Wednesday 8 Feb 2023 | Actualizado a 07:55 AM

Bs 60,3 MM para mejorar la oferta de piña para el mercado

Comercialización. A través de un programa se prevé incrementar la producción y exportaciones.

/ 29 de agosto de 2021 / 21:14

ECONOMÍA

Ante una eventual baja en la producción y exportación de piña, el Gobierno invertirá Bs 60,3 millones para mejorar la oferta de este producto en el mercado nacional e internacional. Más de 2.500 productores de Cochabamba, Santa Cruz y La Paz serán beneficiados.

Al primer semestre de este año, las ventas internacionales de piña boliviana como fruta fresca, enlatada y jugos suman $us 335.388. En la gestión pasada, las exportaciones de este producto y derivados alcanzaron $us 406.813, mientras que en 2019 la cifra apenas llegó a $us 186.234, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

El pico más alto de las ventas se registró en 2017, cuando alcanzaron a $us 1,1 millones.

El principal mercado de la piña nacional es Argentina; a junio, el país vecino compró $us 257.559, en tanto Chile demandó $us 75.709 y EEUU solo $us 2.120.

CALIDAD. La piña boliviana se caracteriza por ser natural, jugosa, carnosa y muy rica al paladar. IMAGEN.FAO

EVALUACIÓN. Pese a la baja registrada en 2019, la recuperación de las exportaciones en 2020 y un incremento al primer semestre de este año, el Fondo de Desarrollo Integral (Fonadin) del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras considera importante fortalecer la producción y exportaciones de piña.

Para ello, busca diversificar la oferta pasando de la variedad Pucallpa a la piña MD2 (con mayor aroma y sabor), y así generar una alta expectativa en los mercados externos y mejores precios.

Con esa perspectiva, impulsa el “Programa de intervención para el mejoramiento de la producción de piña de exportación y mercado nacional”, en el marco de las políticas de reactivación productiva, soberanía alimentaria y apoyo a la producción nacional agropecuaria, que lleva adelante el Gobierno.

Este programa será implementado con un presupuesto asignado al Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, a través del Fonadin, y en coordinación con el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), y el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag).

ALCANCE. El programa que prevé incrementar la producción y exportaciones de piña en función de un apoyo integral que requiere el sector, es decir, bajo una visión de competitividad y sustentabilidad, tendrá un periodo de ejecución de cinco años (2021 a 2025); para ello se cuenta con un presupuesto de Bs 60.368.520.

Con estos fondos que asignará el Estado se implementará tecnología adecuada para la producción de piña, manejo de recursos genéticos, multiplicación y certificación de material vegetal.

Además, se efectuará el manejo, control y monitoreo de plagas que afectan a la fruta, reducción de trazas de agroquímicos (residuos de plaguicidas, fungicidas y herbicidas) en la exportación de piña, mejoramiento de los mecanismos de control, sanidad vegetal e inocuidad alimentaria.

También se incrementará la superficie cultivada así como su rendimiento y producción.

Y se mejorará la infraestructura de empaque del producto sobre todo para exportación, se reducirá las pérdidas registradas en poscosecha y se aumentará la oferta.

En ese marco, se tiene planificado beneficiar a más de 2.500 familias productoras ubicadas en 14 municipios de Cochabamba, Santa Cruz y La Paz.

“Queremos que por lo menos en un 90% las áreas de piña en el país sean para la exportación, cumpliendo los estándares de calidad que pide el mercado; también se trabajará de forma coordinada con el Senasag para ver cuál es la mejor manera de producir la piña sin poner muchos químicos”, explica a LA RAZÓN el jefe de la unidad de planificación del Fonadin, Pedro Ferraro Laura.

INFOGRAFÍA:E.A.F/FUENTE:INE/ELABORACIÓN:IBCE

El programa está estructurado en cuatro componentes que se relacionan con innovación; sanidad vegetal e inocuidad; producción y poscosecha y mercado; con la finalidad de ubicar a Bolivia a nivel regional como referente potencial del cultivo orgánico de esta fruta.

Para alcanzar ese desafío, los cultivos de piña deben necesariamente mejorar su rendimiento.

“Queremos incrementar el rendimiento de 17 toneladas por hectárea (actual) a 37 toneladas (en los próximos cinco años), es decir, duplicar el rendimiento e implementar cuatro centros de empaque con los equipos necesarios”, anticipa Laura.

Como resultado del incremento del rendimiento de los cultivos, en el próximo quinquenio se proyecta la venta externa de al menos 3.295 toneladas de la fruta fresca de la variedad Pucallpa, además 6.660 toneladas de piña MD2.

Asimismo, para el mercado interno, en el mismo periodo, se prevé la comercialización de 53.950 toneladas de fruta fresca de la variedad Pucallpa.

De igual manera, se prevé la venta al sector de la agroindustria del país de al menos 9.805 toneladas de fruta fresca de la variedad denominada Champaca.

MERCADO. Conforme a una evaluación del jefe nacional de sanidad vegetal del Senasag, Plácido Condori Mamani, la exportación de piña a la Argentina se vio afectada en 2019 y 2020, debido al uso “inadecuado” de agroquímicos, en particular, en lo referido al “periodo carencia” (tiempo mínimo que debe transcurrir entre la última aplicación del producto).

No obstante, “el mercado sigue abierto, se puede exportar. Si un usuario (productor o empresa) está con la posibilidad de llevar adelante una operación de exportación, no hay inconvenientes, solamente tiene que cumplir con los estándares que se exige para la exportación”, destaca Condori.

PRODUCCIÓN. En la actividad económica participan familias de productores. IMAGEN. FERNADO CARTAGENA-ARCHIVO

La baja en la demanda agregada afectó al sector

Para el gerente general de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC), Rolando Morales, la caída de la demanda agregada en el país, a consecuencia de la pandemia, ha profundizado la crisis económica, provocando que se reduzca la compra de alimentos, sobre todo productos como la piña.

“Ha generado que el bolsillo de la familia cochabambina y boliviana no tenga la misma capacidad de compra que tenía hace un par de años, lo que ha hecho que se disminuya la compra de alimentos. Eso provocó que la demanda de la piña caiga; es más, ya no es un producto que esté presente en la mesa de todos los bolivianos”, dijo a LA RAZÓN.

Pese a que esta fruta tiene nichos de venta en el mercado interno, no ha mejorado su comercialización debido a que los productores primarios no cuentan con los recursos suficientes para “arriesgarlos” y dar mayor valor agregado al producto, como jugos, mermeladas, entre otros, sostuvo.

Respecto al mercado externo, Morales consideró que la piña del trópico de Cochabamba tiene un alto potencial para su venta a nivel internacional.

Esta situación la calificó de “importante” debido a que en los próximos meses uno de los grandes problemas que enfrentará la región y el mundo, como consecuencia de la crisis sanitaria, será la reducción de las fuentes laborales y el incremento de la demanda de alimentos, aseguró, haciendo referencia a un último informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que alerta sobre la falta de productos alimenticios.

NORMATIVA. En ese marco, destacó la aprobación del Decreto Supremo 4560 con el cual se crea el “Programa de Intervención para el Mejoramiento de la Producción de Piña de Exportación y Mercado Nacional”.

“Nosotros creemos que con ese decreto supremo vamos a poder reactivar a este sector (productores piñeros) y se buscará el mercado necesario, toda vez que conocimos que existen importantes pedidos de piña por parte de los mercados vecinos”, apuntó.

La citada norma, que fue promulgada el 2 de agosto pasado, tiene por objeto crear programas de apoyo para los sectores de hortalizas, ganado bovino, piña, así como de banano y plátano; en el marco de las políticas de reactivación productiva, soberanía alimentaria y de apoyo a la producción nacional agropecuaria. 

VARIEDAD. El programa busca desarrollar ocho tipos, como ser MD2 y Pucallpa. IMAGEN.FAO

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Perspectivas económicas en Latinoamérica 2023

Desafíos. La región enfrenta el redibujo en los flujos del comercio mundial.

MINERÍA. La demanda del cobre de Chile aumenta porque es crucial para la transición energética global.

/ 5 de febrero de 2023 / 08:08

ENTREVISTA

La región enfrenta enormes desafíos en 2023, con la economía global en recuperación, el redibujo en los flujos del comercio mundial, los efectos del cambio climático en la agricultura y nuevos gobiernos sobre los cuales existen muchas expectativas.

América Latina enfrenta importantes vientos en contra a nivel mundial que influirán en las perspectivas económicas para 2023. Es previsible que la política interna también contribuya a frenar el crecimiento. El entorno de políticas monetarias aún estrictas tampoco facilita el despegue de la producción.

Probablemente, lo más importante a observar en América Latina en 2023 sea el desempeño de los muchos gobiernos nuevos en la región, en su intento de abordar las demandas de los votantes que los llevaron al poder. Todo esto mientras lidian con serios dilemas macroeconómicos y diversos grados de polarización social.

A pesar de este difícil entorno político y económico, habrá oportunidades de crecimiento en 2023, particularmente en agricultura, minería y nearshoring. Sin embargo, para aprovechar esto, los nuevos gobiernos de la región deberán implementar reformas de política en 2023 que respondan a las preocupaciones del público sin causar demasiado daño al clima de inversión.

Venta. Brasil es el mayor exportador neto de materias primas agrícolas del mundo.
Venta. Brasil es el mayor exportador neto de materias primas agrícolas del mundo. Foto. AFP

Para el presente informe tomamos como punto de partida un reciente reporte de The Economist Intelligence Unit (EIU, por su sigla en inglés, es la división de análisis de la prestigiosa revista inglesa The Economist).

POLÍTICA.

Para los nuevos presidentes de América Latina, ahora viene la parte difícil, que es la de gobernar. La región tuvo un gran año electoral en 2022, con implicaciones importantes para la formulación de políticas en 2023 y más allá. Los cambios de política están a la vista ya que los votantes piden cambios, no solo en temas como el crimen y la corrupción, sino también en la economía.

Una de las consecuencias de las crisis que han azotado a América Latina en los últimos tres años es una creciente demanda de un gran Estado que gaste más y regule más. En consecuencia, durante el año pasado los votantes eligieron candidatos de la izquierda del espectro político que prometían ese tipo de cambio. No es casualidad que la reforma tributaria, con el fin de delimitar el gasto social, figura entre las principales prioridades de los nuevos gobiernos de izquierda en Chile y Colombia. También parece probable una mayor regulación de importantes sectores de materias primas.

Sin embargo, a estos nuevos presidentes de izquierda de América Latina no les resultará fácil gobernar. El colapso del apoyo electoral al centro moderado en toda la región ha permitido que los movimientos políticos populistas de derecha (en algunos casos, de extrema derecha) también ganen terreno. Algunos de estos movimientos tienen el control del Congreso y fácilmente podrían bloquear la legislación. Brasil es un ejemplo claro de estas situaciones.

La mayoría de los países tienen una legislatura extremadamente fragmentada y dividida, lo que genera, en el mejor de los casos, un proceso conflictivo de reunir apoyo para legislar.

Cosecha. Argentina registrará una tercera caída anual consecutiva en su producción general.Foto. AFP
Cosecha. Argentina registrará una tercera caída anual consecutiva en su producción general. Foto. AFP

Esto, evidentemente, hará que la formulación de políticas sea un proceso lento, lo que puede frustrar las demandas públicas de resultados rápidos y sustanciales. El ciclo electoral actual ha aumentado las expectativas. En este contexto, los periodos de luna de miel serán cortísimos. Perú ya está padeciendo este tipo de conflictividad.

CHINA.

La desvinculación de EEUU y China obliga a otros países a elegir bandos en cuestiones estratégicas en una economía global cada vez más bifurcada. Esta será una tendencia importante que sustentará la geopolítica y la geoeconomía en las próximas décadas. Los efectos de esto ya se están sintiendo en América Latina, y así seguirá siendo en 2023. Una pregunta crucial es, por supuesto, de qué lado de la división caerán los países latinoamericanos.

En realidad, los gobiernos de la región ven a EEUU y China como socios importantes y no querrán elegir entre ellos. En su mayor parte, América Latina tiene fuertes lazos diplomáticos con los EEUU, incluso en países (particularmente los grandes productores de materias primas en América del Sur) donde China se ha convertido en el socio comercial más importante.

Sin embargo, la decisión está lejos de ser clara, teniendo en cuenta que mientras China ha estado implementando su Iniciativa Belt and Road (BRI) en América Latina, el Gobierno de EEUU ha tenido poco que poner sobre la mesa.

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La prometedora iniciativa Build Back Better World (B3W) que fue anunciada por el gobierno de Joe Biden en EEUU (junto con los gobiernos europeos), centrada en la infraestructura en áreas como la salud, la tecnología y el clima, no ha logrado despegar.

El país a seguir en 2023 será, por supuesto, Brasil. Aunque Lula aumentó con entusiasmo su nivel de compromiso con China cuando se desempeñaba como presidente en la década de 2000, las señales desde Planalto apuntan a que esta vez intentará lograr un equilibrio entre las dos superpotencias y mantener a ambas de su lado (en la medida de lo posible).

Mientras tanto, la bifurcación de la economía mundial presentará una gran oportunidad para los países latinoamericanos en forma de nearshoring. El año 2023 bien podría traer más inversiones para este fin, particularmente en México. El nearshoring consiste en desplazar la producción desde países lejanos hacia otros más cercanos, en los cuales los costos resulten igualmente competitivos. Si bien en el pasado las empresas estadounidenses llevaron sus procesos hacia países asiáticos, hoy están intentando volcar los mismos hacia otros más próximos, como es el caso de México.

SEQUÍA. El suministro de agua se convertirá en un tema político importante en América Latina.
SEQUÍA. El suministro de agua se convertirá en un tema político importante en América Latina. Foto. AFP

AGUA.

El suministro de agua se convertirá en un tema político importante. América Latina tiene los recursos hídricos más abundantes del mundo. Sin embargo, las fuentes de suministro de agua no siempre están bien conectadas con las fuentes de demanda de agua y las sequías son cada vez más recurrentes. Es probable que la situación en 2023 no sea diferente. Según el centro de predicción climática de EEUU, existe un 76% de posibilidades de que el patrón meteorológico de La Niña se produzca en el próximo invierno del hemisferio norte (diciembrefebrero). Esto marcaría un raro tercer año consecutivo de este fenómeno (y las condiciones de sequía que trae) para gran parte de América Latina.

Los recursos hídricos, históricamente vastos de la región, han llevado a una fuerte dependencia de la energía hidroeléctrica para la generación de electricidad, lo que significa que los bajos niveles de agua pueden provocar problemas de suministro de energía. Esto se vio en Brasil en 2021.

En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador ya amenazó con poner fin a las operaciones de la cervecería en el norte del país afectado por la sequía. Aunque esto puede ser simplemente una fanfarronada, existe el riesgo de que cumpla. En Chile, la regulación de los escasos recursos hídricos sin duda será retomada en un renovado esfuerzo por reescribir la Constitución que se está gestando.

AGRICULTURA.

El vuelco de las cadenas mundiales de suministro agrícola en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania plantea la pregunta de si las potencias agrícolas de América Latina pueden salir al frente y llenar el vacío de suministro dejado por la pérdida de producción ucraniana. La respuesta es sí (en Brasil) y no (en Argentina). Brasil y Argentina son los dos grandes productores mundiales de materias primas agrícolas de la región. De hecho, Brasil es el mayor exportador neto de materias primas agrícolas del mundo. Ambos son los principales exportadores de soja y maíz, y Argentina también es un importante exportador de trigo. Sin em- SEQUÍA. El suministro de agua se convertirá en un tema político importante en América Latina. bargo, a pesar de estas aparentes similitudes, la suerte a corto plazo del sector agrícola en los dos países parece muy diferente.

Esto se debe en parte a la suerte. Según las proyecciones oficiales, las condiciones climáticas serán favorables en Brasil, mientras que Argentina registrará una tercera caída anual consecutiva en la producción general de granos debido a las continuas condiciones de sequía.

Brasil parece estar listo para una cosecha récord en la campaña 2022/23. Los principales factores que respaldan esta perspectiva incluyen los esfuerzos iniciales de los agricultores brasileros para aumentar las importaciones de fertilizantes, lo que les permite asegurar suministros cruciales y proteger los rendimientos.

Fuentes. La demanda de agua necesita ser atendida en la región
Fuentes. La demanda de agua necesita ser atendida en la región. Foto.AFP

Otro factor importante en Brasil es la expansión de la tierra cultivable dedicada a la producción de cultivos. Pero, es esta misma expansión un obstáculo potencial para el sector. El Departamento de Agricultura de EEUU proyectó recientemente que la tierra dedicada a la agricultura, que actualmente se encuentra en poco más de 40 millones de hectáreas, podría expandirse en otros 20 millones de hectáreas en la próxima década. Este crecimiento reciente se ha producido en áreas que rodean la Amazonía, lo que ha dado lugar a importantes preocupaciones ambientales y sugiere Lula podría imponer restricciones.

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MINERÍA.

Las crecientes demandas públicas de energía limpia en la batalla contra el cambio climático están aumentando la demanda de minerales que son cruciales para la transición energética global. Al mismo tiempo, la carrera por asegurar fuentes confiables de suministro se está calentando debido a las disrupciones aceleradas por la guerra en Ucrania y la intensificación de la rivalidad entre EEUU y China. Estas tendencias han puesto de relieve la abundante oferta de minerales estratégicos de América Latina, como el litio, cobre, níquel, cobalto y tierras raras.

América Latina alberga una parte importante de todos estos minerales. Más de la mitad del litio del mundo se encuentra en la región, principalmente en el “triángulo de litio” de Bolivia, Argentina y Chile. Chile tiene la mayor oferta de cobre del mundo y Brasil tiene la tercera reserva más grande de elementos de tierras raras (alrededor del 10% del total mundial). En algunos casos, los niveles de producción reflejan estas grandes existencias. Chile y Perú, por ejemplo, son líderes mundiales establecidos desde hace mucho tiempo en la minería del cobre. Sin embargo, aunque la inversión extranjera en minería en América Latina es extensa, la producción de estos materiales, en su mayor parte, no se acerca al potencial, a pesar de que son tan críticos para la tecnología y la energía limpia.

Por ejemplo, los enormes recursos de litio de Bolivia recién están comenzando a ser explotados industrialmente. El gobierno del presidente Luis Arce ha hecho esfuerzos sustanciales para poner al día las cosas y el país está pasando rápidamente de observador a jugador importante.

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¿Llegaremos a ver un ‘euro’ latinoamericano?

Van chocando entre sí, en un juego perverso de todos contra todos que afecta sísmicamente al resto de los sectores.

/ 5 de febrero de 2023 / 07:15

OPINIÓN

El anuncio conjunto realizado por Brasil y Argentina de que planean crear una moneda común ha cogido a muchos por sorpresa. Voces respetabilísimas allende el Cono Sur se aprestaron a dar la bienvenida a la que estaría llamada a convertirse en la segunda unión monetaria del mundo por PIB, y las redes sociales a buscar un nombre para la criatura (Sur parte como favorito). Sin embargo, no es la primera vez que ambos países manifiestan un deseo similar.

La historia de los intentos de crear una unión monetaria entre Brasil y Argentina es fecunda, y ha estado siempre condicionada por los vaivenes de la política doméstica. La última intentona, de hecho, se produjo en 2019, bajo administraciones de signo opuesto. Sin embargo, en esta ocasión parece haber más voluntad política. El responsable de este nuevo impulso es Fernando Haddad, nuevo ministro de finanzas brasileño, quien publicó un paper el año pasado en el que se abogaba por la creación de una divisa latinoamericana para reducir la dependencia de la región y para promover la disciplina fiscal. Sin embargo, no está nada claro que quienes fueron más reticentes en el pasado (como el Banco de Brasil) hayan cambiado de posición.

Hay argumentos de peso para defender la necesidad de que, en un mundo en el que las principales divisas son instrumentos geopolíticos, el Cono Sur desarrolle la suya. La nueva divisa generaría también nuevos incentivos para mantener una política fiscal disciplinada y una estabilización del mercado local de divisas, algo especialmente importante para Argentina. Otra ventaja es que permitiría relanzar la integración regional, ahora que la unión aduanera de Mercosur no pasa por su mejor momento. Durante los últimos años, Mercosur se ha visto relegado por otros proyectos de integración comercial regional, como la Alianza del Pacífico, y algunos socios, como Uruguay, han manifestado su voluntad de concluir acuerdos comerciales por su cuenta, lo que acabaría con la política comercial común. Una moneda conjunta contribuiría a incrementar los flujos de comercio entre socios y a facilitar la inversión externa en Mercosur, volviéndolo más atractivo y aumentando los incentivos para permanecer dentro del bloque en un momento especialmente crítico.

Ahora bien, son muchos los peros que pueden ponerse al proyecto. La nueva moneda contribuiría a integrar las dispersas economías latinoamericanas, cierto, pero esa es al mismo tiempo su principal debilidad: crear una moneda que se sitúe sobre economías poco integradas para hacer que se integren (el comercio entre Argentina y Brasil ha descendido durante la última década, ahí es nada) es como empezar la casa por el tejado. Sin un grado mínimo de convergencia, los riesgos sobre la nueva divisa serían enormes, y no puede decirse que ambos países hayan implementado políticas económicas similares últimamente, ni que su inflación, tipos de interés o deuda pública estén cerca de converger.

A todo ello se suma la cuestión de la gobernanza económica. En la Unión Europea, la creación del euro vino acompañada de la adopción de un pacto sobre la estabilidad y el crecimiento, que impone límites al endeudamiento y al déficit de los países con el objetivo de evitar que los desequilibrios fiscales pongan en peligro a la nueva moneda. Este es un aspecto tan crítico que la propia Unión Europea tuvo que añadir normas y mecanismos de corrección fiscal adicionales durante la crisis financiera para evitar la ruptura de la Eurozona. En el caso de Argentina (y en menor medida Brasil), los déficits crónicos, el alto endeudamiento, la escasa voluntad (y capacidad) política de actuar sobre ellos y la presión subsecuente sobre la divisa son un anticipo de lo difícil que les resultaría crear un marco de gobernanza estable y que dotase de credibilidad a la divisa.

A todo ello, cabe sumar los problemas derivados de la polarización ideológica. ¿Qué sucederá cuando se produzca la lógica alternancia política en uno de los dos países? La falta de consensos en la dirección política y económica del país, que había sido tradicionalmente un problema argentino durante las últimas décadas, parece haberse extendido ahora también al Brasil. Si en Europa se pudo crear el euro fue precisamente porque, en cada país, los principales partidos participaban de una serie de consensos que garantizaban que la alternancia política no provocaría grandes bandazos en la política económica y fiscal. Esos consensos no existen hoy en Argentina y Brasil, y es muy difícil crear sin ellos una moneda común y una gobernanza económica sólida.

Sea como fuere, faltan detalles sobre el diseño de la divisa que permitan realizar un análisis más profundo. Según parece, ésta se utilizaría únicamente para el comercio internacional, pero no está claro si ello se prevé como un estadio intermedio, previo a una eventual extensión a otros países o a la desaparición del peso y el real. Estos días se han escuchado muchas analogías con la experiencia europea para advertir de que un proceso de estas características puede llevar décadas, pero en todas ellas se toma como punto de llegada el euro, que sí sustituyó completamente a las monedas nacionales. Toda analogía con la moneda única europea es, por ello, tramposa, y debe ser acogida con un cierto escepticismo. Crear el euro llevó décadas, el ecu (una cesta de monedas para transacciones internacionales) unos pocos años, y adoptar una divisa de uso limitado como el sur tendría necesariamente sus propios tiempos.

Por ello, una posible respuesta a la pregunta que encabeza este artículo podría ser que aún es demasiado pronto para saber si habrá algún día un euro latinoamericano, pero tampoco está claro que el paso del tiempo vaya a despejar la incógnita de esta ecuación por sí mismo. Crear una moneda común requiere de grandes dosis de voluntad política, y de una capacidad de generar confianza en los actores económicos de la que ahora mismo Argentina y Brasil carecen. Solo si de verdad concurren estos dos elementos tendrá sentido fijar metas temporales, y solo entonces sabremos si Lula y Alberto Fernández hicieron historia esta semana, o si, por el contrario, solo fue un anuncio efectista para simbolizar el relanzamiento de las relaciones bilaterales.

Arman Basurto Policy Advisor en el Comité de Economía del Parlamento Europeo.

 

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Tigo une Pacífico y Atlántico con fibra óptica

Comunicaciones. La red de Tigo conectó a Paraguay y Bolivia de manera directa.

Tigo amplía su red de fibra óptica.

Por Pablo Deheza

/ 5 de febrero de 2023 / 06:57

BREVES

Millicom (Tigo) anunció el jueves el despliegue y puesta en marcha de dos nuevas rutas terrestres de conectividad a través de la frontera de Bolivia y Paraguay, conectando de esta forma por primera vez a estos dos países, permitiendo establecer una conexión directa desde el océano Atlántico hasta el océano Pacífico. Este anuncio implica una mejora significativa en la conectividad digital de América del Sur con el resto del mundo.

La nueva conexión redundante de fibra de 1.000 km con capacidades escalables es parte del desarrollo del Corredor Bioceánico, un proyecto de conectividad entre Brasil, Paraguay, Bolivia, Perú y Chile, que cubre más de 3.700 km e interconecta el océano Atlántico con el océano Pacífico a través del continente sudamericano. La nueva ruta de red de Millicom (Tigo) representa un hito al conectar ambos océanos a través de sus autopistas digitales, lo que permite una mayor eficiencia y conectividad regional, ambos factores clave para el desarrollo económico de América Latina.

Estas rutas se suman a las ya existentes redes de anillo de Millicom (Tigo) en Bolivia y Paraguay y se conectan a sus POP (puntos de presencia) en Brasil, Argentina y Chile. Esta inversión viene a reforzar la poderosa integración de las redes terrestres y submarinas de Tigo y su amplia infraestructura digital en la región.

Pablo Guardia, CEO de Tigo Bolivia, destacó que es una gran noticia para el país, debido a que esta conexión permitirá mayor eficiencia y conectividad regional para gestionar el aumento de tráfico en la red. “Esta nueva red de fibra a través del Corredor Bioceánico es una oportunidad única para conectar aún más al país con el mundo”.

También puede leer: El Alto prevé tener su propia fibra óptica para seguridad, educación y salud

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Samsung lanza al mundo la serie premiumGalaxy S23

Móviles. La gigante coreana presentó su nueva serie insignia con lo último de la tecnología.

Presentación. El evento de lanzamiento se realizó en San Francisco, Estados Unidos, el miércoles 1 de febrero.

Por Pablo Deheza

/ 5 de febrero de 2023 / 06:45

BREVES

La serie S23 fue diseñada pensando en el planeta y utiliza aluminio, vidrio y plásticos reciclados. Viene en cuatro tonos mate de la naturaleza: phantom black, crema, verde y lavanda.

Samsung presentó al público mundial su esperada serie S23. Se trata de los nuevos dispositivos móviles Galaxy S23 Ultra, Galaxy S23+ y Galaxy S23, que marcan una era en la experiencia de los mejores teléfonos de Samsung Galaxy. El lanzamiento se hizo en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos, y contó con la participación de diferentes especialistas tecnológicos.

La épica cámara de los nuevos dispositivos permite al usuario explorar su creatividad, como capturar videos Nightography cinematográficos con una IA transformadora; la plataforma móvil Snapdragon ® 8 Gen 2 para Galaxy brinda una experiencia premium en juegos por los gráficos móviles más rápidos del mundo; el S Pen requerido por muchos para tomas de notas, pasatiempos y muchos más.

Las innovaciones de la serie Galaxy S23 marcan nuevas pautas y se alojan dentro de un llamativo diseño que avanza en el compromiso de sostenibilidad de Samsung con más materiales reciclados que cualquier otro smartphone Samsung Galaxy.

“La tecnología más impactante se mide no solo por lo que permite a la gente hoy, sino también por cómo contribuye a un futuro mejor”, dijo TM Roh, presidente y director de Mobile eXperience Business en Samsung. “El Galaxy S23 Ultra y toda la gama de la serie Galaxy S son los nuevos abanderados de una experiencia de smartphone premium de confianza. Estamos redefiniendo el máximo rendimiento fusionando potencia e innovación duradera en dispositivos que tienen un menor impacto medioambiental», añadió.

Galaxy S23 Ultra ofrece el sistema de cámara más avanzado de Samsung Galaxy, puesto que, las capacidades mejoradas de Nightography transforman la forma en que se optimiza las imágenes en una amplia gama de condiciones ambientales. “Filmar un concierto, hacerse una selfie o tomar una foto de grupo hacen que los usuarios puedan obtener fotos y videos más nítidos. El ruido visual se corrige mediante un nuevo algoritmo de procesamiento de señales de imagen (ISP) que mejora los detalles de los objetos y el tono de color”, destaca el comunicado de Samsung.

Samsung y Qualcomm han optimizado la experiencia Samsung Galaxy con la nueva plataforma móvil Snapdragon 8 Gen 2 para Galaxy, la más potente y eficiente incorporada en un smartphone de la gigante coreana.

En la fabricación de la serie S23 se han utilizado más materiales reciclados que en su predecesora, la serie S22 de Samsung Galaxy.

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La AJAM lucha contra la minería ilegal

Minería. Realiza los controles respectivos en el país.

Actividades de minería ilegal.

Por Pablo Deheza

/ 5 de febrero de 2023 / 06:35

BREVES

La Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), en aplicación de la Ley 535, de Minería y Metalurgia, realizó ayer un operativo contra la explotación ilegal de minerales, en el municipio de Laja, provincia los Andes, del departamento de La Paz; en el cual se sorprendió en flagrancia a cuatro personas, quienes realizaban actividad minera ilegal, por lo que con el apoyo de la fuerza pública fueron aprehendidas y puestas a disposición del Ministerio Público para la determinación de su situación jurídica.

La Autoridad Minera continuará ejecutando acciones operativas en contra de la minería ilegal y las personas que incurriesen en estos delitos que atentan contra la economía del país y el interés público, considerando que los recursos mineros son de propiedad de todas y todos los bolivianos.

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