Monday 19 Feb 2024 | Actualizado a 10:11 AM

Fragmentación y realineamiento del comercio mundial

/ 11 de febrero de 2024 / 07:02

Horst Grebe: Abordó cómo afectan los conflictos en Oriente Medio, en Europa Oriental y en Ucrania al comercio mundial y a las cadenas de suministro. Señaló, además, la incidencia que tienen estos fenómenos en la inflación global.

ENTREVISTA

El mundo transita del momento unipolar a un nuevo orden de relaciones, todavía en proceso de conformación. Las guerras en Ucrania y Oriente Medio son el signo de estos cambios y se constituyen en nodos donde se condensan y aceleran las transformaciones. Conversamos al respecto con el economista Horst Grebe, un intelectual riguroso y agudo observador de estos procesos.

—¿Cómo están afectando los conflictos en Oriente Medio y en Europa Oriental al comercio mundial y a las cadenas de suministro?

—Los conflictos bélicos en el Este de Europa y en el Oriente Medio amplifican las tensiones geopolíticas, la fragmentación geoeconómica y las pugnas hegemónicas, aumentando las migraciones y la consiguiente inestabilidad internacional. Desde antes de la pandemia del COVID, el sistema de relaciones internacionales fue sometido a una serie de transformaciones originadas en las dimensiones geopolíticas, climáticas y comerciales, que corresponden a una época de reacomodos en gran escala del sistema institucional, con una fractura del multilateralismo y el establecimiento en cambio de agrupamientos de países que desafían al orden internacional previo. Se suman a esos cambios de fondo riesgos tales como la inflación internacional; las repercusiones del alza en las tasas de interés; un crecimiento menor de China, así como la fragmentación del comercio en bloques preferenciales, y el aumento de los desastres naturales vinculados con el calentamiento global. Más allá de las pérdidas humanas y los destrozos materiales, los conflictos bélicos ya han traído consigo aumentos de los precios de la energía y otras materias primas, lo que incide en una creciente inseguridad alimentaria mundial. La inestabilidad de los flujos comerciales derivados de los conflictos internacionales estimula por cierto también la relocalización de las cadenas de valor, practicada en particular por parte de los Estados Unidos. En efecto, la nueva política industrial de ese país tiene un marcado acento proteccionista que incluye grandes subvenciones a las empresas que inviertan en el territorio estadounidense o en uno de sus vecinos. En menor escala también los países europeos buscan asegurar el abastecimiento de insumos críticos para sus industrias mediante la atracción de inversiones. Un escalamiento del conflicto en el Medio Oriente ampliaría probablemente las perturbaciones en los mercados de gas y petróleo, y esto afectaría en mayor medida a los países importadores netos de hidrocarburos, que es la situación en que actualmente se encuentra Bolivia. También podrían darse repercusiones derivadas de una desaceleración de la China más intensa de lo esperado, lo que tendría repercusiones en las exportaciones de América Latina hacia ese país. Por último, los conflictos en Oriente Medio y Europa Oriental están afectando al comercio mundial y a las cadenas de suministro debido, entre otros aspectos, a la interrupción de algunas rutas marítimas de gran importancia. Tal es el caso de la inseguridad creciente en la ruta por el Mar Rojo hacia el Canal de Suez. La opción de cambiar las rutas de la navegación bordeando el sur de África incrementa enormemente el costo de los fletes y de los seguros.

—¿Cómo está afectando el conflicto en Ucrania a las redes mundiales de suministro de combustibles?

—La guerra en Ucrania ha ocasionado desde su inicio la interrupción del suministro de gas natural ruso a Europa, lo que ha llevado a países como Alemania a una mayor dependencia de otras fuentes de energía, como el gas natural licuado (GNL), para lo cual se han creado puertos especializados para la recepción del GNL proveniente de los países árabes en el Mar del Norte. Las sanciones económicas impuestas a Rusia por parte de Estados Unidos y de los países de la OTAN han ocasionado el desvío del petróleo ruso hacia la China a precios más baratos, pero así también a países como India, que lo revende luego a países europeos que no disponen de fuentes propias de generación de energía. En el caso de Alemania ha ocurrido un gran encarecimiento de la energía con impactos sobre los costos de las empresas industriales y de los hogares. Francia, en cambio, produce suficiente energía nuclear propia, lo que la coloca en una situación de menor dependencia comparativa del abastecimiento externo. Como se ha podido notar en la reciente COP28 llevada a cabo en Dubái, los países árabes exportadores de petróleo han fortalecido su capacidad negociadora en los mercados de la energía, condicionando además que la transición a fuentes renovables de energía ocurra de manera más pausada de lo previsto.

—¿Qué incidencia están teniendo estos fenómenos en la inflación global, que los principales bancos centrales del mundo vienen intentando calmar mediante un importante endurecimiento monetario?

—La invasión de Rusia a Ucrania en 2022 trajo consigo la interrupción del abastecimiento de alimentos y fertilizantes a países de Europa y el Norte de África. Ocurrió entonces un encarecimiento súbito de los precios de la energía, de los fertilizantes y de los alimentos, lo que alentó un aumento significativo de la inflación a nivel global. Para combatir este aumento inesperado de la inflación, los principales bancos centrales del mundo (la FED de Estados Unidos y el Banco Central Europeo) aplicaron la clásica medida de elevar las tasas referenciales de interés con miras a reducir la demanda de bienes y servicios mediante la reducción del crecimiento económico. Es preciso recordar que las tasas de interés estuvieron en niveles muy bajos a partir de la pandemia del COVID. Desde un nivel cercano a cero las tasas de interés han ido aumentando en el curso de los últimos dos años hasta arriba del 5%. Los efectos de dichos aumentos han sido sumamente diferenciados según las condiciones económicas y financieras de las diferentes economías del mundo. En términos generales, según la receta neoclásica, el endurecimiento monetario busca frenar el crecimiento de la demanda agregada, y admite el aumento del desempleo como una consecuencia inevitable del combate a la inflación. Ocurre, sin embargo, que la recesión inducida que pronosticaban muchos analistas no ha ocurrido hasta ahora en los Estados Unidos. Lo que pueda ocurrir en ese país en el futuro dependerá de los resultados de las elecciones en noviembre donde competirán Joe Biden y Donald Trump. Otras economías desarrolladas han resentido por su parte los nuevos costos del financiamiento en magnitudes diversas según sus estructuras productivas y financieras.

—Si bien estos fenómenos se dan prácticamente al otro lado del mundo, ¿cómo afectan a la región sudamericana y específicamente a Bolivia?

—De acuerdo con la información de los organismos especializados, los precios de la energía y de los productos primarios se han reducido levemente a partir de la segunda mitad de 2022. Las variaciones que se anticipan para 2024 son de poca magnitud, aunque los precios del petróleo podrían aumentar de acuerdo con la evolución de los conflictos en el Medio Oriente. De igual manera, los minerales registrarían precios más bajos en 2024, lo cual podría adquirir mayores proporciones si se profundiza la desaceleración económica de la China. Por ese mismo motivo, también se pronostica una disminución de los precios internacionales de los productos agropecuarios en este año, lo que afectaría a las exportaciones de soya y carne desde Bolivia. El alza de las tasas de interés trae ciertamente consigo el encarecimiento de las principales importaciones de Bolivia, aunque el mayor impacto en el aumento del costo de las importaciones se deriva de los carburantes. Conviene tener en cuenta, sin embargo, que las tasas de interés no son el único factor que afecta los términos del intercambio. En efecto, otros factores, como la oferta y demanda global, los costos de producción, los aranceles y las barreras comerciales, también pueden influir en los precios de estas mercancías.

rTve / LA rAZÓN
Foto. RTVE/ LA RAZÖN

—¿Cómo ha venido afectando al país y a la región el endurecimiento monetario de los principales bancos centrales del mundo?

—El alza de las tasas de interés en los países centrales ha tenido un efecto importante en la situación financiera de los países latinoamericanos, puesto que se han encarecido severamente los costos de la refinanciación de la deuda externa, así como también el costo del nuevo financiamiento para proyectos de desarrollo. La magnitud de dichos impactos depende por supuesto de las respectivas condiciones económicas y de las políticas instrumentadas en cada país. En el caso de varios países latinoamericanos resulta urgente establecer procedimientos expeditos para administrar la renegociación de la deuda externa, y a tales efectos sería deseable la adopción de una capacidad regional de respuesta mediante acuerdos especiales entre los bancos regionales como el BID, la CAF y el FLAR.

—Según lo que han dicho las autoridades de la Fed estadounidense, es probable que este año comiencen a bajar sus tasas de interés referenciales, aunque lentamente. Paralelamente, el Banco Mundial informó que el relajamiento monetario ya está dándose en algunas economías emergentes. En ese escenario, ¿cómo se perfila 2024 para la región y el específicamente para el país?

—La inflación a nivel mundial se ha moderado, pero los principales bancos centrales aún mantienen políticas monetarias restrictivas, en tanto los niveles de inflación permanecen por encima de la meta establecida del 2%. De acuerdo con las previsiones de los organismos especializados, se espera que la inflación promedio mundial disminuya del 8,7% en 2022 al 6,9% en 2023 y al 5,8% en 2024, lo que aún se ubica por encima del promedio del 3,6% registrado entre 2010 y 2019. El FMI, por su parte, considera que casi tres cuartas partes de las economías del mundo registrarán una menor inflación este año, siendo el ritmo de descenso más rápido en las economías desarrolladas de América del Norte y Europa. Si este año se reducen poco a poco las tasas de interés referenciales en América Latina y Bolivia en particular, podrían reducirse los costos de financiamiento, aunque es necesario tomar en cuenta que Bolivia tiene un elevado riesgo-país que hace inviable colocar bonos en los mercados internacionales de capital.

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—¿Cuáles son los principales desafíos que observa para la economía boliviana en 2024 y qué orientaciones son las recomendables?

—El año 2024 ha empezado con grandes problemas económicos y políticos en Bolivia. El contexto internacional completamente desfavorable agrava la crisis interna que se ha instalado en el país en forma de una crisis de balanza de pagos, que da lugar a la escasez de divisas y trae consigo la necesidad de importar carburantes usando para ello las reservas monetarias, que se han venido reduciendo hasta niveles preocupantes. En ese contexto, es preciso considerar a corto plazo la necesidad de adoptar medidas correctivas en el sistema de precios relativos, evitar el contrabando de carburantes a los países vecinos y racionalizar el gasto fiscal de una manera políticamente viable. En el mediano y largo plazo, en cambio, se requieren transformaciones mayores conducentes a un aumento significativo de la productividad, mediante inversiones de calidad en la infraestructura física, la innovación tecnológica y la reducción de la informalidad. El desafío mayor estriba en la promoción de la inversión privada a partir de acuerdos de ampliación de mercados y construcción de cadenas regionales en la región sudamericana. El país cuenta con interesantes perspectivas en los rubros de la minería, la agroindustria, el turismo y los servicios tecnológicos. El futuro de la producción de hidrocarburos es incierto puesto que se requieren enormes inversiones en la exploración de nuevos campos. Entre muchos otros esfuerzos hay que mencionar el fortalecimiento de la educación en todos sus aspectos.

—¿Qué sectores se estima que podrán prosperar y cuáles verse limitados?

—El problema económico primordial de Bolivia consiste en la continuada vigencia de una matriz primario-exportadora con baja productividad y altamente vulnerable a las oscilaciones de los términos del intercambio. El auge externo de 2004 a 2015 aproximadamente no fue aprovechado para cambiar de una política económica que captura el excedente originado en las exportaciones primarias hacia una política económica que produce excedente a partir de incrementos sostenidos de productividad. A mediano plazo existen perspectivas favorables provenientes de la transición energética global hacia fuentes renovables de energía. Mediante políticas e inversiones adecuadas, Bolivia puede aprovechar con ventaja en un futuro próximo la existencia de ciertos minerales tecnológicos, así como también de minerales industriales. El avance en la agregación de valor a dichos recursos va depender en gran medida de la pertinencia de las estrategias respectivas de industrialización y de la incorporación a cadenas regionales de suministros, mediante acuerdos específicos con países como Brasil en América del Sur. También Bolivia puede aprovechar en el futuro la expansión de la demanda global de alimentos, proveniente de la urbanización continuada en los países de Asia. En tal caso, la expansión de la frontera agrícola tendría que evitar el uso depredador de los suelos y promover un tipo de agricultura sostenible en rubros como la soya y la quinua.

Perfil

Nombre: Horst Grebe

Profesión: Economista

Cargo: Presidente de Prismabol 4.0

Trayectoria  

Economista con maestría y doctorado en Economía en la Universidad Bruno Leuschner de la República Democrática Alemana. Fue coordinador académico de la FLACSO-Bolivia. Actualmente, es presidente del Instituto Prisma y de Prismabol 4.0.

Horst Grebe: El economista y académico boliviano habló sobre las consecuencias económicas a nivel mundial a causa de las guerras en Ucrania y Oriente Medio. Abordó cómo afectan los conflictos en Oriente Medio, en Europa Oriental y en Ucrania al comercio mundial y a las cadenas de suministro. Señaló, además, la incidencia que tienen estos fenómenos en la inflación global. Enfatizó, asimismo, cómo estos fenómenos afectan a la región sudamericana y específicamente a Bolivia. Mencionó también cómo afecta al país y a la región el endurecimiento monetario de los principales bancos centrales del mundo. Asimismo, subrayó cómo se perfila 2024 para la región y el país. Finalmente, apuntó los principales desafíos que observa para la economía boliviana en 2024 y qué orientaciones son las recomendables.

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La ciberseguridad, clave para las finanzas en 2024

Existe una gran vulnerabilidad en las cadenas de suministro de software.

Marcará tendencia este año, junto a la IA y el endurecimiento monetario.

Por Pablo Deheza

/ 18 de febrero de 2024 / 07:05

Informe

El panorama de las finanzas en 2024 se presenta novedoso, desafiante, riesgoso. Sin ninguna duda que la IA jugará un rol central en las grandes transformaciones que están en marcha en el sector, pero esto llega también con un hemisferio oscuro.

Se prevé que la ciberseguridad juegue un rol creciente y cada vez más crítico en el desempeño de la banca y otros actores, entre ellos los bursátiles.

En un mundo cada vez más digitalizado, el panorama de las amenazas cibernéticas se torna cada vez más complejo. Se prevé un incremento en el uso de IA, tanto por parte de actores institucionales como delincuenciales, con una mayor sofisticación en los casos de ransomware. Esto se agrava dada una creciente vulnerabilidad de las cadenas de suministro de software, señala un reciente reporte de la reputada consultora financiera Kroll.

Más aún, la incertidumbre política y la volatilidad del mercado subrayan la importancia de la diligencia y la valoración precisa en este entorno dinámico, señala Kroll en su documento sobre las tendencias en el sector financiero para 2024.

FOTOS: FREEPIK
Foto. FREEPIK

IA.

En un panorama de ciberamenazas en constante evolución, se espera un mayor uso de la IA tanto en ciberataques como en defensa, con un aumento de las embestidas contra las cadenas de suministro de software, además de ataques de ransomware cada vez más sofisticados y precisos. Los actores de amenazas seguirán explotando las vulnerabilidades de día cero y día único, apuntando a los trabajadores remotos y la infraestructura asociada. En 2023 ya se vio lo efectivas y costosas que pueden resultar estas acciones por parte de piratas informáticos. Los peligros para el correo electrónico empresarial seguirán representando una amenaza para todas las organizaciones y la seguridad digital se volverá cada vez más compleja a medida que más organizaciones migren a soluciones basadas en la nube. El cumplimiento normativo y la privacidad de los datos no harán más que crecer en importancia. Con tantas áreas de riesgo, la necesidad de vigilancia y estrategias efectivas de ciberseguridad es mayor que nunca.

En criterio de los analistas de Kroll, lo más probable es que el rápido surgimiento de la IA se acelere en los sectores bancario, financiero y bursátil, con un profundo impacto en cada uno de ellos. La IA será una herramienta crucial en la gestión de riesgos, ya que ayudará a detectar y prevenir cuestiones y problemas, desde delitos cibernéticos hasta irregularidades financieras, al tiempo que plantea su propio conjunto de riesgos. Los reguladores, tanto en Estados Unidos como en Europa, están luchando por mantenerse al día. El acuerdo preliminar de la Unión Europea sobre una regulación integral de la IA y las reglas iniciales propuestas por la Comisión de Valores y Bolsa (SEC, por su sigla en inglés) de Estados Unidos, relacionadas con la IA son solo la punta del iceberg de cambios regulatorios inminentes. Los riesgos de IA no mitigados e incontrolados podrían exponer a los asesores de inversiones y proveedores de servicios financieros a responsabilidades de reputación, aplicación y examen en una amplia gama de preocupaciones regulatorias en torno a la IA. Los gerentes comerciales y los responsables de cumplimiento deben tomar medidas ahora para comprender los riesgos de la IA y cómo mitigar el riesgo de incumplimiento al adoptar herramientas de IA en las operaciones en el lugar de trabajo.

BIENES.

Las valoraciones de las acciones públicas en Estados Unidos y en algunos mercados europeos han alcanzado niveles récord y las ganancias corporativas se mantienen en niveles históricamente elevados. La economía mundial sorprendió positivamente a la mayoría de los pronosticadores durante 2023, gracias en parte a la resiliencia de Estados Unidos y a una rápida caída de los precios de la energía a nivel mundial. Si bien se espera que el crecimiento global general se desacelere en 2024, parece estar surgiendo una doble vía, con ciertos mercados asiáticos encabezando y economías avanzadas avanzando a tropezones.

En medio de este telón de fondo, una economía en contracorriente acecha justo debajo de la superficie en el enorme, pero menos visible, segmento del mercado privado que todavía está muy sobreapalancado alrededor del mundo. Los casos recientes de quiebra de inmobiliarias en China son acompañados por señales de alerta, tanto en Estados Unidos como en algunos países europeos.

Esto presagia más reestructuraciones en el futuro y restablecimientos de valor que podrían crear importantes repercusiones económicas, con el sector inmobiliario comercial, particularmente en Estados Unidos, entre los sectores más vulnerables. Esto fue ya ilustrado por la quiebra de We- Work, por ejemplo.

La turbulencia política del año electoral y los factores de volatilidad del mercado no hacen más que aumentar la incertidumbre, subrayando la importancia de sortear eficazmente la complejidad y el imperativo de contar con información de calidad, particularmente en torno a las gestiones de diligencia debida y valoración.

ENCARECIMIENTO.

Después de que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos aumentara agresivamente las tasas de interés en 2022 y 2023 para frenar la inflación, los mercados financieros se vieron afectados por el encarecimiento del dinero, lo que incidió sensiblemente en nuevos proyectos y en las economías emergentes. Los analistas de Kroll predicen actualmente recortes de las tasas de interés referenciales en 2024. Si bien es probable que los tipos hayan alcanzado su punto máximo, la Fed actuará con cautela en cuanto al momento y el ritmo para evitar una reducción prematura que podría reavivar la inflación. Los bancos centrales del Reino Unido y de la eurozona están siguiendo el ritmo que marca el banco central norteamericano.

Incluso con algunos recortes de tipos, si los mismos se mantienen elevados durante un período prolongado, es probable que en 2024 se produzca una mayor actividad de reestructuración. Dado que un volumen importante de deuda vence en el corto plazo, más empresas necesitarán volver a optimizar sus estructuras de capital para obtener nueva liquidez y desapalancamiento, lo que generará bastantes dificultades, particularmente en los segmentos del mercado altamente apalancados. Si las reestructuraciones y refinanciaciones no pueden lograrse de manera consensuada, la actividad probablemente se verá facilitada mediante un mayor uso del proceso de quiebra. Incluso a medida que las condiciones generales del mercado mejoren, se espera ver más reestructuraciones de deuda y ventas forzadas.

ciberseguridad

Si bien los mercados aún pueden experimentar una montaña rusa a la espera de que se estabilicen las tasas de interés, la continua fortaleza del gasto de los consumidores y los mercados laborales, junto con una mejora esperada en el crecimiento de las ganancias, llevará a los mercados de valores a probar nuevos máximos. Esta actitud de riesgo significa que es probable que la prima de riesgo de las acciones baje. Incluso si las tasas de interés se mantienen altas durante más tiempo de lo que algunos anticipan, una mayor certeza sobre las perspectivas de las tasas de interés puede traducirse en una prima de riesgo de las acciones más baja. Sin embargo, un escenario de tasas de interés ultrabajas no está en las cartas para 2024. Lo más probable es que el costo general del capital se mantenga alto, señala Kroll en su prospectiva.

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Ahora bien, si se combinan compradores estratégicos, que sigan bien capitalizados y con importantes saldos de efectivo, más el interés en adquisiciones sinérgicas, el resultado será un mercado de adquisiciones y fusiones de oportunidad muy sólido.

Con las tasas de interés y el costo del capital estando significativamente más altos que inmediatamente después del brote de COVID-19, recientemente, a medida que la incertidumbre sobre las tasas de interés disminuyó, el escenario de un aterrizaje suave de la economía se volvió plausible. Esto ha hecho que la confianza de los inversores haya aumentado.

ESG. Si bien las prácticas empresariales de Medioambiente, Sociedad y Gobernanza (ESG, por su sigla en inglés) se han convertido en el estándar entre las grandes corporaciones, la presión por una mayor divulgación y regulación sigue siendo fuerte. En Estados Unidos, la SEC se muestra reacia a ceder el marco regulatorio por completo a la elaboración de normas de la UE, mientras que, en la UE, la Comisión Europea y la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por su sigla en inglés) continúan impulsando regulaciones y requisitos centrados en ESG. En América Latina, varios países están buscando regular los mercados de carbono de la región, señala Kroll.

Se espera que los nuevos requisitos del Consejo Internacional de Normas de Valoración y del Consejo Internacional de Normas de Sostenibilidad afecten a las empresas a nivel mundial, lo que agregará complejidad y la necesidad de coordinación con varios requisitos específicos de cada país. Mientras navegan por la controversia política, las empresas y los fondos tendrán que lidiar con consideraciones ESG, desde reglas contra el lavado verde y demandas contradictorias de los inversionistas hasta nuevos requisitos y cumplimiento de informes financieros, a medida que se intensifique su aplicación y aumenten los litigios. Al mismo tiempo, se canalizarán importantes inversiones hacia vehículos de transición energética y financiación verde, creando oportunidades para empresas e inversores bien posicionados para aprovechar los incentivos fiscales y otros incentivos relacionados.

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¿El fin de la Renta o Excedente Comercial de Hidrocarburos?

Por su posible agotamiento, los recursos hidrocarburíferos ya no están para salvarnos de la pluricrisis que empezó en 2022.

/ 18 de febrero de 2024 / 06:59

OPINIÓN

El dato del INE del déficit comercial de $us584,7 millones, equivalente a 1,2% del PIB, en todo 2023 ha impactado pese a que el país viene ya desde septiembre de 2022 hasta la fecha, registrando por 13 meses, de los 16 meses, saldos mensuales negativos comerciales por un acumulado de $us1.080,4 millones.

Sin embargo, en julio de 2022, en mi artículo publicado en LA RAZÓN “¿La recesión mundial a la vuelta de la esquina?”, pronosticaba que: “El impacto en nuestra economía se sentirá más en el segundo semestre de 2022 por lo que deberíamos estar preparados con todo el instrumental de la política económica y los mecanismos disponibles de financiamiento externo o, toquemos madera”. La recomendación en julio de 2022 no sirvió de mucho, ni siquiera tocar madera, puesto que se seguía resaltando el récord histórico de las exportaciones y el superávit comercial de 2022 durante gran parte del año pasado, mientras continuaban los saldos mensuales comerciales negativos casi consecutivos hasta culminar con el famoso déficit de 2023. https://www.larazon.com/voces/2023/07/26/desequilibrio- externo-transitorio/

El problema de los déficits comerciales no es algo nuevo. Recordemos que una de las críticas al modelo neoliberal fue justamente la de los déficits comerciales consecutivos. Por ejemplo, entre 1992-2003, por 11 años la balanza registró un saldo negativo promedio de $us 438 millones, puesto que en ese periodo el Índice de Precios de Commodities (Ipcom), con base 2010 igual a 100, tuvo un promedio de 35,8, lo que quiere decir un tercio del nivel alcanzado en 2010.

Gracias al gas y al boom de los precios de los commodities, cuyo índice subió en promedio a 99,3, es decir tres veces del periodo anterior, Bolivia registró entre 2004-2014 superávits promedio de $us 798,4 millones. El fin del boom de los precios de los commodities, si bien empezó en 2011 en la minería, se acentuó en 2014-2015 con la crisis del petróleo, habiéndose desplomado los precios de commodities de un nivel de 130 alcanzado en 2011 a 63,1 en 2020, equivalente a una caída de cerca del 50% de las cotizaciones, en pleno COVID.

Con la recuperación poscovid, los precios de los commodities subieron del bajo nivel de 63,1 alcanzado en 2020 hasta un máximo de 142 en 2022, registrando la balanza comercial un superávit promedio de $us 1.359 en esos tres años. Sin embargo, la caída del nivel de precios de los commodities empezó en el segundo semestre, después de haber alcanzado un máximo de 158,1 en junio de 2022 para terminar con un nivel de 102,1 en diciembre de 2023, reflejando un desplome de más del 35% en las cotizaciones de materias primas (Gráfico 1). Es decir, el país atraviesa desde el segundo semestre de 2022 por un shock externo severo en la caída de sus precios de exportación de sus productos básicos.

Sin embargo, el problema del déficit comercial no termina aquí, sino que la historia continúa, puesto que otro factor que influyó fue nuestro propio shock interno, producto de una caída consecutiva del volumen de producción de hidrocarburos en 2022 de 9,5% según el índice del INE y de 13,4% hasta noviembre de 2023. En contrapartida, aumentó el volumen de importación de combustibles (gasolina y diésel) desde 2021 con niveles estimados en 2023 en torno 1.803 miles de metros cúbicos en el caso del diésel.

Esta situación se refleja en el saldo comercial de la balanza de combustibles, que mide por un lado el valor de las exportaciones de gas natural y las importaciones de diésel y gasolina. En 2021 todavía teníamos un saldo favorable de la balanza de combustibles de $us 623,3 millones y en 2022 dejamos de ser exportadores netos y pasar a importadores netos con un saldo desfavorable de $us 100,2 millones y en 2023 con un déficit más alto de $us 895 millones, superior a saldo negativo total que fue $us 584,7 millones.

El hecho es que la reversión del saldo comercial de combustibles de favorable a desfavorable es un hecho emblemático dada la situación actual de escasez crítica de reservas internacionales.

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En el análisis económico tanto oficial como no oficial se le ha dado más importancia a la Renta de Hidrocarburos, al take government, a los ingresos fiscales obtenidos por la nacionalización del gas. Pero antes de los ingresos fiscales primero están los ingresos de divisas provenientes de las exportaciones de gas, que empezaron a ser relevantes a partir de 2000, cuando representaban el 12,1% de las exportaciones totales, para subir a un 54% en 2013 y después declinar hasta llegar al 19% en 2023. Sin las exportaciones de gas, la balanza comercial del país siempre hubiera sido permanentemente deficitaria de 2000 a 2023.

Una forma de medir la Renta Comercial generada por el sector hidrocarburos es el resultado de la diferencia de exportaciones e importaciones de combustibles desde el año 2000 hasta 2021. Este saldo positivo comercial acumulado fue de $us 42.957,4 millones, casi equivalente al PIB del país en ese año. Así, fue el excedente del sector de hidrocarburos el que alimentó principalmente el stock de las RIN, así como su caída y reversión de este excedente comercial explica la declinación de las RIN (Gráfico 1).

La Renta o Excedente comercial del sector hidrocarburos nos permitió enfrentar la crisis de 2008 y 2009, así como el fin del boom de los commodities que empezó en 2022 y se acentuó en 2014 con el desplome de los precios del petróleo. Sin embargo, el posible agotamiento de sus recursos de hidrocarburos, explicado en la caída de los volúmenes de producción, ya no está para salvarnos de la pluricrisis que empezó sus efectos a manifestarse a mediados de 2022 y que aún continúa a nivel global. Los astros ya no están alineados, ya no hay buena suerte y no hubo buenas políticas de sustitución de exportaciones, por lo que es probable que vuelvan los tiempos del déficit comercial hasta que un producto surja para salvarnos.

Gabriel Loza Tellería Economista, cuentapropista y bolivarista

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Cómo y por qué invertir en el sector inmobiliario

Osvaldo Pereyra analiza el aporte y las oportunidades que existen.

Las inversiones en viviendas y locales comerciales son seguras y permiten planificar flujos de caja a largo plazo.

Por Pablo Deheza

/ 18 de febrero de 2024 / 06:45

Bienes raíces

Los sectores constructor e inmobiliario generan más de 1,8 millones de empleos directos e indirectos, dinamizan un clúster de proveedores de servicios y productos que atraen nuevas inversiones al país.

Construir, comprar y vender bienes en Bolivia genera empleos, dinamiza los salarios e inversiones y se ha constituido en un sector relevante para el desarrollo del país. De acuerdo con el INE, entre enero y noviembre de 2023 se vendieron más de 3,6 millones de toneladas métricas de cemento en el país; es decir 167.800 toneladas métricas que el periodo similar de 2022.

Así también, hasta 2023, el sector de la construcción, según la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), generó unos 450.000 empleos directos y 1 millón de trabajos indirectos, mientras que el sector inmobiliario dinamizó, según la Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios (CBDI), más de 100.000 oficios directos y unos 250.00 indirectos, haciendo un total de 1,8 millones de personas en promedio que han apuntalado este sector.

Esta cifra, representa mucho más que los empleos que generan otros sectores también relevantes para la economía como el de hidrocarburos, el agro e incluso la minería. Así también hasta diciembre de 2022 –última cifra publicada por el INE– el sector de la construcción aportó con un 4% al PIB (Producto Interno Bruto) a precios básicos.

El sector demanda conocimiento, buena planificación y excelente ejecución.
El sector demanda conocimiento, buena planificación y excelente ejecución.

Gustavo Pereyra, arquitecto, director de Cainco, vicepresidente de la CBDI y gerente general de The Landmark Group (TLG) aseguró que el sector se dinamiza con inversiones privadas y públicas y la nueva tendencia se centra en el sector corporativo, específicamente de oficinas. El experto mencionó al menos otros tres aportes de ambos sectores al país.

Primero, señala que detrás de cada obra en construcción en el país hay una decena de negocios que participan del proceso. Por ejemplo, si la obra es financiada, hay un banco o una cooperativa que ha aprobado un crédito; después están los proveedores de fierro, cemento, áridos y cerámicas; en caso de que sea con un contratista, hay un equipo de albañiles especializados en pisos, techos, estructuras y demás; también hay arquitectos, ingenieros, decoradores y otros profesionales que también se benefician de la obra. Se debe sumar a este clúster el servicio de los transportistas, ferreteros, vidrieros, pintores, eléctricos, carpinteros, entre muchos otros que durante varios meses abastecen y proveen de materiales y servicios a diversas obras. Debe contarse también a las empresas inmobiliarias, que participan en la comercialización.

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En segundo lugar, el sector inmobiliario se constituye en un importante indicador de la estabilidad financiera de un país. Cuando los precios de las propiedades están en alza, refleja una fuerte demanda en el mercado, lo que puede indicar que hay una economía estable. Sin embargo, si los precios de las propiedades están en descenso, puede ser una señal que la economía tiene ciertas dificultades. Esta realidad, atrae nuevas inversiones y empresas que ven oportunidades para aterrizar y desarrollar nuevos proyectos.

En tercer lugar, los sectores constructor e inmobiliario se constituyen en una fuente de ingreso a largo plazo. Invertir en proyectos de desarrollo inmobiliario es una iniciativa segura y duradera ya que, el propietario puede optar por el alquiler o el anticrético y proyectar ingresos durante varios años hasta que cubra su inversión inicial. Es importante, según Pereyra, que los inversionistas sigan las tendencias y conozcan al consumidor.

“Actualmente las oficias corporativas se han constituido en la principal tendencia en el sector, sobre todo las que tienen condiciones favorables para microempresarios y emprendedores. OFIX, por ejemplo, es un proyecto que está ubicado en el denominado triángulo de Oro de Santa Cruz, frente a un área verde importante y muy cerca de puntos estratégicos en la capital. Así también cuenta con espacios distribuidos equitativamente para generar una gran experiencia entre los visitantes y está siendo edificado con materiales respetuosos del ambiente”, afirma el profesional.

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Súper Consumo, el crédito veloz del BNB

Este producto financiero puede ser preaprobado en el día.

El crédito Súper Consumo viene acompañado de sorteos y otros atractivos premios para sus usuarios.

Por Pablo Deheza

/ 18 de febrero de 2024 / 06:38

Novedades

Este producto financiero es de rápida aprobación y le permite al acreedor equipar su hogar, remodelar su casa o incluso realizar su viaje soñado. Al adquirirlo ingresa al sorteo de un año de consumo en el supermercado.

En febrero y después de los carnavales, los planes financieros para este 2024 empiezan a tomar más fuerza. Con el propósito de acompañar la consolidación de los sueños y aspiraciones de las bolivianas y bolivianos, el BNB presenta Súper Consumo, un producto crediticio muy accesible, de fácil aprobación y rápido desembolso. Además, tiene la ventaja que el titular pueda pagar la primera cuota hasta en 90 días.

Amoblar su hogar, ese viaje soñado a la playa o al Viejo Continente, remodelar la casa, son algunas ideas en las que se puede utilizar un crédito de consumo. “La campaña Súper Consumo se activa al principio de cada año para ayudar a nuestros clientes a apalancar sus sueños y materializarlos. Contamos con condiciones muy competitivas y la opción de acceder a un periodo de gracia de hasta 90 días”, explicó Rolando Achá, vicepresidente de Negocios Banca Masiva del BNB.

Así también, todas las personas que accedan a este crédito participarán en el sorteo para ganar un año de consumo en el supermercado. “Sabemos que el presupuesto para el sustento de la familia es importante, por eso queremos apoyarles brindándoles a tres clientes la oportunidad de costear sus gastos para el hogar durante un año”, destacó Achá.

Este crédito puede ser preaprobado en el día y cuenta con gran flexibilidad para acceder al mismo. La solicitud puede ser gestionada en cualquier agencia a nivel nacional, ingresando a nuestra web o de forma directa a través de Video Banca – un canal de atención 100% digital que el BNB pone a disposición del público y a través del cual pueden realizar todo el proceso desde la comodidad de su hogar.

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El Banco Nacional de Bolivia S.A. (BNB) y sus filiales, BNB SAFI S.A., BNB Valores S.A. Agencia de Bolsa, y BNB Leasing S.A. conforman el Grupo BNB. Éste tiene por finalidad ofrecer a sus clientes un servicio financiero integral y especializado a su alcance, consistente en la oferta de productos y servicios financieros destinados a satisfacer las demandas y requerimientos que tengan.

Actualmente, esta institución financiera cuenta con puntos de atención en todo el país, entre 10 sucursales, 52 agencias y 403 cajeros automáticos.

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Llega la Exposoya, la gran cita para los productores de granos

Se espera que participen al menos 8.000 productores de oleaginosas de todo el país.

La Exposoya se celebrará en el Centro Experimental de Anapo, en el municipio cruceño de Cuatro Cañadas.

Por Pablo Deheza

/ 18 de febrero de 2024 / 06:22

BREVES

El principal evento anual dedicado a los productores de oleaginosas, la Exposoya, se realizará próximamente en Santa Cruz. En el evento se homenajeará los 20 años de la semilla Munasqa.

Este año, en el marco de los 50 años de existencia de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Exposoya toma un impulso importante con una propuesta renovada que busca fortalecer el vínculo entre los expositores de tecnología y los visitantes.

El evento anual pensado en los productores de soya bolivianos se llevará a cabo el 23 y el 24 de febrero en Santa Cruz y reconocerá a Munasqa, variedad de semilla cuya siembra por casi 20 años refleja el compromiso de Anapo con la innovación y el crecimiento sostenible de la producción en armonía con el medioambiente.

“La trigésima edición de este evento tecnológico se desarrollará con la firme convicción de continuar promoviendo el crecimiento de la producción de un alimento que representa para Bolivia la tercera fuente más importante de divisas, después de los minerales e hidrocarburos, y con una visión comprometida con la sostenibilidad”, resaltó el jueves el presidente de Anapo, Fernando Romero, en una conferencia de prensa.

Desde hace 30 años continuos Exposoya se caracteriza por ser el escenario tecnológico donde se da el lanzamiento de nuevas variedades de soya que apuntan a mejorar la productividad.

En esta ocasión, Anapo presentará la Sojapar R49, resultado de su alianza tecnológica con INBIO. Esta variedad se destaca por ser de ciclo precoz, resistente a la Roya, buena ramificación y alto potencial de rendimiento. Por otro lado, la empresa Multiplicadora del Oriente SRL presentará dos variedades nuevas que destacan por su alta productividad, la ICS 6119 RR y la ICS 7019 RR.

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En Exposoya 2024 están participando más de 120 empresas e instituciones con sus ofertas tecnológicas en campo y en el área ferial, así como con la demostración de maquinaria y equipos agrícolas con tecnología de avanzada.

Se espera la asistencia de al menos 8.000 productores de las principales zonas productivas de Pailón, Cuatro Cañadas, San Julián, El Puente, Okinawa y el Norte Integrado, así como productores de otros departamentos del país.

Como cada año, los productores podrán conocer lo más nuevo en maquinaria, equipos, insumos, servicios y asesoramiento técnico para optimizar sus procesos productivos. También se realizarán demostraciones prácticas sobre temas de interés para el productor, con nuevas variedades de soya, híbridos de maíz y sorgo, además de nuevos paquetes para el manejo de plagas y enfermedades.

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