Nacional

Wednesday 28 Sep 2022 | Actualizado a 18:14 PM

Del Castillo dice que obligan a acatar el paro en Santa Cruz amedrentando con violencia

“No podemos tolerar este tipo de violencia; si no frenamos la violencia ahora, va seguir escalando (…). Tenemos que frenar la violencia venga de donde venga”, dijo la autoridad.

Enfrentamientos en el Plan 3000 en Santa Cruz. Foto: Enrique Canedo / APG

/ 8 de agosto de 2022 / 21:04

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, denunció que población no acató el paro en Santa Cruz y que grupos violentos se dan a la tarea de “amedrentar y obligar a parar”, sin pensar en la economía de las familias.

“El gobernador (Luis Fernando Camacho) no piensa en el bolsillo de la gente, no está pensando en el sufrimiento que tiene la familia gremial (…). Hay que solidarizarnos con quienes menos tienen”, exhortó la autoridad en declaraciones a periodistas en Santa Cruz.

Detalló que se identificó a los grupos que causaron violencia y transportaban piedras, escudos y explosivos, los cuales fueron señalados como parte de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC).

“Lamentablemente, se están organizando grupos delincuenciales a la cabeza del Gobernador y del Comité pro Santa Cruz que a tempranas horas han ido a atacar la casa del alcalde Jhonny Fernández (…). No toleramos este tipo de violencia y no toleramos que las autoridades generen un perjuicio a quienes le dieron su voto”, advirtió en relación al ataque que sufrió la vivienda del Alcalde.

Del Castillo también reprochó la violencia en esta movilización y señaló: “Se frenará la violencia, venga de donde venga”.

Así, lamentó que Camacho no haya asistido al Consejo de Autonomías del 12 de julio, que sugirió la postergación del Censo de Población y Vivienda, inicialmente previsto para el 16 de noviembre de 2022.

A través del Decreto Supremo 4760, el Gobierno postergó el empadronamiento para mayo o junio de 2023. La medida causó descontento en el llamado Comité Interinstitucional por el Censo, que luego de un paro anterior llamó a nuevas protestas para este lunes y martes.

El ministro Eduardo del Castillo. Foto: APG.

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‘Deadpool 3’ ya tiene fecha de estreno y Hugh Jackman volverá como Wolverine

Jackman apareció por última vez en este papel para ‘Logan’, en 2017, en el filme James Mangold, que dio un fin a la historia de este superhéroe en el cine.

La imagen pertenece a MARVEL.

/ 27 de septiembre de 2022 / 23:32

Mediante un video, Ryan Reynolds confirmó la participación del actor Hugh Jackman en la tercera entrega de Deadpool, la franquicia del antihéroe.

Lo confirmó de manera oficial mediante su cuenta de Instagram y Twitter. Jackman marcará su regreso como Wolverine en Deadpool 3, en la que Reynolds volverá con su protagónico.

La tercera cinta de la franquicia del personaje de Marvel llegará a los cines el 6 de septiembre de 2024.

“Hola a todos, estamos muy tristes de habernos perdido D23, pero hemos estado trabajando muy duro en la próxima película de Deadpool durante mucho tiempo”, menciona en el video difundido.

Ryan Reynolds confirmó la participación del actor Hugh Jackman en la tercera entrega de Deadpool.

“Cada Deadpool necesita sobresalir y destacarse. Ha sido un reto increíble que me ha obligado a llegar muy adentro, y yo no tengo nada, sí, está completamente vacío aquí y aterrador, pero teníamos una idea”, añade.

Jackman apareció por última vez en este papel, para Logan, en 2017 en el filme James Mangold, que dio un fin a la historia de este superhéroe en el cine. Pero, a los 53 años, volverá a Wolverine un personaje ya consolidado en la pantalla grande.

En 2016 y 2018 las dos entregas de Deadpool acumularon más de $us 1.500 milllones.

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Mujer enamoró y estafó Bs 90.000 a un adulto mayor, el hombre sigue en búsqueda de justicia

A solo un mes de conocerse, entablaron una relación sentimental y ella aprovechó para sustraerle dinero y mantas de vicuña de su esposa fallecida.

La imagen es solo referencial.

Por Judith Ochoa

/ 27 de septiembre de 2022 / 22:34

Un hombre de 65 años fue estafado por Elva P., con la que entabló una relación sentimental al poco tiempo de conocerse. El denunciante aún espera recuperar sus objetos y el monto económico que asciende a Bs 90.000.

El hecho ocurrió en la zona Alto Lima de la ciudad de El Alto. La mujer empezó a persuadirlo para que retire poco a poco grandes cantidades de dinero que tenía ahorrado en una entidad bancaria.

“Me conocí con una señora muy poco tiempo, ella se separó de su esposo y me planteó que podamos estar y convivimos alrededor de un mes, y en ese lapso fue ella que me ha insistido en que saque mis ahorros del banco, lo que yo tenía ahorrado con mi anterior esposa ya finada, todo el ahorro que teníamos del trabajo que hicimos”, afirmó.

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Dijo que la mujer le mostró un documento falso que supuestamente acreditaba la separación con su anterior pareja, pero todo fue planificado con la ayuda de su actual esposo y sus hijos.

“El tiempo que estaba conmigo, estaba comunicándose constantemente con su marido y con sus hijos”.

Recordó que él vivía con la mujer y sus tres hijas y un día que llevó al colegio a la menor, la mujer aprovechó para huir a la comunidad de Carabuco en el altiplano, con el dinero y las prendas de su esposa fallecida. La denuncia fue presentada ante la Fiscalía.

“De manera abrupta habría inducido esta mujer a que esté retirando cierta cantidad de dinero que tenía ahorrado este adulto mayor en una entidad bancaria, y se aproxima a Bs 90.000”, informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Juan José Donaire, el 18 de septiembre.

Una comisión policial fue a buscar a la implicada a este lugar, en su domicilio encontraron Bs 10.000 y mantas de vicuña, las cuales fueron reconocidas por el hombre. La Fiscalía investiga el caso por el delito de hurto.

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¡Adiós filas en agencias y cajeros del Banco Unión! Todo lo que debe saber de este servicio

Los clientes podrán procesar las transacciones tan solo con la verificación de un código generado desde su app Unimóvil Plus para retirar dinero en efectivo.

Las largas filas que se registra en el Banco Unión.

Por Judith Ochoa

/ 27 de septiembre de 2022 / 22:27

Mediante la implementación de “Retiros ya”, los usuarios del Banco Unión SA podrán retirar desde Bs 10 hasta Bs 1.000 sin recargo alguno, evitando filas en agencias y cajeros.

Para ello deben seguir los siguientes pasos:

–              Ingresar desde su equipo celular a Unimóvil Plus del Banco Unión

–              Registrarse con su usuario y contraseña

–              Ingresar al menú de registros

–              Ingresar el monto que desea retirar

–              Seleccionar la cuenta de débito

–              Identificar el punto más cercano desde tu ubicación

–              Luego, el sistema generará un código de verificación

–              Una vez que el código sea verificado se entregará al cliente el monto que solicitó

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Los clientes podrán procesar estas transacciones tan solo con la verificación de un código generado desde su app Unimóvil Plus

Este servicio fue presentado por el ministro de Economía y Finanzas, Marcelo Montenegro, el cual explicó que el objetivo de esta nueva implementación es que pretenden evitar las filas en agencias y cajeros para retirar su dinero en efectivo.

“Retiros ya” entró en vigencia con 100 puntos distribuidos en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, el pasado viernes. Desde esta instancia pretenden extender hasta 300 puntos en todo el país en las próximas semanas.

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Infanticida: Me puse a llorar, fumé un cigarrillo a las 03.00, vi el cuchillo, estaban durmiendo y los maté uno por uno

El hombre que mató a sus dos hijos, justificó que lo hizo por problemas con su pareja, presuntamente ella tenía otra relación y descuidaba a sus hijos.

Día del velorio de los dos menores a los que su padre cegó la vida.

Por Judith Ochoa

/ 27 de septiembre de 2022 / 22:16

“No sabía qué hacer y se me borró todo a las 03.00, se me borró todo, vi el cuchillo ahí, me quise matar solo, pero pensé bien y dije no pueden estar mis hijos en esas manos, no, no los puedo dejar y los maté uno por uno”, contó Miguel M., el hombre que asesinó a sus dos hijos.

Al tener constantes celos por su pareja señaló que no podía contenerse. “Me hervía la sangre de impotencia”, dijo.

Mencionó que durante casi todo el año empezaron a tener problemas y carencia afectiva con sus hijos. “Los empezaba a descuidar desde el tercer mes que ha empezado a ir a sus clases, los ha empezado a descuidar a mis hijos, los veía sucios, la comida era… No era nutritiva, todo era comprado, se empezó a salir a fiestas, llegaba en estado de ebriedad a las 03.00 “.

Según su relato, pidió ayuda a la madre de la mujer pero como respuesta obtenía: “se va conocer con varias personas y en cualquier instituto va empezar a tomar”.

“El último jueves que se fue a tomar, abrí su Facebook, y donde pude notar que estaba saliendo con otra persona, con el que sospechaba siempre, y ya se hablaban de cariño, empezaba a mandarle fotos semidesnuda, me sentí impotente en ese momento, no hice nada”, recordó.

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También reveló que la tía de la mujer le informó que metía personas en estado de ebriedad, “chicos”, y esto hizo que aumente su impotencia. Ya el lunes pidió permiso del trabajo para ir al instituto de su pareja en horario de salida y verificar si estaba saliendo con otro hombre, y la vio salir acompañada de otro. “Me hervía mi sangre en ese momento”; luego hubo una discusión y pelea entre los tres, la mujer, al hombre que identifica como Gerson A., y él.

Luego de este encuentro, hicieron un recorrido él y su pareja, hasta la Pérez de La Paz, discutiendo; tomaron un taxi y llegaron hasta la tienda de su mamá, lugar donde hace una semana antes los dejaba descuidados a los menores, según relata.

Aquel día, la mujer se quedó en casa de su mamá y el hombre en la casa que habitaban, acompañado de los dos menores; mencionó que su hijo le dijo: “mi abuela mucho nos riñe, mucho nos pega”, y el hombre se puso más tenso y furioso.

“Llegué a mi casa y mi hijito me dice me duele mis partes, le voy a revisar y estaba sucio; fui a la cocina para darles de comer y solamente había arroz con huevo, ¡Eso no es una alimentación!, en ese momento me senté, me puse a llorar, fumé un cigarrillo y me puse a llorar”, contó.

“Después de matarlos, agarré el mismo cuchillo, lo puse en mi cuello y corrí hasta la pared, cosa que se introdujo en mi cuello”.

Dijo que pretendía morir junto a sus dos hijos, porque estaban descuidados. “No tenía apoyo en ese momento, no pensé en nadie más que en ella y todo pasó tan rápido que ahora estoy en vida, por culpa de ella perdí a mis hijos, por culpa de ella casi pierdo la vida, pero perdí mi libertad”, lamentó.

“Solo quiero decirle a la población, a toda la gente que me escucha, le pido perdón, no debí actuar de esa manera, pero creí que era la única salida que tenía”, argumentó, puesto que este caso causo conmoción en la población.

El hombre tiene 30 años, vivía en la zona Villa Pabón en La Paz; la madrugada del pasado 30 de agosto cegó la vida de sus dos hijos de seis y 10 años. Después trató de suicidarse, pero, sobrevivió y fue encontrado herido; luego de su recuperación en el Hospital de Clínicas, las autoridades determinaron enviarlo al penal de Chonchocoro.

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Noemí Cámara: Katanas fue el más grande caso de trata que se resolvió en el país

Seis años después de iniciado el proceso judicial, Marco Cámara recibió una sentencia de 15 años de encierro, que deberá cumplir en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro en La Paz, por el delito de trata y tráfico de personas.

Marco Cámara, el principal sentenciado en el caso Katanas.

/ 27 de septiembre de 2022 / 02:24

“Ha sido el caso de trata y tráfico más grande que pudo existir y resolverse en el país (…), las autoridades no me escuchaban porque él (Marco Cámara) los tenía de su lado”, cuenta Noemí Cámara a La Razón, hija del propietario del club nocturno Katanas de La Paz, que fue demolido en 2016, cuando se destapó el mundo delictivo y de impunidad imperante tras esa fachada.

El miércoles 21 de septiembre, seis años después de iniciado el proceso judicial en su contra, Marco Cámara recibió una sentencia de 15 años de encierro, que deberá cumplir en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro en La Paz, precisamente por el delito de trata y tráfico de personas.

Lea más: Sentencia en el caso Katanas: 15 años de cárcel para Marco Cámara, hay otros tres exfuncionarios condenados

Un fallo histórico, en un caso en el que se juzgó a 10 personas, de las cuales otros tres exfuncionarios fueron condenados con entre 10 y 12 años de presidio. Ya anteriormente otros tres implicados se habían sometido a un juicio abreviado, y los demás, como la esposa y hermana de Cámara, se encuentran prófugos.

Aquí el testimonio de Noemí, quien hundió una de las más grandes redes delictivas que operaba en el país y se apoyaba en la explotación sexual, al sentar la denuncia y provocar que se investigue a uno de los hombres más poderosos de la prostitución.

Noemí Cámara, la denunciantes del caso Katanas contra su padre, Marco Cámara.

— ¿Cómo era su entorno familiar antes de enterarse que su padre se dedicaba al comercio sexual y a la trata de mujeres?

— Nosotros éramos una familia de cuatro en sí, mamá, papá y dos hijos (mi hermano menor y yo), hemos tenido una familia un tanto disfuncional, puesto que cuando nosotros teníamos 10 años se separaron ellos, Marco Cámara y mi mamá, y es así que nos quedamos a custodia de mi mamá.

— ¿Cómo era la actitud de su padre, Marco Cámara?

— Marco Cámara siempre ha sido una persona muy violenta, entonces mi mamá y yo éramos víctimas de violencia intrafamiliar y como él era el proveedor de la familia, el encargado de los gastos porque a mi mamá nunca la dejó trabajar, ella siempre tuvo que dedicarse a los hijos y tenía prohibido salir. En algún momento en que nosotros queríamos ir a visitar a los familiares de mi mamá, no pedíamos permiso porque se desataban episodios de violencia dentro de la casa.

— ¿Por qué su madre nunca lo denunció?

— En algún momento mi madre intentó poner una denuncia por violencia intrafamiliar, pero nunca prosperaron sus denuncias, fueron rechazadas o fueron dejadas ahí, justamente por la influencia o el poder que él tenía o los contactos que él manejaba.

— ¿Sabían que él explotaba sexualmente a mujeres?

— Cuando él se fue de la casa nunca supimos de niños a lo que él se dedicaba, puesto que decía que estaba de viaje, “no voy a llegar para Navidad”, o se perdía lapsos largos de tiempo; cuando algún momento en el colegio me preguntaban a qué se dedicaba mi papá, pues de niña no sabía qué responder porque exactamente no sabía cuál era su trabajo. Él fue un padre muy ausente durante nuestra niñez.

— ¿En qué momento Marco Cámara se involucró en el Katanas?

— Si bien Marco Cámara tenía una vida acomodada, no es que tenía tanto dinero como lo tiene ahora o como lo tenía con Katanas; él fue evolucionando y no teníamos conocimiento, decía que tenía negocios.

— ¿Su madre no sabía que se dedicaba a explotar sexualmente a estas mujeres?

— Asumo, pero no sé si sabía o no, como no vivíamos con él nosotros no sabíamos.

— ¿Cómo usted se involucra en el caso Katanas?

— Como yo cumplí 15 años, él me dijo que tenía que ayudarle a partir de entonces. Él pagaba colegios, manutención, pero para mis gastos extras yo tenía que trabajar, él decía: Nunca voy a dejar herencias y mi dinero es mío, si es que ustedes quieren algo van a tener que trabajar.

— ¿Cómo ingresa al mundo de Katanas?

— Hemos tenido un sinfín de madrastras, de todas las edades, de todas las nacionalidades y con la pareja que estaba en ese entonces le indicó, a mis 15 años, en 1984, que me lleve al Katanas y que me diga qué es lo que tenía que hacer, un lugar donde no sabía qué era, asumía que era un museo. Al entrar —yo llegué alrededor de las 05.00 y ya estaba casi vacío—, me llevaron a un privado y me dijeron “a partir de ahora tú te vas a encargar de verificar estas planillas”. Entonces me mostraron unas comandas y unas planillas y yo tenía que cruzar datos de cuántos tragos se vendían.

— ¿Específicamente cuál era su labor?

— Se podría decir que la contabilidad. Yo me hacía cargo de las planillas. Conforme fue pasando el tiempo me decían que es una discoteca en la que trabajaban chicas, de meseras.

— ¿En qué horarios ingresaba y cómo era el movimiento económico?

— Llegó un tiempo en que me despertaba más temprano, 04.30 me recogía y me llevaba al lugar un integrante de seguridad, y yo empezaba a hacer lo que se supone que era mi trabajo, y veía más movimiento cada vez.

— ¿Cómo es que estando ahí dentro no se dio cuenta de lo que ocurría?

— Todo el personal tenía prohibido dirigirme la palabra, solo me saludaban por respeto, pero solo tenía comunicación con los administradores y Sandra Cámara, que era su hermana. Sin embargo, las labores incrementaban para mí y fue ahí donde pude darme cuenta de algunas cosas.

— ¿Qué incidentes existían en este local nocturno?

— Había un montón de incidentes, desde las manillas que eran las doradas y que decían Katanas. Le pagaban a cada chica por cada manilla, pero Sandra les quitaba el dinero; los clientes se peleaban entre ellos; o cuando estaban correteando los administradores cuando un cliente le había destrozado la mandíbula a golpes a una chica, cosas y cosas que el cliente les hacía a las chicas.

— ¿Es cierto que una vez que llegaban a Bolivia, Marco Cámara era el primero en abusarlas sexualmente?

— Una de las señoritas me lo contó, y varias entre lágrimas, pero yo no podía concebirlo, que mi papá podía abusar de las chicas de allí, luego las llevaba al Katanas.

— ¿Cuándo le reclamaba, qué le decía?

— En un momento le reclamé porque no me parecía correcto, pero como él siempre ha tenido esa idea de querer normalizar la prostitución, el proxenetismo dentro de nuestra familia, nunca fue una persona a la que se le pudo hacer críticas o cuestionarle algo porque reaccionaba de manera violenta.

— ¿Una vez que las hacían llegar al país, qué hacían para que las muchachas no sean descubiertas?

— Les quitaban el pasaporte, las escondían dentro de paredes falsas en las batidas que había, porque la Alcaldía y otras instituciones que eran cómplices les alertaban; se repetía la historia en La Paz, como en Santa Cruz, y en sus otros locales.

— ¿Por qué no lo denunció cuando se enteró de esta red de trata de personas?

— Porque me amenazaba con que me quedaría a vivir con él, me iba a ir a Santa Cruz y que no podía ver a mi mamá y a mis hermanos, y cuando las cosas se ponían más fuertes me decía que le iba a pasar algo a mi mamá y que nadie tenía que enterarse de lo que pasaba ahí adentro porque mi mamá pagaría todo eso.

— ¿En qué año descubrió todo?

— Cuando yo entré a la universidad, que era en 2007, el ambiente de la universidad me ayudó, las responsabilidades y accesos en Katanas me ayudaron a descubrirlo.

— ¿Cómo se empezó a dar cuenta de todo lo que ocurría con estas muchachas?

— Yo me quedaba sentada sola en un privado, esperando para terminar mis cuentas, fue ahí cuando entraban algunas chicas llorando.

— ¿Qué le contaban las mujeres que trabajaban ahí?

— Había dos grupos, las que estaban por su voluntad y las que eran traídas a la fuerza desde diferentes países. Me decía una de ellas: Yo estoy aquí porque mi mamá tiene cáncer y yo pago su tratamiento y no me gusta estar aquí. Otra que trabajaba voluntariamente, prefería ayudar a las personas con dinero, con comida o algunas cosas, porque cuando llegaba a la puerta, su esposo era el que la prostituía y le quitaba todo el dinero que ganaba, y en la noche nuevamente la traía. Una de las otras chicas de trata me dijo: Ustedes son unos desgraciados, yo quiero volver a mi casa, tu padre no me deja, incluso me quiso pegar. Yo preguntaba a Sandra y Gustavo, pero me decían que no les hagas caso. Lloraban y de a poco ellas iban contando todo.

— ¿Cómo traían a las mujeres del extranjero, qué les decían?

— Ellas gritaban, decían que esto no era lo que les habían prometido, que esto no era en lo que tenían que trabajar. Supuestamente venían a modelar, incluso una de las señoritas que dio las declaraciones en la Fiscalía dijo que ella estaba viniendo a un concurso de fitness en Bolivia, y lastimosamente se encontró con esta realidad.

— ¿Cómo las captaban para que no se percataran que luego ofrecerían sus servicios sexuales?

— Las captaban de algún país y les decían que van a venir aquí a modelar, o a trabajar y tener una buena remuneración económica, pero nunca les dijeron a qué era a lo que venían y una vez llegando aquí, con el pretexto de hacerles el trámite legal, les quitaban los documentos, pasaportes y nunca se los devolvían.

— ¿Qué hacían luego de que se las captaba mediante este modus operandi?

— Se las llevaban a las distintas casas que ellos tenían, había un integrante de seguridad que se encargaba de que durante el día ellas no puedan salir y en las noches, los “seguridades” las recogían y también las llevaban al local. Les endilgaban una deuda por haberlas traído a Bolivia, deuda que jamás se iba a terminar porque les cobraban los gastos de pasajes, alimentación, y cada vez su deuda iba ascendiendo.

— ¿Por qué ellas no pidieron ayuda?

— Nadie las escuchaba, si en algún momento querían ir a denunciar o hablar, no podían porque Marco Cámara siempre andaba acompañado de los dos policías del Batallón de Seguridad Física que él tenía de su lado, y siempre él decía: No, la Policía está de mi parte.

La demolición del club nocturno Katanas, en 2016.

— ¿Qué otros impedimentos había para que las mujeres no intenten sentar una denuncia o pedir ayuda?

— Las filmaban y les tomaban fotografías, y las amenazaban con enviarlas a sus familias y hacer públicos las fotos y los videos que tenían, era un maltrato psicológico.

— ¿Cómo se enteró que las mujeres eran traídas del extranjero para la trata y tráfico?

— Cuando yo me di cuenta fue cuando acompañé a Octavio Fernández a la casa de Llojeta, en La Paz, él decía que necesitábamos alquilar una casa para las chicas, ahí dudé si les daba vivienda. En otro momento descubrí que había una caja fuerte con un montón de pasaportes y documentos de identidad de señoritas, les preguntaba y me decían “no puedes abrir, ni tocar”.

— ¿Las muchachas que se encontraban ahí le pidieron ayuda en algún momento?

— Sí, me pidieron ayuda, llorando, que querían irse a su casa, que querían volver con su familia, que no querían seguir así. Marco Cámara me decía que no había problema, que lo denuncie, porque así fuera donde yo vaya, no iban a hacer nada.

— ¿Enfrentó a su padre en algún momento?

— Sí, cuando le empecé a reclamar me dijo: Esto es tu realidad, esto es lo que pasa aquí, si quieres seguir manteniendo a tu mamá a tu lado, tienes que quedarte callada y aceptarlo.

— ¿Por qué en los operativos que realizaba la Alcaldía no se rescataba a las muchachas?

— Porque la Alcaldía y diferentes instituciones estaban involucradas y cada vez que había operativos se les avisaba, entonces en ningún momento alguien las podía encontrar y llevar.

— ¿De entre qué edades eran las mujeres que eran explotadas sexualmente?

— Había menores de 15, 16, 17, máximo hasta los 23 años.

— Su abogada, Paola Barriga, habló sobre una especie de intercambio de mujeres en determinados momentos, ¿me puede comentar sobre esto?

— Situación totalmente dolorosa, fue declarado por una de las víctimas en la cámara Gessell, ya dio su testimonio. Las mujeres dentro del Katanas tenían un tiempo de vigencia, tenían que renovar el stock de mujeres, tenía que haber rostros nuevos, cuerpos nuevos, para que llamen la atención, fue así es que iban de Santa Cruz a La Paz, a los distintos locales que tenía Marco Cámara y rotaban.

— ¿En algún momento le propuso o quiso obligarle a ofrecer servicios sexuales?

— Marco Cámara no, pero sí Sandra Cámara y Gustavo Fernández. Me dijeron que como era hija del dueño podía ser una prostituta más cara y cobrar más, me hacían insinuaciones y ello me ofendía. Incluso Gustavo mandó varias veces clientes a los privados en los que esperaba para hacer la contabilidad, y en algún momento algún “seguridad” me ayudó a salir para que no me pase nada.

— ¿Luego de que rotaban en los diferentes night clubs, qué pasaba con ellas?

— Al final no sabía qué pasaba con ellas, fue así que nos enteramos que las vendía por otro stock de mujeres. Tenía diferentes mujeres en La Paz, Santa Cruz, y rotaban todo el tiempo.

— ¿Se menciona que estaban involucradas ciertas autoridades, esto es cierto?

— Tenía de su lado a personas de alto rango e iban donde las chicas, diputados, senadores, policías, personal de la Alcaldía, estas mismas personas estaban dentro de esta red.

— ¿Tenía las pruebas suficientes para presentar una denuncia?

— Poco a poco yo iba recolectando fotos, iba recolectando pruebas, documentos, porque si yo iba a denunciar me iban a decir con qué pruebas me respaldaba. De a poco iba recolectando cosas y fue así que yo fui al Ministerio de Gobierno, no iba a ir a cualquier parte porque yo sabía que él tenía contactos en todos lados.

— ¿Qué dificultades tuvo en el proceso de las denuncias, que menciona que fueron muchas?

— Fue en vano presentar mis denuncias, presenté las pruebas al Ministerio de Gobierno. Al día siguiente, Marco Cámara se enteró y me amenazó; luego fui a la Policía, y él se autosecuestró, a raíz de ello me aprehendieron, a mi mamá, mi hermano. Nos metieron al tercer piso de prisión a cargo de un mayor que me dijo: ¿Quieren salir de aquí?, pues tu papá dice que dejes de ser chismosa, o te quedas callada o te vas a la cárcel, me dijo.

— ¿Su abogada también menciona que aparte de ciertos respaldos que él tenía, caminaba armado, eso es cierto?

— Él tenía permisos para portar armas como si fueran tarjetas coleccionables, siempre estaba armado.

— ¿Cómo decidió poner un punto final a todas las denuncias rechazadas y dar lugar al empiezo de la investigación por trata?

— Ya no podía seguir ahí adentro, era insostenible la situación, fue así que en 2015 decidí huir de la casa en la que nos tenía a mi mamá y hermano. Fui denunciando, pero nadie me hizo caso, salí ante los medios y recién me hicieron caso. En varias oportunidades intenté hacer mi denuncia, pero no prosperó.

— ¿Cómo definía Marco Cámara a las mujeres, al dedicarse a explotarlas sexualmente?

— Nunca sintió respeto por ninguna mujer, para él las mujeres son prostitutas y tenían que ser tratadas como tal. Nunca sintió un poco de empatía o pena por alguna de las víctimas o por las mujeres que él traía para hacer comercio sexual.

— ¿Cree que en ningún momento tuvo piedad o sentimiento culpa por las muchachas?

— No concibe el sueño, asumo que el remordimiento lo carcomerá. Todo el tiempo toma pastillas para dormir, siempre tuvo problemas nerviosos. No sentía amor por él mismo, ni siquiera por sus hijos. Como ser humano es una persona que ha carecido de mucho amor y mucha empatía por sus padres, yo creo que el ser humano en el que se ha convertido es porque en su familia no había amor; él no le tiene miedo nadie, ni a sus padres, ni a Dios, ni a ninguna autoridad. Como padre, teníamos carencia de amor, siempre fue un padre ausente.

— ¿Qué secuelas le dejó todo lo vivido desde tu corta edad?

— Tomé atención psicológica, he tenido muchos episodios de ansiedad y depresión, siempre he sufrido esto pero eso no quiere decir que sea loca o que me invente cosas. Yo me sentía culpable, pero era niña. Cada vez que lo quería denunciar me mandaba a internarme, me daban muchas pastillas.

— ¿Algo que quisiera acotar para terminar la entrevista?

— Quisiera que este caso no se tome como una victoria para Noemí Cámara porque no es así, tengo que sanar muchas cosas en mí. Ha sido el caso de trata y tráfico más grande que pudo existir y resolverse en el país.

Noemí concluye que la sentencia de 15 años contra su padre no es justa, ya que esto no remedia los daños que hizo. Afirma que su padre es mitómano y que no existe lección alguna para él, y pon como ejemplo al “mini Katanas” que se posicionó en el penal de San Pedro, donde Marco Cámara era el propietario en que ofrecía servicios sexuales y bebidas alcohólicas.

Para el fallo de la Justicia, se acreditaron 52 pruebas, los registros migratorios de Marco Cámara, más de 300 cédulas de identidad de las víctimas, pasaportes, registros de la Alcaldía, declaraciones de las víctimas, indicios, muestrarios fotográficos dentro de los locales a cargo del principal implicado, entre otros que permitieron resolver este emblemático caso.

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