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Los salarios y los empresarios

/ 30 de abril de 2023 / 01:05

En 1914 en Estados Unidos, uno de sus empresarios más exitosos, Henry Ford, lanzó la propuesta de incrementar los salarios de sus trabajadores en más del doble que los demás empresarios planteaban; de igual manera que en Bolivia, los empresarios decían cómo era posible, que iban a entrar en quiebra sus empresas, que ese aumento generaría inflación y otros argumentos financieros.

Sin embargo, ese aumento superior ocasionó que los mismos obreros compraran los vehículos que fabricaban. Como diría mi abuelita, “del mismo cuero sale la correa”. Este fenómeno no solo se da en Estados Unidos, si analizamos la microeconomía, tenemos que las personas y/o familias, cuando disponen de mayores ingresos (incremento salarial), sus gastos también se elevan, vale decir que cuando la ciudadanía tiene más dinero en el bolsillo se incrementan los gastos hasta del sector informal, vale decir que tengo dinero hasta para comprarme más de un dulce de la calle o una bolsita de cuñapé, con lo que indirectamente estaríamos ayudando a más familias.

En un razonamiento microeconómico, si el Gobierno estableció normativamente que el sector productivo debe abastecer prioritariamente el mercado interno, es lógico determinar que el incremento de los salarios también se expresará en un aumento del consumo; estoy segura de que hasta aquí algunos analistas indicarán que no todas las personas incrementan su gasto, y podemos ir al extremo que las familias, por la supuesta “crisis económica”, destinen todo al ahorro. Aun así se benefician los empresarios y gente emprendedora, porque el sistema financiero contará con más recursos para dar préstamos.

Desde el punto de vista del empresariado, evidentemente causa responsabilidad el incremento de salarios a su personal, ya que el efecto de éste extenderá sus costos de producción, pero si la visión del empresariado va a ser solo ver el lado del costo, olvidándose que dicho incremento puede ser considerado como un incentivo al crecimiento de las ventas.

Este círculo virtuoso de incrementar los sueldos para extender las ventas ya se dio históricamente en varios países. Económicamente, este incremento también será un incentivo a elevar la producción, más aún teniendo en cuenta que la normativa vigente hace que los productores garanticen la suficiente cantidad de artículos para abastecer el mercado interno.

No olvidemos que similar situación se dio en el sistema financiero. En la década anterior, el gobierno redujo la tasa de interés para préstamos de vivienda y producción. La primera reacción de los empresarios bancarios fue decir que esto reduciría las ganancias de los bancos, que se distorsionaría las tasas de interés de todo el sistema bancario y otros argumentos; transcurridos los años se vio que la cantidad de préstamos se elevó, que la tasa de mora disminuyó a menos del 2% anual, la banca ganó como nunca antes.

Otorgar un incremento salarial en forma nominal, aparentemente perjudicaría a los empresarios; sin embargo, este incremento no solo beneficiará a los trabajadores, sino favorecería a la economía en general, para lo cual es necesario que las partes involucradas dejen de lado las premisas tradicionales y ver el lado positivo, como tal lo demostró Henry Ford, que rompiendo esquemas tradicionales obtuvo mayor beneficio financiero.

Griselda J. Chambi Quispe es licenciada en Contaduría Pública.

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La deuda como medida de crisis

/ 28 de enero de 2023 / 02:10

En estos últimos días y a consecuencia del discurso presidencial en el cual se destaca los logros de la economía nacional, los “analistas económicos” (varios de ellos mis catedráticos) hicieron un análisis negativo, sobre todo de la deuda del país; en opinión de estos profesionales, nuestra economía estaría al borde del desastre porque la deuda externa e interna, según sus cálculos, llega a más de 80% del PIB.

Lo que no dicen estos “profesionales” es que la deuda (crédito) es un instrumento financiero mediante el cual los países, empresas, familias y personas adquieren recursos financieros para realizar inversiones e incrementar o ampliar sus ingresos. La deuda no es mala cuando se destina a ampliar la capacidad productiva, pero es pésima cuando se destina a gasto corriente, por lo menos eso era lo que nos inculcaban en las aulas universitarias.

Como ejemplo tendremos a la familia, en 2000 el salario mínimo era Bs 355, la capacidad de endeudamiento de esa familia era mínimo, no se podía acceder a una deuda, por ejemplo, para comprar un departamento, porque ese ingreso no alcanzaba para cubrir intereses y mucho menos capital, en la actualidad el salario mínimo es de Bs 2.250, vale decir que la capacidad de endeudamiento es un aproximado de siete veces más, ahora sí la familia puede acceder a un crédito mejor (en ese periodo y por ese porcentaje creció el PIB de Bolivia).

La familia de nuestro ejemplo puede acceder a un crédito de Bs 25.000 para comprarse maquinaria para hacer pan, ese endeudamiento en un corto plazo puede ser alarmante, pero a futuro, al hacer funcionar su maquinaria, los ingresos de la familia se incrementarán por la venta de pan, vale decir que su capacidad de pago se aumentará, esta deuda no es mala.

En el aspecto familiar, el PIB viene a ser sus ingresos (Bs 2.250), su deuda representa más del 100% de sus ingresos, pero ¿se podría afirmar que esa familia está cerca de una crisis económica? Que esté endeudada por encima de sus ingresos no implica que tiene que pagar en esa gestión los créditos, generalmente se tienen plazos superiores a los ocho años. En el caso de los países, a nivel internacional, los plazos llegan a 30 años, vale decir que la deuda es amortizada de a poco. Solo como curiosidad se tiene que la deuda de EEUU sobrepasa el 70% de su PIB, pero nadie puede afirmar que EEUU está cerca de la crisis.

En el caso de nuestro país, la deuda externa (30%) está destinada a la red caminera y otros proyectos productivos evaluados y con visto bueno de organismos internacionales como el BID; la deuda interna, según el Ministerio de Economía, está destinada a ampliar el capital de las empresas estatales, entre la principal está la inversión en exploración de YPFB.

En la familia, como en el país, la buena administración de la deuda ampliará los ingresos y la diversificación de la producción. Mientras estas inversiones no se mezclen con la política y tengan la correspondiente ingeniería económica de sostenibilidad, tendremos un futuro prometedor.

Griselda Chambi es licenciada en Contaduría Pública.

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Bonos Soberanos, solo $us 850 MM

/ 26 de febrero de 2022 / 01:23

Días atrás, en varios medios de comunicación escritos, radiales y televisivos, así como analistas económicos, afirmaban que el Gobierno solo había podido colocar $us 850 millones de $us 2.000 millones (Bonos Soberanos). Algunos se atrevieron a calificar esto como un fracaso del Gobierno y destacaron el rechazo de los inversores a adquirir estos bonos pese al incremento de la tasa de interés a 7,5%.

Considero que para iniciar un análisis tan delicado como es el de los Bonos Soberanos, deberíamos empezar por la normativa, es así que de acuerdo a lo establecido en el Artículo 5 de la Ley 1413 que aprueba el Presupuesto General del Estado gestión 2022, establece lo siguiente: “Autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a celebrar operaciones de deuda pública en los mercados de capital externos por un monto de HASTA $us 2.000 millones”.

Esta normativa establece un límite, pero no obliga ni estipula que el Gobierno debería haber colocado la totalidad ($us 2.000 millones). Los $us 850 millones es la recompra de los Bonos Soberanos que se emitieron de 2012 a 2015, vale decir que esta acción financiera no incrementa la deuda del país, simplemente la posterga por ocho años.

Esta postergación evidentemente incrementa la tasa de interés que el Gobierno debe pagar a los inversores, pero este incremento del interés de 7 a 7,5% se debe a que en el mercado financiero internacional, debido a algunos “fenómenos económicos” —como el incremento de la inflación que se viene dando en EEUU, la crisis de Rusia-Ucrania, la reactivación e intervención de China en los mercados financieros— ocasionaron que la tasa de interés se incremente a nivel mundial.

Los jóvenes profesionales muchas veces nos vemos confundidos cuando analistas del ámbito financiero, en sus columnas de opinión, analizan datos sueltos, la mayoría de las veces no realizan el análisis integral de algunos hechos económicos, nos dicen que el Gobierno fracasó en la colocación de estos bonos pese al incremento de la tasa de interés, pero se olvidan explicar el porqué de la elevación de esa tasa de interés, lo toman como si el Gobierno unilateralmente la hubiera incrementado.

Haciendo un resumen de las noticias y de las opiniones de los profesionales ya conocidos, la mayoría nos da a entender que solo Bolivia emitió Bonos Soberanos, cuando en realidad la emisión de estos bonos se dio y se da en varios países, ya que el mismo es una herramienta financiera que permite a los emisores disponer de recursos frescos que son utilizados en proyectos de inversión.

Las nuevas generaciones de profesionales nos vemos influenciados por los analistas conocidos que suelen emitir sus opiniones, casi siempre con una influencia política que suele distorsionar lo científico y técnico de la economía (a favor y en contra del Gobierno), tenemos la obligación de considerar esas opiniones y ponencias de estos destacados profesionales pero también debemos profundizar nuestras investigaciones y no solo quedarnos con lo que dicen y expresan.

Griselda Chambi es licenciada en Contaduría Pública.

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