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Tuesday 18 Jun 2024 | Actualizado a 06:59 AM

Irán: La nueva ecuación geopolítica

Irán se ha convertido en el paradigma de la dignidad y el valor, aun sabiendo que EEUU podría haber respondido por su gendarme

Sdenka Saavedra Alfaro

/ 26 de abril de 2024 / 07:13

Más allá de la guerra mediática y la iranofobia que dominan el “lobby sionista” e imperialista en Occidente, en su complot a la República que lleva 45 años de resistencia a las sanciones y bloqueos que Washington le impone, el que minimiza, manipula y difama todas las acciones que Irán emprende en aras de su lucha y defensa hacia los países explotados y humillados por el sionismo, como Palestina, que lleva resistiendo 76 años de limpieza étnica, de apartheid, de robo de tierras.

La operación “Verdadera Promesa”, llevada a cabo por Irán el 13 de abril, respuesta en legítimo derecho, según el artículo 51 de la Carta de San Francisco de las Naciones Unidas, tras el ataque israelí a la sección consular de su embajada en Damasco, Siria, donde fueron asesinadas 13 personas, entre ellas siete miembros de la Guardia Revolucionaria Iraní, representa un punto de inflexión en la nueva ecuación geopolítica, ya que demostró al mundo ser un mensaje disuasivo en la estrategia de esta república, que no atacó a civiles, no destruyó hospitales, escuelas ni residencias.

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Solamente derrumbó el “inquebrantable” poderío del sionismo, con sus más de siete misiles hipersónicos, los que no pudieron ser interceptados por el ejército de Israel, demostrando que la seguridad individual y colectiva de Tel Aviv está sujeta a la ayuda de sus aliados y patrocinadores como Estados Unidos, Inglaterra y Francia, los que vetan un cese al fuego del genocidio en la Franja de Gaza, los que se oponen a una declaración condenatoria.

Dentro del contexto de la respuesta de Irán se encuentra la lucha por la defensa del pueblo palestino, que viene resistiendo desde el 7 de octubre, cuando se realizó la “Tormenta Al Aqsa” contra la política de destrucción masiva de Israel en el genocidio perpetrado en el enclave costero que lleva al presente un saldo de más de 34.100 muertos, donde la mitad son niños y mujeres.

La agresión israelí en la Franja de Gaza ha cumplido más de 200 días, y las fuerzas de ocupación continúan matando a los palestinos, desafiando el clamor internacional generalizado para que se ponga fin al exterminio, que ha socavado la base moral y geopolítica de la existencia misma de Israel, ya que el gobierno de Benjamín Netanyahu lo está llevando al fracaso, al infligir a Gaza en el peor desastre humanitario desde la Segunda Guerra Mundial, cultivando una visión racista y arrogante (Yuval Noah Harari).

La Mossad israelí, bajo la capa de Estados Unidos desde hace más de cuatro décadas, ha venido asesinando no solo a líderes de Irán, como el comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Qasem Soleimani, en 2020, en Bagdad, por órdenes de Trump, sino a sus importantes científicos como Mohsen Fajrizade, exdirector del Centro de Investigación Física, llevando a cabo diferentes sabotajes, complots, ataques al centro de investigación espacial de Irán, los cuales fueron silenciados por los medios hegemónicos.

Se debe reconocer que la respuesta de Irán obedece no solo a sus epifanías de su misma ideología y espiritualidad, sino a su confronte con la cultura materialista, capitalista occidental, pues su política exterior respalda la justa lucha de los desheredados frente a los arrogantes en cualquier lugar del mundo, siendo Irán el enclave del Eje de la Resistencia que aglutina a Yemen, Siria, Irak, el Líbano, los que darán su vida por Palestina.

Sin lugar a dudas, el escenario geopolítico ha cambiado, porque Irán mantiene en pausa su verdadera arma económica: el cierre del Estrecho de Ormuz, que provocaría una crisis global con el alza imparable del petróleo (Alfredo Jalife-Rahme), demostrando así que la nación persa  salvaguarda la lucha y la resistencia contra todo tipo de opresión y tiranía, ya que su defensa es un hito histórico no solo para esta nación sino para la comunidad, que en su mayoría estaban acostumbrados a callar las acciones barbáricas de Tel Aviv.

Irán se ha convertido en el paradigma de la dignidad y el valor, aun sabiendo que EEUU podría haber respondido por su gendarme. Ha tenido el coraje de hacer prevalecer la soberanía no solo de su pueblo, sino de la comunidad internacional, así como el respeto al derecho internacional, siendo clarísimo con la entidad ocupante en Palestina de que tiene los pasos contados si es que comete otro error. Israel ahora lo sabe.

(*) Sdenka Saavedra Alfaro es escritora, corresponsal internacional de HispanTV

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EEUU y lobbies sionistas: sepultar al MAS-IPSP

/ 26 de mayo de 2024 / 00:22

No es desconocido que en EEUU exista un “lobby sionista”, que no solo tiene el control de los medios hegemónicos, sino también que apoya políticas que fortalecen y amplían la relación Estados Unidos-Israel, utilizando diversas herramientas para favorecer la agenda imperialista y sionista a lo largo del orbe, por ejemplo, en los países de América Latina, en especial aquellos que tienen recursos energéticos de vital importancia para el planeta como litio, petróleo, agua dulce y minerales. Su labor ya ha comenzado: ya existe un gobierno obsecuente (gendarme) en la Argentina, así como Washington ya estableció una base naval en Tierra del Fuego.

El Comité de Asuntos Públicos Estadounidense- israelí, más conocido como la AIPAC (por sus siglas en inglés), organización con más de tres millones de miembros, la mayoría estadounidenses judíos, viene apoyando desde 1950 las campañas políticas que se declaran proisraelíes o intentan derrocar a aquellos que las cuestionan, financiando a líderes de la mayoría y la minoría del Senado y del Congreso.

Este suministro de dinero a los candidatos demócratas como a republicanos viene de las políticas sionistas, producto de las donaciones de grandes empresas, oligopolios transnacionales y de concesiones de millonarios judíos que tienen doble nacionalidad; incluso muchas de las figuras representativas estadunidenses se han financiado de estos desembolsos como Hilary Clinton y el propio Joe Biden.

Resulta evidente que en Estados Unidos nadie puede insultar o criticar al gobierno israelí, por ejemplo, la Cámara Baja de ese país aprobó el 1 de mayo un proyecto de ley contra el antisemitismo para perseguir las protestas universitarias que se levantaron a favor del pueblo palestino: “La Ley de Concientización sobre el Antisemitismo afirma que es antisemita llamar ‘racista’ a Israel o protestar contra el genocidio del pueblo palestino”.

Sin lugar a dudas, es una manera de promover la impunidad de Israel, que desde su creación requirió el robo de tierras coloniales, la limpieza étnica, el apartheid, la expulsión masiva de palestinos de sus tierras; 76 años de una Nakba (catástrofe en árabe) que continúa en la actualidad con el genocidio perpetrado en la Franja de Gaza, que ha llevado a la expulsión de 1,5 millones de palestinos a Rafah, y la muerte al presente de más de 36.000 palestinos, siendo la mayoría niños y mujeres.

Este “lobby sionista” desempeñó un papel geopolítico y estratégico en América Latina en el suministro de ayuda militar y asesoramiento para dar golpes de Estado a los gobiernos que ellos habían llamado totalitarios, como los de Guatemala, Argentina, Colombia, Chile, Bolivia, etc. Como el golpe de Estado al expresidente Evo Morales en 2019, que forzó su renuncia imponiendo un gobierno de facto encabezado por Jeanine Áñez, dando lugar a las masacres cometidas en Sacaba, Senkata y El Pedregal con más de 37 muertos y decenas de heridos.

Los objetivos imperiales junto al lobby sionista están más vigentes en el Estado Plurinacional de Bolivia, no solo con la presencia de la jefa de la misión diplomática de EEUU Debra Hevia, quien por ejemplo en abril entregó un reconocimiento a Amparo Carvajal, quien calló por las masacres de Sacaba y Senkata, sino también por el “foro, taller” realizado entre el 20 y el 24 del mismo mes, en Washington, cuyo derrotero es lograr una “alternativa unitaria” para derrocar a los sectores populares, representados por el MAS-IPSP, utilizando para ello a “líderes” ultraderechistas y fascistas como los que apoyaron el golpe de Estado de 2019, personajes que hoy quieren mostrarse como “nuevos”, cuando han apoyado la inestabilidad democrática y constitucional del Estado Plurinacional en 2019.

Una vez más la injerencia del imperialismo y el sionismo, con su política de la “Doctrina Monroe” y “América para los americanos”, se encuentran reflejadas en la derecha neoliberal, la que dentro de su guión maneja el discurso de desunión entre el jefe del Estado Luis Arce y su antecesor Evo Morales, cuyo complot mediante la guerra híbrida, el lawfare y los falsos positivos quieren pulverizar de un plumazo a la sigla del MAS y la candidatura de Evo para las elecciones de 2025. ¿Acaso el pueblo boliviano permitirá la defenestración de los movimientos sociales, la apropiación del su litio y la instauración de un gobierno títere y sumiso a EEUU?

Sdenka Saavedra Alfaro es escritora, corresponsal internacional de HispanTV.  

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Pulverización del sistema educativo en Gaza

El cese al fuego es el grito de la humanidad por los millones de niños que viven bajo los bombardeos

Sdenka Saavedra Alfaro

/ 1 de abril de 2024 / 06:49

Los conflictos armados, las invasiones y la ambición de poder son la principal causa de deserción escolar y universitaria de niños, adolescentes y jóvenes, de acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el cual señala que existen más de 26 millones de niños que viven en zonas de conflicto en 22 países que no pueden ir a la escuela.

Cada día crece la inversión en armamento, superando los más de $us 3 billones en 2023, siendo que la ayuda militar estadounidense a Ucrania rozó los 50.000 millones el pasado año, de acuerdo con el Centro de Estudios Estratégicos en la Escuela de Leyes y de Diplomacia de la Universidad de Tufts. Y en febrero de este año, el Senado de Estados Unidos, aprobó un paquete de ayuda de unos 88.500 millones de euros (o $us 95.340 millones) para Ucrania e Israel.

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Uno de cada cuatro niños no asiste a la escuela en Yemen, Irak, Siria, Afganistán, Libia, los Territorios Palestinos, Sudán y los tres países que acogen a un gran número de refugiados sirios —Jordania, Líbano, Turquía—, además de otros países que se encuentran en zonas de conflictos armados, según la Unesco, datos que nos explican que las invasiones de EEUU, Israel y sus aliados no solo causan efectos desastrosos en la salud de los niños, sino también en la privación de sus derechos, como el de la educación.

El  lobby armamentístico, la hipocresía de EEUU, los países europeos, “la Comunidad Internacional” y otros organismos internacionales están pulverizando a la humanidad; que hacen poco o nada para detener el genocidio y la limpieza étnica contra el pueblo palestino, sobre todo en la Franja de Gaza, donde en estos casi seis meses la entidad ocupante intensificó sus ataques convirtiendo al enclave en un “cementerio abierto” —con ya casi 33.000 muertos—, donde la mayoría son niños y mujeres; con enfermedades, inanición y hambruna en la población, ya que —según la OMS— uno de cada tres niños menores de dos años en el norte de la ciudad sufre de desnutrición aguda.

Este es el plan israelí, expulsar definitivamente a los gazatíes y borrarlos del mapa, su historia y su memoria, devastando museos,  universidades, escuelas, centros culturales, archivos históricos, que en su mayoría son patrimonio de la humanidad, por ejemplo, los más de 300 monumentos arqueológicos e históricos, incluidos santuarios religiosos; en otros términos, el régimen israelí quiere arrasar con todo el entramado material y espiritual que hace posible el funcionamiento de cualquier sistema cultural, educativo de un pueblo.

El derecho internacional humanitario, mediante el cuarto Convenio de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales de 1977, ofrece protección específica a los niños en los conflictos armados; pero esta protección no está siendo cumplida por el ente ocupante, convirtiéndose en violador de los derechos humanos y responsable de crímenes contra la humanidad, sobre la niñez, la adolescencia y la juventud, así ya ha sido denunciado constantemente por organismos de derechos humanos como Save the Children e incluso por la propia ONU.

Israel no solo privó a los niños, los jóvenes de Gaza, de su derecho a la educación, sino acabó con la vida de más de 13.000 menores en la Franja de Gaza durante la agresión israelí iniciada desde el 7 de octubre, de acuerdo con Unicef. Más de 600.000 alumnos y otros 88.000 universitarios de Gaza se privaron de su derecho a la educación por los continuos bombardeos israelíes; es decir, la destrucción del sistema educativo es uno de los efectos colaterales, ya que el daño al 70% de escuelas y universidades supera los $us 720 millones, según el Fondo Monetario Internacional.

Gaza se ha convertido en laboratorio de armas para Israel, pues se ha dado cuenta que la ocupación es una herramienta de marketing de su industria militar en sí misma, para ello utiliza armas impulsadas por IA en sus sistemas aéreos y navales, así lo señala Antony Loewenstein, autor del libro El laboratorio palestino.

Los niños y los jóvenes en Gaza no tienen al tiempo de su lado, el régimen sionista está agravando el bloqueo a un pueblo que cada día es masacrado, el cese al fuego es el grito de la humanidad por los millones de niños que viven bajo los bombardeos. ¿Acaso no tienen derecho a vivir?

(*) Sdenka Saavedra Alfaro es escritora, corresponsal internacional de HispanTV

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Irán: 45 años de bloqueo y sanciones

Irán se consolidó como potencia regional por sus avances y logros en ciencia, medicina, educación

Sdenka Saavedra Alfaro

/ 23 de febrero de 2024 / 09:58

Transcurridos 45 años de la Revolución Islámica de Irán liderada por el ayatolá Ruhollah Al Musavi Jomeini, que condujo a la liberación de todo un país al expulsar al régimen totalitarista de Reza Sha Pahlavi, tras 2.500 años de una monarquía que se había enriquecido sobre el dolor y el sufrimiento de un pueblo que, flotando en mares de riqueza, vivía en la miseria sirviente de EEUU, la corona británica y Francia, continúa siendo un referente en la lucha y resistencia frente a las injerencias del imperialismo y el sionismo para Latinoamérica y el mundo.

Y en esa visión multilateralista, la que fortalece a los pueblos con conciencia y cosmovisión contra el terrorismo hegemónico, es que hoy Irán es un soporte al progreso económico, político y científico de los países de la Patria Grande, demostrando su solidaridad más allá de las posturas multipolares, como su apoyo a Bolivia, con el aporte a la salud, traducido en la existencia de sus dos hospitales, uno en la ciudad de El Alto y el otro en Cochabamba, brindando atención gratuita y de excelencia en sus diferentes campañas; también en la cooperación e inversión en la industria petrolera, así como la exportación de tractores, variando su número entre 700 y 900 unidades.

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Esa solidaria percepción de la lógica de su política exterior vigente: no intervenir, no oprimir, ni ser oprimido, la vemos también en el constante envío de buques tanqueros de gasolina a la República Bolivariana de Venezuela, país doblegado y sancionado por EEUU. Al mismo tiempo vemos su ayuda a países como Cuba, que ya cumplió más de 60 años de bloqueo económico impuesto, a Nicaragua y a todo país que es vetado, bloqueado y sancionado en apoyo a las demandas de libertad e independencia de las naciones oprimidas del orbe, frente a la crueldad de países arrogantes.

Pese a la iranofobia, la guerra mediática que creó EEUU, Israel, Europa para cultivar una política antiiraní; la guerra psicológica, las amenazas militares, el haber cometido una serie de atentados, asesinatos, las sanciones inhumanas, el bloqueo económico no solo a sus empresas estatales, sino también a directivos y personas particulares —claro ejemplo de ello el cobarde asesinato en 2020 del general de la Guardia Revolucionaria de Irán, Qasem Suleimani, y los continuos ataques que se cometen recordando sus cuatro años de su martirio—, la Revolución Islámica de Irán sigue latente, ya que sus enemigos no han podido doblegarla.

La revolución iraní continúa viva en el Eje de la Resistencia, siendo un baluarte ante los ataques bélicos que en este momento lleva a cabo Israel con el apoyo de Estados Unidos y los países europeos, contra la Franja de Gaza y Rafah en Palestina, genocidio avalado por la comunidad internacional y los organismos internacionales como la OTAN, la ONU, la OEA, la UE, etc… que no hacen nada —o no pueden hacer nada— para poner un alto al fuego; pues mientras se escriben estas líneas, un niño pierde la vida cada 15 minutos, si no es por las bombas es por la hambruna existente, o las enfermedades y lesiones, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los procesos de integración que han llevado a la creación de organizaciones internacionales como la Organización de Cooperación de Shanghai y el BRICS son también el fruto del anhelo de las naciones emergentes de romper su dependencia frente al sistema financiero impuesto por EEUU. Y otra de tales manifestaciones es el proceso de desdolarización y la construcción de un modelo financiero internacional independiente, siendo Irán un pionero en la resistencia y en la cooperación con las naciones latinoamericanas que han sido objeto de sanciones por parte de Washington.

Irán se consolidó como potencia regional por sus avances y logros en ciencia, medicina, educación, obteniendo el cuarto puesto en robótica y en nanotecnología a nivel mundial, o siendo el primer país en nacionalizar su petróleo; asimismo, es una potencia en tecnología y producción de drones, misiles, satélites, cohetes, y se sitúa en el puesto 18º entre las mayores economías del mundo y ocupa el décimo cuarto lugar en función de su poderío militar, Global Firepower (GFP), desempeñando un papel clave de afronte incólume al imperialismo, otorgándole a la comunidad internacional un equilibro de poder frente a las naciones invasoras y opresoras.

(*) Sdenka Saavedra Alfaro es escritora y corresponsal de HispanTV

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‘Libertad incompleta sin la libertad de los palestinos’

La lucha del Eje de la Resistencia se mantiene incólume en su objetivo por la liberación de Palestina

Sdenka Saavedra Alfaro

/ 20 de enero de 2024 / 07:46

Cuánta sangre de gente inocente tendrá que seguir derramándose para hacer entender a los organismos internacionales como a la ONU, la OEA, la OTAN, la Corte Internacional de Justicia, la comunidad internacional, que Israel ya extendió su acción militar a toda la región de Medio Oriente, pues su objetivo y el de Estados Unidos es Irán y el Eje de la Resistencia, tras los dos atentados terroristas del 3 de enero de 2024 que dejaron un saldo de más de 108 personas asesinadas, perpetrados en la ciudad de Kerman, en el cuarto aniversario del asesinato del general de la Guardia Revolucionaria de la República Islámica de Irán, el Hach Qasem Soleimani.

Un ejemplo de ello también fue el asesinato del alto comandante del CGRI, Seyed Razi Musavi, el pilar central del apoyo al Eje de la Resistencia en el Mediterráneo Oriental, en Damasco, Siria, perpetrado por Israel, mientras se encontraba en una misión de asesoramiento.

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Los martirios del jefe adjunto de Hamás, Saleh al-Arouri, y del comandante de Hezbollah, Wissam Hassan al-Tawil, en el Líbano, realizados por ataques del ejército israelí, han demostrado una vez más el fracaso de Israel en el logro de sus objetivos en la Franja de Gaza, pues su exterminio lo lleva a toda la región.

La internacionalización de la guerra en Medio Oriente demuestra que Israel no puede eliminar al Movimiento de Resistencia Palestino, tras la operación Diluvio de Al Aqsa desde el 7 de octubre, que constituyó un paradigma y un punto de inflexión en el logro palestino, con el apoyo total del frente de la resistencia en el Líbano, Irak, Yemen y Siria, que logró humillar a un ejército que se constituía invencible.

Sudáfrica se convirtió en el primer Estado en llevar a juicio a Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, por el genocidio cometido en la Franja de Gaza, audiencia que tuvo lugar entre el 11 y el 12 de enero, denuncia que fue respaldada por Bolivia, Venezuela, Chile, Brasil, Cuba, Colombia, Irán, Turquía, Malasia, Jordania, Bélgica y la Organización para la Cooperación Islámica y la Liga Árabe, entre otros. Alegando que los crímenes de lesa humanidad del ente ocupacionista son desde hace 76 años, una Nakba perpetua.

Sin embargo, su hipocresía moral es tan alta al negar el genocidio en Gaza, afirmando que es una injuria en la CIJ, cuando el mundo sabe los crímenes de guerra que comete Israel, y cuando su primer ministro, Benjamín Netanyahu, alega que “nadie nos detendrá: ni la Haya, ni el Eje del Mal, ni nadie más”, confirmándose su belicosidad en la zona contra los objetivos hutíes en Yemen, el Líbano y Siria, todo ello con el respaldo de Estados Unidos y los países europeos.

Desde hace más de tres meses, Israel lleva a cabo la limpieza étnica, el exterminio de la población de Gaza, transformándose en un nuevo Auschwitz, crímenes de guerra con los desplazamientos forzosos masivos de más del 85% de la población, la privación de atención médica, el bloqueo de ayuda humanitaria, especialmente agua, medicinas y alimentos; y la muerte de más de 24.620 palestinos, de los cuales la mayoría son niños y mujeres, mientras se escriben estas líneas.

La catástrofe de salud pública, la hambruna deliberada, la imposición de la deshidratación, el horror en el que operan los hospitales asfixiados o paralizados por la falta de energía eléctrica, medicinas y combustibles, niños, bebés mutilados sin anestesia, mujeres dando a luz sin cesáreas, han convertido al enclave en la peor crisis humanitaria de este siglo.

La lucha del Eje de la Resistencia se mantiene incólume en su objetivo por la liberación de Palestina ante lo que se avecina. ¿Acaso los líderes israelíes —como Netanyahu, el «amigo eterno» y protegido por Estados Unidos desde 1948— aun siendo sentenciados serán detenidos? Sin duda que no.

Los incumplimientos a las resoluciones del Consejo de Seguridad, la Asamblea General, la CIJ y todo el andamiaje jurídico internacional, muestran de manera contundente que Israel es un Estado que incumplirá sus obligaciones, lo viene haciendo desde hace más de 75 años; en tal sentido, solo la lucha y resistencia de los pueblos podrá contener la bestialidad de sus acciones, pues mientras no haya libertad para este pueblo, “nuestra libertad está incompleta sin la libertad de los palestinos” (Nelson Mandela).

(*) Sdenka Saavedra Alfaro es periodista, escritora y profesora universitaria

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Jesús, el palestino vetado por Estados Unidos

Hoy, la tierra de Jesús, minuto a minuto está siendo pulverizada, concurrida y transitada

Sdenka Saavedra Alfaro

/ 21 de diciembre de 2023 / 07:07

Ya son más de 76 días que Israel intensificó su ataque hacia la Franja de Gaza con un saldo de ya más de 20.000 palestinos muertos, que en su mayoría son niños y mujeres, y cientos de miles de heridos, mientras se escriben estas líneas; sin contar los que se encuentran bajo escombros, algunos con vida que no han sido rescatados, sumándose a ellos los más de 1.900.000 desplazados.

Hoy, la Franja de Gaza, la prisión sin techo más grande del mundo, se ha convertido en un campo de exterminio donde la población civil, con cientos de niños, otros huérfanos, con miedo, con traumas y heridas continúan pidiendo ayuda, al igual que las mujeres buscan protección para sus hijos, los que se encuentran sin comida, agua, energía eléctrica, pues la gran mayoría de los 2,3 millones de habitantes ya se han quedado sin hogar.

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Es invierno, cae la nieve, y no solo el hambre y el frío acechan al enclave costero, sino la desolación, la angustia y el miedo. Cientos de miles de familias duermen en la intemperie en tiendas improvisadas, donde las enfermedades y virus como el cólera, el COVID o la difteria, sumados a los traumas cerebrales, son una amenaza mayor a las bombas y los misiles. A eso se suman los bombardeos del ejército de Israel a más de 14 hospitales, asesinando no solo a los heridos, sino a todo el personal de salud, causando la muerte de más de 200 trabajadores sanitarios y la destrucción de más de 250 centros médicos en la Franja, según datos proporcionados por el Ministerio de Salud de Palestina.

Somos testigos de uno de los capítulos más oscuros de la historia contemporánea, el holocausto palestino, la limpieza étnica, el genocidio, la crisis humanitaria más letal después de la Segunda Guerra Mundial, un apartheid más mortífero que el de Sudáfrica, la vergüenza del siglo XXI, pues Israel junto a Estados Unidos y los países europeos están exterminando a los palestinos, que obedeciendo a sus deseos barbáricos, capitalistas y neoliberales quieren tomar el control de las reservas estratégicas de gas y petróleo en las costas de Gaza.

El papel de Estados Unidos es fundamental en el envío de millones de dólares, así como en la solvencia del armamento enviado para que continúe este genocidio, pues el país del norte vetó y sigue bloqueando la resolución de las Naciones Unidas, respaldada por casi todos los demás miembros del Consejo de Seguridad y otras naciones que exigen un alto el fuego inmediato en Gaza, convirtiéndose en cómplice de este exterminio, y lo continuará haciendo porque de lo que se trata es de continuar exprimiendo los yacimientos de petróleo y gas natural de la Cuenca del Levante —o Mar Levantino, dentro del Mediterráneo— que tienen un valor neto de $us 453.000 millones.

Y en este tiempo de celebración para los católicos y cristianos del mundo, cuando se recuerda el nacimiento de Jesús en Belén, aquella pequeña ciudad a menos de 10 kilómetros de Jerusalén, donde hoy se apagarán las luces por el dolor y la tristeza de los miles de muertos ocasionados por las acciones criminales de Israel contra el pueblo de Jesús: el pueblo Palestino.

Hoy, la tierra de Jesús, minuto a minuto está siendo pulverizada, concurrida y transitada, pero no por los tres reyes magos que van a su adoración, sino por tanques y bulldozers que barren con la vida de los descendientes y coterráneos de Jesús, donde el resplandor y las luces no son por la estrella de Belén, sino por los misiles y el fósforo blanco que con su brillo asesina y entristece al pueblo de Jesús.

Durante más de 75 años, el pueblo de Jesús ha tenido que vivir con los tormentos, las torturas, las tristezas y los dolores propinados por el sionismo mas no el judaísmo, pues los verdaderos judíos siempre han vivido en armonía, respeto y tolerancia con el pueblo palestino, todo lo contrario del movimiento sionista, el autor de los crímenes contra el pueblo de Jesús, el “hijo de Dios”.

Jesús fue golpeado, escupido, expulsado, vilipendiado, humillado y crucificado; hoy su pueblo, su descendencia, sufre los embates igual que en su tiempo, por lo tanto ellos no tienen nada que celebrar, al contrario, llorar por sus más de 20.000 muertos, pero siempre con la esperanza de que más temprano que tarde serán victoriosos; así como el “hijo de Dios resucitó” en un Domingo de Pascua, el pueblo palestino resucitará de las cenizas y los escombros para volver a brillar.

(*) Sdenka Saavedra Alfaro es periodista, escritora y profesora universitaria

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