Voces

Friday 1 Mar 2024 | Actualizado a 08:17 AM

Incapacidad latinoamericana

Es inquietante que la región haya perdido la capacidad de encontrar soluciones propias.

/ 2 de febrero de 2019 / 03:39

Las respuestas internacionales a los problemas de Venezuela han revelado en toda su magnitud el debilitamiento de las estructuras regionales de diálogo político y de resolución pacífica de conflictos. Esto está permitiendo que actores políticos no latinoamericanos asuman un protagonismo unilateral en los asuntos de esta parte del continente.

Algunas de las vicisitudes de la labor política suelen ser bien descritas por el refrán que dice que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Sucede que las justificaciones de algunas estrategias políticas basadas en valores a priori loables como la defensa de la democracia o la promoción de los derechos humanos no siempre garantizan desenlaces positivos ni están, por eso, exentas de otras intenciones menos generosas.

Esa ha sido la gran paradoja de muchas intervenciones de miembros de la comunidad internacional en la política interna de otros países amparados supuestamente en la doctrina de la “injerencia humanitaria” o la defensa de valores liberal-democráticos.

Varias de esas experiencias, como en Irak, Libia o el Asia Central, tuvieron en realidad más que ver con operaciones de resguardo de áreas de influencia geopolítica o destinadas a imponer cambios políticos en otros países. Incluso si los propósitos de tales intervenciones hubieran sido inicialmente genuinos, su naturaleza unilateral frecuentemente desconectada de las complejidades sociopolíticas del contexto local las llevó al fracaso. Buscando resolver un problema, desencadenaron otros nuevos o incluso empeoraron los que motivaron la acción inicial.

Justamente por esos riesgos, desde mediados del siglo pasado se fue construyendo un orden global que apostaba al multilateralismo como instrumento para encuadrar cualquier acción de la comunidad internacional para estabilizar la situación política en algún país o región en crisis. Esto se acompañaba además de un marco de resguardo de la soberanía de los estados y de limitaciones a cualquier acción unilateral.

En América Latina por mucho tiempo este fue el fundamento doctrinal de la labor de la OEA y de la mayoría de las cancillerías de la región. En el último decenio se buscó fortalecer aún más la capacidad de los países  para ayudarse entre sí y resolver autónoma y colectivamente sus problemas, gracias a iniciativa como Unasur o la CELAC.

Las preocupantes derivaciones recientes de la crisis política de Venezuela son una prueba del severo debilitamiento de esa arquitectura normativa. Más allá de las razones de unos y otros es inquietante que la región haya perdido la capacidad de encontrar soluciones propias a un problema que le afecta directamente. Tampoco es una buena señal que se esté privilegiando instrumentos como las sanciones unilaterales o la presión sin opciones viables de diálogo como medios para lograr una salida ordenada y pacífica al conflicto.

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La vergüenza de haber sido

Las voces que enarbolan la realidad del nuevo presente no prescinden del título que les antecede, son los 'ex'

César Navarro

/ 29 de febrero de 2024 / 10:41

Ningún presente puede prescindir del pasado, el hecho político está en qué tipo de pasado, qué narrativa del pasado le interesa a quienes necesitan arroparse de aureolas para presentarse en el presente.

Utilizando los medios de comunicación público y privado, acudiendo al miedo con un fuerte acento racial, han forzado la narrativa que busca modificar negativamente en el imaginario colectivo la imagen del líder indígena, los cocaleros y el bloqueo, ese es el presente impuesto y sobre ese imaginario negativo circula la línea discursiva mediática colonial.

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Las voces que enarbolan la realidad del nuevo presente no prescinden del título que les antecede, son los “ex”, esa condición les habilita a analizar, criticar, recomendar o instruir. Los “ex” en el momento que son parte del pasado, el pasado fue grandioso, el liderazgo del indígena sindical cocalero representaba el tiempo de la revolución; fue grandioso porque fueron parte de él, ahora en otra vereda enuncian con la misma efusión sobre el pasado, imponen su diferencia: el que lideró ese pasado glorioso ahora es anacrónico, no tiene la grandeza del pasado y es más, hoy está aliado a los enemigos de los que representan el presente glorioso.

Otros van más allá, mientras lo veían como el paraguas que les daba el bienestar, que les daba la oportunidad de estar más allá de sus colegas mortales, lo consideraban el presidente; sin más consideración ideológica, para ellos era el líder, hoy como ya no les puede dar la sombra y el confort que necesitan, desde su mirada colonial y los privilegios que les da el presente, lo califican como el responsable de las violaciones constitucionales, de las muertes, y los excompañeros del otrora líder asienten con la cabeza o con el silencio cómplice.

Lo llamativo es que todos hablan en nombre del Estado Plurinacional, del proceso de cambio y que es tiempo de salvar la revolución democrática cultural de su principal enemigo: el líder cocalero y de los cocaleros bloqueadores.

Unos dicen que es el tiempo de las primarias, otros de los profesionales, otros de los jóvenes, otros dicen que los caudillos ya no existen, otros afirman que son tiempos modernos y los dirigentes y bloqueadores son cosa del pasado; otros, con mayor efusión y en la pasarela mediática, reiteran que la grandeza del otrora timonel está en abandonar el tren de la historia porque se volvió obsoleto para timonear la esperanza.

Los eruditos que apenas mojaron la punta de sus dedos en las aguas de una tina, hoy son las voces que hablan y conocen las temperaturas de las turbulentas aguas de los océanos; no solo dan consejos, dan órdenes, pero en la lógica de la temperatura liberal republicana, no así en la sensación térmica de lo indígena, campesino, orgánico, sindical y territorialmente organizado; leen la política a partir de los votos y no así de los sueños, deseos, ilusiones, identidades de hombres y mujeres que huelen, transpiran a tierra, que no deciden como ciudadanos individualizados, sino como pueblos organizados, esa es su condición de sujeto, es en la deliberación que se decide colectivamente el quehacer y las formas, la responsabilidad es orgánica, ahí está el sentido descolonizado de la política.

El pasado que constituyó el presente, formalmente se lee a partir de los resultados electorales, pero la esencia de los resultados no está en los números de votos, sino en la apropiación identitaria de la democracia, es decir, los actores sindicalmente organizados no se desenvuelven por los códigos liberales, sino por el despliegue orgánico, territorial, con la convicción de disputar el triunfo. 

Pero, cierta izquierda que no comprende la descolonización política dentro el Estado Plurinacional, cree militantemente que la política circula en el mundo urbano y público, que sus formas de manifestación son electorales, partidarias o frentistas, por ello su razonamiento es electoral, su andar está en ganar electores, a ello se debe la estrategia comunicacional que es profundamente ideológica: invalidar al sujeto sindical campesino, sancionar ética y políticamente la movilización social, descalificar la demanda, ese acto significa condenar el pasado que dio origen a este presente, mostrarlo como negativo y antidemocrático.

Parafraseando un tango que nombra el poeta uruguayo Benedetti: “la vergüenza de haber sido/ y el dolor de ya no ser”. Hoy esos versos podrían ser un retrato de cierta izquierda clasemediera, señorial, esa que se encoge a la primera lluvia y reniega de su pasado: no hay que tener vergüenza de haber sido y para no sentir el dolor de ya no ser, lo mejor es seguir siendo militante de izquierda y anticolonial.

(*) César Navarro Miranda es exministro, escritor con el corazón y la cabeza en la izquierda

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Los huevos de Lavallén

Lavallén habló primero de ‘gallardía’, como ‘atributo varonil’. Se equivoca

Drina Ergueta

/ 29 de febrero de 2024 / 10:37

Pablo Lavallén es el director técnico de uno de los equipos de fútbol más importantes de Bolivia, The Strongest, y hace unos días, cuando explicaba la hazaña de su equipo en una remontada frente a su gran rival, el club Bolívar, se llenó la boca de masculinidad caduca y hasta grosera representada, cómo no, en los huevos que hay que tener.

“Se habla de gallardía”, comenzó diciendo con cierta elegancia y luego agregó que “en Argentina, se dice otro tipo de atributos varoniles: el equipo empató con huevos», y entonces tocó fondo. Fondo no en un sentido de ¡qué tipo más ordinario!, que también; ni mucho menos en un sentido puritano por hacer mención a esa parte del cuerpo de los hombres, no; fondo porque hizo públicamente una expresión profundamente machista que atribuye ciertas características conductuales que serían únicas de los verdaderos hombres, en desmedro de quienes “no tienen huevos” porque no son suficientemente hombres o porque, peor aún, son mujeres.

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Lavallén habló primero de “gallardía”, como “atributo varonil”. Se equivoca. El diccionario de la Real Academia de la Lengua señala que “gallardía” significa, por una parte, “bizarría y buen aire, especialmente en el movimiento de cuerpo”, tiene como sinónimos palabras como “gentileza, donaire, galanura, garbo, gracia, prestancia, salero”, y como antónimo a “desgarbo”; por otra parte, tiene que ver con “esfuerzo y arrojo en ejecutar las acciones y acometer las empresas”, por lo que sus sinónimos son “arresto, bravura, brío, valor, atrevimiento”, mientras que los antónimos serían “cobardía, pusilanimidad”.  Todas esas palabras con significados y adjetivaciones tan agradables y bonitas que —que se entere la afición— sirven tanto para hombres como para mujeres.

¿Qué tiene que ver gallardía con lo masculino en exclusividad? Nada, si se usa así es una apropiación de género. Es más, muchos de sus sinónimos podrían ser relacionados más con lo femenino: “buen aire especialmente en el movimiento del cuerpo, garbo, gracia…” Pensándolo bien, lo gallardo tiene mucho de femenino, incluso cuando se refiere a “bravura, brío, valor o atrevimiento”. Mucho de femenino y también mucho de homosexual: ¿Qué más gallardo hay que una lesbiana o un gay en una actividad cotidiana o saliendo del closet? Perdón, en el mundo del fútbol no hay homosexuales… pero ese es otro tema.

Estamos hablando de “tener huevos”, que en el mundo machista significa valentía masculina, que cuando hace una concesión dice que “hay mujeres con huevos”. En fin, la valentía es un atributo exigido hasta la saciedad a los hombres, su cruz, porque no hay nada tan despreciable como un hombre cobarde y los hay a montones, porque la gente no siempre es valiente ya que depende del momento y sus circunstancias. ¿Qué pasa con las jugadoras de fútbol? ¿Acaso ellas no tienen atributos de valentía siendo mujeres cuando remontan un partido? A las mujeres no se les exige valentía, pero suelen ser muy valientes. Es un atributo muy femenino, señores.

Lavallén podrá decir, seguramente lo hará, que es una expresión coloquial muy utilizada y que no hay que tomárselo a la tremenda. De hecho, lo de tener huevos es tan usado que incluso tiene significados distintos según su tamaño, porque hay que tenerlos, pero en la medida justa. Muy grandes ya significa otra cosa, pasa de ser un halago a ser un insulto: es propio de alguien un poco lerdo o imbécil. En España se hace referencia a ellos, “tan grandes que se los pisa”, cuando se trata de una persona caradura o muy atrevida en sentido negativo.

Se hace tanta referencia a los testículos porque, en esta sociedad patriarcal, son junto al falo el centro de su universo, la muestra biológica de pertenencia al sexo dominante. Por ello, es naturalizada la expresión de “tener huevos” cuando se trata de atributos positivos, es una naturalización de esa diferencia, ventajas y privilegios de ser hombre a costa de las mujeres. Por eso mismo, es necesario rechazarlo cuando se usa y mostrarlo tal como es, una expresión socialmente negativa y profundamente discriminadora.  

Lavallén tiene una responsabilidad que va más allá de su posición como director técnico de un equipo de fútbol importante. Como su representante, es capaz de llegar con su discurso a un público enorme, ya que es un referente para multitudes, y ese discurso no puede poner en valor características machistas ni discriminadoras hacia gran parte de la población.

(*) Drina Ergueta es periodista y antropóloga

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De la especulación a la estabilidad

Ariana Quiroz

/ 29 de febrero de 2024 / 10:33

La introducción del «Bono BCB en dólares» por parte del Banco Central de Bolivia (BCB) constituye un cuidadoso esfuerzo no solo orientado a impulsar la actividad económica, sino también a abordar de manera directa la problemática social derivada de la especulación en el mercado de dólares. Esta estrategia financiera de múltiples facetas busca, de manera intrínseca, no solo ofrecer tasas de interés atractivas, sino también contribuir al bienestar económico y social del país.

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El componente más destacado de este instrumento financiero reside en sus tasas de interés, las cuales superan significativamente las ofertas convencionales, marcando un nuevo referente en el panorama financiero boliviano. Este diferencial no solo atrae a inversionistas en búsqueda de rendimientos significativos, sino que también actúa como un mecanismo de estímulo económico al incentivar la inversión y desincentivar la retención especulativa de dólares. La exención del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) también juega un papel crucial en este contexto estratégico al impulsar la participación de personas naturales y ampliar la base de potenciales inversores.

Asimismo, es importante destacar la estructura temporal de las tasas, que abarca desde tres meses hasta tres años, lo que otorga a los inversionistas la flexibilidad necesaria para adaptar sus estrategias a diferentes horizontes temporales. Esta versatilidad no solo responde a la diversidad de perfiles de inversión presentes en la sociedad boliviana, sino que también contribuye a una distribución más equitativa de los beneficios económicos derivados de este instrumento financiero.

No obstante, el impacto de esta medida va más allá de lo económico inmediato. Este bono se presenta como un mecanismo para contrarrestar la especulación en el mercado de dólares, un fenómeno que ha afectado directamente a la población. Al ofrecer tasas atractivas y una alternativa de inversión segura, busca redirigir los recursos financieros hacia la economía real, mitigando así las distorsiones causadas por la especulación.

La colaboración entre el BCB y la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) para la distribución y promoción de estos bonos subraya el compromiso del sector financiero en abordar tanto las necesidades económicas como sociales del país. Esta estrategia, respaldada por la participación activa del Estado, no solo impulsará la inversión, sino que también contribuirá a la estabilidad financiera y al bienestar social, marcando un hito significativo en la evolución del sistema económico boliviano.

En este escenario desafiante, donde la especulación de divisas ha impactado la economía boliviana, el Estado emerge como un actor determinado en la búsqueda de soluciones. El desarrollo de este tipo de medidas e instrumentos refleja el compromiso tangible del Estado para abordar de manera proactiva los problemas derivados de la especulación y demuestra la voluntad gubernamental de restaurar la confianza en la economía y mejorar la calidad de vida de la población.

(*) Ariana Quiroz es economista

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La mala hora de Camacho

Esa vieja fuerza institucional —mostrada en el paro de los 36 días— quedó en la historia

Rubén Atahuichi

Por Rubén Atahuichi

/ 28 de febrero de 2024 / 10:11

Mario, “Dios te perdone”, remataba la carta de despedida del poder que Luis Fernando Camacho le escribió a Mario Aguilera el 4 de enero. El otrora hombre poderoso de Santa Cruz sabía que su continuidad tenía los días contados, a sabiendas de la suplencia temporal dispuesta por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP).

Entonces, terminaba de mascullar la decisión que tomó al elegir a su jefe de campaña como su acompañante de fórmula en las elecciones subnacionales del 7 de marzo de 2021. Había tildado a Aguilera de traidor y golpista, a lo sumo.

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Como Camacho mismo lo admitió, el quiebre entre ambos había comenzado en 2021, quizás cuando Aguilera le estrecho la mano al presidente Luis Arce en la apertura de la Expocruz, a la que el entonces gobernador había evitado asistir.

Entonces, Camacho había protestado por la actuación del vicegobernador, a quien le reprochó el saludo al mandatario en la feria.

Sin embargo, el quiebre resultó más evidente en marzo de 2023, cuando el gobernador decidió eludir la suplencia temporal de Aguilera y en su lugar dejó su sillón a uno de sus secretarios, Miguel Ángel Navarro, mientras estuviera ausente del país, en una reunión regional en Brasil.

Forzó un Decreto Departamental, 373, para esa asignación, a pesar de la clara disposición del artículo 25 del Estatuto Departamental sobre la suplencia temporal a cargo del vicegobernador.

No contento, a través de su agrupación Creemos, Camacho logró la aprobación de una ley en la Asamblea Departamental, la 293, con la que blindó su gestión desde la misma cárcel de Chonchocoro, en Viacha, La Paz, donde cumple detención preventiva desde el 30 de diciembre de 2022 acusado en el caso Golpe de Estado I, que procesa hechos precedentes al derrocamiento de Evo Morales en 2019.

Dicha ley no le sirvió, porque el Tribunal Constitucional, a instancias del propio Aguilera y del presidente de la Asamblea Departamental, Zvonko Matkovic, lo obligó a permitir la aplicación de la suplencia temporal.

Posesionado a regañadientes por el mismo Matkovic, en un acto que duró un minuto, Aguilera juró a sus nuevas funciones el 26 de enero.

A un mes del ejercicio temporal, con Camacho despojado del poder, el gobernador acaba de cumplir su promesa de auditoría a la gestión de su mentor y de faltarle al perdón de Dios.

Denunció que el gobierno de Camacho incurrió en al menos 40 deficiencias e irregularidades, algunas de las cuales rayan en el delito.

Enumeró varias de ellas, entre pagos irregulares por el avance de obras, personal excesivo y sin experiencia, “repartija de pegas”, compras sin registro y adquisición de bienes no calificados.

Sin concesiones, Aguilera pareciera haber hecho un primer trabajo, la limpieza de la casa donde habitará por tiempo indefinido, más allá de que puede entenderse como una vendetta, como comienzan a calificar sus detractores.

Se trata de una acción que remata la situación de Camacho, que, en su condición de ciudadano común encarcelado, pierde radio de acción, proyección política y publicitada “transparencia”.

Si bien con el quiebre entre el gobernador y el vicegobernador también hubo un quiebre institucional, ahora la situación de la cruceñidad resultó añicos. Los homenajes a Santa Cruz del 14 y el 26 de febrero mostraron una clara división, con actos separados; unos apoyados en el Comité pro Santa Cruz, como Aguilera, y otros parapetados en la Asamblea Departamental.

Esa vieja fuerza institucional —mostrada, por ejemplo, en el paro violento de los 36 días— quedó en la historia en desmedro del liderazgo cruceño que nunca terminó de incidir políticamente en el país, ni con Rubén Costas, antes, ni con Camacho, en los últimos cinco años.

Camacho pensaba en grande. Sus actos lo traicionaron, desde la sedición de 2019 hasta su intento de proyectarse desde la Gobernación. Su mala hora ha llegado y tiende a costarle.

(*) Rubén Atahuichi es periodista

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Likes para la vida silvestre

Daniel Villarroel

/ 28 de febrero de 2024 / 10:05

En 2013, la Asamblea General de la Organización de la Naciones Unidas proclamó el 3 de marzo como el Día Mundial de la Vida Silvestre, esto con la finalidad de que las personas tomen conciencia respecto a su valor e importancia.

Sin embargo, no comprender lo que significa la vida silvestre, así como su contribución al bienestar y el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, hace que, por lo general, en nuestra sociedad, su importancia pase desapercibida o sea subvalorada.

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Cuando nos referimos a la vida silvestre, hacemos énfasis en esa parte de la biodiversidad que está conformada por plantas, animales y otros organismos no domesticados que habitan e interactúan en ecosistemas terrestres o acuáticos.

Pero, ¿cómo contribuye la vida silvestre al bienestar de las personas?

Desde nuestra aparición como especie (Homo sapiens, hace ~315.000 años), los humanos hemos utilizado y aprovechado los recursos naturales de nuestro entorno. Por ejemplo, todos los alimentos que consumimos diariamente fueron obtenidos mediante la domesticación de plantas y animales silvestres, proceso que aún se sigue realizado con otras especies (ejemplo, el arándano); para las comunidades indígenas, la fauna silvestre se constituye en su principal fuente de proteína animal; castaña, cacao y asaí cosechados anualmente en los bosques amazónicos, que representan una de las principales fuentes de ingresos económicos para las comunidades y el departamento de Pando y el norte de Beni.

Pese a las significativas contribuciones de la vida silvestre en favor del bienestar de las personas, así como los compromisos asumidos por el Estado boliviano para salvaguardarla y conservarla —ejemplo, Bolivia es parte del Convenio sobre la Diversidad Biológica desde 1994, Ley 1580; Agenda 2030, Objetivos de Desarrollo Sostenible—, nos hemos empeñado en eliminarla, pues, según datos de la plataforma MapBiomas (https://plataforma.bolivia.mapbiomas.org/), del 2011 al 2021, en promedio, Bolivia perdió cada año 218.822 ha (±116.447 ha) de su cobertura boscosa, lo cual representa una disminución de entre 600 y 670 ha de bosques cada día, así como la vida silvestre que la habita (aproximadamente 15.071 especies de plantas vasculares habitan en los distintos tipos de vegetación de Bolivia).

Reconociendo la importancia de la tecnología e intervenciones digitales en un mundo virtualmente cada vez más conectado, este año, el Día Mundial de la Vida Silvestre se planteó bajo la temática “Conectar a las Personas y al Planeta: Explorando la Innovación Digital en la Conservación de la Vida Silvestre”, con el fin de que las personas, especialmente jóvenes y niños, comiencen a valorar y comprender la importancia de la vida silvestre, pues debemos recordar que somos una de las tantas especies que integran el ecosistema, las cuales podrían sobrevivir y co-existir favorablemente sin nosotros.

Este 3 de marzo le invito a que se una a promover la conservación y la valorización de la vida silvestre, compartiendo en sus redes fotografías de animales, plantas o paisajes del país, con el fin de inculcar en las personas, pero, especialmente en jóvenes y niños, el aprecio y respeto a quienes habitan en nuestra casa grande y que son vitales para mantener nuestra conexión con el planeta.

(*) Daniel Villarroel  es subgerente de Investigación y Monitoreo de Ecosistemas de la FAN

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