Voces

Sunday 3 Mar 2024 | Actualizado a 03:02 AM

Bosquecillo, cada vez más contaminado

Muchos lugares del Bosquecillo de Pura Pura están permanentemente inundados de basura y escombros.

/ 11 de enero de 2020 / 01:03

Casi en el límite de la ciudad de La Paz se encuentra el Bosquecillo de Pura Pura, muy cerca de los barrios de Villa Victoria, Munaypata, Achachicala y el sector fabril. Según datos de la municipalidad, este parque tiene más de 22 hectáreas de superficie, conformadas por 1.706 m2 de vegetación y 1.000 piezas florales. Y se dice que cuenta con “el aire más puro de la urbe paceña”. Además, tiene varias vertientes de agua, lugares de arcilla, en fin.

Casi todos los días del año las familias y sobre todo los jóvenes disfrutan de hermosos momentos de recreación en aquel lugar. Para los deportistas existen dos canchas de césped sintético. También se pueden utilizar una de las seis parrillas que se encuentran en el parque. Hay gimnasios al aire libre para quienes buscan ponerse en forma. Para los niños, en el parque parvulario, hay juegos seguros pensados para la tranquilidad de los padres. También cuenta con tres toboganes gigantes y un puente colgante, para poner a límite la adrenalina. Y para aquellos que disfrutan de experiencias extremas, existe una pista de patinaje en la que puedan ejercitar las maniobras más difíciles. Como un aliciente extra, quienes visitan este bosquecillo pueden maravillarse con la vista panorámica que ofrece la Ciudad Maravilla. Sin duda, este parque ofrece opciones para todos los gustos y se consolida como un pulmón para nuestra ciudad.

Sin embargo, muchos lugares de aquel parque están siempre inundados de basura y escombros, materiales de construcción y otros similares que fueron desechados por ciudadanos inescrupulosos, a quienes no les interesa su conservación. No sabemos cuántos recursos económicos genera el ingreso al parque a la Alcaldía. Quizás con ese dinero se podría contratar guardias que lo vigilen las 24 horas. Está claro que los escombros son echados en la noche. Además, el mantenimiento del área forestal también es deficiente.

En la época de lluvias, personal de limpieza de la municipalidad retira los escombros, pero el resto del tiempo el parque está a merced de la gente que desecha su basura sin ningún reparo. ¿No se pueden instalar cámaras de seguridad para ver quiénes son los infractores y sancionarlos? ¿No existe alguna ley municipal que sancione estas acciones que atentan contra el medio ambiente urbano? Sé que hay una ley del medio ambiente para preservar mejor el parque pero no se aplica. Las tres canchas que rodean el parque son utilizadas para organizar borracheras de manera frecuente, en las que nunca faltan las riñas, incluidos a los deportistas. Lo que las convierte además en un botadero de botellas vacías, bolsas y envases de plástico.

Todavía persiste el recuerdo amargo del incendio en la Chiquitanía el año pasado, el cual despertó la conciencia ambiental entre los jóvenes. ¿Pero qué pasa con los problemas ambientales en nuestra casa como el Bosquecillo de Pura Pura? Creo que nada. ¿Dónde están los jóvenes que por redes sociales llamaban a manifestarse en favor de la Chiquitanía? ¿Por qué no se movilizan también para cuidar aquel parque?

Aquí no basta con manifestarse, también hay que actuar en defensa. Y eso supone conocer y estar en ese lugar, porque dudo que lo hagan las autoridades del Gobierno Municipal, que se han empotrado en lugares especiales de los cuales no salen a ver cómo está uno de los parques más emblemáticos de la ciudad. Wali llakisiñawa parque Pura Puranxa. Uka tuqinxa. Sapa arumawa jaytxapxi kunimana q’añunaka.

* Aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

Comparte y opina:

Camacho hasta por correspondencia

/ 4 de febrero de 2024 / 04:57

Una vez finalizado una especie de radionovela política cruceña, que podría titularse “El exgobernador Camacho hasta por correspondencia”, muy al estilo de una clásica telenovela brasileña “O bem amado” o “El bien amado”. La telenovela cruceña culmina con el nombramiento mezquino del presidente de la Asamblea departamental de Santa Cruz, Zvonko Matkovic, a Mario Aguilera como Gobernador. Digo egoísmo porque Aguilera no merecía el trato descortés (por ejemplo, no le confirieron la Resolución de nombramiento y tampoco le entregaron el bastón de mando como autoridad departamental) pues fue electo como Vicegobernador departamental, acompañando a Luis Fernando Camacho. En un ejercicio realmente liberal y democrático, Camacho, ante la imposibilidad de ejercer el cargo de gobernador en Santa Cruz, Aguilera merecía, hace más de un año, ejercer como gobernador legítimo.

En los capítulos transcurridos, el accionar de Camacho me hizo recuerdo al político Odorico Paraguasú (El bien amado), un gran demagogo y misántropo, que fabrica discursos locuaces, engañando a la gente incauta de la urbe cruceña. El principal objetivo de Camacho fue mantenerse en su administración como autoridad departamental, cueste lo que cueste. Hoy más que nunca hay que estudiar a personajes como Camacho y similares. Por ejemplo, ¿porqué de su extremo narcisismo? capaz de derrochar mucho dinero y violencia, utilizando a cualquier sector social del país. Pero también es importante saber ¿porque no se permitió que Aguilera asuma como gobernador del departamento de Santa Cruz? El exgobernador Camacho, que carece de un claro lenguaje de comunicación, enviaba cartas e incluso manuscritas, justificando a toda costa su ejercicio desde una cárcel de La Paz. Ante el inminente nombramiento de Aguilera como gobernador, lo tildó a éste de traidor. ¿En qué consistió la traición de Aguilera a Camacho? Al parecer fue de las estrategias del exgobernador para mantenerse en el cargo y seguir cobrando el dinero como autoridad departamental del Estado Plurinacional, a la que tanto odia.

En el caso de los países aún colonizados, como Bolivia, urge estudiar el comportamiento psicosocial de los políticos como Camacho. Porque a pesar de la supuesta modernidad asumida o adscrita o de autocalificarse como demócratas y neoliberales, continúan las malformaciones de la mentalidad colonialista y racista.

Varios investigadores afirman que Camacho tiene origen colla, está claro que no es el indio colla, sino el q’ara, es decir el “colla mestizo” que vive en la región andina. En términos identitarios es un q’ara que se asentó en Santa Cruz. Es un “acollado”, que al parecer siente mucha vergüenza por sus orígenes. ¿Será por eso que odia tanto a los indios de los Andes? ¿Tiene la idea de borrar cualquier pasado, nada agradable, por otra (camba) a la que no siempre perteneció? En términos muy sencillos, ¿“es el colla más comecolla que el camba”?

Otro dato interesante, es ser “hijito de papá” y que siempre ha tratado de resolver sus problemas con el dinero. Hay que recordar que, en los días del golpe de Estado del 2019, mediante su padre “muñequeó” o compró a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional para ejecutar el golpe. Hizo público esta manifestación en el Cristo Redentor en los días aciagos a la democracia boliviana.

El uso de las cartas, es otro perfil de quien no puede manifestarse claramente mediante el lenguaje del habla. Recuerdo, pasado el famoso “bloqueo de los 30 días” de los empresarios del Comité cívico de Santa Cruz por el censo, en una entrevista no pudo explicar los pormenores del autoencierro y solo repetía frases como “concho, concho…”, vocablo de origen quechua y aymara que significa turbio. ¿Pero qué quiso decir con concho?

La práctica más clara de la mentalidad patronal, es cuando no se distingue entre el bien público y el privado, porque para el gamonal empedernido todo le pertenece. De por medio esta la vena despótica y fascista. Una pequeña muestra. En los últimos días, Luis Fernando Camacho se autonombró, y a dedo a Efraín Suárez, como representantes de su partido Creemos. En fin, estamos frente un dictadorcillo con petulancias de demócrata cuando en el fondo no es más que un patroncito parásito que aprendió a usufrutuar de la familia, la sociedad y el Estado. Uka q’ara kamachuxa wali ñanqha jaqiwa. Ma pitataw tukkhañaspa uka ipi jaqiruxa ¿janicha?

Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo. 

Comparte y opina:

Empresarios-capitalistas y colonizadores perversos

/ 13 de junio de 2021 / 02:14

En estos tiempos del COVID-19, en varios países de nuestra gran Abya Yala o América, incluido el Caribe, se han denunciado formas perversas de usufructuar en la pandemia. Mejor dicho, maneras de robar, aprovechando las circunstancias de la emergencia sanitaria. Nuestro país no ha sido la excepción, bajo el paraguas de la “reconquista de la libertad y la democracia”, los políticos/as “pititas” han instaurado y organizado formas atroces de la práctica humana, como es la delincuencia política, en el gobierno de facto de Jeanine Áñez.

A raíz de algunos hechos dolosos en pleno esclarecimiento, como el “blanqueamiento” de dinero del exministro Arturo Murillo y sus seguidores, descubierto en su adorado Estados Unidos, o la supuesta condonación de deudas del Estado del actual gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, cuando éste ejerció a distancia el poder con Áñez; preguntamos, ¿qué es el Estado para estas élites locales? ¿Qué es el Estado plurinacional para estos políticos retrógrados? Muchas investigaciones históricas y sociológicas nos muestran lo difícil que es caminar para estos grupos del Estado colonial, republicano al Estado plurinacional. En otras palabras, continúan confundiendo la cosa pública con la tenencia privada. Incluso en lo privado ¿es permitido alguien que se robe o se autorrobe? A pesar de que dicen ser modernos y hasta muy liberales, pero su pensamiento y sus acciones siguen siendo arcaicos y coloniales, como de sus abuelos hacendados, que a costa del pongueaje y formas de servidumbre social se apropiaron de las riquezas de este país.

A pesar de que nacieron en este país, sus prácticas siguen siendo del extranjero colonizador y siniestro, quieren seguir explotando a fuerza de formas de violencia y chantaje y entrelazando con la política, sea mediante logias o simplemente agrupaciones que hoy se denominan ciudadanas, plataformas, etc., que no son más que formaciones clasistas y racistas.

No lejos de estas prácticas está la Iglesia, particularmente la Católica, que a nivel institucional aún se siente parte del Estado, cuando ya somos un Estado laico. No hay otra explicación de cómo se empoderaron en los días del golpe de Estado de noviembre de 2019. Propiciaron la presidencia de Áñez, favoreciendo diálogos de conjura en la Universidad Católica en la ciudad de La Paz. Muchos estudiantes de varias carreras fueron obligados a marchar a favor de los/as “pititas”. Que desmientan si no es cierto.

En estos tiempos, cómo ensanchan su capital a costa de formas de malversación, tanto Murillo, Camacho y otros similares. ¿Con esas prácticas del robo descarado y chantaje fundaron sus empresas? ¿Este es el legado que se quiere dar a las nuevas generaciones? ¿Esta práctica del pillaje es el espíritu de la democracia, la libertad, que tanto pregonan? Hoy los/as “pititas” electas como autoridades departamentales no tienen vergüenza de justificar lo injustificable. Lo que está claro, el capitalismo a nivel mundial y a nivel nacional, en su versión más real, no es más que una forma de acumulación de riquezas despojando a los más necesitados, que en teoría se llama explotación, plusvalía o trabajo excedentario.

A pesar de la vergüenza nacional sobre el caso Murillo, aún hay políticos que valoran a la justicia estadounidense por haber detenido al exdictadorcillo. Lo atribuyen a una justicia justa, cuando de por medio esa justicia ya negoció, ya transó con el delincuente para aminorar los años de cárcel. ¿A cambio de qué se hizo ese convenio? Seguramente Murillo acumuló mucha información de los contrarios al sistema capitalista o información sobre nuestras riquezas naturales. Posiblemente en el fondo de ese pacto esté la traición a la patria, por delatar información confidencial. ¿No dirán una sola palabra sobre estos hechos los políticos y supuestos defensores de la democracia y la libertad?

Uka anu q’uxtañ jaqinakaxa wali lunthatapxchistuxa. Murillo, Camacho uka ipi jaqinakaxa jan p’inqan jaqinakapxchixaya. Lunthatañampixaya utt’ayapxchixa imprisanakapxa.

Esteban Ticona es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

Comparte y opina:

Negociantes de la política llamados partidos

/ 15 de mayo de 2021 / 23:45

Hace un tiempo se veía en varias calles de la ciudad de La Paz enormes letreros que decían “Dr. Chui sacapapas, devuélvanos”, “Dr. Chui quitapapas sinvergüenza”. Yo creí que era una forma de denunciar públicamente de algún sector de comerciantes, posiblemente comercializadores de la papa, contra algún abogado que había hecho su vida sustrayendo papas, ¿de dónde, de algún depósito…? Aunque hoy es muy frecuente este tipo denuncias sobre estas prácticas inescrupulosas de algunos abogados, como es el caso del “abogánster” en Cochabamba, que maltrataba físicamente a sus clientes.

Ya en otro momento y por varios medios de comunicación irrumpía con sus declaraciones el abogado Leopoldo Chui, hablando de política y de su partido llamado Jallalla. ¿Quiénes son de Jallalla, cuándo se fundó, qué ideología tienen, qué proponen…? Generalmente el nacimiento de los partidos políticos o sus similares alianzas casi siempre se divulga públicamente; pero nunca había oído hablar de Jallalla.

Se denunció en varias oportunidades el accionar de esta agrupación política, ofreciendo su sigla a quienes querían postularse a cargos públicos en diferentes elecciones que tuvo el país. Se revelaba que ofrecían la sigla del partido a cambio de alguna suma de dinero, a los postulantes que no tenían agrupación política. Es decir, proveían la sigla del partido como un producto y a cualquier postor. Nunca se investigó de estas maniobras reñidas con la moral pública y la política, ¿a quién corresponde investigar? El Tribunal Supremo Electoral jamás hizo alguna declaración al respecto.

Lo que más nos llamó la atención fue cuando Jallalla, mediante una alianza con el Frente Para la Victoria (FPV), postuló a la presidencia al súbdito coreano y evangelista Chi Hyun Chung, efectuada en octubre de 2020. ¿Por qué auspiciaron a un coreano ultraconservador, reñido con los valores humanos más elementales como el respeto? Posiblemente se obró porque Chi había obtenido el 8% de la votación en las elecciones de octubre de 2019. Queda claro que no analizaron quién era y qué proponía políticamente al país el coreano. Simplemente pensaron en un político que obtiene votos y que ellos se beneficiarían de ello, además de usufructuar el poder y el dinero. ¿Cuánto dinero se obtuvo de ese auspicio de la alianza? Pero para no cargar con el fracaso, disolvieron el FPV porque Chi fue derrotado en las elecciones de 2020 con una cifra estrepitosa.

En esa misma línea utilitaria, auspiciaron la candidatura de Felipe Quispe, El Mallku, para la elección a la gobernación de marzo de 2021. Lamentablemente la muerte de El Mallku dejó en la incertidumbre los beneficios a obtener. Pero continuaron auxiliando al hijo de Quispe, Santos, quien sustituyó la candidatura de su padre y es el actual gobernador.

Pero nuevamente aparecen las denuncias de que los dueños de este partido negociaron los puestos a los que se accedería. Es decir, como asambleístas departamentales y funcionarios de la Gobernación del departamento de La Paz. El Tribunal Supremo Electoral tiene la obligación de investigar y sancionar a los culpables drásticamente.

Hoy los militantes de Jallalla, mejor dicho los que habrían pagado para ser funcionarios públicos en la Gobernación, están en huelga de hambre para ocupar algún puesto de trabajo. Lo más honesto sería que estos huelguistas digan ¿qué hay detrás de la huelga?, ¿cuánto de dinero gastaron por el puesto? Además, es preciso que se conozca públicamente ese acuerdo entre Jallalla y Santos Quispe, porque se ha convertido en la bandera soterrada, que es otra forma de corrupción política. Hoy se amenaza con revocar al gobernador Santos Quispe, que les hizo el favor de publicitarles a un partido que ni sonaba en las lides políticas. Es hora de actuar contra estos comerciantes de la política.

Janiw akch’as walikiti, tata Santos Quispe juparux uka lunthat jaqinakaw jaqsuñ munapxi, arsusisañasaw uka jan wali sarnaqawinakata, ¿ janicha ukhamaxa?

Esteban Ticona es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

Comparte y opina:

Votar sin innovación ni recursos tecnológicos

/ 18 de abril de 2021 / 01:00

Entre marzo y abril, caminamos por una elección subnacional para elegir a gobernadores y asambleístas, a alcaldes y concejales, además de autoridades de la autonomía regional del Chaco. Hubo la segunda vuelta en cuatro departamentos del país (La Paz, Chuquisaca, Tarija y Pando) para elegir a sus gobernadores.

En la ciudad de La Paz, en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) se realizó también la elección para rector y vicerrector, incluida la segunda vuelta. Desde una lógica simple, uno piensa que el ente pensante del país, las universidades, deberían dar la propuesta de cómo hacer una mejor estrategia tecnológica e incluso una forma más democrática de elección de autoridades, eliminado cualquier recelo de fraude; pero paradójicamente el ente pensante piensa muy poco, con relación al Tribunal Supremo Electoral (TSE) Plurinacional. Lamentablemente, el comité electoral para el rectorado de la UMSA se copió nomás el cómo votar en dos turnos, según terminación de las cédulas de identidad, iniciando el sufragio con mucho retraso de la hora indicada y con una tardanza desmedida en el conteo final de votos para saber quién ganó las elecciones, en fin.

Si algo interesante nos ha traído el COVID-19 es recapacitar. Particularmente sobre la carrera de Informática, que se podría convertir en el pivote para generar una nueva forma de ejercicio mediante el voto electrónico. ¿Es tan complicado proponer una forma técnica del ejercicio de votación en tiempos en que todos/as nos ufanamos que estamos tecnologizados? Sabemos que esta iniciativa tiene que ver con la voluntad de las principales autoridades del ente rector de la UMSA e incluso del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB) para proponer al país nuevas maneras tecnológicas, ágiles, transparentes y seguras del ejercicio democrático mediante la votación electrónica. ¿Qué hace falta para plasmar estas nuevas formas de sufragio? Ganas de aportar, de trabajar, no solo pensando en la UMSA sino en el país. ¿O nos falta realmente la tecnología o personal capacitado para emprender estas nuevas formas de plebiscito? Seguir contando los votos uno por uno, anotando en la pizarra voto a voto, esperar días para que arriben los votos de lugares lejanos, es totalmente vetusto. La inmediatez de la tecnología nos exige ser súper creativos y dar respuestas de esta naturaleza.

No escuché a los/as ecologistas ni ambientalistas gritar al cielo de cuánto papel se gasta en estas elecciones. En términos más sencillos, ¿cuántos árboles se han tumbado para que se conviertan en papel y sirvan para las elecciones citadas y sus segundas vueltas? Imagínense cuánto de ecologistas seríamos si decidiéramos eliminar los usos del papel como documento votante a futuro. A propósito, ¿qué se hace con las papeletas usadas en pasadas elecciones? ¿Se reciclan, se venden, se archivan, se echan al basurero, se regalan…? Por la gran cantidad utilizada es preciso que el TSE y los tribunales departamentales informen al respecto.

En el caso de los candidatos a rector en la UMSA, casi todos han propuesto excelencia académica, pero ¿qué es excelencia académica en estos tiempos? Seguir imitando a las universidades decimonónicas occidentales? Las universidades, y particularmente la UMSA, tienen que pensar también en el país y sobre todo en proponer innovaciones de sufragio para estos tiempos. En cada gestión debería haber creaciones desde la elección de los directores de carreras, pasando por los decanos y la elección de representación estudiantil para el co-gobierno. Si llegáramos a nuevas propuestas de elección con la máxima seguridad y su respectiva transparencia, la sociedad nacional estaría muy agradecida; lamentablemente hoy no ocurre eso, somos simples imitadores de todo.

Jach’a utan apnaqirinakaxa janiw lup’ipkiti, kunjamasa mayxt’ayataspa machaq p’iqichirinak chhixllañataki. Ukhan amtawinpixa janiw suma thakhiruxa sarktanti ¿ janicha ukhamaxa?

Esteban Ticona es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

Comparte y opina:

La Paz, prefirió a un ‘pitita’ como alcalde

/ 4 de abril de 2021 / 00:45

El pasado 7 de marzo, en las elecciones subnacionales para alcalde del gobierno municipal de la ciudad de La Paz, se eligió a un representante de los “pititas”, Iván Arias Durán. El término diminutivo de pita, es decir, de la soga, el garrote o aquella especie de trenza que sirve para liar, para amarrar o atar que se denomina pitita en nuestro medio, es sinónimo de los continuadores de una política procolonialista, con mucho dinero de por medio y coadyuvados por empresarios, políticos conservadores, sectores de la Iglesia retrógrados y apoyados por el Gobierno de Estados Unidos. ¿Cómo fue posible el triunfo de un cruceño como alcalde de La Paz? Al parecer la clase media, incluidos algunos indios desclasados, siguen actuando de manera muy acrítica y sin mucha reflexión sobre lo que sucedió en los luctuosos días de noviembre de 2019 y que terminó con un golpe de Estado atípico.

Recordemos algunas acciones de los/as “pititas”, como sus amenazas, tomas y quemas de las instituciones del Estado, amedrentamiento por redes sociales, guerra sucia e insultos en las calles, difusión de grafitis racistas, segregación abierta y solapada a las mujeres de pollera. Además, los/as “pititas” siempre utilizaron alambres con púas, cadenas para obstaculizar la circulación, aunque se diga hasta el empacho que son inofensivos y tolerantes. Todas estas estrategias callejeras y racistas, ¿serán las herramientas con las que gobernarán el alcalde electo y sus concejales?

Hay que recordar que la ciudad de La Paz y su trazado, como de muchas otras ciudades latinoamericanas fundadas por los españoles, albergan a la plaza principal o plaza mayor, cercada por la Catedral, la Gobernación y la Asamblea Legislativa, y fueron fundadas sobre otras ciudades antiguas, sobre las wak’as o lugares sagrados ancestrales; ejemplos hay muchos como Tenochtitlán en México, Cusco en Perú y nuestro Chuqiyapu marka.

La ciudad se convirtió en un reducto europeo. Así se organizó el sistema político y administrativo colonial, los usos burocráticos, el estilo arquitectónico, las formas de vida religiosa, las ceremonias civiles, de modo que la nueva ciudad comenzara cuanto antes a funcionar, como si fuera una ciudad europea extendida, ignorante de su contorno, indiferente al mundo subordinado de los indios, los negros a los que se superponía. ¿El alcalde camba electo en la ciudad de La Paz, continuará con esta herencia colonial excluyente de gobernar la ciudad para unos pocos?

A pesar del triunfalismo colonialista, como de los “pititas”, el peligro de un levantamiento de los indios se mantuvo latente en muchas ciudades y obligó a sus pobladores a mantenerse en pie de guerra. Por eso crearon la ciudad-fuerte, la ciudad-fortín, que les garantizaba la unión del grupo colonizador, la continuidad de sus costumbres y ese ejercicio de la vida “noble” que se había grabado en su memoria de emigrados. ¿El alcalde Arias solo fortalecerá a la ciudad “pitita” de La Paz, despreciando a Chuqiyapu marka y sus habitantes aymaras y quechuas…?

La idea de ciudad-fortín también fue aplicada en su cabalidad a la ciudad de La Paz, ¿acaso no se convirtió en fortín frente al levantamiento de Tupaj Katari-Bartolina Sisa en 1781 y movilizaciones indias y populares contemporáneas? Esa idea de ciudad- reducto fue el justificativo para que los indios no ingresen a la plaza Murillo. Los “pititas” repitieron ese esquema obstaculizando con las pitas-garrotes. Entonces, ¿qué le espera a Chuqiyapu marka con un alcalde “pitita”? Nuestra ciudad siempre fue muy hospitalaria y generosa con sus habitantes que no nacieron en estas tierras andinas; pero estamos llegando al colmo de que no somos representados dignamente, porque cualquiera hoy es alcalde. Los hijos/as de estas tierras no lo son, no estamos encarnados. Se está re-produciendo cada vez más visiblemente, una forma de colonialismo interno urbano, donde los nacidos/as en estas tierras ancestrales se han convertido en simples votantes, en simples espectadores e incluso en simples pongos citadinos de los políticos colonialistas y golpistas.

Chuqiyapu markasanxa, uka lunthata jaqinakakiwa irpnaqaskistu, jiwasanakaxa janiw arsusktanti. ¿Kunapachakamasa ukham apnaqayasiñani? Wakisiwa mä pita jiwas pachpa apnaqasiñani jach’a Chuqiyapu marka.

 Esteban Ticona es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

Comparte y opina: