Voces

Wednesday 8 Feb 2023 | Actualizado a 03:48 AM

Fascistas.com.bo

/ 22 de enero de 2023 / 02:06

La impunidad implica una conducta en gran parte consolidada, y para quien más o menos se consolida como impune será un camino recorrido en el tiempo, con complicidad de una sociedad que le permitió ser impune y que al día de hoy él/ella ya no tenga la mínima vergüenza de sus actos.

Como pueblo de Bolivia podemos leer en nuestra historia cómo hay familias con largo recorrido de impunidad, pero respecto a la actualidad y los problemas de impunidad que lastiman la dignidad y la salud mental, quiero recordar que hay una acumulación de impunidades no reflexionadas, quisiera señalar un punto de inflexión, es decir, un antes y un después de la campaña para el referéndum de 2016.

Fue ahí, en esa campaña, que la impunidad —esa jamás vista— se instauró en Bolivia gracias a las redes sociales y gracias a un pueblo que generó una opinión pública racista, purista y moralista, o mejor dicho de doble moral. Sociedad misógina que evidenció una gran falta de formación política. Fueron los y las propias masistas que dieron un paso atrás y no se tuvo una victoria contundente de dar permiso al Evo para que candidatee. Fue la población, mayoritariamente, que quiso creer las mentiras de las redes sociales y el internet. Fue el chisme, decorado con racismo, clasismo y misoginia. No solo de los derechistas, también de los masistas. Nosotras, desde el Feminismo Comunitario de Abya Yala, permanentemente estuvimos poniendo espejos a nuestro pueblo para que reflexionara. Pero poco pudimos hacer.

Con el gobierno de los hermanos Lucho y David también se cometió un gravísimo error, dejar pasar. ¿Dejar pasar esperando qué? ¿Que reflexionen, que cambien?… Naranjas, más bien se hicieron más impunes con el voto de los y las impunes. Es un proceso acumulativo que consolida más al impune y a la impune, en su impunidad. Eso es lo que estamos viviendo, para experiencia histórica de nuestro pueblo. Ni un paso atrás hermanos y hermanas. No es por malos y vengativas, nada que ver. Es por dignidad, por respeto y por no ser cómplices de delitos, que todas y todos los sufrimos.

La ley del embudo es el proceder de ellos, para ellos; angosto para nosotras, ancho para ellos. No nos debe extrañar, ya no tienen vergüenza, ya no dudan, pegan a las y los periodistas que no les gusta lo que dicen y así a cualquiera que diga lo que no quieren escuchar. Por eso deben estar en la cárcel, por eso deben tener juicios públicos y exponer los delitos que cometieron. Pero ahí tenemos un grave problema, los fiscales y jueces son unos reverendos chacras e incapaces, solo sirven para joder al pueblo y vender al mejor postor el reclamo de justicia. Empezando por el Ministro de Justicia son Enredoncios, por decir poco. Es el tiempo de contundencia en la justicia y si no se tiene el coraje de hacerlo, pues deben dar un paso al costado, que las organizaciones sociales sabemos qué es lo que queremos. Esperamos de nuestro gobierno que repare el error de haber dejado a los y las golpistas, pasearse tranquilos y hasta candidatear y ganar elecciones, consolidando en sus espíritus la impunidad. Quien no actúa es cómplice. Basta de medios de comunicación y redes sociales que mienten y difunden impunidad, hay que cerrar los sitios de fascistas.com.bo que son muchos y de lo más variados.

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

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Educación para la libertad

/ 5 de febrero de 2023 / 00:36

La educación es una palabra que tiene múltiples significados en las vidas de la humanidad, algunos tienen que ver con el control que el sistema dominante pretende implantar. La burguesía, desde 1879, se preocupó por crear un sistema propio de educación, que tiene los objetivos de consolidar a la propiedad privada, el usufructo sin límites, la doble moral, la sumisión al poder burgués, entre otros. Por otro lado, los diferentes pueblos de la humanidad tenían también sus propios sistemas educativos, creados mucho antes de que la burguesía existiera. Los pueblos andinos y amazónicos del continente son parte de esa experiencia valiosa que recorre la historia de la humanidad.

Cuáles saberes, cuáles conocimientos se deben pasar a las niñas y niños, para poner cimientos en el camino de su curiosidad y creatividad; son preguntas fundamentales. Qué es lo que aprendimos de la vida y en la vida, será importante compartir con quienes vienen creciendo y estrenando sus vidas. Por supuesto que tenemos que compartir las metodologías de la autocrítica y la reparación de los errores, que es otro cimiento fundamental para crear valores que apunten a una ética comunitaria, que nos permite cuidarnos entre sí.

El título de esta columna, Educación para la libertad, es inspirado en el nombre de un libro de Paulo Freire, el pedagogo brasileño que se concentró en la alfabetización del pueblo, esa praxis liberadora de aprender a leer y escribir la historia. Hoy tendríamos que además alfabetizarnos en usar el internet y descubrir todas las manipulaciones y mentiras de las redes y medios de comunicación, como una práctica contemporánea de ejercer la libertad.

El gran pedagogo aymara Avelino Siñani recogió la metodología aymara de una educación que no se encierra en las aulas y está profundamente ligada al sustento de la vida en los diferentes territorios. Por eso es que la ley de la educación del Estado Plurinacional lleva su nombre. Quiero referirme, en esta ocasión, especialmente a los reclamos sobre la nueva currícula y los ataques a las grandes luchas reivindicativas de las mujeres. Ataques a los derechos de conocer nuestro cuerpo de una manera científica y sin prejuicios moralistas y religiosos. Conocer nuestros cuerpos para que descubramos nuestra sexualidad y podamos defendernos del abuso, de la pedofilia, de las manipulaciones sexuales y afectivas. Cuyo desconocimiento o información sesgada es la que se ha manejado hasta ahora y han servido como base para el abuso y violencia hacia las mujeres. Por eso el título de educación para ser libres, la información planteada en una educación sexual integral, lejos de las visiones que se empeñan encasillar los cuerpos en el binarismo del género: o género femenino o género masculino.

Es vital para niñas y niños la información para crecer libres de prejuicios que les hagan sufrir, que crezcan en los valores de la comunidad y la responsabilidad con sus vidas y la vida de las y los demás. En el valor del diálogo para la resolución de los problemas, muy lejos de la violencia asesina. Por eso defendemos la nueva currícula, porque encarna estos valores fruto de la discusión y lucha del pueblo boliviano especialmente de las mujeres. ¡Jallalla proceso de cambios!

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

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Prisioneros de sí mismos

/ 8 de enero de 2023 / 00:53

Sin duda que hablar con quien no quiere escuchar es imposible, eso es lo que cada día vemos a través de los medios de comunicación y en las redes, preocupa mucho la salud mental de este sector de la población boliviana que es objeto de los barrotes carcelarios, que a sí mismo se impuso.

Estamos asistiendo a una especie de efecto zombi que actúa en la humanidad de hombres y mujeres presos de sus propias decisiones y elecciones, me refiero a quienes se hicieron cómplices del golpe de 2019, que desarrollaron y desarrollan hasta la fecha comportamientos repetitivos que no tienen ningún tipo de coherencia. Repiten sin sentido unas narrativas que bloquean su comunicación, con frases incapaces de sostener una discusión de poquísimos minutos. Es que la desesperación que manifiestan les rebasa a todas luces, se retuercen muchas veces en muecas angustiadas, otras tantas explotan en gesticulaciones exacerbadas por el odio racista que desfigura sus rostros. Todo este comportamiento es el resultado, son los efectos de ver que no es posible la impunidad. Que el dolor, la violencia y el daño infligido a otras personas se paga, se rinde cuentas. Que no hay privilegios y que no sirve hacerse las víctimas, cuando con tanta alevosía —apoyados por las armas— se pavonearon y burlaron del dolor y la vulnerabilidad de un pueblo que había ganado las elecciones en octubre de 2019.

Les ha desesperado tanto el proceso emprendido por el pueblo boliviano, al grado de perder la noción de la realidad y no ver el grosor de sus barrotes. Es que desde que el proceso de cambios que se abrió caminos de esperanzas en nuestro territorio de Bolivia se fue consolidando poco a poco, quienes cómodamente heredaron privilegios e impunidades de pronto tuvieron que empezar a dar explicaciones y rendir cuentas de sus formas de pensar y actuar. ¡He ahí el problema! Confrontarse con la realidad, es que los grupos dominantes no entienden que el mundo cambia por la lucha de los pueblos y que estos son tiempos que ya no soplan a favor de las y los abusivos opresores y explotadores.

Camacho, ya antes de Chonchocoro, estaba preso y encarcelado por su propio racismo y fascismo. El odio y la prepotencia encierran a las personas y las limitan en su percepción de la realidad. Lo preocupante es que sus seguidores y cómplices se tiran cada día contra sus barrotes y en esa desesperación, lastiman, destruyen a quienes tienen otra percepción de la realidad. En vez de mirarse al espejo, en vez de reconocerse como personas que se equivocaron, prefieren hacer añicos todos los espejos que les rodean. Por eso tanto ataque a la Policía, porque “los motines” son su espejo. La recuperación de la democracia hoy nos permite ordenar a la Policía —aunque no quieran— a cumplir con su deber y no amotinarse. Por eso les sacan la mugre a los verde olivo, pues les desespera que —sus excompinches— hoy deban estar al frente, mostrándoles lo fachos y violentos que son.

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

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De nuevo Navidad

/ 25 de diciembre de 2022 / 00:07

Estamos en un fin de año con diversos conflictos y luchas en el mundo y también en nuestro territorio, un grupo insiste en negar la participación política, las iniciativas y creatividad de bolivianas y bolivianos que hace 16 años trabajan, luchan y proponen formas de vida en nuestro territorio del Estado Plurinacional de Bolivia.

En ese grupito de bolivianos pesa más el interés angurriento y racista de carácter individual, que máximo alcanza, en sus beneficios, al clan familiar; para este grupito que no solo está en Santa Cruz, pero que hoy está parapetado en la ciudad de Santa Cruz, le fue difícil desde 2003 volverse a apropiar del territorio de Bolivia y usufructuar del trabajo de bolivianas y bolivianos y disponer a su antojo de las riquezas de nuestra madre tierra. Este grupito no va a parar y a su alrededor logró apoyo de gente sin preparación política que mira babeando a la y el burgués de la ciudad de Santa Cruz, no quiere informarse de otros puntos de vista, pues de lo que se trata es de desgastar y ocupar el tiempo del Gobierno y del pueblo, con la amenaza de romper la unidad territorial. En resumen, quiere paralizar el país y el Gobierno para desgastar el proceso. Nuestro gobierno, junto a las organizaciones sociales y el MAS-IPSP, además de continuar las discusiones políticas que aportan, profundizan y construyen el proceso de cambios revolucionarios, tienen que actuar efectivamente contra esta intención de rapiña territorial.

La Navidad y el Año Nuevo son momentos también de reflexión, sin duda que queremos tranquilidad para todo el mundo y será necesario recordar cómo eran nuestras navidades antes del proceso de cambio y cómo este proceso nos permitió recuperar las esperanzas, eso tenemos que cuidar. Recuerdo que desde la teología de la liberación, Jesús era como nosotras y nosotros, eso nos hacía mucho bien, era una identidad histórica que nos unía al mundo. Pero ya sabemos la historia de la Iglesia en el neoliberalismo, inconsecuencias que hasta ahora pesan y no pueden recuperarse a pesar de un Papa que resolvió llamarse Francisco y que va poco a poco reconociendo los delitos que esta institución escondió y por los que se hizo cómplice por siglos.

Tenemos luchas en nuestro continente, la más cercana está con nuestras hermanas y hermanos de Perú, también la guerra allá en el este de Europa, la guerra sangra a los pueblos, independientemente de las razones políticas que podemos reconocer, las guerras son fáciles de empezar pero no se sabe cómo terminarlas.

Quiero pedir sabiduría para seguir construyendo los sueños de nuestros pueblos, que todas las wawas puedan nacer queridas, protegidas, sin persecuciones, sin odio en sus familias, sin miedos, que los pesebres de esta Navidad puedan dar a todas las wawas del mundo frutas, abrigo, chocolates, mucho cariño, poesía, música y solo cosas lindas, para que sanen, que curen el corazón de todos quienes viven en Bolivia y en el mundo. La humanidad hoy tiene una oportunidad, de nuestras luchas depende.

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

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Tomar las calles

/ 11 de diciembre de 2022 / 01:19

Tenemos tres muestras recientes de los mecanismos que la derecha y el fascismo internacional tienen preparados, esta vez en diferentes países, como reacción a la acumulación política de los pueblos que se organizan y luchan por su liberación.

En Bolivia, el grupito de fascistas parapetados en la ciudad de Santa Cruz logra legalizar sus métodos fascistas al ganar elecciones para la Gobernación. A partir de ese momento, ellos y ellas acumularon fuerza política en la práctica, de la impunidad y la imposición de la minoría de sus votos sobre la gran mayoría de bolivianas y bolivianos. Camacho logró en 2020, 852.942 votos frente a 586.591 respaldos del MAS en Santa Cruz. Si, además, comparamos este número con los 7,3 millones de habilitados para votar ese mismo año y suponiendo que todavía Camacho, a la fecha, en 2022 cuenta con ese apoyo, estamos hablando de una minoría que quiere imponer caprichosamente sus dictámenes y opiniones, con golpes, palazos, pateadura, cercenamiento de la cabeza, violación a mujeres, quieren robo de mercadería, incendios.

Quieren escarmentar, amedrentar, golpear y matar a quien no esté de acuerdo o se oponga a su punto de vista y para eso, además de manipular a la Policía y las FFAA de Santa Cruz, construyen y financian una ejercito paralelo paramilitar armado. Eso es dictadura y fascismo, métodos de quien perdió argumentos y no sabe defender de ninguna manera lo que piensa o cree.

¿La pregunta es por qué no se les hizo proceso por el golpe de 2019? ¿Por qué se les permitió candidatear no solo a estos fascistas, sino también al corrupto facho del Manfred en Cochabamba? Ese método de hacerse los “buenitos y conciliadores” siempre trajo muertes para el pueblo. La justicia es un derecho, no un favor.

En ese mismo plano de la reflexión están los gobiernos de Argentina y Perú que, desde mi opinión, creyeron que podían conciliar y negociar con la derecha y así parar su angurria. Se equivocaron. En Argentina, el peronismo, como todo gran partido, tiene internas que pugnan desde la derecha hasta la izquierda, toda una gama de posiciones, pero en medio de las internas —que a veces son intestinas— lo que se aconseja es guardar lo simbólico del Gobierno junto con la gobernabilidad, donde lo más importante es lo simbólico, pues eso permite la recuperación de la gobernabilidad en cualquier momento.

El machismo oligarca y colonial racista pudo más en Argentina y en Perú. Las mujeres son sacrificables y la compañera Cristina está sufriendo la muerte civil que quieren darle, de eso son responsables las y los conciliadores; no olvidemos la frase del actual presidente: “Los argentinos venimos de los barcos”, que no era una bromita. El criollaje racista, que también es de izquierda, considera “nada” a los pueblos indígenas originarios, son los mismos que en Argentina y Perú son traidores a los mandatos y confianza del pueblo.

Tanto en Argentina como en Perú son hombres y mujeres de los pueblos los que definirán su futuro organizándose y tomando las calles, de eso se trata.

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

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Nuestra palabra

/ 27 de noviembre de 2022 / 03:13

Hay momentos en la historia que, aparte de nuestra opinión y acción personal, es necesaria la voz colectiva y organizada, pronunciarse colectivamente como parte de la acción de sostenimiento del proceso de cambios revolucionarios en lo social, político, económico y cultural, emprendido por el pueblo boliviano. Es éticamente necesario. El grupo de personas que perdieron las elecciones nacionales, pero lograron ganar la elecciones regionales, en base a una lectura autoritaria, caprichosa y fascista de la correlación de fuerzas políticas en el país, ha arrastrado a sus votantes a acciones temerarias marcadas por la violencia impune, que en el transcurso del tiempo se convierten en acciones desesperadas. Eso es lo peligroso, porque los manotazos del ahogado tienden a jalar a quienes están a su alrededor al fondo del agua. Son nuestras hermanas y hermanos del proceso de cambio que viven en Santa Cruz quienes están en permanente peligro. Por eso nuestra palabra:

Desde el Feminismo Comunitario Abya Yala nos pronunciamos ante la violencia fascista que va más de un mes amedrentando a la población que solo exige su derecho a la libre circulación, al trabajo, la salud y la libertad de opinión. Denunciamos a la comunidad internacional la articulación de grupos fascistas y paraestatales que día a día violan los derechos de las y los ciudadanos que viven en Santa Cruz, que incluso han amedrentado a instituciones que defienden y protegen a mujeres víctimas de violencia.

Hacemos un llamado a las organizaciones sociales nacionales y del Abya Yala a denunciar los atropellos a los derechos humanos ante la creciente ola de violencia en los puntos de bloqueo, que son comandados por la Unión Juvenil Cruceñista, que entre muchos delitos, además, quemaron la sede de la federación de campesinos, y saquearon a la Central Obrera Departamental, son ataques al pueblo trabajador.

Nos preocupa sobremanera el atropello a las instituciones que buscan defender a la población y proteger los derechos ciudadanos, cuando hay muchas denuncias de violencia y vulneración a los derechos humanos.

Tenemos claro que el verdadero fin de la derecha imperialista, fascista, golpista y explotadora es atacar el cambio del proyecto político, que hoy es para beneficio de las grandes mayorías excluidas históricamente de sus derechos. Les asusta la continuación y profundización del proceso de cambios revolucionarios.

Desde el Feminismo Comunitario nos declaramos en vigilia permanente y movilización de resistencia popular en las calles, en las redes, en y desde las organizaciones sociales. Vamos a continuar construyendo, vamos a luchar en defensa de nuestro proceso, y principalmente en defensa de nuestras organizaciones sociales.

Nuestro horizonte es el “vivir bien”, nuestro horizonte es la despatriarcalización, la descolonización y no retrocederemos ni un paso. Es hora que desde el Gobierno y desde la Asamblea Legislativa se hable consecuentemente claro.

¡Golpe nunca mas! ¡Jallalla el proceso de cambio! ¡Hasta la comunidad, siempre!

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

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