Voces

sábado 23 oct 2021 | Actualizado a 10:06

Su pesadilla

/ 19 de septiembre de 2021 / 00:35

La victoria del proceso de cambios del pueblo boliviano, frente al conservadurismo de grupos racistas, neoliberales y fascistas, deja —a esta última parte de la sociedad boliviana— con un fuerte sentimiento de frustración y amargura, sentimientos muy peligrosos para la estabilidad y tranquilidad, hoy muy necesarias e importantes, pues necesitamos salir adelante y recuperar nuestras vidas, economía, trabajo, amores, estudios, planes y proyectos que fueron violentamente interrumpidos, destruidos y sañudamente atacados.

Estas fuerzas contrarrevolucionarias juntaron a una variedad grande y no prevista por los análisis políticos ideológicos, psicológicos y sociales. ¿Cómo así se juntaron indios con terratenientes, feministas con jóvenes machos paramilitares? ¿Cómo así se unieron trotskistas y comunistas con neoliberales y oligarcas con tufos medievales, oenegeras proaborto con curas y pastores fundamentalistas, etc.?

Algunos elementos para el análisis. El racismo es un factor de unidad de estos grupos, racismo que se expresa de diferentes maneras; el más evidente en su virulencia es aquel que descalifica a los indios en el gobierno, dicen que los indios no hicieron nada más que robar, son pedófilos, salvajes hediondos, no tienen capacidad para gobernar. Por otro lado, están quienes dicen que los verdaderos indios son aquellos serviles a sus intereses de terrateniente y que por ejemplo ahora marchan un rato a pie, otro rato en carro, al encuentro de sus patrones en Santa Cruz.

En su conjunto quieren conservar el “orden” de la sociedad racista en la que todos podían pelearse, pero sabiendo que los y las indias que se reivindicaran desde los valores de los pueblos originarios no cuentan.

Hoy, ante el espejo de lo que hicieron cuando tomaron el poder, con el golpe fascista que demostró el carácter autoritario y dictatorial de sus movilizaciones, acciones que están muy lejos de sus discursos, demostraron no solo sus incongruencias, sino el uso que hoy hacen —los y las dictadoras fascistas— de los discursos, narrativas y fake news difundidas por medios de comunicación y redes sociales. Son la mentira organizada.

“El Evo no debía postularse”, dicen. Sí debía postularse, afirmamos, porque en aquel momento y en esas condiciones no teníamos de otra. El proceso de cambios no logró en 14 años propiciar otra persona con la capacidad de unir los movimientos sociales, lo que tiene el Evo. El error del proceso de cambios es que no producimos el recambio y ese es error del pueblo y sus organizaciones sociales. Pero de ninguna manera fue un error que Evo se repostule, era lo que teníamos. Si se perdió en el referéndum fue por la mentira del hijo del Evo, ese referéndum fue un fraude preparado por la manipulación de los medios de comunicación. ¡Ahí estuvo el fraude!

Hoy pretenden lavarse las manos con la golpista Jeanine, todos ellos y ellas la pusieron y son responsables de todo lo que ella hizo. Estos y estas hoy movilizados demostraron su improvisación, su incapacidad para gobernar, su mediocridad. Sueñan con dar otro golpe, no saben que eso se convertirá en su pesadilla. ¡ Jallalla proceso de cambio!

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

Comparte y opina:

‘Never in di laif’

/ 17 de octubre de 2021 / 00:14

El retiro del proyecto de una ley pensada para no dejar a narcos, terroristas y empresarios lavar dinero mal habido, no creo que haya que tomarlo como una derrota. Necesitamos ahora denunciar a todos y todas las que se opusieron. Cierto, hizo falta socialización, pero también hizo y hace falta formación política. Gobernar no solo es administrar, fundamentalmente es ser consecuente con los objetivos históricos del pueblo y eso se hace con un pueblo que además defienda el proceso de cambio en las calles, con masivas movilizaciones, con la claridad política de los intereses en juego. Necesitamos también crear discursos y narrativas que evidencien lo que sentimos, lo que soñamos y eso se logra con la formación política. El Gobierno podría apoyar esas tareas a la par que administra un Estado colonial, capitalista, burgués, neoliberal, machista y racista que aún no lo derrotamos.

Los fascistas y neonazis desperdigados por todo el país han demostrado históricamente que son incapaces de la autocrítica y el reconocimiento de un error, un delito y un fracaso, como el fallido paro del 11 de octubre. Es cómico verles repetir y repetir lo mismo, no tienen discurso, por eso quienes persisten en la mentira de que en 2019 hubo un levantamiento ciudadano y no un golpe de Estado, son gente que no va a cambiar y son peligrosos y peligrosas para la libertad, la participación política y la construcción del vivir bien.

Eso es un facho, un fanático o una fanática dispuesta a matar, no tiene credo, tiene obsesión con una idea y por eso es peligroso, porque no hay diálogo posible. Entonces los discursos de “la unidad en la diversidad”, “de caminar juntos sin que nadie se quede atrás”, etc., son inútiles. Los fachos son janiwas y never in di laif, no van a cambiar en su vida terrenal.

Tenemos una dura batalla en las calles, en los minibuses, en las filas del banco, en todo espacio donde manifiesten su perorata violenta, mentirosa, con mensajes de odio que lastiman a nuestro pueblo. Tenemos que continuar dando batalla, ya no tenemos que callarnos. Pues si nos callamos por temor a que digan que los “masistas” son violentos o que el gobierno del MAS manda a gente violenta, pues la experiencia es que en 2019 no salimos a disputar ni las calles, ni los discursos violentos, racistas y fascistas. Obedecimos a regañadientes que había que respetar sus pititas que bloqueaban el trabajo y la vida.

Hoy no, ya no nos paralizamos, ya aprendimos, vamos a seguir nuestra intuición, vamos a defender el proceso de cambios camino al vivir bien de la humanidad y de la madre y hermana naturaleza. Es nuestro proceso, no es de un partido ni de un jefe, ni de un gobierno, todo esto va a servir si como pueblo estamos organizados y organizadas. Serán las asambleas las que van a dar tareas, van a dar las líneas de la política pública. Mandar —al Gobierno, a los jefes, al partido— cumplir tareas necesarias y fundamentales para nuestro proceso revolucionario.

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

Comparte y opina:

La angustia golpista

/ 22 de agosto de 2021 / 03:02

El informe del GIEI es claro y contundente, por eso mismo ha generado la desesperada reacción de los golpistas, para a través de la palabrería pretender darle la vuelta. Es muy interesante analizar el trabajo de los y las comunicadoras de clara afinidad con los y las golpistas, medios de comunicación dedicados a manipular la información para engañar, para manipular los textos. La angustia de los y las golpistas, producida por un informe que deja al descubierto las masacres y torturas, esos delitos de lesa humanidad cometidos por estos y estas asesinas. Los sentimientos de vergüenza, ansiedad y angustia, de los y las asesinas, crean un mecanismo mañudo y manipulador, para proyectar en las víctimas las responsabilidades de los delitos y daños sufridos en manos de esta gente abusiva que busca la impunidad.

¿Cuál es el discurso de las y los violentos? Desde un inicio construyeron el discurso de enfrentamiento, que éramos los propios “indios masistas” que nos hemos baleado y matado entre nosotros. El otro elemento del engaño era que si se mató a alguien, era para cuidarse de los asaltos y destrucciones, como la falsa destrucción e invasión de la planta de gas de Senkata, incluso los y las periodistas dijeron que quienes fueron masacrados estaban queriendo hacer explotar el gas de dicha planta. ¡Mentirosos!

Hoy la manipulación viene a través de interpretaciones antojadizas que en entrevistas manejan el tiempo, favoreciendo a los y las golpistas, con preguntas que les ayudan a direccionar mejor sus mentiras. En contraposición, las interrupciones de los tiempos a quienes defienden el espíritu del informe que busca la verdad de los hechos, las preguntas que además de interrumpir las explicaciones, atacan la coherencia metiendo otros temas para desconcentrar, distraer y confundir las declaraciones.

La otra estratagema es la del empate, pues cuando las/los comunicadores ya no pueden seguir manipulando, inmediatamente sacan la táctica del empate: si van a hacer juicio a los golpistas, también se va a hacer juicio a las víctimas del golpe. Aseveran que se mató a nuestros hermanos porque Evo se repostuló y ganó las elecciones. De nuevo sacan la retórica del no respeto al referéndum, cuyo resultado fue manipulado por los medios de comunicación con la falsa y escandalosa noticia de un hijo no reconocido por Evo. Noticia que manipuló la opinión pública moralista, y se perdió el referéndum por un margen mínimo.

No… el problema no es ni la verdad, ni la justicia, ni el informe, el problema es que no quieren indios e indias como autoridades legitimadas por la democracia. La democracia fue creada para legitimar a los hijos de los colonizadores, criollos, que se jactan de ser puros, como los neonazis de Santa Cruz. Después de toda esa incoherente palabrería cantinflesca de no dice lo que dice… en realidad el informe dice lo que yo digo. El verdadero objetivo es que Evo no pueda volver a postularse en 2025. Ese es el objetivo estratégico de manipular el informe del GIEI. Vamos desenmascarando estas mañuderías.

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria

Comparte y opina:

Cristo golpista

/ 27 de diciembre de 2020 / 01:15

Qué lejos del niño Manuelito está esa Biblia entrando al Palacio en manos de golpistas masacradores. Qué lejos están los y las golpistas de esta criatura que nace en un humilde pesebre en medio de la naturaleza, con gente del pueblo admirando la energía esperanzadora de su llegada. Qué lejos está la figura grotesca del golpismo de los 21 días, entrando con la Biblia por delante a un “palacio” habilitado para el espectáculo de los rosarios, adornando sus manos manchadas con la sangre de las masacres de Senkata, Huayllani, Ovejuyo.

Las oraciones de rodillas, los golpes de pecho, los ojos al cielo y no faltaron las lágrimas de cocodrilo. Asistimos por la tele, con asombro, miedo y rabia a un espectáculo de hipócritas; “sepulcros blanqueados” les dirá el mismo Jesús luego, cuando ya de joven predicaba contra una iglesia al servicio de los poderes dominantes y opresores del pueblo.

El niño Manuelito resiste al Papá Noel del capitalismo y todavía en nuestras casas suenan los villancicos en su honor y no van a faltar los bailes alrededor del nacimiento armado en nuestras casas, donde nos tomamos de las manos en familia para celebrar las esperanzas de la lucha de nuestros pueblos que vuelve a nacer.

La versión del Cristo golpista está presente en nuestra sociedad, ese cristianismo de hombres y mujeres que se sienten por encima del pueblo, pues dicen tener la “verdad”, se creen puros y puras, capaces de dar lecciones de moral incluso a quienes no se lo solicitamos. Esa gente cristiana de todas las iglesias, sectas y ONG de las iglesias, incapaces de construir con nadie que no garantice sus ganancias, sus doctrinas, sus dogmas. Gente que da miedo porque sabe usar y manipular la fe de la gente.

Es supuestamente el mismo este Manuelito de la Navidad que aquel Cristo de la Biblia de los y las golpistas, pero no lo es. Hay un Jesús de los y las empobrecidas por el capitalismo, ese Jesús obrero del padre Luis Espinal. Ese Jesús que hoy está proscrito de las misas y los altares, espacios que le sirven a la derecha golpista, racista y misógina. Hay un Cristo golpista, es en el que creen y al que adoran las y los golpistas, que juran ser angelitos. Es el Cristo golpista que seguramente recibirá los honores de militares y policías. Es el Cristo de quienes asistirán a la misa de gallo y cultos afines, donde pedirán vehementemente que los masistas se maten entre ellos y pedirán con todo su corazón que el proceso de cambios revolucionario no ubique a las y los infiltrados y oportunistas, para que el Gobierno del pueblo fracase.

Nosotras y nosotros con nuestras familias estaremos cantando y bailando villancicos con un niño Manuelito que nos da esperanza y al que queremos cuidar en nuestros corazones, porque luchar contra los poderes no será fácil; sabemos que este Niñito nació para morir crucificado, ya no queremos crucifixiones, ni masacres, ni golpes, queremos Vivir Bien con toda la humanidad y la humanidad con la madre y hermana naturaleza. ¡¡ Jallalla Manuelito!!

   Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria

Comparte y opina:

Despatriarcalización ¡ya!

Lo más valioso que el proceso de cambio en Bolivia nos ha dado a las mujeres y hombres del pueblo es el tiempo.

/ 16 de septiembre de 2018 / 04:03

Una de las cosas maravillosas que tenemos la humanidad es la conciencia del tiempo. Percibir por ejemplo que tenemos tiempo para reflexionar, para soñar, para crear, para divertirnos y, por qué no, para “perder el tiempo”. Esa cualidad de sentir, percibir y disfrutar el tiempo es genial para la humanidad.

A mi entender, lo más valioso que el proceso de cambio en Bolivia nos ha dado a las mujeres y hombres del pueblo es el tiempo. Son 12 años en los que pudimos pensarnos, analizarnos, reflexionarnos. Es difícil pensar, analizar, crear, proponer cuando hay asedio, cuando hay angustias, cuando hay miedo a causa por ejemplo de una dictadura; o cuando hay hambre, o la preocupación del trabajo. Difícil pensar cuando no hay paz ni tranquilidad; por eso es que la derecha, oposición desde el inicio de este proceso de cambios, no quería que tengamos tiempo para organizarnos y darnos cuenta de lo que somos capaces.

La oligarquía, acostumbrada a privilegios, nos estuvo asediando, intranquilizando, amenazando con dividir Bolivia, golpeándonos en las calles por ser indios o por ser masistas, lo que según ellos y ellas sería un delito. Esta gente racista y clasista no quería que tengamos la tranquilidad para imaginar mundos, desmitificar saberes y recuperar la dignidad de nuestras vidas y nuestros cuerpos. En medio de tantos ataques, este proceso de cambio ha logrado que el hambre no nos intranquilice; y que a pesar de que los opositores vociferan por todo lado su amargura, el pueblo ya se sabe defender, ya sabemos levantar nuestra voz.

En este proceso de cambios, que es de las mujeres y de los hombres de Bolivia, las mujeres tuvimos muy importantes avances, que nunca antes los habíamos tenido. Pero también sabemos que los cambios estructurales para las mujeres apenas se tocaron y que de ninguna manera son suficientes. La violencia estructural hacia las mujeres no se discute, y tampoco tiene tanta importancia para el Gobierno como debería tenerla. Y a pesar que tenemos un plan nacional para la igualdad de oportunidades, éste no se lo cumple. Parece que no se quiere ir más allá de lo que ya se tiene. No hay los presupuestos necesarios para efectuar este plan, ni tampoco la institucionalidad que necesita. Los problemas de las mujeres siguen siendo problemas de una “minoría”, cuando ya lo dijimos: las mujeres somos la mitad de cada pueblo, la mitad de las esperanzas de los pueblos, la mitad de los problemas y la mitad de las soluciones.

Sabemos, sin ninguna duda, que las mujeres de los pueblos y de las organizaciones sociales apoyamos y apostamos por la continuidad del hermano Evo Morales en el Gobierno del país; pero ahora sí vamos por la despatriarcalización del Estado Plurinacional y de la sociedad. No nos vamos a conformar con menos. Ya está escrita la propuesta conceptual y metodológica de cómo proceder para realizarlo, falta la voluntad política de hacerlo; pero las calles son de las mujeres del proceso de cambio y desde ahí impulsaremos lo que nos corresponde: la despatriarcalización.

Comparte y opina:

Agenda chuta

Tanto los marcos conceptuales como nuestras agendas están siendo despolitizadas.

/ 8 de julio de 2018 / 04:00

El proceso de cambios del pueblo boliviano, del cual la mitad somos las mujeres, ha producido espacios muy valiosos para pensarnos y proyectar nuestras vidas hacia un Vivir bien. Sin embargo, realizar el proceso de cambios no es nada fácil. Tenemos que enfrentar nuestros propios demonios, y lidiar además con los demonios neoliberales vestidos de corderitos.

Un grupo de estos neoliberales se fue a refugiar en las universidades, y ya ven el desastre que hoy son las universidades públicas en Bolivia. Otro grupo de mujeres y hombres gato (siempre caen parados) está en los organismos internacionales y en la cooperación internacional. Por último, hay quienes mantienen sus ONG, con políticas colonialistas y clientelares.

Realmente nos falta mucho trabajo político que realizar; sin duda no vamos a meter en el mismo saco a todas la ONG. Solo quiero referirme a aquellas que, en su mediocridad e ineficiencia, usan los problemas típicos de un proceso de transiciones políticas para llevar agua a su molino y así triturar la dignidad, la creatividad y la autonomía organizativa del pueblo. Así proceden ONG que mantienen relaciones con el gobierno del hermano Evo. Ni qué decir de las ONG que descaradamente financian y usan los problemas sociales para conspirar no solo contra el Gobierno, sino también contra el mismo proceso de cambios revolucionarios.

Respecto a las ONG que son amables con el Gobierno, tengo el ejemplo de las que coordinan a las mujeres. Estas organizaciones han recibido millonarios fondos para tratar nuestras problemáticas, imponiendo agendas internacionales de las políticas de género, que no es otra cosa que el neoliberalismo controlando ideológicamente a las mujeres. Estas oenegeras no han tenido ningún problema en migrar y enmascarar los conceptos generados por las organizaciones sociales. Tampoco manifiestan ningún reparo en cooptar las agendas generadas por las tres cumbres de organizaciones sociales de mujeres, y presentarlas como si ellas las hubieran hecho para seguir captando fondos millonarios. ¿Por qué no rendirán cuentas, no?

Lo más jodido es que, tanto los marcos conceptuales como nuestras agendas están siendo despolitizadas, vaciadas de su contenido revolucionario, y convertidas en palabras huecas y acciones de maquillaje neoliberal reciclado. Así no cambian la situación ni la condición de las mujeres en Bolivia. ¡Que estas ONG rindan cuentas! Con tanto dinero desde los años 80 no han podido cambiar las cifras de la violencia hacia las mujeres; más bien hay una superficialización y un abuso de la Ley 348, para fines incluso de venganza personales, que las oenegeras aprovechan.

Como feministas comunitarias de Abya Yala creímos que la creación de la alianza de mujeres y la realización de las tres cumbres nos iban a proporcionar autonomía política y económica, para pararnos con dignidad ante las organizaciones no gubernamentales y reclamar lo que es de las organizaciones de mujeres; pero más bien vemos mujeres calladas ante una agenda chuta, que hasta las de derecha apoyan.

Temas Relacionados

Comparte y opina: