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Tu mejor opción

Mientras sigamos destruyendo nuestra biodiversidad, más perdidos estaremos como seres humanos

/ 26 de mayo de 2020 / 06:05

Este año, el lema para el Día Internacional de la Diversidad Biológica, que se conmemora el 22 de mayo, pone énfasis en el hecho de que “nuestras soluciones están en la naturaleza”. Y es que en tiempos como el que estamos viviendo, la solidaridad y la esperanza nos convocan a trabajar juntos por un mundo más sano y empático.

La diversidad biológica incluye a los seres humanos, pues somos fruto de la diversidad que nos rodea. Y ésta a su vez es fruto de nuestras acciones, sociedades y culturas, que viven en simbiosis con ambientes diversos. Bolivia es uno de los 15 países con mayor biodiversidad del planeta. Por lo cual deberíamos tener motivos para celebrar. Sin embargo, no reconocemos ni valoramos nuestra riqueza natural y cultural, no comprendemos que perder biodiversidad implica perdernos a nosotros mismos; es decir, una parte de nosotros.

Permanentemente destruimos nuestra biodiversidad. De muchas maneras maltratamos a nuestra Madre Tierra, la que nos da el aire, los alimentos, y la vida. En los últimos tres años hemos deforestado en promedio 440 hectáreas por año, según datos de la FAN, a pesar de que sabemos que nuestros bosques son los mejores pulmones que cualquier especie puede tener. No satisfechos, el año pasado se quemaron más de 6 millones de hectáreas de bosques y pastizales. Y por si esto no fuera suficiente, tal parece que estos trágicos acontecimientos no nos han marcado, pues en lo que va del año hemos generado más de 15.000 focos de calor.

Está claro que aún no hemos asimilado el hecho de que mientras más sigamos destruyendo nuestra biodiversidad, más perdidos estaremos como seres humanos. El camino está en nosotros, en mirarnos y en darnos cuenta que la naturaleza puede solucionar nuestros problemas. Pero nuestra soberbia y falta de empatía nos lleva a mirar desde la acera del frente, lo que nos vuelve ciegos frente a esta realidad.

El resto de este 2020 debería servirnos para reflexionar sobre nuestras acciones y las de nuestro entorno. La naturaleza hoy está en crisis, está amenazada por la pérdida de biodiversidad, el calentamiento global y la contaminación. Debemos tener presente que al momento de tomar una decisión nuestra mejor opción es apostar por el cuidado de la naturaleza. No actuar ahora significa fallarnos a nosotros mismos. Nosotros somos biodiversidad.

Karina Sauma, directora de Comunicación de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN).

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¡Cultura viva!

/ 29 de septiembre de 2021 / 02:24

El turismo es una de las industrias más prometedoras a nivel mundial y nuestro país, por su riqueza cultural y de biodiversidad, tiene un gran potencial. Es un sector que apuesta por el desarrollo económico local y la puesta en valor de la cultura viva de los pueblos.

Decidí escribir sobre turismo sostenible no solo para registrar que el 27 de septiembre se celebró el #DíaInternacionaldelTurismo, sino para resaltar la importancia de iniciativas locales que se vienen realizando en torno a este sector que durante la pandemia se vio muy afectado y lastimado desde sus raíces, pero que a la vez ha demostrado fuerza, resiliencia y valentía, trabajando por la reactivación para colocar el nombre de nuestro país como referente de destino turístico.

El turismo sostenible, según la Organización Mundial del Turismo, es aquel que hace un uso óptimo del entorno, conservando los recursos naturales y la diversidad biológica; el que respeta la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservando su cultura y tradiciones, y, por último, el que asegure una actividad económica a largo plazo bajo una distribución justa y equitativa de las comunidades anfitrionas.

Bajo este escenario, Bolivia es un gran ejemplo de iniciativas que ponen en valor la cultura viva de los pueblos, rescatando usos y costumbres de sus habitantes, permitiéndoles ser protagonistas de sus historias, invitando al visitante no solo a recorrer el lugar, sino a disfrutar de su gastronomía, biodiversidad, artesanías y ese convivir con el otro, donde hay una inclusión al turista para sentirse parte viva hacia y con el entorno que visita.

Iniciativas de turismo sostenible están empoderando comunidades locales, no solo desde la mirada de la visita del turista, sino también desde el manejo de los recursos de la biodiversidad, brindando al visitante una exquisita y variada carta gastronómica, con frutos del bosque, rescate de recetas ancestrales que marcan una identidad propia de la zona. La riqueza viva de los pueblos es nuestro mayor legado que podemos conservar y preservar. Fomentar el turismo, la gastronomía local, las rutas hacia espacios naturales bajo la mirada de #ConocerparaConservar es el camino que necesitamos para crear empatía con el territorio y orgullo por la cultura local.

Tenemos mucho camino por recorrer en base al desarrollo del turismo sostenible. Las ofertas turísticas con principios sostenibles tienen una mirada de empatía hacia y con nuestra Madre Tierra, sin embargo, es importante mencionar que estas iniciativas necesitan apoyo, pero sobre todo una mirada país que ponga en alto la mística y cultura de los pueblos, recuperando saberes y tradiciones de la memoria colectiva para hacer que la cultura viva se mantenga y sea puesta en valor.

Karina Sauma es directora de Comunicación de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN)

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Prevenir para no arder

/ 4 de agosto de 2021 / 02:42

Los incendios forestales son una de las mayores amenazas hacia la conservación de la biodiversidad. En 2019, Bolivia fue el escenario de una de las temporadas más extremas registradas con cerca de 6 millones de hectáreas quemadas, siendo el departamento de Santa Cruz el más afectado con 4,1 millones de hectáreas.

El acelerado avance de la frontera agrícola; el cambio climático con estaciones secas, severas y prolongadas; la deforestación, entre otros, demandan una mayor atención para encarar la gestión de incendios forestales, adoptando prácticas de prevención y control para evitar llegar a escenarios extremos como los de 2019 y ahora parecen estar volviéndose a repetir.

La implementación de buenas prácticas en torno al manejo del fuego junto a los actores directos es una estrategia positiva y propositiva que se viene implementando en comunidades de la Chiquitanía. Las medidas de prevención están basadas en lo que se denomina el “triángulo de la prevención”, que está constituido por medidas coordinadas de educación, prevención cultural en torno al fuego, prevención física y la prevención legal.

La prevención está enfocada en las buenas prácticas de uso del fuego, donde los actores locales toman en cuenta la hora del día, calendario de quemas, condiciones favorables del clima y otros aspectos como medidas de prevención y también habilitación para actividades agropecuarias. El entender el concepto del manejo integral del fuego que incorpora aspectos ecológicos, económicos y técnicos es la clave para evitar los grandes eventos de incendios.

El quemar, sin tomar en cuenta el triángulo de prevención, es lo que provoca fuego en zonas vulnerables que luego se transforman en incendios. Estas acciones están penadas por ley y deben ser sancionadas. Las acciones de prevención deben ser aplicadas en las zonas de mayor vulnerabilidad del país para evitar escenarios extremos en torno a los incendios forestales. Si bien, la situación climática no es el mejor aliado, los otros factores que dependen del hombre sí pueden serlo al aplicarse una buena gestión y estrategias basadas en la prevención y reducción de riesgos.

Agosto, un mes crítico por los fuertes vientos, sequías prolongadas y heladas de meses anteriores, es un mes propenso a fuertes incendios. Si tomamos en cuenta la importancia de la prevención podríamos evitar escenarios dramáticos para los ecosistemas y la biodiversidad que hemos atestiguado en pasadas gestiones.

Bolivia requiere la adopción de enfoques integrales, que logren equilibrar las acciones de contingencia y fiscalización, con acciones de prevención, considerando las necesidades de uso del fuego de la población y promoviendo la participación comunitaria y la colaboración entre los distintos actores involucrados en la problemática. Las respuestas efectivas al problema deben estar incorporadas en instrumentos de política pública, que a su vez estén integrados en un contexto más amplio de gestión del territorio y contribuyan al manejo sostenible de los recursos naturales, el desarrollo local y la conservación del medio ambiente.

Entender que la prevención tiene mayor valor que apagar el fuego cambiará por completo el escenario de los incendios forestales en Bolivia.

Karina Sauma es directora de Comunicación de la FAN.

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Áñez condena la corrupción durante su gestión y pide ‘todo el peso de la ley’ contra Murillo

"La corrupción es un tema que nunca acepté en mi gobierno, lastimosamente hubo funcionarios que se alejaron de toda ética”, escribió la exmandataria transitoria.

/ 27 de mayo de 2021 / 12:12

Desde la cárcel de Miraflores, la expresidenta Jeanine Áñez condenó la corrupción cometida por algunos miembros del que fue su gabinete ministerial, entre ellos su mano derecha, el exministro de Gobierno Arturo Murillo, para quien pidió «todo el peso de la ley».

Así reaccionó la exmandataria este miércoles al conocer la detención de su antiguo hombre de confianza detenido en Estados Unidos acusado de presunto soborno y lavado de dinero.

«La corrupción es un tema que nunca acepté en mi gobierno, lastimosamente hubo funcionarios que se alejaron de toda ética. Nadie elige colaboradores para que se corrompan, y estos hechos tienen que ser castigados con todo el peso de la ley, porque hacen quedar mal al país», escribió en su cuenta de Twitter.

La exmandataria es acusada de “conspiración”, “terrorismo” y “sedición” a instancias de la exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) Lidia Patty, quien abrió causa contra ella en el caso “Luis Fernando Camacho y otros”, sobre el “golpe” de 2019.

En el proceso están incluidos además los exministros de la Presidencia Yerko Núñez, de Justicia Álvaro Coímbra y de Energías Rodrigo Guzmán. Mientras el primero se declaró en la clandestinidad, los dos últimos guardan detención preventiva de seis meses en la cárcel de San Pedro de La Paz imputados por los mismos delitos señalados contra Áñez.

A esa lista se suman Murillo y el exministro de Defensa Luis Fernando López, ahora radicado en Brasil, según el reporte de las autoridades del Gobierno.

Murillo y López son investigados por el Ministerio Público por su presunta participación en la compra con sobreprecio —$us 2,3 millones, según el Buró Federal de Investigaciones (FBI)— de material antidisturbios en 2019. Al final, el Estado de Bolivia pagó $us 5,6 millones por la compra a la intermediaria Bravo Tactical Solutions (BTS) en Estados Unidos.

Los exministros fueron imputados por el caso el 8 de enero de este año, y el 16 de noviembre de 2020 la Fiscalía Departamental de La Paz dictó las órdenes de aprehensión en su contra debido a la omisión a las citaciones judiciales.

Fugaron del país dos días antes de que Áñez abandone el poder, el viernes 6 de noviembre de 2020.

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Una mirada al Parque Noel Kempff

/ 12 de mayo de 2021 / 02:15

El Parque Nacional Noel Kempff Mercado es una de las áreas protegidas emblemáticas del país. Según un estudio realizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza hace varios años, un “87% de la superficie cubierta por las áreas protegidas se encuentran en buen a muy buen estado de conservación. Trece áreas protegidas cuentan con un 70% o más de su superficie en buen estado de conservación, destacándose el Kaa-Iya, Noel Kempff y San Matías”, siendo el Noel Kempff uno de los que cuenta con mejor estado de conservación. Las áreas protegidas, y en particular las que tienen un buen estado de conservación, son los órganos vitales del funcionamiento de los ecosistemas.

Las amenazas y presiones hacia estos ecosistemas están avanzando de manera acelerada, el aumento de la tasa de deforestación, los incendios forestales, la contaminación por actividad minera, entre otros, degradan su calidad y dañan a estos órganos vitales.

En el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, entre 1986 y 2019, se han deforestado 684 hectáreas, representando el 0,06% de su extensión, por lo que su estado es bueno; sin embargo, las amenazas y presiones están avanzando de manera acelerada hacia el parque poniendo en riesgo su buen estado de conservación y sobre todo su biodiversidad. San Ignacio de Velasco, que se encuentra en el ingreso al parque, desde 1986 hasta 2019 tiene una deforestación de más de 329.000 hectáreas. Mucho está cambiando alrededor del parque desde que fue ampliado y creado en memoria del profesor Noel Kempff Mercado, asesinado por narcotraficantes en la meseta de Caparú.

El Parque Noel Kempff es rico en biodiversidad, en sus más de 1,5 millones de hectáreas tiene 14 sistemas ecológicos, 139 especies de mamíferos, más de 600 especies de aves, 74 especies de reptiles, 62 especies de anfibios y más de 400 especies de peces. Sin duda, su denominación como Patrimonio Natural de la Humanidad es debido no solo a su estado de conservación y biodiversidad, sino también a la belleza escénica que rodea esta hermosa parte del planeta Tierra.

Si bien sus valores de conservación son altos, las amenazas que enfrenta requieren atención urgente de las autoridades, la cacería furtiva, la deforestación cercana, los incendios, los avasallamientos de tierras en sus proximidades, el riesgo de extracción de uranio, y la contaminación del río Iténez provocada por la agroindustria del Brasil junto a actividades pesqueras comerciales, son temas a ser considerados. Está claro que la gestión de las áreas protegidas requiere atención inmediata. Estamos frente a una alarmante situación que quizás en el corto plazo no se pueda revertir.

El profesor Noel Kempff Mercado dejó un legado para Bolivia y Santa Cruz, su interés por la región, sus investigaciones, sus registros de nuevas especies y la cruda realidad de su muerte como testimonio de que este tipo de zonas estaban siendo invadidas para actividades ilícitas, viven en nuestra memoria. Nuestras áreas protegidas están siendo vulneradas, están indefensas, y le corresponde al Estado protegerlas, pues brindan bienes y servicios ambientales primordiales para las comunidades cercanas y población en general. De su protección, atención, cuidado, gestión transparente, depende el desarrollo de pueblos y comunidades locales.

Karina Sauma es directora de Comunicación de la FAN.

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El cóndor pasa

/ 17 de febrero de 2021 / 03:43

Cuando leí la noticia que 35 cóndores habían sido envenenados, quedé absorta y traté de ser lo más razonable posible, pero no creo que pueda serlo. Que el envenenamiento a estas aves sea justificado por parte de algunos, para el cuidado del ganado, no puede justificar semejante acto atroz hacia cualquier ser vivo. Esto es un verdadero biocidio que no puede ser de ninguna manera aceptado.

Según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el cóndor está declarado como especie amenazada, bordea los 6.700 individuos a nivel mundial y se debe priorizar su conservación. Para Bolivia se registran aproximadamente 1.400 individuos, dato que hoy se ve afectado después de la cruel acción de humanos desatada en Tarija. La comisión del Ministerio de Medio Ambiente y Agua desplazada en el lugar confirmó que fueron 18 machos y 17 hembras.

El Cóndor Andino es una de las especies más grandes del neotrópico, de gran envergadura, imponente y emblemático. El cóndor es monógamo, escoge una pareja y permanecen juntos de por vida. Es una especie que se alimenta de mamíferos muertos de gran tamaño, detecta el olor en descomposición y va hacia ellos. Es así como estos 35 encontraron la muerte y acabaron durmiendo para siempre en Laderas Norte, al sur de Tarija. Esta especie es un símbolo nacional de Bolivia. Está en nuestro escudo en actitud de alzar vuelo y surcar nuestros cielos.

La amenaza constante hacia la biodiversidad debe de alguna manera parar, nuestra actitud hacia los demás seres vivos debe cambiar. Otro ejemplo es el caso del jaguar, otra especie vulnerable por el interés de comercializar su piel, por depredar ganado doméstico y, por supuesto, sus colmillos, valuados en miles de dólares en el mercado negro.

Estamos convencidos de que la población debe conocer su biodiversidad para realmente tomar consciencia sobre su importancia y así protegerla. No existe conciencia ambiental, los eventos que ocurren, sean ecocidios o biocidios, muestran el escaso o ningún conocimiento sobre el valor de los seres vivos y nuestros recursos naturales. Espero que el hecho sucedido en Tarija no quede en una noticia más, sino que realmente exista una acción judicial hacia los responsables de semejante atrocidad.

Estamos totalmente ciegos frente a todo lo que está pasando. Los verdaderos animales carroñeros somos nosotros, biocidas, ecocidas, egoístas que solo buscamos actuar para nuestro propio beneficio. De algo estoy segura, nosotros sí vamos a desaparecer, de alguna u otra manera la naturaleza es sabia y siempre se protegerá.

Fueron 35 cóndores que surcaron nuestros cielos, y como dice la canción El cóndor pasa, “el cielo al ver su marcha sollozó, y volvió su llanto a gris cuando se fue”.

   Karina Sauma es directora de Comunicación de la FAN.

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