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Subnacionales a medio camino

Nos olvidamos que gobernadores y alcaldes también cumplieron poco más de dos años en el ejercicio de sus cargos

Marcelo Arequipa Azurduy

/ 18 de mayo de 2023 / 08:32

Aparte de que el presidente Arce cumpliera su primera mitad de mandato, nos olvidamos que gobernadores y alcaldes también cumplieron poco más de dos años en el ejercicio de sus cargos, y por tanto en términos políticos es importante revisar el tablero político en ese cuadrante.

Quizá las figuras más emblemáticas, que en el momento de su elección se habló mucho, lo fueron en El Alto con Eva Copa, en La Paz con Iván Arias, en Cochabamba con Manfred Reyes Villa, en Santa Cruz departamento con Camacho, en Santa Cruz ciudad con Jhonny Fernández, y en Chuquisaca con Damián Condori.

Todos ellos se constituyeron como verdaderos acontecimientos políticos, porque la cantidad de votación que recibieron y la expectativa que generaron no fue poca.

Por un lado, se decía que eran la futura promesa para levantar moralmente a la oposición antimasista que no se recuperaba de la derrota sufrida en la elección general de 2020, en la que se insistía, casi como si fuera hasta las últimas consecuencias, que tenía que haber una segunda vuelta electoral y ahí todos juntos como hermanos miembros de una secta, ir tras la derrota del masismo.

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Vista la trayectoria política de las autoridades locales y departamentales, vemos tres características de las mencionadas en sus perfiles individuales: la tecnocracia de la descentralización al poder, los políticos con trayectoria muy pasada, y otros con un recorrido más reciente.

Sin embargo, en estos perfiles, lo que se ve por ahora es la ausencia de novedad o de instalación de una promesa política hacia el futuro; varios de ellos funcionaban muy bien estando por fuera del sistema de partidos, al menos demostraron ser buenos comunicadores y agitadores de masas electorales.

Pero en el tiempo están pasando por dilemas importantes, como el no poder sentar las bases institucionales de una estructura política partidaria, el tener unas alianzas preelectorales muy frágiles y bastante alejadas de criterios programáticos, el contar con gestiones públicas sin brillo propio, o incluso la debilidad mayor que tienen en sus respectivos máximos líderes.

De cara a las elecciones generales de 2025, si alguno de los alcaldes o gobernadores de oposición pensaría en ir como candidato, ahora mismo lo único que podría funcionarles es el discurso de la unidad por oposición al masismo.

Pero ya hemos visto que mantener de manera exclusiva ese principio en el discurso lo único que hace es que el porcentaje que vayas a obtener te asegure una bancada legislativa minoritaria y reactiva. Necesitan de liderazgo y horizonte, dos condiciones sobre las que llevan muchísima desventaja.

(*) Marcelo Arequipa Azurduy  es politólogo y docente universitario

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La caja negra de la Política

Este es el texto introductorio de una investigación que muestra 30 años de trabajo del Órgano Legislativo.

/ 3 de mayo de 2018 / 04:00

Son los políticos representantes de la sociedad que los elige? Esta pregunta intenta plantear una sospecha inicial que se busca dirimir con la investigación La caja negra de la política. Forma y comportamiento del Legislativo en Bolivia, 1985-2015, publicada por el Centro de Investigaciones Sociales, CIS. Para dar respuesta a esta cuestión, se analizan las acciones del Órgano Legislativo de Bolivia durante los últimos 30 años a partir de dos dimensiones: su composición sociodemográfica y su conducta expresada mediante las leyes que sancionó, además del análisis de cuatro estudios de caso que pretende dar cuenta de todo el proceso de construcción y de toma de decisiones de las políticas públicas en la actualidad.

Una de las tesis centrales de este texto, que pretende enlazar el estudio de las dimensiones antes mencionadas, es replantear la idea de representación política mediante la distinción de las relaciones corporativas informales entre diversos sujetos. Para ello, se hace hincapié en aquella visión que sostiene que el gobierno corporativo es aquel en el que  “las políticas se establecen mediante negociaciones entre intereses directamente afectados por las mismas; la democracia pluralista en la que cada candidato concreto y cargo electo es responsable ante los sectores que le apoyan y en la que no figura el partido como tal, y la democracia directa, en la que las políticas son determinadas por referéndum y las elecciones no son decisivas para obtener cargos ni para rendir cuentas” (Richard Katz).

Por tanto, lo que actualmente se tiene en nuestra política es una relación de negociaciones y de intercambios que van más allá de esa visión clásica de la disciplina de partido. El marco temporal que abarca este análisis muestra una diferencia marcada entre antes y después del primer gobierno de Evo Morales, entendiendo que la distinción en el comportamiento institucional respecto a los periodos gubernamentales anteriores es evidente. Por ejemplo, según Robert Dahl (1992), hoy vivimos bajo una democracia de mayorías —en la que existe únicamente una organización política gobernante—, mientras que antes vivíamos bajo una democracia pluralista —en la que las organizaciones políticas estaban obligadas a configurar acuerdos postelectorales.

Retomando las ideas del primer párrafo, lo que se realiza desde una visión macro hacia una micro es comparar, entonces, dos procesos históricos claramente diferenciados: 1985-2005 y 2006-2015, con la finalidad de establecer puntualizaciones respecto a la forma y al contenido de la circulación de élites políticas —en el Poder Legislativo— al haber pasado de un tipo de democracia a otra, como ya se mencionó.

Para lograr este objetivo, se estudia en primer lugar la composición del Poder Legislativo por medio de variables sociodemográficas como, por ejemplo, edad, género, profesión, ocupación y sector al que pertenecen los representantes. Mediante esa descripción, se analiza si hubo circulación de élites a lo largo del periodo de estudio y, si la hubo se trata de ver cuáles fueron los cambios ocurridos.

En segundo lugar, se construye una base de datos que contiene todas las leyes promulgadas desde 1985 hasta 2015 y que fueron clasificadas, primero, por ámbito de acción —normas de alcance nacional o departamental—, para luego desagregarlas en leyes económicas, sociales, de administración pública y estado de derecho, y democracia.

En tercer lugar, dentro de la clasificación por tipo, se desagrega aún más por subtipos. Así, por ejemplo, entre las normas de tipo económico figuran las que tienen que ver con el modelo de desarrollo, los bienes del Estado y la infraestructura económica, entre otros ámbitos de desarrollo.

En cuarto lugar, se toman en cuenta los datos mensuales en las que se promulgaron las normas y, en el caso de las de alcance departamental, se registra el área territorial del país al que benefician.

Finalmente, para los estudios de caso, se selecciona un conjunto de cuatro normas: la Ley de Deslinde Jurisdiccional (Ley 073, de 29 de diciembre de 2010), la Ley de Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria (Ley 144, de 26 de junio de 2011), la Ley de Minería (Ley 535, de 28 de mayo de 2014) y la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia (Ley 348, de 9 de marzo de 2013). Estos estudios de caso tienen como propósito principal vincular las dos dimensiones mencionadas —composición y comportamiento del Legislativo— con sus correspondientes características, a fin de que todos estos elementos nos permitan realizar una caracterización del modelo actual de construcción y toma de decisiones de las políticas públicas en el país. Así, podremos tener una imagen completa del tipo de representación política en el país, su conducta y su relación formal e informal en nuestro
medio con actores de la sociedad civil.

  • Marcelo Arequipa es doctor en Ciencias Políticas

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