Los incendios forestales cada vez son más complejos gracias a los efectos del cambio climático: sequías agudas, fuertes vientos y altas temperaturas. Son la receta ideal para tener escenarios devastadores. Actualmente los incendios se manifiestan con velocidades de propagación que antes no se habían observado: altura y longitud de llamas que ponen en peligro extremo a quienes cumplen las tareas de combate y, por ende, éstos dificultan sobremanera el control y liquidación.

Si bien existe una mejoría en cuanto a la atención de la primera respuesta, ha obligado a los gestores de emergencias, bomberos forestales, tomadores de decisión, entre otros, a desarrollar capacidades y habilidades más específicas.

En los últimos 10 años en el departamento de Santa Cruz, entre el Gobierno Autónomo Departamental y organizaciones de la sociedad civil se han sumado esfuerzos para capacitar bomberos forestales. Ante la necesidad y para atender las emergencias de los últimos años, en muchos casos se han realizado capacitaciones rápidas a bomberos forestales para apoyar en tareas de combate, que desde el punto de vista de seguridad no ha sido lo más adecuado, pues al no contar con la experiencia y equipamiento acorde para enfrentar los incendios se ha puesto en riesgo vidas humanas.

Esta dura lección, sumada al aumento de incendios más complejos, nos empuja a contar con un sistema de calificación estandarizado para la gestión del riesgo de incendios forestales que permita inicialmente aumentar la eficiencia y eficacia en las operaciones. A su vez, clasificar las categorías y funciones o posiciones a ocupar por el personal gestor de las emergencias. Éstas deben estar estrictamente relacionadas con el nivel de capacitación, experiencia y habilidades específicas a desempeñar.

Bolivia necesita trabajar de manera coordinada en la estandarización de formación de bomberos forestales y gestores de emergencias, ya que existen numerosos esfuerzos de distintos grupos de bomberos voluntarios y otras instituciones de continuar con la capacitación y entrenamiento de su personal, pero no siempre se usan las mismas metodologías, contenidos, tiempos de entrenamiento, entre otros. Entendemos claramente que nos encontramos ante incendios forestales más devastadores y esto demanda categorizar los incidentes según su complejidad y, de acuerdo con los requerimientos operacionales, se tiene que acompañar con personal con capacidades y habilidades a la medida. Para ello, contar con este Sistema de Calificaciones estandarizado, en el cual se registre el nivel de capacitación y experiencia adquirida en la gestión de emergencias, tanto a bomberos dependientes de instancias públicas o privadas, bomberos voluntarios, bomberos comunales, entre otros, permitirá contar con el equipo calificado para actuar en las distintas situaciones de complejidad, sin sobrevalorar, pero sobre todo sin omitir las habilidades específicas requeridas, lo que representaría un alto riesgo para la integridad personal y el cumplimiento de los objetivos.

Pedro Pablo Ribera es gerente de Fortalecimiento de Capacidades de Combate de Incendios Forestales & Manejo de Fuego, de la FAN.