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viernes 25 jun 2021 | Actualizado a 04:03

Erradicación de pobreza y cooperación internacional

/ 15 de mayo de 2021 / 23:59

La Oficina de Información del Consejo de Estado de China publicó el Libro Blanco: Prácticas chinas enmarcadas en la reducción de la pobreza de la humanidad, en el cual consta la grandiosa trayectoria recorrida por China en la eliminación de la pobreza extrema, se presentan las exploraciones chinas en el alivio de la pobreza de la humanidad y se comparten las experiencias chinas para contribuir a la lucha contra la pobreza.

Desde el arranque del proceso de reforma y apertura, China ha sacado a 770 millones de campesinos de la pobreza ateniéndose a los criterios vigentes mientras la reducción de la población pobre de China representa más del 70% de la cifra mundial durante este periodo, logros que nos permiten haber materializado con 10 años de antelación el objetivo de reducción de la pobreza contemplado en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible.

A partir de la fundación de la Nueva China, nuestro país se ha adherido a su propia realidad nacional y a la directriz de prestación afinada de ayuda a los pobres para recorrer un exitoso camino de reducción de la pobreza con singularidades chinas.

La erradicación de la pobreza extrema constituye la mejor práctica de China en la defensa de los derechos humanos. El hecho de que China haya propiciado una vida tranquila, libre y feliz a casi una quinta parte de la población mundial constituye una relevante aportación nuestra a la causa global de los derechos humanos. Enfocarse como objeto prioritario de asistencia en los grupos poblacionales especiales como mujeres, niños, ancianos, personas con discapacidad y minorías étnicas, y garantizar plenamente los derechos a la supervivencia y al desarrollo del conjunto del pueblo en defensa de la equidad y justicia sociales es un nítido distintivo de las prácticas chinas de la reducción de la pobreza.

China nunca permanece ajeno a lo que ocurre a los demás países, sino que busca beneficiar al resto del mundo con su propio desarrollo y ofrecer asistencia a los países en vías de desarrollo con miras a construir una comunidad de futuro compartido. Al formular la iniciativa de la construcción conjunta de la Franja y la Ruta de la Seda, el presidente de China, Xi Jinping, tiene como propósito fomentar una cooperación socioeconómica de mayor amplitud, altura y calado para el desarrollo común, y respaldar a los países concernientes a hacer realidad con mayor premura el desarrollo y prosperidad. Los informes de estudio del Banco Mundial corroboran que la construcción conjunta de la Franja y la Ruta coadyuvará a sacar a 7,6 millones de personas de la pobreza extrema y a 32 millones de la pobreza moderada de los países pertinentes.

Bolivia considera la reducción de la pobreza como tarea de gran relevancia. Con el paso de la tasa de pobreza extrema del 38,2% al 12,9% entre 2005 y 2019, Bolivia se convirtió en el país sudamericano con mayor reducción de la tasa de pobreza. La Agenda Patriótica del Bicentenario 2025 de Bolivia tiene a la eliminación de la pobreza extrema en una posición de importancia primordial entre las 13 tareas prioritarias, y plantea el espléndido objetivo de transformar a Bolivia en un país más poderoso, incluyente, participativo y próspero.

China y Bolivia son países hermanos, unidos por una profunda amistad tradicional y una sólida confianza mutua política. Los proyectos que ejecutan las empresas chinas en este país han contribuido a crear más de 10.000 puestos de trabajo locales. Desde la eclosión de la pandemia del COVID-19, China ha proporcionado prioritariamente a Bolivia colaboración desinteresada en forma de donación de 200.000 vacunas anti COVID-19, exportación en las condiciones más preferenciales posibles de 1,5 millones de vacunas así como donación de muchos insumos sanitarios. Estos gestos ponen de manifiesto la honda hermandad entre ambas naciones comprometidas en hacer frente común a las adversidades temporales.

China está dispuesta a trabajar junto a Bolivia en el fortalecimiento de la articulación de estrategias de desarrollo y el diseño de cooperación al más alto nivel, compartir experiencias de ayuda a las personas pobres y de alivio de la pobreza, y ahondar la cooperación práctica en los diversos terrenos, para impulsar la Asociación Estratégica China-Bolivia para que marche con pies firmemente plantados sobre el suelo, de modo que ambos países avancen juntos en el camino de desarrollo común y sus pueblos breguen con empeños aunados en pro de una vida mejor.

Huang Yazhong es embajador de la República Popular China en Bolivia.

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Avanzamos juntos para un nuevo capítulo China-Bolivia

China está dispuesta a construirla Nueva Ruta de la Seda junto con Bolivia, para explorar el potencial de la cooperación sustancial

HuangYazhong es embajador de la República Popular China en el Estado Plurinacional de Bolivia

/ 12 de julio de 2020 / 11:04

China y Bolivia están geográficamente muy separados, pero cuentan con una larga historia de intercambios. Ya en la dinastía Ming, hace más de 400 años, la porcelana china había entrado en el mercado boliviano, mientras las monedas de plata procedentes de Bolivia circulaban en el país asiático. Durante los 35 años transcurridos desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, las relaciones bilaterales se han desarrollado profundamente, la amistad tradicional se ha hecho cada vez más sólida y las cooperaciones en diversas áreas han resultado fructíferas.

Primero,se ha consolidado la confianza política mutua. Se ven frecuentes intercambios y visitas de alto nivel, y las bases políticas de ambas partes se han asegurado con firmeza. En 2018, los dos países establecieron asociación estratégica, marcando un hito en la historia de las relaciones bilaterales. Además, ambas partes han mantenido una estrecha cooperación en asuntos internacionales y regionales, apoyándose mutuamente y salvaguardando conjuntamente los intereses de los países en vías de desarrollo. Ambos han respetado el sistema social y la ruta de desarrollo respectivos, lo cual se ha convertido en un modelo de tratarse como iguales para vivir en armonía.

En segundo lugar, las cooperaciones económicas y comerciales han logrado resultados notables. La colaboración sustancial entre China y Bolivia es una cooperación Sur-Sur en base a la igualdad y el beneficio mutuo. Bolivia es un socio importante de China en América Latina. China es el segundo mayor socio comercial, la mayor fuente de importaciones, el mayor país proveedor de financiamiento y el mayor contratista de obras de Bolivia. Específicamente, hay más de 60 empresas chinas operando en Bolivia con más de 50 proyectos en construcción, creando más de 10.000 empleos para las localidades. Asimismo, el satélite Túpac Katari, el proyecto de seguridad urbana Bol-110, las plantas de potasio y de carbonato de litio en Uyuni, la de acero en el Mutún, la central eléctrica de San José, entre otros, han contribuido a la elevación de las telecomunicaciones y la seguridad pública, optimizado su estructura de energía, mejorando la infraestructura y la industrialización, beneficiando efectivamente a los bolivianos.

Por otro lado, la carne de res, el café, la quinua andina y otros productos agrícolas de Bolivia han ingresado al mercado chino, impulsando vigorosamente las exportaciones bolivianas a esa tierra asiática y generando aún más fuerza motriz y oportunidades para el desarrollo de la agricultura boliviana.

El tercer punto consiste en los vigorosos intercambios culturales. China ha abierto un Instituto Confucio en Cochabamba y realiza la enseñanza del idioma chino en siete escuelas primarias, colegios y universidades, atrayendo a más de 4.000 estudiantes. Unos 250 estudiantes bolivianos han gozado de becas proporcionadas por el Gobierno de China. Asimismo, la exposición de paisaje, la semana de cine, las ceremonias del Año Nuevo Chino ya atrajeron a un gran número de seguidores, mientras la «fiebre china» y la «fiebre wushu» se están avivando cada vez más. Los intercambios personales han sido cada vez mayores y promueven continuamente el entendimiento entre los dos pueblos.

Desde principios de este año, China y Bolivia han llevado a cabo activamente la cooperación contra la epidemia del COVID-19. En el apogeo de la lucha del pueblo chino contra este mal, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia emitió un anuncio mostrando la solidaridad con el Gobierno chino y su pueblo, diversos sectores de la sociedad boliviana nos extendieron sus condolencias y apoyo. De igual forma, al surgir la pandemia en Bolivia, ambas partes mantienen estrecha colaboración y hasta este momento en Bolivia no existe ningún caso importado desde China.

China ya ha donado a este país 236.500 máscaras médicas, 20.000 kits de prueba, 13.680 trajes protectores, 2.600 pares de gafas, 2.000 guantes, 563 termómetros de rayo rojo, 5 máquinas respiradoras, etc., que suman una gran cantidad de insumos médicos. China también celebró tres videoconferencias, en las que compartieron con representantes del Ministerio de Salud y de la asociación médica de Bolivia sus experiencias antiepidémicas. Además, las empresas chinas vienen realizando esfuerzos para volver a trabajar superando los efectos adversos. Es decir, reanudan el trabajo de manera ordenada y segura para inyectar un nuevo impulso a la recuperación económica boliviana.

Quisiera enfatizar que China continuará defendiendo el concepto de construir una comunidad global de salud para todos, contribuirá aún más en esta causa de salud pública mundial y apoyará la lucha antiepidémica de Bolivia dentro de sus capacidades. Tengo buena fe en que las dificultades no durarán mucho tiempo, ya que la primavera definitivamente llegará después del frío invierno, y el pueblo boliviano superará las contrariedades y así conquistará a la epidemia.

«Los muy conocidos son como vecinos sin importar la distancia que los separe», como dice un proverbio chino. Enfrentando el futuro, China está dispuesta a construir la Nueva Ruta de la Seda junto con Bolivia, para explorar el potencial de la cooperación sustancial. Las economías de China y de Bolivia son altamente complementarias, y se espera una mayor cooperación en la industria, la agricultura, la infraestructura y el turismo, etc. Este año, China celebrará la tercera Exposición Internacional de Importaciones, extendemos una calurosa bienvenida a los amigos de Bolivia y esperamos que ingresen más productos bolivianos al mercado chino.

Quisiera reiterar que China otorga gran importancia al desarrollo de las relaciones con Bolivia y está dispuesta a consolidar la confianza política mutua, fortalecer la integración estratégica y estrechar los intercambios humanos para generar un mayor bienestar para ambos pueblos y así escribir conjuntamente un nuevo capítulo de amistad chino-boliviana.

*Es embajador de la República Popular China en el Estado Plurinacional de Bolivia

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