En principio, me gustaría empezar con la siguiente frase: “Cuando el herrero no da en el clavo, ha errado”. Esto nos debe llevar a la reflexión de que no todos los “analistas” que escriben lo están haciendo bien, es necesario surtirnos de información proveniente de fuentes oficiales que nos permita llegar a conclusiones precisas.

Para poder entender y realizar críticas constructivas es importante conocer que el Presupuesto es un instrumento de planificación económico- financiero de corto plazo, en el que se expresan objetivos y metas del sector público que son traducidos en programas operativos anuales; en este entendido, todas las entidades públicas, incluidas las empresas públicas, formulan su anteproyecto de presupuesto en base a la estimación de sus ingresos.

No obstante, tras opiniones desacertadas, carentes de análisis técnico y con evidentes sesgos políticos sobre el Presupuesto General del Estado (PGE) de la Gestión 2022, las cuales manifiestan que únicamente se refuerza a las empresas públicas, es totalmente falso, toda vez que en el marco del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, las empresas públicas son las generadoras de excedentes y el Estado redistribuye estos ingresos para financiar proyectos, reducir la pobreza y generar empleo. En este contexto, el PGE 2022 destina recursos del 10% a salud, 10,8% a la educación, entre otros, para beneficio de la población. Además se aclara que las empresas públicas generan Bs 74.250 millones por el lado del ingreso, que se constituyen en una de las fuentes principales de financiamiento del PGE.

Asimismo, es preciso recordar que durante el periodo Neoliberal solo existían siete empresas públicas, en su mayoría de participación residual y administradoras de servicios, y las empresas estratégicas estaban privatizadas y/o capitalizadas. Con el Modelo Económico Social Comunitario Productivo se logró nacionalizar los recursos naturales (hidrocarburos, minerales, energía y otros), recuperar y fortalecer a las empresas públicas con el objetivo de industrializar el país, dejando atrás la dependencia de un patrón de desarrollo monoproductor. Desde este enfoque la participación del Estado es crucial en la economía para una adecuada asignación de recursos en Bolivia.

Por lo expuesto, se aclara que las empresas públicas representan una de las fuentes de ingresos más importantes del país, constituyendo para el 2022 el 31,6% de los ingresos consolidados del PGE y actualmente son la pieza clave para poder continuar invirtiendo en el desarrollo de Bolivia, no olvidemos que las empresas públicas pertenecen a todos los bolivianos y depende de nosotros hacer caso o no a los analistas que se equivocan en sus apreciaciones, más aún considerando que estamos viviendo una etapa de reconstrucción de la economía y debemos apostar por nuestro Modelo Económico Social Comunitario Productivo.

Gabriela Alanoca Flores Es economista e Ingeniera.