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Friday 21 Jun 2024 | Actualizado a 22:31 PM

Una sola China

Pero la paciencia es una cualidad inherente a la cultura china y su economía es mucho más importante que la del mismo EEUU

Franz Lazarte

/ 28 de mayo de 2024 / 06:53

El sábado 13 de enero, venció las elecciones de Taiwán Lai Ching-te, del Partido Progresista Democrático (PPD), del ala más radical del frente que promueve la separación de China. La cuestión de Taiwán no se trata de democracia, sino de la soberanía y la integridad territorial de China, y la cuestión de Taiwán es puramente un asunto interno de China. El intento de internacionalizarla es un cálculo astuto y repugnante de EEUU, que busca ganancias egoístas, venta de armas en Taiwán.

Vea: Empleo y derechos laborales en Xinjiang

El estatus de Taiwán como parte de China ha sido afirmado durante mucho tiempo por el derecho internacional y no está sujeto a debate. La Declaración de El Cairo, un documento histórico emitido en noviembre de 1943 por el presidente estadounidense Franklin Roosevelt, el primer ministro británico Winston Churchill y Chiang Kai-shek, del Kuomintang chino (KMT), establece claramente que todos los territorios que Japón le había robado a China, como Taiwán y las Islas Penghu, deberían ser restituidas a China. Estos términos fueron reafirmados posteriormente en la Proclamación de Potsdam de 1945. El estatus de Taiwán como parte integral de China también se refleja en la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU, en la que reconoce explícitamente a los representantes del Gobierno de la República Popular China como únicos representantes legítimos de China en las Naciones Unidas, solventando así de una vez por todas, en términos políticos, jurídicos y procedimentales, la cuestión de representación de toda China, incluyendo Taiwán, en los documentos bilaterales que China firmó con 183 países, que marcaron el establecimiento de sus relaciones diplomáticas.

De hecho, incluso después de la derrota del KMT en la Guerra Civil China y la retirada a la isla de Taiwán a fines de la década de 1940, su Generalísimo Chiang Kai-shek nunca apoyó la idea de «dos Chinas».

Hoy, el Estrecho de Taiwán es una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Una gran cantidad de tráfico comercial pasa por el estrecho todos los días, como señaló una vez el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken. Pero lo que no mencionó, ya sea intencionalmente o no, es que no ha habido queja de ningún capitán de ningún barco comercial por no poder navegar por el Estrecho de Taiwán. La verdad es que no ha habido ningún problema para que naves y aviones pasen por el lugar, siempre y cuando observen el derecho internacional y respeten la soberanía de China.

Estados Unidos no tiene derecho a interferir en el método que se utilizará para resolverla. Blinken afirmó que la cuestión de Taiwán no es solo un asunto «interno» de China. Poco después, políticos de Gran Bretaña, Corea del Sur y algunos otros aliados de EEUU hicieron lo mismo, vendiendo la idea de que la cuestión de Taiwán concierne a todo el mundo.

Taiwán es el último rezago de la guerra civil que nunca terminó. Es una herida abierta de un periodo muy doloroso para los chinos. Cuando en Beijing hablan de «reunificación pacífica» es porque lo último que quieren es que chinos se vuelvan a matar entre ellos.

La venta de armamento estadounidense a la región china de Taiwán viola gravemente el principio de una sola China y las estipulaciones de los tres comunicados conjuntos China-EEUU, en especial el del 17 de agosto de 1982, instando a EEUU a acatar el principio de una sola China y los tres comunicados entre ambos países, detener la venta de armas y los contactos militares con la isla, y dejar de crear factores que pueden aumentar las tensiones en el Estrecho de Taiwán.

Pero la paciencia es una cualidad inherente a la cultura china y su economía es mucho más importante que la del mismo Estados Unidos.

(*) Franz Lazarte Escobar es presidente de la Asociación de Exdiplomáticos y Exbecarios del Estado Plurinacional de Bolivia y la República Popular de China

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Empleo y derechos laborales en Xinjiang

Franz Lazarte

/ 29 de enero de 2024 / 09:20

Existen 56 etnias en total en la República Popular China (RPCh), las cuales gozan de igualdad de derechos. El Estado defiende y desarrolla las relaciones de igualdad, unidad y ayuda mutua. Se prohíbe la discriminación y exclusión de cualquiera de ellas.

La Constitución de la RPCh establece la equidad étnica y la unidad nacional como punto de partida en la aproximación a la cuestión de las minorías. Conforme a las peculiaridades y necesidades de cada minoría nacional, el Estado ayuda a las zonas de minorías nacionales a acelerar su desarrollo económico y cultural.

Asimismo, la Constitución determina que todos los ciudadanos tienen el derecho y la obligación de trabajar. China está comprometida con la filosofía del desarrollo centrado en el ser humano, concede gran importancia a la seguridad laboral y alta prioridad al empleo, e implementa un conjunto proactivo de políticas de empleo.

Xinjiang lanzó un programa de tres años para intensificar sus esfuerzos de alivio de la pobreza en 22 provincias en el sur y cuatro granjas de regimiento extremadamente pobres, bajo el Cuerpo de Producción y Construcción de Xinjiang (CPCX).

Xinjiang brinda asistencia dinámica, categorizada y específica a las personas que luchan por encontrar trabajo y a los hogares desempleados en toda la región autónoma, identificando, registrando, ayudando y garantizando un empleo estable para todos y cada uno de ellos.

La Ley Penal, la Ley Laboral, la Ley de Contratos Laborales y la Ley de Sanciones Administrativas de Seguridad Pública de China estipulan que obligar a una persona a trabajar mediante violencia, amenaza o limitación ilegal de su libertad personal; o insultar, castigar físicamente, golpear, registrar ilegalmente o detener a un empleado, están estrictamente prohibidos y darán lugar a sanciones administrativas.

Xinjiang implementa estrictamente las regulaciones estatales pertinentes y adopta el sistema de jornada laboral de ocho horas y semana laboral de 40 horas.

Para garantizar los derechos de las mujeres, Xinjiang se esfuerza por eliminar las barreras al empleo y formula políticas para ayudar a las mujeres a iniciar sus propios negocios. El gobierno chino está comprometido a respetar el derecho de los ciudadanos al trabajo, a salvaguardar sus derechos e intereses laborales legítimos y garantizarles un empleo decente. Siguiendo estrictamente los principios anteriores, consagrados en la Constitución de la RPCh y las leyes nacionales pertinentes, como la Ley del Trabajo, la Ley de Contrato de Trabajo, la Ley de Promoción del Empleo, la Ley de Seguridad Social, la Ley de Protección de los Derechos e Intereses de las Mujeres y la Ley de Protección de Personas con Discapacidad, Xinjiang ha formulado e implementado una serie de regulaciones regionales autónomas basadas en las condiciones locales, incluidas medidas para implementar la Ley de Promoción del Empleo, el Reglamento de Supervisión del Trabajo y la Seguridad Social, la Ley de Protección de Derechos e Intereses de las Mujeres y la Ley de Protección de las Personas con Discapacidad, así como el Reglamento de la Región Autónoma Uygur de Xinjiang sobre la Protección de los Derechos e Intereses de los Trabajadores.

China prohíbe el trabajo infantil, se opone al trabajo forzoso, la discriminación laboral y el acoso sexual en el lugar de trabajo, toma medidas específicas para combatir el empleo ilegal y previene y castiga todo tipo de violaciones.

En la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, «poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo» encabeza todos los demás objetivos de desarrollo, expresando una demanda apremiante de la comunidad internacional en este sentido.

El presidente chino Xi Jinping, también secretario general del Comité Central del PCC y presidente de la Comisión Militar Central, enfatizó que el empleo es fundamental para el bienestar de las personas.

Las políticas proactivas para garantizar el empleo y la seguridad laboral adoptadas por el gobierno local de Xinjiang han protegido eficazmente los derechos laborales básicos de todos los grupos étnicos, han mejorado enormemente sus condiciones de vida y de trabajo, y han satisfecho plenamente sus aspiraciones de crear una vida mejor.

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El Libro Blanco de China y sus cuatro acciones para el mundo

Franz Lazarte

/ 4 de octubre de 2023 / 13:32

El Consejo de Estado de la República Popular China ha publicado el Libro Blanco del gobierno chino para presentar la base teórica, práctica y el desarrollo de una comunidad global de futuro compartido, mejorar la comprensión y amplíe el consenso en la comunidad internacional, y refuerce el esfuerzo global para hacer realidad esta visión.

Basado en la visión del presidente Xi Jinping, quien planteó por primera vez la visión de una comunidad global de futuro compartido, el Libro Blanco presenta los cuatro pilares sociales, políticos, culturales, medioambientales y económico que se encuentra aplicando y desarrollando con diferentes países a lo largo de su historia, resumidas de la siguiente manera:

1) Promoción de la cooperación de alta calidad en la Franja y la Ruta (BRI). Desde la introducción de la BRI hace 10 años, China ha buscado una cooperación abierta, verde, limpia y de alto nivel para promover el desarrollo sostenible y mejorar la vida de las personas.

La BRI se originó en China, pero las oportunidades y logros que crea pertenecen al mundo entero. El Corredor Económico China-Pakistán, ha dado un fuerte impulso al desarrollo económico y social de Pakistán. El ferrocarril China-Laos ha convertido a Laos de un país sin litoral en un centro conectado por tierra. El ferrocarril de alta velocidad Yakarta-Bandung se ha convertido en el primer ferrocarril del Sudeste Asiático en alcanzar una velocidad de 350 kilómetros por hora. El túnel Qamchiq es el primer túnel ferroviario construido en Uzbekistán y uno de los proyectos de cooperación más importantes entre China y Uzbekistán en el marco de la BRI.

2) Implementación de las tres iniciativas globales.

La Iniciativa de Desarrollo Global. China ha hecho un rotundo llamado al compromiso con el desarrollo y a revitalizar la cooperación, y ha hecho su contribución para resolver los desafíos al desarrollo y promover el desarrollo global.

China ha publicado el Informe sobre el Desarrollo Mundial y ha establecido la Red Mundial de Conocimiento para el Desarrollo, contribuyendo con la sabiduría china a la resolución de los desafíos del desarrollo.

La Iniciativa de Seguridad Global. China busca trabajar con la comunidad internacional para defender el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas y pide adaptarse a los cambios profundos en el panorama internacional a través de la solidaridad, abordando los riesgos y desafíos de seguridad tradicionales y no tradicionales con una mentalidad de ganar-ganar y crear un nuevo camino hacia la seguridad que prevalezca sobre el diálogo sobre la confrontación.

La iniciativa de Civilización Global. China pide defender conjuntamente el respeto por la diversidad de las civilizaciones, así como los valores comunes de la humanidad, defender conjuntamente la importancia de la continuidad y la evolución de las civilizaciones y promover conjuntamente unos intercambios internacionales más estrechos entre pueblos y cooperación.

3) Trabajar con más países y regiones. China ha propuesto una serie de iniciativas regionales y bilaterales para construir comunidades de futuro compartido y está trabajando con las partes interesadas para crear consenso y ampliar la cooperación, desempeñando así un papel constructivo en la promoción de la paz y el desarrollo regionales.

4) Impulsar la cooperación internacional en todos los ámbitos. La visión de una comunidad global de futuro compartido aborda los déficits de paz, desarrollo, seguridad y gobernanza que enfrenta el mundo hoy. Como contribución única de China a la solución de problemas globales, también ofrece soluciones que se han traducido en acciones concretas en áreas como la salud, el cambio climático y la ciberseguridad.

En cuanto a la gobernanza global de la seguridad nuclear, China propone construir una comunidad de futuro compartido en materia de seguridad nuclear, abogando activamente por la prohibición total y la destrucción total de las armas nucleares, y es el único país nuclear que se ha comprometido públicamente a no ser el primero en utilizar armas nucleares.

China ha construido la red de generación de energía limpia más grande del mundo, ha contribuido con el 25% de las nuevas áreas verdes del mundo y ha permitido una tasa de crecimiento económico anual de más del 6% con una tasa de crecimiento promedio anual del consumo de energía del 3%.

(*) Franz Lazarte Escobar, presidente de la Asociación de Exdiplomáticos y Exbecarios del Estado Plurinacional de Bolivia y la República Popular de China.

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