Voces

jueves 24 sep 2020 | Actualizado a 14:44

Crisis y carácter

/ 23 de agosto de 2020 / 00:43

A finales de 1776, cuando parecía que Estados Unidos perdería la guerra por su independencia, el filósofo Thomas Paine escribió estas palabras para levantar el ánimo de los revolucionarios estadounidenses:

Estos son los tiempos que ponen a prueba las almas de los hombres… pero el que lo soporta ahora, merece el amor y el agradecimiento de hombres y mujeres… cuanto más dura es la lucha, más glorioso es el triunfo.

Paine entendió que los tiempos de crisis son el crisol que pone a prueba la cualidad más importante de una nación: su carácter. Su voluntad de defender valores democráticos compartidos. Su compromiso de construir un futuro mejor para sus hijos e hijas. Su convicción de que nos levantamos y caemos, juntos.

Hoy, en este hemisferio y en todo el mundo, nuestro carácter está siendo puesto a prueba. La pandemia de COVID-19 pone en peligro la salud de nuestros pueblos. El deterioro económico amenaza nuestra prosperidad común. Las opiniones divergentes sobre lo que es el buen gobierno generan un debate feroz y, a veces, violento en nuestras sociedades.

Pero el hecho de que los tiempos sean difíciles no significa que sean tiempos sin esperanza. Los pueblos de nuestro hemisferio son esforzados, valientes y están llenos de ingenio. Tenemos carácter. Se están desarrollando tratamientos y vacunas eficaces contra COVID-19 rápidamente. Las economías de la región, con estímulo macroeconómico, repuntarán.

Después de casi tres años en Bolivia, dejaré el país en los próximos días. Me marcho agradecido por la hospitalidad que me brindaron a mí y a mi familia durante este tiempo. Celebro todo lo que hemos podido lograr en la expansión de los lazos comerciales, educativos y culturales entre Bolivia y Estados Unidos. Me enorgullece haber fortalecido los lazos de respeto y amistad entre nuestros pueblos.

Durante tiempos difíciles, a menudo recurro a las palabras del Reverendo Dr. Martin Luther King Jr. Cuando dijo su famosa frase, que soñaba con un mundo en el que las personas “no serían juzgadas por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter”, no estaba solamente combatiendo el racismo. Las palabras del Dr. King nos desafían a todos a ponernos frente a nuestro prójimo y ser juzgados por nuestro carácter. Hoy en día, la pandemia más difícil que enfrentamos es la pandemia de la intransigencia, la incapacidad o la falta de voluntad para tender puentes entre nuestras divisiones filosóficas con soluciones mutuamente aceptables. En Bolivia, esta pandemia de intransigencia solo será resuelta por el carácter del pueblo boliviano; por su respeto a la democracia; por su compromiso con el futuro de sus hijos; por su amor al prójimo.

Respeto al pueblo boliviano y estoy seguro de que ustedes avanzarán por el camino hacia el futuro brillante que tanto se merecen.

Bruce Williamson es el Encargado de Negocios de Estados Unidos en Bolivia.

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Irán y la cooperación internacional contra el COVID-19

La agresión global de Irán es incompatible con la cooperación internacional contra el COVID-19

/ 3 de mayo de 2020 / 06:42

Estados Unidos de América está comprometido a trabajar con sus socios internacionales para poner fin a la pandemia de COVID-19, incluso mientras enfrenta las repercusiones mortales del virus en casa. Es en este sentir que a la Embajada de Estados Unidos le gustaría subrayar las declaraciones del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, quien dijo: “Más que nunca, los gobiernos deben ser transparentes, receptivos y rendir cuentas. El espacio cívico y la libertad de prensa son fundamentales. Las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado tienen funciones esenciales que desempeñar”.

 El gobierno de Estados Unidos de América reconoce que la lucha contra COVID-19 se realiza mejor a través del esfuerzo cooperativo y de la ciencia. Como parte de la respuesta integral del pueblo estadounidense para derrotar a COVID-19, el Departamento de Estado de Estados Unidos y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) anunciaron el 16 de abril un compromiso de aproximadamente 5,2 millones de bolivianos (750.000 dólares) en cooperación de salud para consolidar las capacidades en el diagnóstico de COVID-19 y para mejorar la vigilancia epidemiológica aquí en Bolivia. Además, el gobierno de Estados Unidos está proporcionando más de 64 millones de dólares a países y organizaciones no gubernamentales en todo el hemisferio occidental para apoyar la lucha contra COVID-19.

 El 24 de abril, el embajador de Irán en Bolivia escribió un editorial en el que afirmó que Estados Unidos de América impone injustamente sanciones contra los líderes iraníes durante la pandemia de COVID-19. Tuvo razón en dos aspectos; Estados Unidos impone sanciones contra los líderes iraníes y alienta a otros países que respetan los derechos humanos a no comprar petróleo iraní. Esto se debe a que la República Islámica de Irán tiene una larga y bien documentada historia de violaciones de las libertades fundamentales a las que se refirió el Secretario General Guterres.

 Durante generaciones, la República Islámica ha pisoteado las libertades básicas de su propio pueblo y ha apoyado grupos terroristas en todo el mundo. Mientras tanto, una y otra vez, Irán ha eludido cumplir sus responsabilidades respecto a los derechos humanos básicos y a la no proliferación nuclear. Estados Unidos y sus socios en todo el mundo se oponen a estos abusos, incluso durante esta pandemia.

 En su editorial del 24 de abril, el embajador de Irán en Bolivia no mencionó que Estados Unidos y sus socios en todo el mundo han ofrecido en repetidas ocasiones apoyo para enfrentar al COVID-19 al pueblo sufrido de Irán, al mismo tiempo que han continuado pidiendo que los líderes dictatoriales de Irán rindan cuentas. Sin embargo, el régimen ha rechazado esta oferta de cooperación, dado que continúa priorizando la ideología por encima del bienestar del pueblo iraní. Las sanciones estadounidenses permiten la venta de alimentos, productos agrícolas, medicamentos y dispositivos médicos, siempre que tales transacciones no impliquen la participación de personas identificadas por su relación con la proliferación de armas de destrucción masiva o con el apoyo al terrorismo internacional por parte de Irán.

Si los líderes de Irán desean que se levanten las sanciones, Estados Unidos está listo para negociar con Irán. Todo lo que hemos pedido es que Irán se comporte como cualquier otra nación: que ponga fin a su apoyo al terrorismo, que detenga su programa nuclear, que deje de disparar misiles balísticos a sus vecinos y que deje de tomar como rehenes a ciudadanos extranjeros. No hay nada complicado ni injusto en estas condiciones. En un momento cuando el pueblo iraní está sufriendo y muriendo por la pandemia del coronavirus, es lamentable ver que el régimen desperdicia sus recursos en estas provocaciones que no hacen nada para ayudar al pueblo iraní. Considerando la crisis de salud que el mundo enfrenta, ahora es el momento para que los líderes de la República Islámica reflexionen y cambien su conducta. Estados Unidos continúa apoyando al pueblo de Irán, las víctimas más sufridas del régimen iraní.

Bruce Williamson, encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos.

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