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lunes 10 ago 2020 | Actualizado a 15:22

Falso afán

Solo en Santa Cruz, el Cenetrop reportó una demora de 20 días para emitir resultados. Más de 4.000 pruebas rezagadas. Capacidad de procesar 500 por día cuando le llegan 1.500.

/ 5 de julio de 2020 / 17:40

En Riberalta, ciudad intermedia del departamento el Beni, se instaló un centro para atención de pacientes con COVID-19 con capacidad de 40 camas. Esta semana, se anunció el colapso de ese centro pero también de otros de atención de otras dolencias en esa ciudad.  Los datos proporcionados por la doctora Mauren Cuba, de la Red de Salud de Riberalta, son reveladores: la ciudad supera los 100.000 habitantes. Es previsible que el 5% de la población requiera atención hospitalaria, lo que supondría unas 5.000 personas, durante todo el periodo de la pandemia. Si se internaran cada 15 días 40 pacientes, se necesitarían 65 meses, unos cinco años para mantener un nivel de lleno completo de la escasa infraestructura. Si hay más de 40 pacientes cada 15 días el centro COVID-19 colapsa. Y eso es lo que está sucediendo. Queda en evidencia que no se tomaron las mínimas medidas para garantizar la atención de enfermos, sin tomar en cuanta si esos 40 tienen lo básico: respiradores, unidades de terapia intensiva y un largo etcétera. Un problema adicional es el contagio del personal de salud por no contar con los equipos de bioseguridad. En la última semana se reportaron 56 médicos y 81 de otro personal en salud infectados, lo que provoca escasez de profesionales para atender a víctimas de la pandemia y de otras enfermedades.

La misma fórmula se puede aplicar para cualquier otra ciudad del país. La Paz, con un millón de habitantes, tiene dos centros COVID. Uno con 90 camas “colapsado” que obligó a abrir otro con casi 60 camas. Unas 150 camas para un millón de habitantes, de los que, según estadísticas, un 5% podrá necesitar recibir atención en un hospital.  Esto al margen de médicos y personal de salud infectados en otros centros de otras especialidades. Según el Sindicato de Ramas Médicas, Sirmes, más de 300 profesionales están infectados, lo que obligó al cierre temporal de atención de otras especialidades, por ejemplo, en varios de los hospitales de especialidades del complejo de salud de Miraflores. 

Estos datos demuestran que es muy fácil llegar al colapso porque no se tomaron las mínimas previsiones. Otro botón de muestra es que el requisito de las pruebas o test como método de conocimiento y control de casos positivos es en extremo escaso y lo poco que hay también colapsó. Solo en Santa Cruz, el Cenetrop reportó una demora de 20 días para emitir resultados. Más de 4.000 pruebas rezagadas. Capacidad de procesar 500 por día cuando le llegan 1.500.

Se supone que, en algún momento, éstos y otros datos nos revelarán con crudeza la inconsistencia de las medidas adoptadas para enfrentar la emergencia sanitaria. Mucho ruido y pocas nueces, dicen los sabios. Falso afán dicen los abuelos cuando se refieren a quien hace alarde de que hace pero que, en los hechos, no hace nada que no sea escándalo. Además de falso afán, zancadillas, como la corrupción en la compra de los 170 respiradores que derivó en el precintado de la oficina estatal que autoriza las compras de insumos médicos contra la pandemia y echó por tierra el anuncio de, por ejemplo, el Alcalde de La Paz, de compra de 500.000 pruebas,  reducidas luego a 250.000 y que, finalmente quedaron en cero. Falso afán.

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Un guionista malvado

El discurso político del Gobierno plantea “posicionar la idea fuerza”

/ 20 de junio de 2020 / 06:35

Jueves 18 de junio: la señora Jeanine Añez lee un discurso en la Academia de Policías. Horas después sus Ministros de Gobierno, Arturo Murillo, y de Defensa, Fernando López, leen una declaración, aupados por las cúpulas de las Fuerzas Armadas y la Policía, en el hall de Palacio de Gobierno.  A los tres les mandan leer casi lo mismo:

Añez: “Es el camino que el gobierno y la enorme mayoría de las familias y los hogares bolivianos queremos. El camino de la unidad, el camino de los bonos, el camino de reactivar la economía, el camino de cuidar la salud, el camino del orden, de la democracia y de la ley. En suma, el camino de ayudarnos entre todos”.

Murillo: “La enorme mayoría del pueblo boliviano no quiere una Bolivia donde unos bolivianos enfrenten a los otros, quieren una Bolivia donde unos bolivianos ayuden a los otros”.

López: “El camino de la presidenta es el camino de la democracia y de la unidad de todos los bolivianos, es el camino donde unos bolivianos ayudan a los otros”.

Al margen de exponer a sus repetidores y a la propia cúpula del gobierno al ridículo, el redactor de discursos de Palacio expone un limitado dominio del idioma español. No usa sinónimos ni la riqueza de las palabras para expresar de otro modo un mismo concepto. Denota pereza en procurar impacto para la más básica consigna de la teoría del discurso político que plantea “posicionar la idea fuerza” que, en este caso, es mediocre y burda: el MAS es malo, Jeanine es buena.  En ese a afán no tiene problema en hacer repetir lo mismo a los más prominentes representantes del gobierno de un país.

Si en la columna hubiese más espacio, podríamos demostrar más pereza intelectual, ya que tanto la señora Añez, como sus Ministros Murillo y López, repiten (leen) también, casi calcadas, las mismas acusaciones, adjetivos y amenazas contra el Movimiento al Socialismo y su jefe Evo Morales.

Es el mismo libretista que le hace afirmar a la señora Añez que las compras y adquisiciones estatales son transparentes y se las puede revisar en páginas web, que provee de materiales médicos, equipos de bioseguridad, de respiradores y ventiladores, de unidades de terapia intensiva, de pruebas de COVID-19, de aplazamiento del pago de deudas a la Banca y otras mentiras. Veamos solo uno de esos ejemplos, el tema de la Banca manejado con trampa por el gobierno: la ley dice que todos los deudores no pagan créditos sino hasta seis meses después de levantada la cuarentena. Ella firmó un decreto que cuenta los seis meses desde que empezó la cuarentena y quienes tienen salario fijo deben pagar luego de tres meses de iniciado el aislamiento obligatorio. Es el mismo libretista que le hizo leer que castigará la corrupción “caiga quien caiga”, otra mentira. Cuando la Asamblea Legislativa aprobó una ley para que haya elecciones nacionales hasta el 2 de agosto, le hizo firmar una carta en que reclamaba que lo comicios se realicen el 6 de septiembre. Ahora que la fecha del sufragio es el 6 de septiembre, le hace decir que “¿quién se va a morir si se aplazan las elecciones por uno o dos meses más?”.

El redactor de discursos es malvado. No tiene reparos en exponer a una presidenta y a dos de sus más influyentes ministros, por tanto, a todo un país, al disparate y el absurdo.

Freddy Morales es periodista

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Benditos fiesteros

Se anuncian ahora ‘vuelos solidarios’ en favor de quienes se encuentran lejos de sus hogares no porque sea su derecho, sino, para intentar echar tierra sobre unas veleidades lúdicas irrefrenables.

/ 9 de mayo de 2020 / 06:11

A mes y medio de declarada la cuarentena total, tal parece que a algunas autoridades de gobierno se les ha ablandado el corazón, al anunciar que se dará facilidades para que miles de ciudadanos retornen a los lugares donde residen, incluso con vuelos solidarios y pasajes aéreos a muy bajo costo. Según el Ministro de Obras Públicas, son más de 5.000 las personas varadas dentro del país. Hemos escuchado sus súplicas a través de los medios de comunicación y las redes sociales, y durante semanas recibieron desprecio, e incluso acusaciones de una supuesta irresponsabilidad por haber estado fuera de casa en el inicio de la emergencia sanitaria. Se olvidó que las restricciones entraron en vigencia prácticamente de un día para otro. ¿Pero qué ablandó corazones tan “espinados”, como dice la canción del grupo mexicano Maná?

Puede que esas más de 5.000 personas se lo deban a los fiesteros. Un punto de referencia es el viaje que hizo la hija de la presidente Jeanine Añez el pasado fin de semana a Roboré para relajarse en el sitio turístico de Aguas Calientes. Fueron casi 1.000 kilómetros en un avión expreso de la Fuerza Aérea. Al parecer, las críticas la obligaron a dedicar parte de su descanso a entregar algunas “donaciones”.

Una semana después, se conoció de otro avión militar que transportó al hijo de una diputada oficialista desde Tarija a La Paz para que pueda participar del festejo de cumpleaños de la misma hija de la Mandataria que levantó polémica en Roboré. La serie de mentiras enunciadas por la madre del galán para justificar aquel viaje y otras explicaciones complicaron a las más altas autoridades de gobierno (fue imposible dejar de comparar el cumpleaños de la hija de la señora Jeanine y sus consecuencias con el cumpleaños del hijo de la alcaldesa masista de Vinto, Patricia Arce). Pocas horas más tarde se supo que el Ministro de la Presidencia había trasladado a la Miss Rurrenabaque 2016 en otro avión militar desde el Beni a La Paz. Más mentiras y más escándalo.

El maltrato oficial a los bolivianos “en tránsito” es grosero. A los que venían por tierra de Chile se los rechazó y condenó por estar supuestamente adiestrados “políticamente” para venir a desestabilizar al gobierno de la señora Áñez. El Director de Migración los mostró en la televisión como delincuentes, apuntándoles con el dedo, a tiempo de afirmar que ni siquiera tenían equipaje como prueba de sus actividades “subversivas”, (luego se los vio retornar de la frontera hacia Iquique con sus pesados bultos). Miles de compatriotas van a Chile cada año a ganar algo de dinero en la época de cosecha de frutas.

Y para que no haya por dónde perderse sobre la orientación de los gobernantes, a los que pudieron pagarse un vuelo expreso desde Santiago no se les puso obstáculos ni acusaciones. Es obvio que aquellos compatriotas que volvieron de la capital chilena en un vuelo chárter, y no de la frontera, no fueron a ganar unos pesos en la cosecha. No es difícil imaginar que muchos de los que ahora regresan deben estar agradecidos con los abusivos. Pues si no hubiese sido por esos fiesteros, tal vez seguirían sufriendo más días de desprecio. Se anuncian ahora “vuelos solidarios”, traslados o autorizaciones de viaje por tierra en favor de quienes se encuentran lejos de sus hogares no porque se lo merezcan o porque es su derecho humano, sino, para intentar echar tierra sobre unas veleidades lúdicas irrefrenables. Camino a casa más de uno exclamará: “¡Benditos fiesteros!”.

Freddy Morales, periodista

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