El presupuesto público es uno de los instrumentos más importantes de la política fiscal y la política económica, y es producto de la evolución de las instituciones públicas y del Estado. Inicialmente el presupuesto era un plan financiero anual que contenía el registro de los ingresos y gastos; asimismo, cuando se realizaron los primeros presupuestos en diferentes economías estos eran “pequeños” o “reducidos” por la limitada cantidad de instituciones que eran consideradas en él.

Posteriormente, con el desarrollo de la sociedad los presupuestos públicos fueron creciendo debido, entre otros factores, a la ampliación de las funciones o responsabilidades de los gobiernos, quienes incrementaron sus ingresos por la evolución de los sistemas tributarios, reflejándose en un aumento de los gastos, haciendo que los presupuestos sean más “grandes” y se conviertan en instrumentos esenciales de la gestión macroeconómica y la planificación.

Por otro lado, la planificación, que en la gestión pública se entiende de diferentes maneras, se refleja en diferentes instrumentos como el presupuesto, de esta forma se tiene una visión consolidada de las políticas públicas. Considerando que la planificación se realiza en el corto, mediano y largo plazo, el presupuesto se adaptó a esto, es por eso que ya no se realizan únicamente los presupuestos anuales, sino que la gestión pública se ve complementada con presupuestos multianuales o plurianuales.

Después de una breve revisión histórica y teórica nos preguntamos: ¿es una guía el presupuesto en Bolivia?, para responder a esta interrogante revisemos algunos aspectos. Considerando que la presupuestación ya no es un simple proceso de consolidación de ingresos y gastos, y ésta debe obedecer a una visión de país y/o un plan, vemos que, en el caso boliviano, el reciente Presupuesto General del Estado (PGE) 2022 es concordante con el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2021-2025, y esto puede ser fácilmente verificado en las metas planteadas, crecimiento económico promedio anual del 5,1%, inversión pública de $us 5.015 millones (que en el quinquenio se planifica llegar a $us 33.197 millones), cambiar la matriz productiva a través de proyectos de inversión orientados hacia la industrialización con sustitución de importaciones, entre los más importantes en el ámbito económico.

Asimismo, podemos evidenciar que en las distintas defensas y socializaciones que realizó el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) sobre el PGE 2022, se presentaron varias de las políticas, nuevas y de continuidad, que se ejecutarán en la presente gestión, mismas que abarcan áreas sociales, como educación y salud, sectores que representan el 10,8% y 10,0%, respectivamente, del presupuesto consolidado, pensiones, transferencias condicionadas (bonos sociales), proyectos de inversión, transferencias a las entidades subnacionales, entre otros.

Por otro lado, considerando que la Autoridad Presupuestaria Central (el MEFP), de acuerdo a las Directrices de Formulación Presupuestaria, captura datos para el presupuesto plurianual, ésta tendría información complementaria para la evaluación de mediano plazo de diferentes políticas públicas y garantizar la sostenibilidad fiscal.

Todos los elementos señalados muestran que el presupuesto boliviano presenta un esquema de reflejo de las políticas gubernamentales, puesto que ya no se hace una exposición puramente numérica, y además se desprende de los planes de mediano y largo plazo. Ciertamente, este instrumento, al considerar diferentes ámbitos de las políticas públicas, es un buen referente de la gestión del Gobierno para este año, y es importante resaltar y destacar el gran cambio que tiene la composición de la inversión pública, debido a que a partir de 2022 los proyectos productivos tendrán una mayor participación, mismos que contribuirán positivamente al crecimiento y desarrollo económico.

Finalmente, tomando en cuenta que el avance de la teoría muestra que “el presupuesto es el instrumento y/o herramienta de planificación integral, a través del cual se plasman en acciones las ideas de los gobiernos, a través de la asignación de fondos públicos a las actuaciones que se quieren llevar a cabo”, respondemos la interrogante planteada de la siguiente manera: el presupuesto público en Bolivia si es una guía para la gestión pública.

Iván Israel Machicado Quiroga Es economista.