Tuesday 18 Jun 2024 | Actualizado a 12:49 PM

El mestizaje, según Vargas Llosa

Yuri Torrez

/ 20 de mayo de 2024 / 09:54

Le dedico mi silencio es la última novela, según su autor Mario Vargas Llosa, que escribirá en su vida —aunque tiene pendiente un ensayo sobre el filósofo francés Jean-Paul Sartre. Esta novela en realidad es una novela-ensayo, el escritor peruano trata uno de los temas espinosos de América Latina: el mestizaje.

El nudo de la trama de la novela trata sobre la historia de Toño Azpilcueta, periodista acucioso que intenta indagar sobre la música criolla y encontrar huellas mestizas para superar el racismo de la sociedad peruana y latinoamericana por la vía del mestizaje.

Obviamente, el premio Nobel de Literatura no adentra a los recovecos coloniales de la constitución del mestizaje. No debemos olvidar, el mestizaje se convirtió en un dispositivo de poder que sirvió para civilizar al indígena —o del afrodescendiente. Si bien no es negar que existen “mestizajes reales”, no obstante, el nudo gordiano de esta visión sobre el mestizaje que reproduce el novelista arequipeño estriba en que el mestizaje históricamente fue la “negación del indio” para luego, vía el blanqueamiento, posibilitar al indígena encaminarse por los senderos de la modernidad.

En esta ruta se encamina la última novela de Vargas Llosa que se patentiza, por ejemplo, en su afán, en el campo de la música, que el vals peruano —al igual que sucedió con el tango argentino— se convirtiera en el aporte peruano a la cultura universal, o sea, a la cultura occidental.

En su novela-ensayo, Vargas Llosa escribe: “El vals en particular, y la música criolla en general, cumplen esa función, la de crear aquel país unificado de los cholos, donde todos se mezclarán con todos y surgirá esa nación mestiza en la que los peruanos se confundirán. El de las mescolanzas será el verdadero Perú, el Perú mestizo y cholo que está detrás del valsecito y de la música peruana, con sus guitarras, cajones, quijadas de burro, cornetas, pianos, laúdes”. O sea: más allá del placer musical de escuchar el vals que tiene su protagonista se esconde, de manera intencional, la propia identidad del narrador. Su personaje Azpilcueta —peruano de origen vasco y, al mismo tiempo, su padre es italiano—personifica al mestizo universal peruano, es decir, al propio Vargas Llosa y, a partir de este locus de enunciación, plantea su sueño utópico de la cohesión peruana mediante el mestizaje.

Esta visión utópica de la construcción de la “nación mestiza” es un anejo sueño de las élites criollas-mestizas latinoamericanas para superar, entre otras cosas, el “problema del indio” que se asumía como un estorbo para los procesos modernizadores. Quizás, esta visión blancoide sobre el mestizaje es un discurso recurrente que sirvió para los sectores criollos mestizos —y también nacionalistas— para la estratificación de las sociedades latinoamericanas y, por lo tanto, para la exclusión de las poblaciones indígenas, que es un legado colonial.

A diferencia de Vargas Llosa, el escritor paceño Jaime Sáenz, en la trama de su ópera inconclusa titulada Máscara, narra la historia de un muchacho que antes de contraer nupcias con su pareja que proviene de una familia criolla, se entera que se madre es una indígena. En un momento de ofuscación va a la fiesta de la familia de su comprometida y perpetra un asesinato colectivo: señal inequívoca de la negación de su origen indígena que muestra la complejidad del mestizaje. Sáenz, además, a contra ruta del escritor peruano, no ve al matrimonio intercultural como una posibilidad para zanjar el racismo. Mientras tanto, Vargas Llosa persiste en convertirse en el Quijote del mestizaje latinoamericano.

Yuri Torrez es sociólogo

Temas Relacionados

A 65 años del Che en Gaza

Hoy al cumplirse 65 años de la visita de Che a la Franja de Gaza, su figura mantiene vigencia en la Resistencia Palestina

/ 18 de junio de 2024 / 07:01

El 14 de junio de 1928, nació en Rosario, Argentina, un hombre que cambió la historia en su resistencia de los pueblos libres del mundo, la cara más visible de la lucha antiimperialista, anticolonialista y antisionista, Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como el Che, referente y símbolo no solo para América Latina, sino también para el mundo, cuya revolución continúa siendo un paradigma de lucha perenne.

La lucha por los derechos de los oprimidos y desposeídos, y la liberación de la dominación de los opresores, fue y sigue siendo la consigna de la gesta heroica del Che, la que lo llevó a traspasar continentes llegando a África, Palestina, Asia y otros países en donde forjó los bastiones de rebelión contra el colonialismo, el capitalismo y el apartheid.

Consulte: La nueva ecuación geopolítica

El 18 de junio de 1959, el Che visitó la Franja de Gaza, siendo un hecho histórico que marcó el inicio del carácter internacional de la causa palestina, señalando una nueva era en las luchas anticoloniales como lo manifestó el historiador palestino Salman Abu Sitta, ya que fue la primera vez que un revolucionario famoso —coronado con el éxito de la revolución cubana el 1 de enero de 1959—  presenció la devastación producida por la Nakba (“catástrofe” en árabe), ocasión en que Naciones Unidas favoreció la creación del Estado de Israel, promoviendo la limpieza étnica de Palestina en manos del proyecto colonial sionista, en donde más de 800.000 palestinos fueron expulsados por la fuerza de sus tierras.

Su viaje fue posible por invitación del entonces presidente de Egipto, Gamal Abdel-Nasser, reconocido mandatario del Movimiento de Países No Alineados, quién invitó al Che a El Cairo y luego al enclave costero, donde recorrió varios campos de refugiados palestinos, entre ellos el campamento de Al-Bureij, presenciando la situación de pobreza y penuria en que se encontraba, y fue ahí donde mencionó la palabra “resistencia” como única forma de liberación.

Hoy al cumplirse 65 años de la visita de Che a la Franja de Gaza, su figura mantiene vigencia en la Resistencia Palestina, que se mantiene de pie en estos 76 años de catástrofe continua, y frente al recrudecimiento del genocidio, la limpieza étnica, perpetrado desde el 7 de octubre, cuando se llevó a cabo la “Tormenta Al Aqsa” en defensa de Palestina.

La imagen del Che sigue viva en los bastiones del Eje de la Resistencia, en estos más de ocho meses que el régimen sionista israelí, junto a EEUU, han llevado a la peor crisis humanitaria a Gaza, a la hambruna, al exterminio, a la inanición, al infierno de los niños por el asedio aéreo, naval y terrestre en Rafah, en Al Nuseirat, donde se encuentran los campos de refugiados, que al presente se han cobrado la vida de casi 38.000 palestinos, y más de la mitad son niños y mujeres.

El Che vive en cada uno de los combatientes del Movimiento de Resistencia Islámica, la Yihad Islámica, Brigadas Al-Qasam, Brigadas Al-Quds, el Frente Popular para la liberación de Palestina, Brigadas de Resistencia Nacional (Fuerzas del mártir Omar Al-Qasim), Brigadas Muyahidin, Brigadas Mártir Abu Ali Mustafa, Brigadas Al-Naser Salah Al-Din.

Así como todos los que luchan por la libertad de Palestina, que son los países que aun siendo bloqueados y censurados seguirán apoyando esta resistencia como son el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán (CGRI) y el gran movimiento de Fuerza Basij, “La milicia del pueblo”, el movimiento de los Huzíes (Hutíes) y Ansorolá (Partidarios de Dios) en Yemen, el movimiento de Hashed Al-Shaabi y las Fuerzas de Movilización Popular en Irak, y el movimiento de Hezbolá del Líbano.

La lucha del Che traspasó la victoria del Eje de la Resistencia, pues el fracaso de Benjamín Netanyahu no puede borrar la imagen que nos observa desde los muros de la dignidad humana.

(*) Sdenka Saavedra Alfaro es escritora, corresponsal de la cadena iraní HispanTV

Temas Relacionados

Comparte y opina:

En busca de las luciérnagas

Margaret Renkl

/ 18 de junio de 2024 / 06:55

La primera vez que supe sobre los fantasmas azules fue el año pasado gracias a Jennifer Frick-Ruppert, zoóloga del Brevard College en el oeste de Carolina del Norte. Estaba en Brevard para una conferencia de escritores y Frick-Ruppert se ofreció a llevarme a ver las etéreas luciérnagas que brillan sin parpadear. Pero esa noche llovió y las luciérnagas no vuelan bajo una lluvia fuerte. Estaba destrozada. También estaba decidida a volver allí este año e intentarlo de nuevo.

Cuando las obligaciones de mayo hicieron inalcanzable el momento de alcanzar ese objetivo, fijé mi mirada en las luciérnagas sincrónicas que surgieron más tarde en el Parque Nacional Great Smoky Mountains. Las luciérnagas sincrónicas parpadean al unísono: parpadean juntas y luego se oscurecen juntas antes de volver a parpadear juntas. Generaciones de habitantes del este de Tennessee han llamado a este extraordinario fenómeno el espectáculo de luces. Tanta gente quiere verlas que, a excepción de los afortunados visitantes cuyos nombres se eligen en una lotería cada año, esa área del parque está cerrada durante la temporada de apareamiento de las luciérnagas. Yo no fui una de las afortunadas.

Lea: Las alergias están empeorando

Las luciérnagas parpadean para atraer a una pareja. Las luces artificiales pueden interrumpir el proceso al hacer que les resulte más difícil encontrarse y “pueden ser uno de los principales impulsores de la disminución de las luciérnagas”, según la organización sin fines de lucro Xerces Society for Invertebrate Conservation. Pero las luces artificiales no son el único peligro que enfrentan las luciérnagas. La destrucción del hábitat, los céspedes demasiado cortos, los productos químicos tóxicos para los jardines, los servicios de erradicación de mosquitos, el cambio climático: todos ellos contribuyen a hacer que el planeta sea menos hospitalario para estas criaturas mágicas.

Las luciérnagas se encuentran en todos los continentes excepto en la Antártida, con más de 2.200 especies identificadas en todo el mundo. Los datos sobre las luciérnagas están incompletos, pero las poblaciones parecen estar disminuyendo en todo el mundo. Los fantasmas azules parecen raros porque son imposibles de ver excepto en la oscuridad total. Y los seres humanos hemos inundado el mundo con tanta luz que ya no sabemos ver en la oscuridad, ni siquiera cuando la buscamos. Se necesitan unos 20 minutos en completa oscuridad para que las personas recuperen la visión nocturna. ¿Cuántos de nosotros le damos ya 20 minutos a la oscuridad?

Esta semana llegará el solsticio de verano, la noche más corta del año. En un mundo inundado de luz artificial, un mundo de criaturas mágicas en peligro por nuestras luces y nuestras máquinas, hay algo especialmente conmovedor en ese momento en que la primavera da paso al verano. Cuando era más joven, no registraba las noches cada vez más largas de verano y otoño con la misma atención que prestaba a la creciente luz del invierno y la primavera, pero creo que ahora entiendo mejor la oscuridad.

TRIBUNA 2

(*) Margaret Renkl es columnista de The New York Times

Temas Relacionados

Comparte y opina:

La (in)justicia y el proceso de elecciones judiciales

Ahora la decisión está en manos del Órgano Ejecutivo, dónde el presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choquehuanca tienen la palabra

Andrónico Rodríguez Ledezma

/ 18 de junio de 2024 / 06:50

“…Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten…”

Manifiesto de Córdoba, 21 de junio de 1918

La importancia de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) radica en su capacidad de representar a la ciudadanía y su facultad de aprobar y sancionar leyes que rigen para todo el territorio boliviano; por ello, la naturaleza y el rol que desempeña la erigen como la piedra angular del sistema democrático, pues, a través de su funcionamiento, se promueve la deliberación política, se elaboran leyes y se fiscaliza a toda la administración pública, incluyendo al Órgano Ejecutivo, de tal manera de evitar la concentración del poder en un solo órgano. 

Revise: Socialistas vs. libertarios

Por esa razón, y ante la inacción recurrente del presidente nato de la ALP, David Choquehuanca, para convocar a sesión que restablezca el tratamiento de la agenda legislativa inconclusa (indulto, continuidad del proceso de preselección de candidatas y candidatos para las elecciones judiciales, leyes antiprórroga y créditos), correspondía dar una respuesta a la sociedad. 

En ese sentido, considerando la ausencia temporal del presidente Luis Arce debido a un viaje a Rusia, decidimos convocar a Sesión Ordinaria de la ALP, la cual se llevó a cabo el 6 de junio de 2024. Esa decisión se adecuó a lo establecido en el parágrafo II del artículo 158 de la Constitución Política del Estado (CPE), concordante con el artículo 4 del Reglamento General de la Cámara de Diputados, ambos concernientes a la aplicación de los mecanismos de sucesión legal y reglamentariamente, ejerciendo las atribuciones constitucionales. Sin embargo, la contraofensiva no se dejó esperar, ya que debido a un recurso directo de nulidad interpuesto por el diputado Jáuregui ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) “autoprorrogado”, contra la convocatoria a sesión plenaria, esa instancia emitió el Auto Constitucional 254/2024, minutos antes del inicio de la sesión convocada, disponiendo la suspensión de la convocatoria, supuestamente por falta de competencia de Andrónico Rodríguez, presidente en ejercicio de la ALP. Sin embargo, de manera errónea se notificó a Andrónico Rodríguez en calidad de presidente del Senado, cuando la senadora Daly Santa María había asumido la presidencia de esa Cámara de manera transitoria. Por ese motivo, la sesión se llevó a cabo el 6 de junio, en la cual la ALP tomó importantes decisiones.

Pretender bloquear atribuciones de la ALP reconocidas en el artículo 158 de la CPE, referente a dictar leyes, así como a preseleccionar candidatas y candidatos para el Órgano Judicial y el Tribunal Constitucional Plurinacional, es un absurdo jurídico y un total despropósito. En consecuencia, no es válido un recurso que cuestiona la competencia de un órgano que, efectivamente, su tarea es legislar.

Lo acontecido en la séptima sesión de la ALP es un reflejo de lo que pasó desde hace más de un año. Por eso no sorprende que se acuda a los últimos resortes del poder para evitar la sesión de la ALP con rasgos inéditos, como el invento de una “fumigación” de los ambientes, pasando por el corte de luz y el sistema de micrófonos, llegando al extremo de cerrar el hemiciclo; todo con el objeto de suspender el acto. El sabotaje fue permanente y por eso,  el 11 de enero de 2024, en conferencia de prensa, presentamos una denuncia denominada Cronología del golpe judicial, donde demostramos que, hasta esa fecha, habían transcurrido siete meses y 28 días con seis acciones de suspensión, a lo que debe sumarse el hecho de que en dos ocasiones el TCP decidió suspender las competencias de la presidencia de la Cámara de Senadores y también emita tres resoluciones “exprés” sobre tareas que realiza el Órgano Legislativo, con el afán de obstaculizar el proceso de las elecciones judiciales. Sin duda, se operó por encima de la CPE y en favor de quienes pretenden autoprorrogarse en su mandato.

Precisamente, para resolver esta situación anómala y restituir el rol de la ALP se llevó a cabo esta sesión que aprobó varias disposiciones por mayoría calificada. Así, se sancionaron dos leyes, cuyo plazo constitucional para su fase de revisión legislativa había concluido, correspondiendo su tratamiento en la ALP: el proyecto de Ley N° 079 de crédito por un monto de $us 176.000.000,00, para la construcción del  tramo 2B Confital-Bombeo, y el proyecto de Ley N° 075, de cese de funciones de magistrados y consejeros electos en 2017; de igual modo, se aprobaron dos resoluciones: la N° 05/2023-2024, que instruye a las comisiones mixtas de Constitución y de Justicia Plural dar continuidad a las etapas y fases pendientes del proceso de preselección de candidatas y candidatos a las elecciones judiciales, y la N° 07/2023-2024, de concesión de amnistía e indulto por razones humanitarias.

Una vez sancionadas estas leyes, se dispuso su remisión al Órgano Ejecutivo para su promulgación. Sin embargo, en lugar de promulgar las leyes sancionadas, y en total desconocimiento del principio constitucional de independencia y separación de poderes, referidas a que las funciones de los órganos públicos no pueden ser reunidas en un solo órgano ni son delegables entre sí, conforme lo establece el parágrafo I del artículo 13 de la CPE, el presidente del Estado en ejercicio, David Choquehuanca, acudió ante el TCP “autoprorrogado” para que defina si la séptima sesión ordinaria de la ALP, llevada a cabo en fecha 6 de junio del año en curso, fue legal o no. Sería ingenuo dudar sobre la decisión que tomarán los magistrados “autoprorrogados” respecto a su cesación, ya que, hace seis meses, fallaron “en causa propia y en beneficio de sus intereses” de manera inconstitucional.

Si bien la renovación de las altas autoridades del Órgano Judicial no resolverá el problema estructural de la justicia, no debemos perder de vista que, al cumplir dicho objetivo, se dará el primer paso para iniciar la reforma de la justicia, un tema pendiente desde hace décadas. Con lo sucedido, y ante la interrogante de si ¿es posible evitar el colapso del sistema judicial, político e institucional?, nuestra respuesta es afirmativa puesto que dimos el primer paso para superar la crisis político-institucional y, precisamente, para evitar ese colapso.

Sin embargo, ahora la decisión está en manos del Órgano Ejecutivo, dónde el presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choquehuanca tienen la palabra. De nuestra parte, manifestamos nuestra esperanza en que las diversas instancias del Ejecutivo y el Legislativo asuman sus responsabilidades en el marco de la coordinación y cooperación entre órganos del Estado, tal como hemos impulsado desde la Cámara de Senadores con voluntad de diálogo y concertación; siento que es hora de enfocarnos en lo realmente importante.

(*) Andrónico Rodríguez Ledezma es presidente de la Cámara de Senadores

Temas Relacionados

Comparte y opina:

El cerebro de papá

Darbe Saxbe

/ 17 de junio de 2024 / 11:25

Un padre de tres hijos me dijo recientemente que si pudiera retroceder en el tiempo y darse un consejo, sería tener hijos antes. La paternidad lo cambió, le dio un propósito a su vida, dijo. Resulta que la neurociencia está de acuerdo con él. Mi laboratorio de investigación investiga cómo cambia el cerebro cuando los hombres se convierten en padres y estamos descubriendo que la paternidad puede ser transformadora para sus cerebros y cuerpos. Los cambios cerebrales y hormonales que observamos en los nuevos padres nos dicen que la naturaleza pretendía que los hombres participaran en la crianza de los hijos, porque los equipó con una arquitectura neurobiológica para hacerlo. Ellos también pueden mostrar el instinto fundamental de crianza que a menudo se atribuye únicamente a las madres.

No solo eso, sino que la participación de los hombres en la paternidad puede tener beneficios a largo plazo para la salud de su cerebro y para sociedades saludables. Pero la transición a la paternidad también puede ser un momento de vulnerabilidad, razón por la cual apoyar a los padres debería ser una prioridad para los responsables de las políticas.

En un estudio de 2022, mis colegas y yo colaboramos con investigadores en España para recopilar escáneres cerebrales de un pequeño número de padres primerizos antes y después del nacimiento de sus bebés. Nuestros resultados se hicieron eco de estudios de madres realizados por algunos de los mismos investigadores. En varios estudios emblemáticos, descubrieron que a medida que las mujeres se convertían en madres, sus cerebros perdían volumen de materia gris, la capa de tejido cerebral rica en neuronas, en regiones de todo el cerebro, incluidas las responsables del procesamiento social y emocional.

Aunque un cerebro que se encoge suena como una mala noticia, menos puede ser más: estos cambios podrían afinar el cerebro para que funcione de manera más eficiente. El cerebro adolescente también reduce su materia gris a medida que se desarrolla. Las mujeres que perdieron más volumen cerebral mostraron un apego más fuerte a sus bebés después del nacimiento, lo que indica que la reducción promovió el vínculo.

Nuestros hallazgos para los padres fueron similares. Los hombres también perdieron volumen de materia gris en la nueva paternidad, en algunas de las mismas regiones que cambiaron en las mujeres. Pero las reducciones de volumen para los papás fueron menos pronunciadas. Los hallazgos para las madres habían sido tan sorprendentes que un algoritmo de aprendizaje automático podía distinguir a las madres de las no madres únicamente mediante sus escáneres cerebrales. El panorama era más ruidoso para los padres. Mi corazonada es que los cambios cerebrales de los hombres parecen menos claros porque los padres varían mucho en sus niveles de compromiso con la crianza de los hijos.

Pero un cerebro paterno cada vez más reducido puede tener desventajas. Descubrimos que los padres que perdieron más volumen de materia gris dormían peor y tenían más síntomas de depresión y ansiedad en el primer año tras el nacimiento. La moraleja para los hombres es que el cambio cerebral probablemente sea algo bueno, incluso si expone la vulnerabilidad.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

¿De la polarización al centro político?

Yuri Torrez

/ 17 de junio de 2024 / 11:19

Hoy, uno de los síntomas en el campo político boliviano es el tránsito de una polarización aguda —característico de los últimos años, que inclusive desembocó en una ruptura constitucional—, hacia un centro político/ideológico. En todo caso, no nos referimos a aquella otra polarización social o cultural asentada en los clivajes étnicos o regionales de larga data que se remonta a los orígenes republicanos de Bolivia, no superada aún, pero, además, en los momentos de alta conflictividad, la polarización política se alimentó de la polarización socio/cultural.

A partir de fines de 2022, esa polarización política se diluyó. En rigor, esa fuerte polarización tenía uno de sus polos localizado territorialmente en Santa Cruz, expresado en el camachismo (en alusión a Luis Fernando Camacho, el líder cívico/político que puso en vilo a la democracia boliviana en 2019) que protagonizó, en noviembre de 2021, la última movilización cruceña en contra del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) desactivada posteriormente y, acto seguido, Camacho fue encarcelado en Chonchocoro bajo acusación de terrorismo. A nuestro juicio, el camachismo tenía rasgos de la extrema derecha de hoy: invocación religiosa, violencia in extremis, intolerancia racial, mesianismo, difusión de fake news en el espacio digital, entre otros. En su afán de polarizar a Bolivia, el camachismo atrajo a su polo inclusive a la derecha más moderada.

Por otra parte, el otro polo, o sea el nacional-popular (o si prefieren en términos convencionales, la izquierda), estaba ocupado ideológicamente por el MAS. Al no existir un enemigo político externo al cual enfrentarse, esto, entre otras cosas, le otorgaba su identidad política/ideológica ya que la extrema derecha, o sea el camachismo, como dijimos anteriormente, sufrió una estocada letal. Esa ausencia de enemigo externo al MAS, posibilitó que la conflictividad se desplace a las entrañas de la estructura partidaria oficialista. Esa disputa interna, a propósito, está desprovista de un debate ideológico ya que el factor principal de esa disputa es por el poder.

Entonces, la desaparición, o por lo menos el debilitamiento agudo de la extrema derecha y la fractura interna del MAS son indicadores inequívocos de que estamos asistiendo a las contrapuertas para el centro político. En rigor, hay señales al respecto: Manfred Reyes Villa no descarta la posibilidad de candidatear por la presidencia y tampoco quiere reunirse con aquellos actores opositores al MAS, muchos de ellos protagonistas de la polarización. Y quizás otro (nuevo) actor político es el exvocero presidencial Jorge Richter, quien aseveró que no volverá a su oficio de analista político, sino que se dedicará a pensar en “buscar soluciones para el país y derroteros para la unidad de Bolivia”, y dejó algunas pistas de su posible incursión en la política, utilizando el método de Sherlock Holmes: se deduce su presencia en las venideras elecciones con una propuesta, según él: “progresista y humanista”.

Este camino al centro político también está poblado de su propia discursividad. Ese “puente discursivo” pregonado por esos actores se aleja de la polarización política: hablan de la necesidad de articular, en la economía, el Estado con el mercado. Y en el ámbito político dicen aproximar a la “República” con el “Estado Plurinacional” que, en tiempos de la polarización, operaban como antinomias. Este nuevo repertorio discursivo en el espectro de la política son campanas que anuncian la disolución de la polarización política/ideológica.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Últimas Noticias