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Sunday 23 Jun 2024 | Actualizado a 23:32 PM

DDRR, arcaísmo y corrupción

El Registro de Derechos Reales adoptaría un archivo digital de la documentación de soporte digitalizada

Ximena Vásquez

/ 21 de mayo de 2024 / 11:10

La polémica surgida a raíz del Decreto Supremo 5143 que proponía un cambio en la lógica y la estructura del registro, y su posterior abrogación, representan una serie de avances y retrocesos en distintos órdenes que merecen ser analizados en torno a la realidad del derecho propietario boliviano.

No deja de ser curioso que la forma de registrar el derecho propietario en nuestro país data del 15 de noviembre de 1887, con la Ley de Inscripción de Derechos Reales, y tampoco deja de ser desconocido el hecho de que la seguridad jurídica es víctima de constantes atentados por parte de personas de escasa moral y organizaciones alrededor del derecho propietario que han encontrado en Derechos Reales un medio para lucrar a costa de quienes necesitan de la publicidad del folio real.

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El extinto decreto proponía la constitución de una instancia a nivel nacional en cuanto a la existencia de Derechos Reales, esto no plantea ninguna amenaza para quienes acuden para la obtención de la publicidad de su derecho, sin embargo, no deja de ser necesario pensar que la estructura de Derechos Reales debe ser planificada a nivel nacional y responder a la modernidad del Estado.

En contrapartida, también queda de manifiesto que la arcaicidad en este sistema lo que hace es favorecer a grupos delincuenciales que se valen de los vacíos que presenta el sistema actual, para poder tergiversar el orden de inscripción o realizar maniobras para poder privar a los verdaderos dueños de sus propiedades, o en su caso encajar partidas inexistentes para aprovechar de la propiedad estatal o municipal, en los predios que finalmente se encuentran destinados a áreas de equipamiento para la ciudadanía.

Por otra parte, es un avance realizado en otras partes del mundo el uso de herramientas informáticas para la interoperabilidad de sistemas; esto, más allá del temor infundado de estos grupos, en la actualidad resulta necesario que el acceso ciudadano digital tenga que llegar a Derechos Reales, toda vez que constituye un foco de corrupción la falta de acceso por parte del titular de sus derechos de manera remota o digital.

Sobre esto último, cabe destacar que sin que se hayan presentado alteraciones como las que se pretenden denunciar con Derechos Reales, a través de la ciudadanía digital se tiene en una sola plataforma una serie de trámites para la obtención de documentos de manera digital, prescindiendo de la fila en un banco o del hecho de tener que acudir a la entidad personalmente, con la demanda de tiempo que ello insume.

Cabe mencionar que, a partir de la implementación del Sistema Único de Derechos Reales, el Registro de Derechos Reales adoptaría un archivo digital de la documentación de soporte digitalizada y los documentos de soporte obtenidos por interoperabilidad que serían resguardados en medios digitales seguros y confiables.

Pese a todo esto, siempre es prudente pensar que toda norma es perfectible y resulta poco conveniente, pero prudente, el retiro de la ley que hizo el Gobierno, puesto que puede ser que haya faltado un proceso de socialización más profundo que permita una reflexión adecuada en cuanto al impacto positivo de esta propuesta.

En síntesis, la modernización del registro de la propiedad en Bolivia resulta necesaria, al igual que la integración de este registro con herramientas informáticas que permitan el acceso a la ciudadanía digital, esto representa una garantía que debe brindar el Estado en torno a la seguridad jurídica; asimismo, no deja de ser remarcable la respuesta del Gobierno a la crítica para replantear la propuesta, pero también es imperioso que se marche en pos de una modernización de Derechos Reales.

(*) Ximena Vásquez es abogada e ingeniera agrónoma

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Atentado a la dignidad de los lecos y tsimanes

/ 23 de junio de 2024 / 00:10

En pasados días, el Pueblo Indígena Leco y Comunidades Originarias de Larecaja (PILCOL) denunció ser víctima de discriminación y racismo por parte del presidente del Control Social del Área Urbana de Guanay, Pablo Bernal, quien, en días pasados, a través de sus redes sociales llamó “animalitos” a los dirigentes del pueblo leco.

Las declaraciones del presidente de PILCOL, Armin Avirari, acusan como acto de discriminación y racismo por parte de Bernal. Según Avirari, se habrían producido “a raíz de un viejo conflicto de rasgos personales entre Bernal y el alcalde de Guanay, Víctor Ticona”. ¿Quién es Pablo Bernal? ¿Quién es Víctor Ticona? ¿A qué se refieren sobre “un viejo conflicto de rasgos personales”? Interpreto que se describe a las diferencias sociales y políticas entre Bernal y Ticona. Hago constancia que no tengo ninguna relación con el alcalde de Guanay. El adagio “pueblo chico infierno grande y con mucho racismo” parece ser muy preciso para entender lo sucedido.

Investigamos mediante las redes a Bernal, donde se lo puede ver y oír en eventos de la región citada y casi siempre con una pañoleta que le cubre toda su cabeza y lanzando discursos cuasi incendiaros sobre varios temas. Lo que se constata es que existen pugnas sociales, políticas, pero también manifestaciones discriminatorias y racistas.

Se denuncia que Bernal posteó en días pasados el siguiente mensaje: “Esto ya es demasiado lo que el alcalde está haciendo, ‘trayendo’ a estos animalitos para amenazarnos. De una vez nos levantaremos, pueblo de Guanay”, refiriéndose a los dirigentes de PILCOL, que no apoyan el accionar del Control Social.

Una primera reacción de los indígenas fue que irán a marchar o manifestarse en la plaza principal de Guanay contra ese adjetivo racista de “animalitos”, como son percibidos los indios por Bernal. Independiente de la tensa situación sociopolítica entre Ticona y Bernal, es la manifestación de racismo abierto y público contra el pueblo leco, extensivo a Ticona, que tiene rasgos aymaras. No sé si Bernal representa el pensar de la población urbana. Pero el alcalde con seguridad que representa a esos pueblos indígenas y campesinos. La animalización de los indígenas es de larga data y no solo proviene de políticos como Bernal, sino también de otros estamentos como los escritores. Recuerdo la obra de Porfirio Díaz Machicao, que escribió un libro llamado Tupac Catari, la sierpe. ¿Qué acción tomarán las autoridades encargadas de aplicar la ley de lucha contra el racismo y toda forma de discriminación? Es muy posible que no pase nada.

Otro caso. En pasados días, se desplomó el puente Rapulo en el pueblo de Santa Ana del Yacuma del departamento del Beni, afectando a 10 personas y quitando la vida de ocho, pertenecientes al pueblo tsimane, incluida la autoridad comunal (corregidor) Nelson Vie Guata. Las víctimas eran procedentes de la comunidad indígena Turindi. Según declaraciones de la alcaldesa de Santa Ana, los fallecidos ocasionalmente llegaban desde la comunidad hasta el pueblo para vender productos agrícolas. Luego de sus actividades se refugiaban bajo el puente para descansar.

Lo que más nos llama la atención es que las 10 personas pernoctaban debajo del puente. La gran pregunta es: ¿por qué se alojaban debajo de un puente? ¿No tenían dinero para hospedarse en el pueblo citado? Como el caso de Guanay, ¿los indígenas tsimanes no son bienvenidos en el espacio urbano de Santa Ana? ¿Cuál es la relación de los pueblos indígenas y los urbanos en el país? El derecho a la ciudad es un derecho humano básico, que hoy se vulnera consciente o inconscientemente. Lástima que los niveles de gobierno, sean las gobernaciones o los municipios, no tengan políticas invariables para recibir y alojar a los ciudadanos que provienen de otras regiones y son indígenas o campesinos. El caso dramático en la ciudad de La Paz es de los norte potosinos, que se tienen que guarecer en las calles cercanas a la terminal de buses.

Finalmente, enterraron a los ocho tsimanes en una fosa común. ¡Qué horror! Aquí se quebró el derecho a ser respetado en su funeral según su cosmovisión, que reconoce nuestra CPE pero que autoridades como las citadas desconocen o simplemente soslayan porque los afectados son unos indios/as. Ch’umi manqha uraqin jilat kullakanakaruxa wali isk’achapxi, uñisipxi. Uka q’ara, misti, karayana jupanakawa jan yaqapkiti. Arsusiñasawa ¿ janicha?

Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

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Casos y cosas del Bicentenario (III)

/ 23 de junio de 2024 / 00:08

¿Cuál fue el factor decisivo para el surgimiento de un nuevo Estado en los contornos territoriales del Kollasuyo incaico que después fuera la Charcas colonial?

En un congreso internacional de Historia de América realizado en Buenos Aires en 1938, Casto Rojas, conocido hombre público boliviano, ensayó una respuesta: “En un orden puramente nacional, Potosí constituyó el centro de gravedad de la evolución económica, cuyo influjo determinó la creación de la República de Bolivia sobre el eje político-social Charcas-La Paz”.

“El caso de Bolivia colonial es el de un monocultivo argentífero con Potosí en su corazón”, remarca Tibor Wittman (Estudios históricos sobre Bolivia. La Paz, 1975). Y el casi desconocido investigador húngaro añade: “La importancia de la producción de plata en Potosí es tan generalmente conocida, que la historiografía ha olvidado completamente someterla a un examen detallado y digno del papel que desempeñó”.

Surge inevitable la pregunta: ¿En las varias décadas que han trascurrido desde que el historiador europeo hizo tal afirmación, se ha llenado por lo menos en algo el vacío? Prometemos averiguarlo consultando a especialistas. Entretanto, veamos dos jatunñaupa- libros que hablan mucho de Potosí, pero en siglos anteriores.

Uno es el monumental Historia de la Villa Imperial de Potosí de Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela. Tres voluminosos tomos, cada uno de más de 500 páginas, incluidas las 185 del medular estudio introductorio de Lewis Hanke y Gunnar Mendoza en lo que fue la primera edición completa de este libro (1965, Brown University Press, Providence Rodhe Island, EEUU). El texto tiene “información estrictamente histórica, pero su autor estaba mucho más atraído y fascinado por el lado novelesco del pasado potosino”, dice el historiador Alberto Crespo Rodas, a tiempo de recordarnos que Arzáns le dedicó 30 años completos de su vida a este trabajo, erizado de complicaciones y dificultades. Cabe recordar también que recién en 2013 se hizo la primera impresión boliviana completa, una réplica exacta de la edición estadounidense, gracias al esfuerzo conjunto de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia y Plural Editores. La buena noticia es que este libro figura entre los 200 títulos de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB) y circulará, ojalá pronto, a un precio más accesible.

Y el otro gran libro es: Guía histórica, geográfica, física, política, civil y legal del Gobierno e Intendencia de la provincia de Potosí. El autor, Pedro Vicente Cañete y Domínguez, un ilustre paraguayo nacido en 1749 y muerto pocos años antes de la Independencia. Tomó tan a pecho su trabajo de asesor-consultor, que terminó seducido por su objeto de estudio. Concluyó su obra sobre Potosí en 1787, antes de cumplir 40 años, pero defendió, afinó, y enriqueció sus conclusiones y propuestas hasta el final de sus días. Su libro fue publicado completo por primera vez en Potosí en 1952, bajo el impulso de Armando Alba, entonces director de la Casa de Moneda.

El infaltable Mariano nos recuerda las menciones a Potosí en El Quijote de la Mancha, y que cuatro ciudades y poblaciones de Brasil, ocho de Colombia, dos de Estados Unidos, una de España, dos de Nicaragua y cinco de México, llevan el legendario nombre de Potosí (El mundo desde Potosí: vida y reflexiones de Bartolomé Arsánz de Orsúa y Vela 1676-1736. Selección, prólogo y notas de Mariano Baptista Gumucio. La Paz, 2002).

Y para el cierre. Efectivamente, no hay plata. Ni en el Río de la Plata, ni en la ciudad de La Plata, ni en las costas de Mar del Plata. Las únicas cargas del metal blanco que llegaban a Buenos Aires provenían de Potosí, así como los únicos ecos argentíferos eran los emitidos desde ese mítico lugar. Por si lo hayan olvidado, sinónimo de plata es argento, que deriva del latín argentum. Lo de Argentina, guste o no, viene de ahí…

Carlos Soria Galvarro es periodista. 

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El retorno argentino a las cavernas

/ 23 de junio de 2024 / 00:07

En estas semanas, la Organización de Estados Americanos (OEA) ha vuelto a ser escenario de la polarización de visiones de mundo en la región. En el ojo de la tormenta está el viraje político argentino, que ha puesto en cuestión gran parte de las resoluciones que deberán ser aprobadas en la próxima 54ª Asamblea General de la OEA.

Y es que Argentina, luego de ser líder por décadas en temas de la agenda de derechos humanos, hoy vive un tiempo de oscuridad. A menos de una semana de la realización de la Asamblea General en Paraguay, la representación diplomática argentina ha planteado “borrar” temas que eran resultado de consensos consolidados en torno a los derechos humanos y ambientales.

Si pensábamos que el gobierno de Javier Milei tan solo cuestiona el avance de los derechos de las mujeres y la población LGBTI, nos quedamos cortos. La posición oficial argentina en la OEA propone reescribir o borrar todo rastro de afirmaciones que engloban desde los derechos sexuales y reproductivos hasta los ambientales, pasando por racismo, personas con discapacidad, comunidades indígenas, afrodescendientes, infancias y más. En síntesis, el gobierno argentino plantea barrer del texto de la resolución casi cualquier referencia a avances que suenen “progresistas” (o lo que Milei entiende como tal).

Esta actitud ha sido calificada por el diario Página12 como “un giro cavernícola en política exterior argentina”, contradiciendo la propia legislación nacional. Pero lo que más preocupa es que ese retorno a las cavernas es acompañado por los actuales equipos diplomáticos de Perú y Paraguay, consolidando un bloque que, según el diario argentino, se suele ver con posiciones de países ultraconservadores como la Unión Africana, países musulmanes, Rusia o Hungría. El gobierno de Milei incluso eleva la ambición, puesto que no solo cuestiona la mención de la palabra género, sino tacha en la resolución la mención a mujeres y niñas, “algo nunca visto”, según sostiene la activista argentina María Luisa Peralta.

La delegación argentina ante la OEA está actualmente liderada por Sonia Cavallo, un personaje de muy bajo perfil político, solamente conocida por ser hija de Domingo Cavallo, el exministro de Economía de Carlos Menem (1991-1996) y Fernando de la Rúa (2001). El exministro Cavallo, por acciones en su gestión, enfrentó cargos por contrabando y tráfico de armas; negociaciones incompatibles con la gestión pública; pago de sobresueldos y venta de predios públicos por valores inferiores al del mercado. Todos casos que podrían ser denunciados por Milei como acciones cotidianas de la “casta”.

“Cambio climático”, “criminalización y persecución de la protesta social” y “perspectiva de género”, son algunos de los conceptos que el gobierno argentino cuestiona. En el borrador al que Página12 tuvo acceso, la Cancillería argentina expresa su objeción sobre el apartado que denuncia las situaciones de peligro a las que los activistas por los Derechos Humanos se ven expuestos en los distintos países miembros. La Argentina pide que se reconsidere el fragmento en el que se condena la criminalización de la protesta. Su preocupación tal vez se deba a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dependiente de la OEA, realizará el próximo 11 de julio una audiencia virtual para escuchar las múltiples denuncias realizadas desde Argentina respecto a la represión y la criminalización de la protesta social ejecutadas desde diciembre por el gobierno de Milei y su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Desde toda la región estaremos atentas y atentos a la próxima 54ª Asamblea General de la OEA por los riesgos de retroceso que presenta y que, con las posiciones de Perú, Argentina y Paraguay, podrían consolidar una tendencia en la región.

Lourdes Montero es cientista social.

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Primarias, secundarias

/ 23 de junio de 2024 / 00:05

Las elecciones primarias para binomios presidenciales, que podrían contribuir a zanjar disputas y divisiones internas en las organizaciones políticas, se presentan hoy como un estorbo. Salvo la facción evista del MAS-IPSP, que quisiera medirse y dirimir con el luchismo dentro de su militancia, ningún partido o alianza parece interesado en definir sus candidatos en las condiciones y plazos establecidos por la ley. Urge definir la suerte de las primarias de 2024.

¿Qué hacer? Hay pocas opciones y escaso tiempo. Si las bancadas en la ALP no modifican la Ley de Organizaciones Políticas antes de la segunda semana de agosto, el TSE emitirá la convocatoria para las primarias tal como están. Pero lo más crítico es que se precipita el nuevo ciclo electoral. En septiembre deberían definirse las alianzas y en octubre las candidaturas presidenciales. ¿Alguna fuerza política estará lista? Sobran precandidatos.

Si se logra una pronta reforma, quedan tres opciones. La primera es suspender las primarias por esta elección (como se hizo en 2020). La segunda es eliminarlas de la normativa. Y la tercera es postergarlas lo más posible, cálculo difícil considerando que en abril se convocan las elecciones 2025. En cualquier caso, si hubiese primarias, se debe garantizar que sean competitivas y, ojalá, con binomios paritarios. Y está el debate sobre si debieran abrirse a la ciudadanía.

Dada la incertidumbre sobre las elecciones judiciales y los autoprorrogados, es probable que las bancadas legislativas, in extremis, pausen su parálisis y despejen el escollo de las primarias. Hay razones técnicas, de calendario electoral, políticas, de temporalidad y presupuestarias para el efecto. Además, todo indica que las primarias no resolverán la fractura en el MASIPSP ni la fragmentación opositora.

En su espíritu, las primarias fueron incluidas en la ley como una forma de alentar la democracia interna: que la militancia, en las urnas, elija el binomio presidencial. Es otra buena idea malograda por su pésima realización. Y hoy debido al mal tiempo político. Forzar las primarias por razones instrumentales y en clave de simulacro, como sucedió en 2019, puede contaminar aún más el precario campo político y el difícil ciclo electoral.

Sin primarias competitivas, ¿qué les queda a los partidos y alianzas para definir sus binomios presidenciales? Lo de siempre: decisión cupular, herencia, dedazo, caudillo-jefe-dueño, alquiler de sigla, imposición, componenda, encuestita… No se espera, incrédulos abstenerse, ninguna sorpresiva decisión orgánica. Como sea, las primarias, hoy, son secundarias, esto es, prescindibles.

FadoCracia usurpadora

1. Acto preliminar: los magistrados, en consorcio con operadores políticos, bloquean las elecciones (per)judiciales que, por mandato constitucional, debían realizarse en 2023. Fuerzan su postergación. 2. Acto de magia: como no hubo elecciones, “por culpa de la ALP” (sic), y no hay nuevas autoridades electas, los magistrados se autoprorrogan. Hay que evitar un “vacío de supra/poder”. 3. Acto de uso: los prorrogados, y sus salas, emiten decisiones constitucionales a la carta. Además, usurpan/vetan funciones de los órganos Legislativo y Electoral. 4. Acto de resistencia: superando recesos, maniobras, atrofia decisoria, el pleno de la ALP sesiona y sanciona una ley para el cese de los magistrados. 5. Acto autorreferencial: el consorcio, con alas de cóndor, envía una carta al TCP para que se pronuncie sobre la validez de su propio cese de mandato. 6. Acto de atornillado: los magistrados declaran la nulidad de la sesión que dispuso el fin de su autoprórroga. Desde la Asamblea responden: la nulidad es nula. 7. Acto final: Arce tiene horas para promulgar la ley de cesación, mientras el Jilata impone un nuevo receso. “Cuidado estén llorando cuando empiecen los bloqueos”.

José Luis Exeni Rodríguez es politólogo. 

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Cuál democracia

/ 23 de junio de 2024 / 00:03

En la soberbia colonialista que impera hasta hoy en día, se asevera que el sistema de gobierno que la democracia legitima sería el mejor medio para —dicen— elegir a los gobiernos que se encargarán de administrar una nación, apoyados en el voto popular.

Pero no son solo esos elementos anteriormente citados, en realidad es un conjunto de medidas, instituciones y símbolos que lo que pretenden es legitimar el gobierno de unos pocos sobre la mayoría. En ese llamado camino de las prácticas democráticas, en un inicio las mujeres y quienes no tenían bienes, es decir los hombres pobres o empobrecidos, no tenían derecho a participar, ni elegir ni ser elegidos. Eso estamos hablando en Europa, en la llamada Revolución Francesa.

El camino en nuestro país no fue diferente, también la democracia sirvió a unos pocos. La democracia caminó por los mismos pasos, los que votaban eran los doctores y los propietarios. Las mujeres, los y las indias no votaban y peor, tampoco podían aspirar a ser elegidos. Claramente en 1952, con la movilización popular se pretendió cambiar las cosas. Fruto de una guerra, la del Chaco, donde mi abuelo —indio aymara— Basilio Paredes luchó en Boquerón y fue declarado héroe, así muchos hermanos, abuelos y padres, fueron a luchar en una guerra que permitió a esa juventud tomar conciencia de la magnitud de lo que era Bolivia y lo que significaban los rancios resabios del feudalismo colonial. Claramente también, la movilización no tuvo como resultado democratizar ni el gobierno, ni la riqueza, ni los derechos sociales, se lo repartieron. Se encumbró a la rosca de los nuevos doctorcitos, que crearon un populismo clientelar.

Desde ahí para adelante, los grupos modernizadores del Estado boliviano se tentaron a construir una nación en el sentido capitalista y burgués, pero fracasaron, cayeron en las garras del imperialismo norteamericano y de ahí en adelante, nuestra querida Bolivia se manejó a gusto y paciencia de los gringos colonialistas, afincados en el norte de nuestro hermoso continente. Cuando les convenia a los gringos había elecciones y con candidatos de su gusto, pero cuando las cosas estaban poniéndose a favor del pueblo, obviamente no les convenia y ahí vinieron los golpes de Estado.

Fue nuestro pueblo, hombres y mujeres que logramos poner a nuestro hermano Evo, que es un símbolo de lo que estábamos buscando desde nuestros antepasados, eso es autogobernarnos. Con todos nuestros errores, este proceso de cambios revolucionarios rompió con ese ciclo. Entonces, todas estas jugarretas del tribunal electoral y del gobierno del presidente Arce dan pena, rabia y vergüenza que caigan en semejantes contradicciones; el enemigo no es el de al lado. No hay un proyecto que recoja la voluntad de participar y decidir con deliberación y propuestas, eso no hay. Un solo ejemplo, pregunto: ¿qué vamos a hacer con los cooperativistas mineros que envenenan los ríos? y ¿qué vamos a hacer con la banca privada que gana de sentada? La democracia tiene que servir para participar, proponer y decidir.

Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria.

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