59

A la 77H Asamblea General asistieron 150 jefes de Estado, de los cuales la mayor parte ocuparon la tribuna para exponer su opinión sobre los tópicos candentes de la agenda internacional. No obstante, sus arengas no se privan de referirse a temas caseros, sin interés universal: hablan para su público nacional, durante los 15 minutos que les son acordados, en riguroso orden protocolar. Con notoria descortesía, una vez cumplida su misión se retiran para no escuchar a sus homólogos, dejando la sala casi desierta u ocupada por funcionarios de modesto nivel. Son excepciones cuando el orador tiene máxima importancia, por ejemplo el presidente americano o celebridades como el Che Guevara o Nelson Mandela. En esta nota nos referiremos a los representantes latinoamericanos, evaluando su estilo retórico y los contenidos de sus mensajes, y los calificaremos de 1 a 10 puntos:

Gustavo Petro: socialista colombiano de corbata y sólida cultura, con perfecta dicción de la lengua castellana, improvisó una ardorosa defensa de la hoja de la coca y sus derivados, asegurando ser éstos menos nocivos que el petróleo o el gas, en el tinglado del sistema capitalista, por lo que recomendó el fin de la guerra contra las drogas y un nuevo modus vivendi entre productores y consumidores. Su repetitiva letanía casi eclesiástica sobre esas blasfemias, relegaron otros temas a simples accesorios. En la forma, fue el orador mas elocuente, en el fondo, no tanto. (Estilo: 10 puntos-Contenido: 6)

Gabriel Boric: otro socialista devenido presidente, conserva su estampa de agitador estudiantil que, en la parte central de su soflama, explicó el fracaso en el plebiscito chileno sobre su proyecto de nueva Constitución, con un sofisma apropiado: escuchar al pueblo. Leyendo intermitentemente sus notas, criticó la incursión militar rusa en Ucrania, pero también la crisis humanitaria en Venezuela y en Nicaragua. Nivel de alto coraje, frecuentemente soslayado fue su reprobación a las agresiones israelíes contra el pueblo palestino. (Estilo: 6-Contenido: 8)

Nahib Bukele: el controvertido autócrata que controla El Salvador, quiso hacer una analogía de la vecindad con Estados Unidos, comparando al hábitat de casas vecinas, alegoría artesanal solo redimible por su exitosa fumigación de las pandillas vandálicas que imperaban en el pueblo chalaco, donde hoy reina la seguridad ciudadana. Su sermón provincial de elevado decibel, cuando menos despertó al auditorio de la siesta vesperal. (Estilo: 6-Contenido: 5)

Jair Bolsonaro: contó a la Asamblea los logros obtenidos durante su gobierno, incluyendo la espectacular producción de granos, como plataforma para justificar la campaña electoral para su reelección, fustigando sin nombrarlo a su contrincante (Lula) por las infracciones penales por la que fue encarcelado. En cambio, su ejecutoria en la Amazonía fue insuficiente para mitigar la crítica multilateral. Se mostró partidario de entablar negociaciones para restaurar la paz en el conflicto ruso-ucraniano. (Estilo: 6-Contenido 7)

Alberto Fernández: ocupó gran parte de su peroración a relatar la narrativa oficial del intento de magnicidio de la vicepresidenta Cristina Fernández, sin lograr conmover a la audiencia. Naturalmente, se refirió a la reclamación para recuperar la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, explicando la raíz histórica de propiedad de esos territorios insulares. (Estilo: 4-Contenido: 5)

Luis Arce Catacora: Leyó su disertación proponiendo 14 puntos, entre los que destacó su modelo económico social comunitario productivo, citando cifras que apoyan sus laureles. No podía faltar su fobia anticapitalista, y aseguró la explotación racional y soberana del litio. También pregonó la regionalización en el combate al trafico de drogas. Hizo alusión al derecho al mar para los países sin litoral. Sobre la reivindicación marítima denunció la usurpación del litoral boliviano, sin mencionar al agresor, dejando la incógnita para quienes no están al tanto del pleito. No faltó su fino humor cuando afirmó que la Justicia en Bolivia es independiente. Sobre el embargo americano a Cuba, denotó desconocer que la Asamblea General solo produce “recomendaciones” que no son vinculantes. (Estilo: 5-Contenido: 7)

Pedro Castillo: dejando a buen recaudo su ampuloso sombrero, se vistió como ciudadano normal y leyó un docto alegato sobre la agenda pendiente de la ONU. Simultáneamente condenó la agresión rusa a Ucrania y los recurrentes ataques de Israel al pueblo palestino. Indudablemente, fue una pieza bien estructurada y de tono equilibrado. Sorprendió su apoyo a la reclamación argentina sobre las islas Malvinas. Cuando al epílogo de su homilía, ensayó improvisar, la pifia se hizo evidente. (Estilo: 6-Contenido: 8)

Carlos Antonio Carrasco es doctor en Ciencias Políticas y miembro de la Academia de Ciencias de Ultramar de Francia.

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