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miércoles 27 ene 2021 | Actualizado a 06:18

Las Fuerzas Armadas de Bolivia, otra vez golpistas

¿Podemos seguir confiando en las Fuerzas Armadas que no tuvieron escrúpulo de violar la Constitución Política del Estado Plurinacional?

/ 29 de noviembre de 2020 / 00:52

Quienes vivimos los dramáticos días del golpe de Estado atípico, recordarán que en noviembre de 2019, Luis Fernando Camacho, expresidente del Comité Cívico de Santa Cruz, con amenazas y promesas declaraba públicamente que su padre José Luis Camacho: “Fue…, quien cerró con los militares, para que no salgan; por esa razón, la persona que fue a hablar con ellos y a coordinar todo fue Fernando López, actual Ministro de Defensa. Por eso él está de ministro, para cumplirle los compromisos”. ¿Qué compromiso se acordó? ¿Que sean parte activa de los golpistas? Alguna investigación tendrá que esclarecernos.

Se sabe que corrió mucho dinero en esos días luctuosos de noviembre, incluso se denunció que Jeanine Áñez habría recibido una fuerte suma de dinero por asumir la presidencia, lo que no fue desmentido por la expresidenta de facto. Hoy se sabe públicamente que todos los bloqueos de los “pititas”, las plataformas, el Conade, comités cívicos, resistencias en el país fueron financiados por capitalistas-empresarios, como Luis Fernando Camacho, por políticos de oposición y gente vinculada con la extrema derecha racista que no estaban dispuestos a tolerar que el indio Evo Morales siga gobernándonos.

Otra pregunta sobre lo acontecido: ¿Podemos seguir confiando en las Fuerzas Armadas que no tuvieron escrúpulo de violar la Constitución Política del Estado Plurinacional? La CPE en su artículo 244 dice: “Las Fuerzas Armadas tienen por misión fundamental defender y conservar la independencia, seguridad, y estabilidad del Estado, su honor y la soberanía del país; asegurar el imperio de la Constitución, garantizar la estabilidad del Gobierno legalmente constituido…” Esto es lo que no han cumplido y más bien “sugirieron que renuncie” el presidente Evo Morales. Otra duda: ¿Las Fuerzas Armadas fueron capaces de humillarse por un puñado de dinero a los golpistas?

Recuerdo que en muchas ocasiones se cuestionó desde la ciudadanía el fuerte apoyo a las Fuerzas Armadas por parte del gobierno de Morales. Por ejemplo, que se jubilen con el 100% de su salario, que les capaciten en varios programas de educación para que cumplan con la verdadera misión de defender y conservar la soberanía del país, que democraticen la formación de los oficiales con el ingreso de jóvenes de origen ancestral a las universidades militares del país. A propósito: ¿Qué paso con los jóvenes oficiales indígenas?

Hay que recordar al Comando Antiimperialista General Juan José Torres, creado en 2015 en Santa Rosa del Paquío del municipio de Warnes de Santa Cruz, con el reto de formar académicamente a los oficiales para la mejor defensa de la soberanía y dignidad del país. Temas como la geopolítica internacional, el peligro del imperialismo, la defensa de los recursos naturales y la nueva doctrina militar boliviana, fueron objeto de estudio. El propósito fue que los militares no sean más subordinados con burdas imitaciones a estrategias militares coloniales. Después del golpe de Estado, los reaccionarios antipatrias instalaron otro comando proimperialista para seguir sometidos a las aspiraciones capitalistas e imperialistas.

¿Qué paso con los jefes del Comando Antiimperialista? ¿Qué sucedió con los oficiales que estudiaron en ese Comando, el diario del Tambor Vargas, aquel guerrillero mestizo que se indianizó en la republiqueta de Ayopaya y que luchó 14 años contra los españoles? ¿Fue puro teatro o nunca quisieron entender que este es un país que se tiene que construir bajo nuestras fuerzas históricas y con pensamiento propio?

El golpe de Estado nos hace ver a las Fuerzas Armadas muy conservadoras y reaccionarias. Urge pensar en su futuro. ¿Para qué tenerlos si siguen con el espíritu golpista? Si van a seguir desobedeciendo los mandatos de la CPE es mejor que no haya Fuerzas Armadas y el dinero que se gasta vaya a la educación, a la salud, a la cultura, que tanto necesitan. Urge también el enjuiciamiento a los civiles, incluidos a los militares de reserva, porque fueron parte activa del golpe de Estado, que solo nos ocasionó pérdidas humanas, heridos y desangramiento social.

Pallapalla jaqinakaxa, jiwasanakarukiwa jaqsuñ munaskistu. Q’aranakampi, mistinakampi mayachasisawa jilata Evor jaqsuwayapxi, ¿janicha ukhamaxa?

*es aymara, boliviano, sociólogo y antropólogo

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24 de enero, el día del Iqiqu

El espacio de la illa ‘Iqiqu’ se asemeja mucho al lugar del ‘kuntur mamani’ o la pachamana de la casa que se celebra en agosto.

/ 24 de enero de 2021 / 01:06

Este 24 de enero es el día del Iqiqu, aunque hoy su celebración se llama Alasita. Es preciso hacer varias aclaraciones, para que en estos tiempos difíciles del COVID-19 podamos revitalizarla plenamente. Iqiqu es un denominativo que se refiere a una illa o una especie de amuleto de la abundancia. En el mundo ancestral andino existen muchas illas y el Iqiqu es una de ellas. Aunque en la sociedad boliviana aún colonizada, el término sufrió drásticos cambios de su denominación original, haciendo alusión a personas de baja estatura, para insultar con el denominativo de enano y petiso, peyorativamente.

En el mundo aymara, quechua y uru, hay muchas celebraciones a lo largo del año, por ejemplo, la celebración a la illa del ganado, de los alimentos y semillas que se realiza el 21 de diciembre y que el calendario gregoriano occidental trató de relacionarlo con la fiesta de Navidad.

Es muy importante que en estos últimos años se haya recuperado a uno de los Iqiqu originales, aquel de la precolonia que fue robado por el suizo Johann Jakob von Tschudi a mediados del siglo XIX y estaba en el museo de Berna. Este Iqiqu de rostro indio está pelado o q’ala, porque en cada celebración se le cubre de ropa y las illas siempre están q’ipichados en taris especiales. Es muy diferente del actual Ekeko que tiene el rostro cuasi español, con indumentaria mestiza patronal, fumando un cigarrillo, cargando muchos objetos, que en realidad no es el verdadero Iqiqu, sino aquel suplantado por el mundo mestizo colonial.

El espacio de la illa Iqiqu se asemeja mucho al lugar del kuntur mamani o la pachamana de la casa que se celebra en agosto. Por lo tanto, es muy del hogar, de la familia. ¿En qué momento se masifica la fiesta del Iqiqu? Muchos investigadores sostienen que tiene que ver con las consecuencias de la rebelión anticolonial y los cercos a la ciudad de La Paz, encabezados por Tupaj Katari y Bartolina Sisa en 1781. A los españoles vencidos por el hambre y la desesperación no les quedó más que apropiarse de la illa benefactora, para pedir que no les falte más la alimentación. También se cuenta que ahí se originó el “plato paceño”, alimento sin carne y que hoy es aplaudido por muchos vegetarianos.

¿Por qué el Gobierno Municipal Autónomo de La Paz no recupera la celebración ancestral? ¿Por qué nos quedamos con el Ekeko grotesco y barrigón, tan distinto al original? y sobre todo ¿por qué no apostamos a revitalizar el sentido espiritual y de los sueños de la fiesta del Iqiqu? Esta es la fiesta de la simpasiña, palabra aymara que significa “el sueño”, el deseo de convertir algo en realidad. Permitir que se llame Alasita, que viene del aymara cómprame, es conocer muy poco del sentido de nuestras raíces culturales ancestrales.

Lamentablemente este 2021 ha quedado postergada la celebración del Iqiqu en la multitud urbana. Creo que enhorabuena, pues los diferentes barrios de Chuqiyapu marka tienen la oportunidad de hacer el día del Iqiqu en sus zonas y en familia, ch’allando con agua y no con alcohol. Ese es el verdadero ritual de libación al Iqiqu y a los ancestros, que también fue distorsionado. También, ¿se prohibirá que se haga el ritual en los barrios, en las casas? Sabemos que hoy la fiesta del Iqiqu es también del mundo urbano mestizo y lo mejor que se podría hacer es alentar, en la línea de la interculturalidad descolonizadora, que sea la fiesta de la simpasiña, pero con productos ancestrales de todos los pueblos originarios y campesinos del país. Hoy el combate contra el COVID-19 llama a que lo hagamos también con la otra medicina, la tradicional, y sería bueno que nunca faltara en la fiesta al Iqiqu.

Iqiqun urupaxa, alasita sutinpikiw saraski. Wakisi jiwasanakaxa illa iqiqura yupaychañasa, kamisataxi lurtan yaqha illanakaruxa ukhama.

Esteban Ticona es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

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Escuchar, entender y apoyar a las nuevas generaciones

El fútbol no solo permitió construir nuevos liderazgos indígenas, sino también democratizar la práctica deportiva urbana de algunas élites

/ 9 de enero de 2021 / 23:15

Recuerdo las palabras de Jenaro Flores Santos, uno de los fundadores de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesino de Bolivia (CSUTCB) y del movimiento katarista e indianista en la década de 1970 del siglo XX, que al ser preguntado sobre cómo surgió su liderazgo, me respondió: En su ayllu Antipampa Collana de la provincia Aroma del departamento de La Paz, “había una especie de rebelión de la gente joven de la comunidad, porque estos exigían que la comunidad apoye con implementos deportivos para su club…; pero los viejos, en este caso los comunarios mayores, han negado ese apoyo… Entonces varios jóvenes han dicho ‘bueno entonces que se haga del cargo del sindicato gente joven y no los viejos o los mayores…’ Entonces, toda la comunidad ha resuelto ‘nombren ustedes, quién va a ser el Secretario General’. De ahí surge el nombre de Jenaro como Secretario General del Sindicato de la comunidad…” Aquel episodio deportivo y rebeldía de los jóvenes aymaras del área rural, que comenzaban a apropiarse de las prácticas del fútbol del mundo urbano, aspiraban a que su ayllu les acepte y les apoye esa nueva actividad de la comunidad ancestral. Aquí se produjo la flexibilidad del sistema comunal del Thakhi, reconociendo una práctica ajena pero que los jóvenes lo habían hecho suyos.

Este tema es digno de estudiarse, porque el fútbol no solo permitió construir nuevos liderazgos indígenas, sino también democratizar la práctica deportiva urbana de algunas élites. Jenaro Flores, la CSUTCB y el movimiento katarista e indianista, también la usaron para combatir a la dictadura banzerista, camuflándose en la organización de los campeonatos relámpagos en las comunidades y las periferias urbanas, donde no solo se compartía información, sino también la instrucción política para las tareas clandestinas. Hay otras experiencias posteriores como de Evo Morales, que también inició su carrera política como secretario de deportes en el Chapare y de Felipe Quispe, el Mallku, que le permitió aglutinar a jóvenes aymaras dirigiendo un equipo de fútbol. Para Jenaro Flores, fue el inicio de las actividades sindicales y políticas bajo el perfil de una nueva generación, la generación posrevolución de 1952 que terminó cuestionando al Estado nación del 52.

¿Por qué se cuestionó al Estado del 52? A pesar de la revolución nacional, los pueblos ancestrales seguían siendo considerados ciudadanos de segunda clase, que la política de incorporación del campesino del Movimiento Nacionalista Revolucionario se había convertido en el pongueaje político, porque los indios solo servían para votar. Que el sindicalismo campesino del pacto militar campesino seguía siendo un pacto de subordinación a los cánones patronales de antaño. Que la educación masiva solo fue para la castellanización y autodiscriminación de la condición ancestral. Todos estos cuestionamientos fueron la base para conformar el movimiento social katarista e indianista de carácter anticolonial, porque a pesar de la revolución aún existía el colonialismo interno. No solo fue querella, sino también propuesta y esa nueva generación katarista e indianista propuso la creación del Estado plurinacional, que recién pudo cristalizarse formalmente en 2009.

Hoy, nuevamente aparece la disputa generacional y el ejemplo más claro es el relegamiento de la joven Eva Copa. Eva pertenece a la nueva generación de mujeres aymaras urbanas, que se visibilizó en la época del gobierno de facto de Jeanine Áñez (2019-2020). Lo más interesante es que surge con una juventud, particularmente alteña rebelde, que le sigue y que se ha convertido en su representante. Que una mujer sea actora política es digno de mención y elogio.

Ante la controversia de no haber sido elegida como candidata a la Alcaldía de El Alto, surgen muchas preguntas. Se ha insinuado que se debería haber aplicado las elecciones primarias como en otros países. Para mí es el nuevo reto de la comunidad urbana indígena, organizada mediante los barrios, las zonas, los distritos, sobre cómo representarse bajo la práctica del thakhi o ñan urbano. Esta salida permitiría que los jóvenes ancestrales citadinos estén representados por su generación y no sean excluidos por descendencias anteriores.

Waynanakaru, tawaqunakaruwa wali ch’amanchañasawa, jupanakaw jiwas thakhisaru suma sarantayapxani. Janiw uñisisiñax, jisk’achasiñax utjañapakiti jiwas taypinxa.

*Es aymara, sociólogo y antropólogo

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Del golpe monocultural al reencauce de la interculturalidad

Hay que seguir apostando por la interculturalidad que abraza una relación cultural horizontal.

/ 12 de diciembre de 2020 / 23:39

El gobierno del Movimiento Al Socialismo-Instrumento por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP), a la cabeza de Luis Arce y David Choquehuanca, ha restituido el Ministerio de Culturas como fue su promesa electoral. Hay que recordar que en junio de 2019 el gobierno de facto de Jeanine Áñez decidió eliminar ese ministerio, argumentando de que “es un gasto absurdo”. Áñez y su aparato político hicieron todos los esfuerzos para desmantelar el área cultural, que fue y es la lucha de muchos años. La idea de cultura de los golpistas fue muy clara, ser nuevamente una República de monolingües castellanohablantes y con una sola bandera, aunque hayan hecho gestos de diversidad neoliberal y utilitaria; pero en el fondo no fue más que un show mediático para aniquilar políticas de interculturalidad y descolonización.

La cultura, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), es “un conjunto de rasgos particulares, espirituales, materiales, intelectuales y emocionales que caracterizan a una sociedad o un grupo social”. Además, no abarca solo las artes y las letras sino también los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias. Nuestra Constitución Política del Estado Plurinacional de 2009 fija los lineamientos generales de las políticas culturales, en pos de construir una sociedad intercultural.

Después de los trágicos sucesos del golpe de Estado en noviembre de 2019 y la movilización de petición para que haya elecciones nacionales en agosto de 2020, urge reencaminar políticas de las culturas, la interculturalidad, la lucha contra el racismo y la despatriarcalización, todos apuntalados hacia la descolonización profunda del país.

Hay que seguir apostando por la interculturalidad que abraza una relación cultural horizontal, sostenible y exitosa, por el pleno reconocimiento de la fuerza re-vitalizadora de los pueblos, que no ignora los estilos de vida, los sistemas de valores, las tradiciones, las creencias, los conocimientos y las capacidades de la comunidad que las reproduce. En términos muy sencillos, la cultura y la interculturalidad descolonizadora apuestan por el pleno reconocimiento de la totalidad de las culturas del pueblo boliviano, de los grupos humanos, según nuestro tiempo y construcción societal.

 En este reencauce nuevamente aparecen grandes retos no resueltos. Por ejemplo, que las Fuerzas Armadas y la Policía se encaminen profundamente hacia una re-educación intercultural y de los derechos humanos, que permitirá a la larga redimirse del vergonzoso papel de haber jugado como los ejecutores de las políticas de genocidio, defendiendo una democracia neoliberal y el sueño de volver al viejo Estado-nación por parte de las mentalidades arcaicas, racistas, oligárquicas y elitistas del país.

También es el momento de que el Ministerio de Culturas y sus viceministerios de Descolonización y de Interculturalidad fijen el golpe de timón necesario y reencaucen acciones golpeadas por la transición gubernamental; pero a la vez apunten a nuevas acciones en pro de las culturas de los pueblos del país. Aquí es preciso mencionar la apuesta a los medios de comunicación intercultural, incluida la prensa escrita que también sufrió el golpe institucional. ¿Por qué el canal cultural del Ministerio de Culturas no está cumpliendo su misión de difundir las culturas de nuestros pueblos, tratando problemas actuales y en vivo? ¿Por qué no tenemos al periódico Cambio en la calle, remozado y con alta calidad informativa? El canal estatal pareciera que solo ha cambiado de caras y ¿no apuesta a tener mayor cobertura si no a informar a los pueblos indígenas campesinos originarios en sus distintas lenguas y desde sus lugares? No se puede perder más tiempo en las políticas de reencauce, es tiempo de redireccionar y reencauzar, ¡¡¡pero ya, ahora mismo!!! La cultura es tan importante como la política, la economía y lo social.

Wasitampiwa wali ch’amampi sartañasa. Jiwasanakan sarnaqawinakasa, ukhamaraki amuyunakasax qhanstayañasawa. Ikiskirjamakitanwa uka sartawinxa, p’arxtañasawa mä pita ¿janicha ukhamaxa?

*Es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo

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COVID-19, estigmatización y mezquindad

Es una vergüenza que las autoridades no hayan podido hacer respetar el derecho a la salud de los ciudadanos

/ 20 de marzo de 2020 / 20:21

Hace pocos días vivimos acciones violentas de rechazo contra personas infectadas por el coronavirus COVID-19 en Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, La Paz y Potosí. Varios vecinos y personal de la salud pública (administrativos, paramédicos e incluso médicos), en su ignorancia, evitaron que los infectados reciban atención médica, por temor a que contagien a los enfermos y a quienes trabajan en los hospitales. ¿Dónde quedó la solidaridad humana con los enfermos?

Es una verdadera vergüenza que las autoridades no hayan podido hacer respetar el derecho a la salud de los ciudadanos contagiados, y que hayan permitido que una compatriota nuestra deambule, sin éxito, entre varios hospitales para ser atendida como correspondía. Se prometió enjuiciar a quienes bloquearon y cerraron las puertas de los hospitales, vociferando que harían vigilias. El Ministerio Público debería actuar de oficio contra estas personas que vulneraron las leyes y el derecho a la salud de nuestros compatriotas.

¿No podían explicar que la gran mayoría de los afectados no mueren si son atendidos a tiempo? Ante la falta de información precisa y formas de comunicación sencillas para dirigirse al pueblo, se ha generado un miedo desmesurado, una gran especulación y, sobre todo, el afán individualista del “yo solo tengo que salvarme”. Esta crisis social nos permite deducir que cada vez somos más individualistas y solo pensamos en lucrar. Los colegios médicos en general, salvo algún galeno excepcional, se aplazaron, porque no han sabido explicar con claridad qué es el COVID-19, cómo se manifiesta y, sobre todo, que la gran mayoría de los afectados se recuperan.

¿A quién recurrimos en esta coyuntura de virulización social extrema? Luego del golpe de Estado en noviembre de 2019, los médicos cubanos fueron echados del país sin contemplación y se rompieron las relaciones diplomáticas con Cuba. Hay que recordar que hace algunos años, la brigada médica cubana marchó en misión humanitaria al África para enfrentarse al virus del ébola, sin importarles la posibilidad de contagiarse, tal como sucedió.

Hace pocos días, la presidenta Áñez declaró que en esta lucha contra la pandemia del COVID-19 no hay ideologías políticas. ¿Será que el Gobierno de transición tendrá la modestia de disculparse por el acto mezquino que cometió contra el Gobierno cubano y le pida ayuda? El Interferón alfa 2B recombinante, desarrollado en 1986 por un equipo de investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Cuba, fue utilizado por China exitosamente. Este antiviral ha resultado muy efectivo en el tratamiento contra el coronavirus surgido en Wuhan. Los especialistas cubanos informaron que no es una vacuna, pero que trabajan en una para atacar las distintas gamas de los coronavirus. Autoridades cubanas han manifestado públicamente que el Interferón alfa 2B está disponible a quien lo solicite.

Se habla de que están inventando una vacuna contra el COVID-19 en EEUU e Israel. Pero estoy seguro de que lo primero que están pensando en estos países citados es vender la vacuna y ganar mucho dinero con la enfermedad. Aunque China también ha informado que tiene lista una vacuna contra el COVID-19, y que será producida de manera masiva; ojalá llegue muy pronto al país. Aunque no se descarta que algunos ministros y sus allegados al Gobierno de transición digan “solitos nos enfrentaremos al COVID-19”, la cual sería una reacción típica de la mentalidad del colonizado que piensa que sabe todo, cuando en la realidad ocurre lo contrario. Wal phiñasiyistu Codiv-19 uka usuxa. Q’anq’a jaqinakaw China markaru apapxatayna uka usu sapxiwa. Ukhamata taqi jaqiru jiwayañataki.

* Es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

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El odio al indio/ia

Los colonizadores siempre han desarraigado de su lugar de origen a los rebeldes y contestatarios

/ 21 de febrero de 2020 / 21:49

Si de algo sirve la historia, es para comparar épocas, acontecimientos y crisis profundas. Pero también y sobre todo para reflexionar cuánto una sociedad aprende o desaprende de su pasado, en la convivencia del presente, a tiempo de soñar en un futuro diferente. La actual realidad boliviana es muy preocupante, porque estamos reviviendo cargas del pasado colonial y racista, hoy expresadas en el orden político electoralista.

Después del golpe de Estado atípico acaecido en noviembre de 2019, algunos sectores de la clase media, o más propiamente en términos sociológicos los q’aras o karayanas y mistis, han comenzado a construir la idea de que se ha recuperado la democracia y la libertad, supuestamente conculcadas por los indígenas, campesinos, obreros y sectores populares urbanos del país. Esta casta social ya no puede soportar más a los sectores sociales citados, y utilizando las palabras democracia y libertad intenta volver hegemónicamente. Es primordial explicar en esta coyuntura el significado de los conceptos citados en la situación neocolonial que aún vivimos.

Recordemos algunos momentos históricos comparables con las actitudes de los actuales representantes de la q’aracracia. Los colonizadores siempre han desarraigado de su lugar de origen a los rebeldes y contestatarios. Esto pasó por ejemplo con Julián Apaza o Túpac Katari y Bartolina Sisa. Los españoles no solo los descuartizaron cruelmente, sino que además sus restos fueron expuestos y luego incinerados para que no quede ningún vestigio a futuro. Los familiares de los Apaza-Sisa fueron perseguidos y eliminados para que no tengan ascendencia. Hoy, con la idea de que el indio Evo no participe en las elecciones ¿no se reproduce esa mentalidad colonial, para que esté lejos de su lugar de origen y sea anulado políticamente?

En el levantamiento del movimiento indígena de los “Apoderados generales”, a fines del siglo XIX, primero a la cabeza de Feliciano Espinoza (comunario de los suburbios de San Pedro), y luego sostenido por Pablo Zárate Willka, a pesar de que el movimiento había definido el triunfo de las élites del norte de La Paz sobre el sur, el presidente José Manuel Pando tuvo mucho miedo cuando los indios ya no lo obedecían y buscaban su autonomía.

Pando justificó su desprecio y distancia aduciendo que los indios eran racistas. A Espinoza le hicieron un juicio por ser un supuesto sublevador de indios y atentar contra la seguridad del Estado oligárquico. Y con Zárate Willka se inventaron una supuesta fuga de la cárcel donde estaba preso para quitarle vida. El miedo al indio le llevó a José Manuel Pando a contactarse con su enemigo Severo Alonzo para unirse contra la indiada. Hoy los Camacho, los Quiroga, los Doria Medina, los Mesa… también quieren unirse contra los indios, los campesinos, los obreros…

En el golpe de Estado y el ahorcamiento del presidente Gualberto Villarroel, el 21 de julio de 1946, los mistis y q’aras conservadores, incluidos los miembros del Partido de la Izquierda Revolucionaria (PIR), también se hicieron llamar revolucionarios y enarbolaron la palabra libertad para justificar la cruel muerte del mandatario y de sus colaboradores en la plaza Murillo. Así impusieron una junta de gobierno oligárquico para simbolizar su acción.

¿En qué se diferencia el odio al indio entre el pasado y el presente? Cuánta razón tenía Alcides Arguedas al criticar a su misma clase, en su novela Pueblo enfermo, con la frase más bonita e inteligente que escribió: “el cholo político, militar, diplomático, legislador o cura jamás y en ningún momento turba su conciencia preguntándose si un acto es o no moral (…)”. Hay que sumar a esta casta colonial a los indios traidores que hoy están añadidos como ministros, viceministros y otras representaciones en el Estado, que también actuaron en el pasado como grandes renegados.

Uka q’ara, misti ñanqha jaqinakaxa wali uñisistu. Uka sartawinakaruxa ch’uxña jilat kullakanasaxa wali jallallt’apxi, wali jallq’asipxi ¿janicha ukhamaxa?

* Es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

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