Voces

Sunday 26 May 2024 | Actualizado a 07:30 AM

En vida, hermano, en vida…

La prole ha crecido, que tienen 26 nietos (dos en la eternidad) y cuatro bisnietos

Rubén Atahuichi

Por Rubén Atahuichi

/ 24 de abril de 2024 / 06:47

Matilde es de armas tomar y de temer también. Luego de sus tres primeros partos, siempre pensó que en el siguiente iba a morir ella o el hijo que venía en camino. Es que las condiciones de salud en el pueblo eran extremas, a 155 kilómetros lejos de la ciudad y a unos pasos de un vetusto centro médico que —¡vaya paradoja!— no tenía un médico, sino una enfermera.

Con las arrugas pronunciadas y la nieve cada vez más blanca de su cabello, se anima poco a poco a contar sus 80 años. Es una sonata escuchar sus historias, sus sufrimientos y sus alegrías en aymara, y a la vez, en castellano. Siempre con un dejo de humildad.

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Ya baja el ritmo de sus caminatas tras el ganado, su querido hato de llamas y alpacas blancas, por los cerros y Cantuyu. Es que hace unos meses un dolor en el talón de Aquiles le impide el esfuerzo de siempre, aunque el parche León le hace bien. Ni las dos vértebras rotas en la caída de una pasarela del Carnaval de Oruro de 2014 la habían afectado tanto como ahora. “Los años, pues, ya me pesan”, dice con resignación.

Matilde pasó su vida en mil oficios, desde ayudar a sus padres a hacer carbón y cargarlo hacia el pueblo para que don Enrique Ortega o don Zoilo Verástegui, en sus viejos camiones, lo vendan en la ciudad; hasta hornear pan desde cuando murió su padre, vender choclos frescos con queso en la feria de Walpuni, en la frontera con Chile, o hacer helados con pan fresco en los campeonatos de fútbol, preparar té con té en las noches frías de junio de aniversario del pueblo y vender charquekán en la parada de los buses, cuando la carretera hacia la ciudad era aún de tierra.

Su compañero de vida, Eduardo, ya sufrió el freno de sus casi 82 octubres; un dolor —superado por ahora— en la ciática casi lo deja sin sus pasos altivos hace un par de años. “Si no fuera por su carro, ya no caminaría mucho”, cuenta Matilde.

También abre su libro de historias: su decisión de estudiar docencia en la normal de Corque, sus sufrimientos al responsabilizarse de sus hermanitas Berna y Sara al morir sus papás, su tarea de administrador de la pulpería de la planta de pólvora en Chile, su trabajo en el techo en el templo colonial del pueblo, el gran futbolista que fue y sus campeonatos o la vez que un tío suyo le entregó una desvencijada bicicleta a cambio de la deuda de 18 llamas a su padre. ¡18 llamas!

Maestro rural, las generaciones que pasaron por su carrera lo recuerdan como “el más estricto, pero un buen profesor”. Es memorable en mis relatos la vez que —siendo mi profesor de primaria— me corrigió un dibujo de Eduardo Abaroa con el bigote caído, cuando, en realidad, decía que el héroe del Topáter los llevaba ondulado en los extremos. ¡Qué lección, que me ayudó siquiera a ser un artista en pausa en el oficio!

Recuerdo los años 90 cuando sufría una leve depresión al saberse jubilado. Aprendió a preparar charque de llama (carne deshidratada) para venderlo en sobres manila. Fue el pionero del oficio y se fue a Puno, Perú, a aprender a hacer embutidos también. Montó una planta tecnificada de producción de charque, que, ahora, con poca actividad, parece convertirse en una sala de museo.

Matilde y Eduardo viven solos en una casa para más de 11 personas, sin contar el hospedaje que instalaron. Ahora pueden tener comodidades que no pudieron tener “por sacar adelante” a sus nueve hijos. Sin embargo, se entiende, tenerlo todo no es nada si en el día a día solo se miran y recuerdan con nostalgia cómo sus criaturas llenaban de alegría y rabietas la casa, y ahora son adultos ocupados en sus quehaceres y sus propios sueños, lejos del pueblo; a veces, a su turno, solo los fines de semana, en los feriados o en el Carnaval.

La prole ha crecido, que tienen 26 nietos (dos en la eternidad) y cuatro bisnietos; devenidos del tronco ancestral, los bisabuelos Celestino y Micaela, y Manuel y Fabiana, y los tatarabuelos Marcelo y Carlota, Rufino y María, Jorge y Felisa, y Santiago y Emiliana.

Son mis padres, ahora siento más ganas de estar con ellos; quise hacerles este homenaje. “En vida, hermano, en vida”, decía la poeta mexicana Ana María Rabatté.

(*) Rubén Atahuichi es periodista

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Otro frente de conflicto: El dilema ahora es continuar o no con la preselección

Iván Lima apunta a Miguel Rejas y Roberto Padilla como responsables.

Una sesión de la Comisión Mixta de Constitución

Por Daniel Zenteno y Rubén Atahuichi

/ 25 de mayo de 2024 / 01:53

Liberada la preselección de postulantes para las elecciones judiciales a través de un fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), el arcismo y el evismo se encuentran enfrentados ahora en el dilema de continuar o no con el proceso suspendido.

Quien puso reparos sobre la situación fue el presidente de la Comisión Mixta de Justicia Plural de la Asamblea Legislativa, el senador evista del Movimiento Al Socialismo (MAS), Roberto Padilla, quien adelantó que el Órgano Legislativo perdió competencia sobre el proceso debido al vencimiento —en su criterio— de los plazos.

“Siempre hemos dicho que queremos continuar la etapa de preselección, pero ahorita, nosotros, ya no tenemos competencia”, afirmó ayer el legislador a radio Global de Sucre.

Preselección

“Hasta 5, 6 de mayo teníamos que remitir al Tribunal Electoral (la lista de candidatos preseleccionados), ¿ahora en qué fecha estamos? 24 (de mayo); ya no tenemos competencia”, justificó.

Hasta ayer, 24 horas después de la decisión del TCP sobre la continuidad del proceso, ninguna de las comisiones había convocado a una sesión sobre el caso.

Al respecto, el ministro de Justicia, Iván Lima, demandó la atención de Padilla y de Miguel Rejas, presidente de la Comisión Mixta de Constitución. “Ambos son los presidentes de las comisiones y deben liderar este proceso que, a partir de la sentencia del día de ayer, no tiene ningún obstáculo para llegar a buen puerto”, dijo.

Los responsabilizó del futuro del proceso electoral. “Si Rejas y Padilla hacen su trabajo, vamos a tener elecciones judiciales; si continúan negociando los cargos para llevar a sus padrinos —perdón, a sus ahijados— a las candidaturas, claramente no las vamos a tener. Si dejan de negociar y empiezan a trabajar vamos a tener elecciones judiciales”, espetó.

Elecciones judiciales

Lima se refirió a unos audios que la red DTV difundió a finales de marzo. “Van a ir a visitarte, por fa, ¿ya? Ya ahí hablamos y cualquier candidato que tengas, Miguel, empezá a mandármelo, ¿ya? Voy a pasar el número a los dos compañeros para que te llamen, para que preparen la oficina todo y con confianza Miguel porfa ¿ya?”, se escucha decir a una mujer, supuestamente en conversación con el senador Rejas.

En la entrevista de ayer, el senador expuso otro argumento y criticó la decisión del TCP. “El TCP fácilmente dice que continuemos, pero también nos dice el problema de las postulantes mujeres indígenas (…), nuevamente nos van a paralizar, nos van a decir ‘están haciendo ilegal’; ya no confiamos”, arguyó Rejas.

“Mientras existan estos magistrados autoprorrogados el proceso de preselección sigue corriendo riesgo”, cuestionó el senador.

Plazos

La Ley 1549, de Elecciones Judiciales, otorga 80 días calendario Asamblea Legislativa para el trabajo de preselección de postulantes, en todas sus fases, y 150 al Tribunal Supremo Electoral (TSE) para la organización de las elecciones judiciales.

Las comisiones mixtas de Constitución y de Justicia Plural comenzaron su trabajo el 16 de febrero con la convocatoria a postulantes y el 19, con el registro.

El proceso debía terminar el 5 de mayo, pero dos recursos lo impidieron: el 16 de abril, una sala constitucional de Santa Cruz falló a favor de Margarita Medrano y el 30 de abril, otra sala constitucional, esta vez de Pando, dejó en fojas cero el proceso y declaró inaplicable la Ley 1549 a instancias de Jeny Dury. Precisamente, el TCP anuló esta última decisión.

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Idiosincrasia política

Si bien existe una profunda crisis judicial, no es necesariamente a causa de los malos operadores, sino de la idiosincrasia política

Rubén Atahuichi

Por Rubén Atahuichi

/ 22 de mayo de 2024 / 07:03

¿Hubo otro tiempo en que el país se encontraba en similar situación a la actual? Muchos; en otros, al límite del abismo. Sin embargo, como se suele decir también, siempre encontró la fórmula impensable para salir de él.

La última vez que el país llegó a ese extremo fue en 2019, cuando Evo Morales fue derrocado tres meses antes del final de su mandato y Jeanine Áñez se autoproclamó en su lugar en una Asamblea Legislativa sin quorum ni asistencia del oficialismo. No fue «sucesión impecable», como justificaría Carlos Mesa; fue golpe de Estado.

Consulte: Mil oficios: autorretrato

Hubo una arbitraria interpretación de la Constitución y la «jurisprudencia» para validar ese acto al amparo de un comunicado del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), cuya emisión fue fruto de un cabildeo previo.

Sin embargo, el antecedente de esa ruptura constitucional fue otro acto cuestionado: la sentencia del TCP que validó una segunda repostulación electoral de Morales. Además, años antes, en 2016, éste había resignado toda opción de postularse otra vez al perder el referéndum con el que buscaba una nueva candidatura a través de la modificación de la Constitución.

En el pasado reciente, el gobernador electo Luis Fernando Camacho quiso burlar el mismo estatuto de Santa Cruz al encargar sus responsabilidades a un asesor en vez de hacerlo con el vicegobernador Mario Aguilera. Impulsó una ley para blindar su gestión desde la cárcel y tuvo que ser el TCP el que arregle la situación y disponga su sucesión temporal.

Sin embargo, el caso más complejo es el que sufre ahora el país: elecciones judiciales fallidas e inciertas en más de un año. Una serie de recursos, consultas y sentencias puso en jaque al país, muchos de ellos por encima de las leyes y procedimientos.

Lo peor, el TCP abusó de todos los mecanismos que se atribuyó hasta lograr el fracaso de dichos comicios en 2023. Su fin, se evidenció con una declaración constitucional, fue prorrogar el mandato de magistrados y consejeros electos en 2017 ahora por tiempo indefinido. La Constitución establece seis años de mandato, y ese plazo terminó el 2 de enero.

Esas elecciones parecían estar encaminadas, pero otra serie de recursos impide la continuidad de los procesos previos. De forma abierta, un órgano incurre en injerencia sobre otro órgano sin mayores reparos. En medio de ese embrollo, un grupo de legisladores de oposición y del evismo no comprende el rechazo de dos proyectos de ley (073 y 075) y porfía por su debate, condicionando así el funcionamiento de la Asamblea Legislativa.

Otro órgano, el Electoral, se encuentra a merced de la disputa de dos facciones del Movimiento Al Socialismo (MAS) que se resisten a cumplir la ley e incluso lo amenazan y presionan con la fuerza y la injerencia de otro órgano, Judicial.

Así, con las elecciones judiciales inciertas, las elecciones primarias están a punto de fracasar sin haberse debatido nada, con el tiempo en contra. Incluso, ese desorden institucional arriesga las elecciones generales del próximo año.

Si bien existe una profunda crisis judicial, no es necesariamente a causa de los malos operadores, sino de la idiosincrasia política, que se sustenta en el incumplimiento permanente de las leyes y de la Constitución, y su abstracción de los valores democráticos.

(*) Rubén Atahuichi es periodista

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TSE sopesa bajo fuego cruzado el congreso del MAS arcista

Se prevé que la Sala Plena del Tribunal Electoral se reúna este martes para considerar varios asuntos, entre ellos el informe de supervisión del congreso del MAS de El Alto

Decenas de militantes del MAS arcista se movilizaron la mañana de ayer en la plaza Abaroa

/ 21 de mayo de 2024 / 08:27

¿Cuál de los congresos del Movimiento Al Socialismo (MAS) es válido? Ni lo uno ni lo otro, hasta donde estableció el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Sin embargo, los vocales sopesan la situación de ese partido en un ambiente de fuego cruzado.

De manera sucesiva, el TSE observó las convocatorias emanadas por las dos facciones del partido oficialista: la citada por el Pacto de Unidad, para los días 3, 4 y 5 de mayo en El Alto, y la de la dirección nacional, del 10 de julio en Villa Tunari, Cochabamba.

El artículo 13 del estatuto orgánico del MAS, vigente desde el 22 de septiembre de 2021, establece que los congresos partidarios serán convocados con 60 o 90 días de anticipación por la dirección nacional y las tres organizaciones matrices: las confederaciones Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa (CMCIO-BS) y Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSIOB).

Lea: Distritos del MAS arcista en La Paz exigen al TSE el visto bueno al congreso de El Alto

Fuego cruzado

Así, el congreso de El Alto no cumplía con las firmas de los miembros de la dirección nacional del MAS y, por su lado, el de Villa Tunari no consigna con el aval de las organizaciones matrices, respectivamente, según las resoluciones de sala plena TSE-RSP-ADM 0140/2024 y TSE-RSP-ADM 0141/2024, del 17 de abril.

A pesar de la resolución en contra, el congreso del Pacto de Unidad se llevó a cabo en las fechas fijadas y eligió a Grover García como presidente del MAS en reemplazo de Evo Morales, cuyo mandato se extiende desde 2017. Es que, el 2 de mayo, la Sala Constitucional Primera del Tribunal de Justicia de La Paz —con la firma de los vocales Israel Campero y Alexis Angles— instruyó al TSE a supervisar dicho encuentro.

El Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde), a través de una comisión técnica, cumplió con el trámite, a pesar de los cuestionamientos del TSE a la resolución judicial.

Conocido el informe de dicha instancia, los vocales del TSE deberán definir estos días si validan o no el congreso de El Alto.

Mientras el Pacto de Unidad espera una respuesta favorable de parte del Tribunal Electoral, el ala evista del MAS espera lo contrario, al punto de amenazas de movilización de sus organizaciones.

Congreso

El sábado, en el ampliado del Pacto de Unidad en Cochambamba, la dirigencia del MAS evista desahució el congreso de El Alto.

Y Morales advirtió: “Si mañana o pasado, el TSE reconociera el congreso de El Alto, sería un genocidio político, un genocidio al movimiento indígena mediante su instrumento político”.

“Sería un atentado a la democracia”, insistió el expresidente.

Días después del congreso de El Alto, el presidente Luis Arce revindicó la alección de García y, a su vez, invitó a Morales a reflexionar sobre la situación del MAS.  Tiene que “sentarse con los hermanos del Pacto de Unidad, realizar una convocatoria (a un congreso de unidad) donde todos, como militantes de base, estaremos asistiendo”, afirmó.

Aludido, Morales condicionó la invitación con que, públicamente, Arce se comprometa a “no proscribir” al MAS ni inhabilitarlo, como cree que impulsa.

Sin embargo, hasta ayer, no había señales de acercamiento posible entre las facciones del MAS para un congreso de unidad. En tanto, militantes del MAR arcista protestaron frente al TSE, en la plaza Abaroa de La Paz, en demanda de la validación del congreso celebrado en El Alto.

Aunque cumplió con uno de los dos mandatos de la Ley 1096, de Organizaciones Políticas, la adecuación de estatutos, el MAS no logra renovar su dirección nacional, a pesar de la ampliación, por quinta vez, del plazo. El TSE ya lo amonestó y corre el riesgo de perder su personería jurídica.

(21/05/2024)

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Pedrajas: Una muerte sin orden ni compañeros

En octubre de 2008, ‘Pica’ se quejaba por que se le ‘amontonaban’ los males

El sacerdote Alfonso Pedrajas fue entrevistado por La Razón antes de su muerte en 2009

Por Rubén Atahuichi

/ 15 de mayo de 2024 / 07:11

“No tengo tesoro ni perla, no tengo compañeros ni orden, no tengo fuerzas para correr por los cerros y buscar el viento y la luz; no tengo paciencia para soportar estupideces de los jóvenes, solo tengo madrugadas largas y solitarias”. Así comenzaba a despedirse Alfonso Pedrajas en Valencia, España, el 27 de julio de 2008; molesto incluso con la Compañía de Jesús, que lo había acogido desde sus 17 años de edad. “Quizás mañana mismo ya nadie hablará de mí. Habré dejado de existir”.

Lea: Diario de Pedrajas: la niña del Villegas que adoptó junto su novio

Pedrajas

Murió en su ley. Página 382 de Historia, las memorias del sacerdote jesuita pederasta. Es el último capítulo. Su crisis existencial no se resuelve, pero cuestiona a Dios sobre cómo se le están “amontonando” las enfermedades.

La Paz, 11 de octubre de 2008. “Se me metió otra enfermedad: litiasis renal. Pasé momentos muy dolorosos, médicos, análisis, clínica, calmantes, urografía excretoria, TAC…”, dice el jesuita. 

El 12 de abril de 2004 había develado su enfermedad. “Pues parece que llegó el momento. Llegó el acontecimiento, la enfermedad. ¡Tengo cáncer! Dentro de unos días, con la cirugía radical de la próstata, los ganglios y las vesículas seminales, voy a quedar impotente”, cuenta en el diario.

En Historia, Pedrajas escribe sobre su muerte en la primera página y en la última. El 2 de noviembre de 1960, en Raymat (España), quiso morir como los viejos jesuitas, tenía “un inmenso deseo de morir así, entre himnos y alabanza, habiéndolo dado también todo por Cristo”.

En su último escrito, su sentimiento cambió: “Mi pequeñez no da para más. No puedo cambiar mi pasado. Tampoco puedo cambiar mi presente. Ya no tengo fuerzas síquicas ni espirituales para montarme al caballo de la santidad, ser bueno”. Así fue.

(15/05/2024)

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Diario de Pedrajas: la niña del Villegas que adoptó junto a su novio

Un año y siete meses tenía la beba cuando J. C. la adoptó en 2008

A finales de agosto de 2008, La Razón conversó con Alfonso Pedrajas; el contenido de la charla difería de los antecedentes

Por Rubén Atahuichi

/ 15 de mayo de 2024 / 07:05

En los pasajes oscuros de la vida del cura pederasta Alfonso Pedrajas aparece una niña, Alejandra, que adoptó su novio, J. C., en el Hogar Carlos de Villegas de La Paz. Era el sueño que maduraron ambos, un año antes de la muerte del jesuita español.

A su vuelta de Valencia, España, en mayo de 2008, ‘Pica’, como se llamaba, trajo varias cosas a su amante, entre ellas mosaicos, que ambos colocaron en la sala.

“Me gusta mucho estar con él, decorar la casa, casi como si fuera mi casa. Ahora, JC habla de nuevo de su ilusión de adoptar un niño”, dice Pedrajas en sus memorias —Historia— de 383 páginas a las que accedió La Razón, cuyos extractos fueron publicados por primera vez el 30 de abril de 2023 en el reportaje Diario de un cura pederasta de El País de España.

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Pedrajas

El sacerdote dice dudar mucho sobre la decisión de su novio, aunque afirma tener la necesidad de respaldarlo y “lanzarse” juntos. En tanto, cuenta que la mamá de J. C. insiste en que su hijo se case.

“Él le dice que no se haga la más pequeña ilusión, que no lo hará, pero que sí quisiera adoptar un hijo”, recuerda Pedrajas.

Devela que, finalmente, la madre de J. C. sugiere una niña, para que se apegue el papá y éste la cuide más. “Lo hablaremos. Creo que le voy a animar”, dice el cura.

“No es bueno que esté solo, ni que quede solo toda su vida. Quizás así evitará la promiscuidad cuando yo desaparezca”, cuenta el sacerdote, resignado a aceptar a la niña y convivir con ella.

Sin embargo, Pedrajas tiene peros, y muy relativos a sus sentimientos con el hombre. “Hay que crecer en el amor y centrar la vida, aunque yo tenga ciertos celos o me sienta un tanto desplazado. Pero es un sentimiento mediocre, no debo alimentarlo de ningún modo”, admite el jesuita.

Dato

El 24 de mayo de 2008, los trámites comienzan a fluir. Ese día, J. C. habla con Rosario (Pedrajas no escribe su apellido y La Razón se lo reserva). “Mañana lunes tiene fijada una entrevista con la abogada recomendada por Rosario para recibir más información e iniciar quizás el proceso de adopción”, cuenta de la cita.

Entre el 24 y 27 de junio de ese año, Pedrajas asiste a la Asamblea de Provincia, de la Compañía de Jesús, en El Paso, la localidad más antigua de Quillacollo. Se pregunta por qué Ramón (Alaix) lo puso como primer panelista. ¿Lo hizo a propósito? Él sabe la enorme dificultad que tengo de creer, y ni siquiera aceptar, a la Iglesia. Aún no sé cómo reaccionar ni qué decir”.

Sin embargo, tiene algo que contar íntimamente. “Con JC hubo grandes novedades. ¡Adoptó a Alejandrita! Una niña campesina (Natalia) de un año y siete meses”, cuenta Pedrajas en Historia.

Desde soñarlo hasta concretarlo, al menos un mes de papeleos. Pedrajas se siente feliz. “Me encanta. Parece muy viva, cariñosa, juguetona”, escribe.

“No sé si ahora soy padre, tío, abuelo, compadre… o simplemente Pica. En verdad, no sé lo que soy para ella. Pero me gustaría quererla mucho, jugar, hacerla feliz, verla crecer…”, cuenta.

Pero cambia sus sentimientos. “No son celos lo que siento, creo que JC me seguirá queriendo igual, pero cambiará mucho nuestro estilo de vida”, supone.

Y J. C. no lo inspira, aunque lo complace. “No disfruto nada, incluso me repugna a veces”.

Un mes después, Pedrajas se encuentra en Valencia, y desde las playas de la Malvarrosa tiene un dejo de nostalgia. “Algo me lleva a decir y sentir muy dentro que quiero a JC, que no puede ausentarse de mi vida. Que amo, sobre todo a su hijita. ¡Nuestra hijita! ¡Mi amor, tan pequeño, tan risueño!”.

Presiente su partida. “Me iré yendo, poco a poco, quizás muy lentamente, pero amando. Soñando con los ojos de esa niña que llena mi corazón”.

 Y se despide. “Me pierdo en mi futuro, en el túnel de un sinsentido que se me echa encima: ¡la muerte! Veo a mi niña. Parece que solo ella está presente dándome vida con sus dientecillos Y solo blancos y su pícara sonrisa. Esos ojitos coquetos y negros…”.

(15/05/2024)

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