domingo 5 jul 2020 | Actualizado a 16:23

‘San José marcó mi vida y terminé amando esa tierra’

Daniel Valencia cuando jugaba para San José

/ 3 de junio de 2020 / 13:10

Daniel Valencia es dueño de una rica historia en el fútbol. Fue campeón mundial en 1978 y cerró su carrera en Bolivia.

Daniel Valencia vive en Córdoba, donde fue ídolo de Talleres. Rememora muchas cosas de su pasado futbolístico, resumidos en tres capítulos que bien podrían ser más.

El primero y mejor de todos de su carrera tiene que ver con su nacimiento al fútbol y el título de campeón mundial; el segundo, su impensada llegada a Bolivia; y el tercero, los ídolos que rodean al notable fútbol argentino.

NACÍ EN UNA CANCHA’

¿Cómo se hizo futbolista?

Lo que pasa es que nací en una cancha de fútbol porque mi padre era el cuidador del campo de juego de la Liga Jujeña. El patio de toda mi niñez fue una cancha de fútbol.

¿Su debut fue el soñado?

Debuté a los 15 años en Gimnasia y Esgrima de Jujuy y sin haber hecho divisiones inferiores. Como era la única cancha todo el mundo me conocía. Cuando los equipos entrenaban y faltaba un jugador, gritaban ‘llamá al hijo del canchero’ y yo con 12 años ya estaba con gente de 20 a 25, entonces me forjé con los más bravos y los más duros.

¿De Jujuy a Córdoba?

Me compró Talleres, el equipo de mi vida en Argentina, y ahí empecé una larga carrera. Después, a los 18 años despunté en la juvenil de Argentina en el torneo de Toulón, en Francia, donde la base de ese equipo luego salió campeona del mundo en Argentina 1978.

Eran notables jugadores…

Y… todos: el Pato Fillol, Tarantini, Passarella, Galván, Olguín, Ardiles, Kempes, quien fue el goleador del Mundial; Bertoni, Houseman, quien ya falleció, Luque y todos de ese grupo que ganó el 78. Ese Mundial les marcó la vida a muchos argentinos.

Con la camiseta de Talleres. Foto: Facebook Daniel Valencia

¿Cómo es levantar una Copa del Mundo?

Primero, ya es muy especial integrar tu selección, es lo más lindo, y mucho más salir campeón del mundo. Fui titular en ese Mundial en los primeros cuatro partidos, luego una lesión en el tobillo me dejó en la banca, pero no hay duda de que si sales campeón es porque esos son los mejores jugadores del mundo.

¿Cómo se ganó un puesto entre tantos buenos futbolistas?

César Menotti me eligió porque estaba en buen nivel y tenía como 25 partidos internacionales. Quedaron fuera grandes jugadores como (Ricardo) Bochini y (Diego) Maradona, que era muy chico, y el Beto Alonso igual. En ese puesto se  tenía a jugadorazos como Julio Ricardo Villa, Omar Larrosa y el mismo Marito Kempes.

¿Ese Mundial del 78 fue lo mejor de su carrera?

(Silencio) Fue una de las mejores cosas. Un Mundial es lo máximo para un futbolista. Pero no quiero olvidarme del torneo de Toulón, era más chico, había perdido a mi papá y me trajo mucha emoción. Por supuesto no puedo dejar fuera al Talleres de mi vida, que peleó la final con Independiente. Tantas otras cosas, tan hermosas, uno no las puede dejar fuera.

Valencia en la selección del 78, es el del medio en la fila de abajo. Foto: Facebook Daniel Valencia

¿Cómo era el Menotti DT?

Pienso que era un adelantado en el fútbol. Hizo las selecciones del interior, reunió a muchos jugadores de diferentes partes del país y los hizo jugar internacionalmente. César es un referente mundial, es un grande con todas las condiciones.

¿Entonces en el fútbol argentino hay un antes y un después de Menotti?

Él logró que se respeten los contratos con los técnicos por cuatro años. Logró que se pueda ir más allá de Buenos Aires y hacer una selección del interior, y ver a todo el país de donde muchos salimos.  Jugadores de Jujuy, Salta. Tucumán, Santiago del Estero, Rosario, Córdoba, Santa Fe y de ahí eligió a los mejores para hacer una verdadera selección argentina.

‘ERA INCREÍBLE’

¿Se acuerda cómo se dio su llegada a Bolivia?

En San Salvador de Jujuy yo tenía un tío que era el dueño de un hotel al frente de la estación de trenes, entonces llegaba mucha gente de Bolivia. Una vez vinieron dirigentes de Wilstermann buscando jugadores y mi tío les habló de mí, les dijo que era un buen futbolista, con experiencia, y de ahí es que me contactaron.

¿Así de fácil?

Para no hacer quedar mal a mi tío les pedí una cifra alta, intentando que me descartaran, porque en realidad ya me estaba retirando del fútbol y pensaba en poner un negocio en Córdoba. Mi sorpresa fue que ellos (los dirigentes)  aceptaron lo que les pedí (se ríe), entonces tuve que decirles que sí.

¿No le gustaba la idea de jugar en Bolivia?

No quería ir, y no porque fuera Bolivia. Si ese rato me hubieran dicho Francia tampoco hubiera ido, ya no quería moverme. Recuerdo que en mi mejor momento en Talleres de Córdoba, el Real Madrid tuvo interés por mí, lo corroboraron Clarín y otros periódicos, pero yo estaba en el mejor equipo de Argentina de entonces. Ni Boca, ni River, Talleres era el gran equipo. Pero bueno, se dio la posibilidad de ir a Bolivia, jugué cuatro años más allí y terminé amando a esa tierra. En Bolivia me quedé a vivir 14 años.

Pocos se acuerdan de Valencia en Wilstermann, ¿por qué?

Me fue bien, pero fue muy corto, como cinco meses. Estaba por regresarme a Argentina, pero en eso me habló el ‘Chini’ (Arnaldo) Mancilla, que se iba a jugar a San José, y me contactó con los hermanos Arévalo, entonces hablamos y arreglamos para seguir.

Ese fue un gran momento de San José…

Los señores Arévalo armaron un buen equipo con Luchito Galarza, Emilio Ludueña, el Negro (Raúl) Ruiz, Roberto Pérez, Pedro Rioja, (Miguel Ángel) Noro, Dionisio Gutiérrez, Juan Carlos Sánchez, Luis Enrique ‘Tatú’ Padilla, gente muy grande que levantó a San José. Antes de eso el club siempre peleaba por no ir al descenso, pero con nosotros desde el primer torneo entró a pelear por el título y después jugamos la Copa Libertadores. Así lo levantamos a San José.

¿Qué recuerda más?

Muchas cosas lindas, ese estadio de Oruro de construcción al estilo antiguo siempre estaba lleno, con 30 mil personas. Recuerdo La Diablada y el ambiente que se armaba.

En esa época los chicos se preguntaban si le tocaba pagar algo cada que salían a la calle, es que tú ibas a comprar y la gente te invitaba. Nadie quería aprovecharse de eso, pero ese cariño era increíble.

Estuve como tres a cuatro años maravillosos en San José. Llegamos a instancias finales, partidazos con The Strongest, Bolívar, el mismo Wilstermann, fue algo inolvidable. Nosotros les dimos triunfos a los hinchas y ellos nos dieron amor.

Por algo dicen que es la mejor hinchada de Bolivia…

Era una locura. Recuerdo que ni Bolívar ni The Strongest llevaban la cantidad de gente que tenía San José. En Oruro era estadio a reventar y cuando íbamos al interior siempre teníamos hinchada, los hinchas llegaron hasta el Morumbí de Sao Paulo (Brasil).

Foto: Facebook Daniel Valencia

¿Es verdad que una vez no le dejaron irse de Oruro?

Y es una cosa de no creer, para los (Records) Guinnes, algo que no sé si le pasó a algún otro jugador en el mundo. Antes tengo que decir que una señora, Militza López, se hizo mi amistad, era una gran fan de San José. No me acuerdo qué fue, pero tuve un problema con un dirigente, entonces decidí irme y cuando me dirigía a la estación de trenes, esa señora con casi 800 hinchas me dieron encuentro y me pedían entre todos seguir. Ellos juntaron plata incluso con monedas, peso a peso y sumaron una cantidad. A mí me sorprendió esa actitud. ¡Qué cosa increíble! El tren se había ido, no me dejaron viajar y me cargaron en hombros llevándome hasta un hotel. Y me quedé. Fue algo que me marcó en mi vida.

¿Oruro es su otra casa?

Sí. Conocí allí a mi señora que es de Sucre, nacieron mis dos hijos y bueno, Bolivia me dio otra familia, y como un agradecimiento formé una fundación para chicos de escasos recursos, le llamamos ‘Niño Quirquincho Feliz’, la hicimos con la organización estadounidense Christian Children Fan, y en ella se han formado muchos chicos. De ahí salió Wálter Flores, que estuvo en Bolívar y en la selección boliviana.

¿Entonces su relación afectiva con Bolivia es muy fuerte?

Y claro, amo a Bolivia y lo digo no por quedar bien, sino porque es así. Es la tierra de mi esposa y mis hijos. La gente es muy cariñosa y le da a uno mucho, a pesar de ser sencilla. A ningún jugador le pasó que la afición le impidiera viajar y recaude plata para que se quede. A mí me pasó y no lo olvido jamás.

¿Viaja a Oruro?

Sí, cuando se puede. Quiero destacar a la familia de la señora Rosario Medina Centellas, de Oruro, quien me alojó en su casa cuando fui para ser asesor de San José.

Siempre busco noticias y me apena saber que el club la está pasando mal. No sé cómo viene gente que le mete la mano al bolsillo y le saca el dinero. Es triste que lo lleven al fondo.

MI COMPADRE’

¿Por qué Menotti lo habrá dejado a Maradona fuera de esa selección de 1978?

Y no sé. Pasa que Diego era muy chico y César explicó que tenía miedo de quemarlo, pues tenía otras perspectivas para él, pero además había otros grandes jugadores.

¿Entonces le hizo bien a Maradona?

Diego era muy chico y sin partidos internacionales. Yo tenía 25 partidos en el exterior y el resto lo mismo. A Diego le dio fuerza, lo potenció poco a poco, lo hizo líder de la selección juvenil que el 79 ganó el Mundial de Japón y luego Maradona fue lo que fue. César lo sabía.

¿Usted tiene relación con Diego?

¡Sí! Diego es mi compadre, es padrino de mi hija María Inés, siempre estamos en contacto.

¿Cuándo lo vio por última vez?

Hace poco, cuando vino a Córdoba como técnico de Gimnasia para enfrentar a Talleres. No nos veíamos desde hace tres años y cuando nos vimos, bueno, nos largamos a llorar, nos abrazamos. Estuvieron mis hijos, mis hijas y pasamos un momento de cariño.

¿Qué piensa de Lionel Messi?

Es el número uno del mundo. Pasa que muchos no se dan cuenta que tener dos ‘número uno’ del mundo es un gran orgullo para un país, eso es increíble. Uno, como Diego, fue inigualable en su época y nos dio otro título mundial; y el otro, como Messi, lleva 10 años como el uno del mundo. Es algo increíble y de paso lo cuestionamos …

¿Ninguno es mejor que el otro?

Cómo puedes comparar si cada quien tiene lo suyo. Messi es goleador donde va, marca gran diferencia, es el que más partidos jugó con la selección y es un muchacho que no tiene techo, cada vez sorprende más y más. No gana un título con la selección y bueno, igual no lo puedes discutir. Los argentinos tenemos que valorarlo y no compararlo. Ya quisiera otro país tener ese tipo de monstruos.

El atletismo analiza organizar algunos nacionales en el último trimestre del año

Se dará prioridad a los torneos de U-18, U-20, U-23 y Mayores, pero todo dependerá de la situación del coronavirus en el país.

/ 1 de julio de 2020 / 15:30

Atletas en una competición pasada

Por Marcelo Avendaño

La Federación Atlética de Bolivia (FAB) analiza la posibilidad de reducir su calendario 2020 en el último trimestre con la realización de los torneos U-18, U-20, U-23 y Mayores, porque es posible que para fin de año se organicen campeonatos sudamericanos de esas categorías.

“Estamos viendo de retomar nuestro calendario en el último trimestre, pero dependerá de la evolución de la pandemia. Hace unos días tuvimos una reunión (virtual) con un grupo focal de entrenadores y algunas de las directivas que salieron fueron de rescatar algunos eventos del calendario y serían los torneos de U-18, U-20, U-23 y Mayores; los de menores no se van a hacer”, informó Marco Luque, presidente de la FAB.

Esto quiere decir que se reducirá al mínimo programa deportivo que se tenía para este año, ya que en un principio estaban previstos 14 campeonatos nacionales en diferentes partes del país, de los cuales tres se llevaron adelante entre enero y febrero, entre ellos el inédito Indoor (bajo techo) que se desarrolló en la pista techada de Cochabamba.

A ellos también se suma el primer Sudamericano Indoor que se organizó el 1 y 2 de febrero en el valle con la participación de varios atletas de diferentes naciones.

Sudamericanos

La decisión de dar prioridad a esas categorías y no de los menores se debe a que la Confederación Sudamericana de Atletismo (Consudatle) ve la posibilidad de organizar algunos de sus torneos a fines de esta gestión, como los de U-18 y U-23, para los cuales Bolivia deberá tener una selección conformada con base en resultados nacionales.

Los Grand Prix Sudamericanos Mario Paz y Julia Iriarte, que estaban programados para el 8 y 10 de mayo, respectivamente, en Cochabamba, por el momento se mantienen aunque aún no tienen fecha, ya que los mismos dependen de la Consudatle.

“Es lo que tenemos planificado inicialmente, pero todo dependerá de lo que pase con la pandemia”, enfatizó Luque.

(01/07/2020)

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Bolívar cumple primera fase de aprobación de su protocolo de bioseguridad

La Sociedad Boliviana de Medicina del Deporte dio el visto bueno a los documentos y los transfirió al Ministerio de Salud y posteriormente pasarán al Viceministerio de Deportes.

/ 1 de julio de 2020 / 15:18

El DT Vivas supervisa un entrenamiento de Bolívar antes del parón

Por Marcelo Avendaño

El protocolo de bioseguridad para el retorno a los entrenamientos del Club Bolívar fue aprobado por la Sociedad Boliviana de Medicina Deportiva (SoBoMed) y el mismo fue reenviado a Ministerio de Salud para su respectiva evaluación, informó este miércoles la institución.

“Mediante la presente informamos que su documento ‘Protocolo Básico de Bioseguridad Club Bolívar, de Actuación en la Prevención y Disminución de Riesgo de Contagio COVID-19 para el Retorno a los Entrenamientos’, ha sido evaluado y recibió Aprobación y el Aval de la Sociedad Boliviana de Medicina Deportiva”, indica el comunicado de la SoBoMed.

Añade que “procederemos el envío del mencionado documento al Ministerio de Salud para que continúe su proceso de evaluación”.

El club se pronunció sobre el visto bueno: “agradecemos al cuerpo médico, personal del Club Bolívar y BAISA que trabajó arduamente en su elaboración, con el único objetivo de retornar a los entrenamientos de manera segura evitando la propagación y contagio del virus COVID-19”.

Trámite

Una vez pase la revisión de la cartera de salud el protocolo será enviado al Viceministerio de Deportes para el último análisis. Posterior a ello una comisión realizará una inspección al estadio Libertador Simón Bolívar para determinar si se cumplirán con las normas. Superadas esas fases, el escenario recibirá la licencia para que el primer plantel retorne a los entrenamientos en campo de juego.

A mediados de junio la Academia ya tenía listo su protocolo, pero esperó unos días más para que se conozcan los lineamientos de la FIFA y la Conmebol para que vaya acorde a los mismos, según informó por esas fechas el médico del club Freddy Pati.

Unicef

Bolívar también informó en sus redes sociales que se cumplió con el objetivo de recaudar un millón de bolivianos con Unicef para apoyar a los niños y jóvenes infectados con el coronavirus.

“¡LO LOGRAMOS! Ha sido un honor para el Club Bolívar ser parte de esta gran campaña, gracias a todos los hinchas Celestes que se han sumado y se han solidarizado con la niñez y la adolescencia Boliviana. Gracias a todos los que se unieron a #TiempoDeActuar. Gracias UNICEF Bolivia”, publicó el club en Facebook.

Hace dos semanas Bolívar se unió a esta campaña para recaudar el dinero para comprar 10.000 pruebas de COVID-19

El monto que se recaudó fue de 1.142.560 bolivianos.

Máximo ídolo

El Torneo Máximo Ídolo de Bolívar ingresó este miércoles a los cuartos de final con cruces entre Joaquín Botero vs. William Ferreira, Fernando Salinas vs. Julio César Baldivieso, Carlos Borja vs. Víctor Agustín Ugarte y Juan Carlos Arce vs. Vladimir Soria.

El duelo que abrió esta fase fue el de Botero y Ferreira, en el que la hinchada podrá votar por Twitter y elegir al futbolista que pasará a semifinales.

Este certamen, que comenzó a principio de este mes con los 64 jugadores más destacados en la historia del club, quienes fueron elegidos con la colaboración de gente que conoce de la institución —entre ellos el ex presidente Guido Loayza— y con base en datos estadísticos, busca coronar al futbolista académico más destacado a través de la elección de los seguidores académicos.

Está previsto que se conozca al ganador a mediados de este mes, a quien Bolívar le entregará un reconocimiento.

(01/07/2020)

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Dirigencia atigrada tuvo charlas preliminares con Wayar y Barbosa para renovar contratos

El tema en profundidad será tratado, sin embargo, a final de temporada

/ 1 de julio de 2020 / 15:08

Willie Barbosa (izq.) y Diego Wayar de The Strongest

Por Marcos Bonilla

La dirigencia de The Strongest ha sostenido charlas preliminares con el mediocampista Diego Wayar y con el atacante brasileño Willie Barbosa para la renovación de sus contratos que finalizan en diciembre.

El presidente del Comité de Fútbol, Ricardo Llano, aclaró que se trata simplemente de un acercamiento y que el tema surgió a raíz de versiones que circularon en sentido de que Wayar es pretendido por otros clubes en el país.

“Hemos hablado con él y nos ha expresado que no conoce nada al respecto, que nadie lo ha llamado y que la prioridad la tenemos nosotros”, dijo.

De parte del club le hemos expresado que se quede tranquilo, pero al respecto hablaremos más adelante.

Wayar, quien llegó al Tigre en enero de 2012, se ha convertido en uno de los jugadores más importantes del plantel. Después de ocho años y con cuatro títulos ganados con el club se ha convertido también en un referente de la institución.

En el caso de Barbosa, uno de los refuerzos en esta temporada, se le ha expresado que es intención del directorio extender el contrato, comentó el dirigente.

La idea, dijo el dirigente, es mantener la base del plantel para la siguiente temporada, pero en estos momentos otros temas son prioritarios para el directorio. “No sabemos, por ejemplo que va a pasar con la actual temporada, no se tienen fechas para la vuelta a los entrenamientos y tampoco cuando se va a reanudar el torneo Apertura”.

Desmentido

El dirigente, por otra parte, expresó que no tiene veracidad una carta que circula en las redes sociales, en la que un grupo de hinchas del club y supuestos socios del Complejo de Achumani le piden a la presidenta Inés Quispe de Salinas, que The Strongest se sume al proyecto de Marcelo Claure, presidente de Bolívar, para la venta de los derechos de televisación a partir de la gestión 2021.

“Es totalmente falso”, dijo Llano; mientras que otros directivos señalaron que conocen a los socios “y los nombres que aparecen no son reales, por lo que se trata de una noticia falsa”.

(01/07/2020)

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Hace 70 años, Bolivia jugaba el Mundial del ‘Maracanazo’

En julio de 1950, la selección nacional cayó ante Uruguay, que sería el histórico campeón en la casa de la verdeamarelha, partido que se jugó en Belo Horizonte.

/ 1 de julio de 2020 / 12:51

Formación inicial de la selección de Bolivia en el cotejo ante Uruguay

Por Rafael Sempértegui

El 2 de julio de 1950, el estadio Independencia de Belo Horizonte fue escenario del único partido del Grupo 4: Uruguay apabulló a Bolivia 8-0. Este jueves se cumplirán 70 años de la segunda Copa del Mundo que la selección nacional disputó por invitación, tras la de 1930.

Fue el Mundial en el que Uruguay protagonizó el famoso “Maracanazo” al derrotar a Brasil por  2 a 1 en la final jugada en el estadio Maracaná de Rio de Janeiro para llevarse la preciada corona.

“A 70 años de vivido ese Mundial se mantiene la amargura y la desilusión para quienes lo seguimos. Yo cursaba el bachillerato y había esperanza de una buena actuación porque la selección venía de ser cuarta en el Sudamericano de 1949 en Brasil, pero nos fue muy mal debido a que nuestro fútbol era amateur con relación al resto”, evoca el periodista Tito de la Viña, Premio Nacional de Periodismo 2008.

Equipo

La base de esa selección incluso venía de 1948, cuando el club paceño Litoral jugó en Santiago de Chile el Campeonato de Campeones, donde el delantero Roberto Caparelli fue goleador. Además Litoral fue tricampeón paceño entre 1947 y 1949.

De la Viña —que siguió el Mundial por radios de Uruguay y Brasil mediante la onda corta— describe a cada uno de los 11 titulares bolivianos que jugaron ese partido.

El seleccionado jugaba con el esquema 2-3-5: el goalkeeper fue el beniano Eduardo Chembo Gutiérrez, arquero de Always Ready. Elástico y bastante aguerrido pese a soportar la goleada.

Los backcentros eran el cochabambino Alberto Achá (The Strongest) y el chuquisaqueño José Bustamante (Litoral). El primero era de marca brusca y recia y por ello le decían Hacha, fue parte del “Derribador” atigrado que le ganó al argentino Independiente; mientras que el segundo era lo contrario; más técnico y mejor salida de juego, aunque De la Viña precisa que le decían el Autogolero, por los tantos en contra en su club.

Los tres midfield (centrocampistas) eran: el orureño Antonio “Huatón” Valencia (Litoral), pesado y lento, pero distribuía la pelota a las mil maravillas, un armador neto. Tenía la compañía del argentino-boliviano Antonio Greco, un rubio mediocampista de buena recuperación del balón. Y también estaba el cochabambino Leonardo Ferrel (Aurora), espigado y atlético jugador.

Los cinco forward (delanteros) titulares fueron: el cruceño Celestino Algarañaz (Litoral), un win derecho veloz, con centros precisos a la cabeza y al pie de sus compañeros; el paceño Benigno Fiero Gutiérrez (Litoral), un petiso gambeteador y de buen traslado de esférico; el win izquierdo era el cochabambino Benjamín Maldonado (Aurora), un cancerbero para recuperar pelotas; a ellos se sumó el potosino Víctor Agustín Ugarte (Bolívar), futbolista técnico, armador, buen cabeceador y casi siempre marcando goles: “El Maestro merece un capítulo aparte porque ya era figura, era la atracción de Bolivia en el exterior. En los sudamericanos siempre lo nombraban como la figura boliviana”, afirma De la Viña; completaba ese quinteto el argentino naturalizado boliviano Roberto Caparelli (Litoral), goleador de raza, quien la embocaba de cabeza, remate, nariz, nuca, rodilla, pecho y con lo que pudiera del cuerpo.

El resto

De acuerdo con la página oficial de la FIFA, en esa época no se registraron cambios, pero el equipo boliviano estaba completado en el banco con: Vicente Arraya, el mejor arquero de la historia del fútbol boliviano, pero ya en retirada, lo mismo que el ídolo bolivarista de la época Mario Mena. También fueron anotados: Duberty Araoz, Juan Guerra, Benedicto Godoy, René Cabrera, Héctor Saavedra y Víctor Brown.

El entrenador fue el italiano Mario Pretto, contratado por los dirigentes del club Litoral —presididos por el textilero italiano Domingo Solignio-—. La idea fue mejorar la preparación del equipo para hacer un buen mundial, lo que no ocurrió debido a la goleada sufrida.

“El entrenador anterior era el boliviano Félix Deheza, quien alguna vez me confesó en una entrevista que fue la tristeza de su vida no dirigir en ese Mundial. Con él se hizo la campaña del 49”, rememora De la Viña.

Ese seleccionado boliviano se preparó durante un mes en La Paz, entre las canchas del antiguo estadio Hernando Siles y del Teniente Andrade, el llamado estadio Obrero.

De altura

Para el exfutbolista Édgar Quinteros, campeón boliviano del Sudamericano de 1963, esa selección mundialista de 1950 era de grandes jugadores como Chembo Gutiérrez, Achá, “Huatón” Valencia, el Maestro Ugarte, el Fiero Gutiérrez y Caparelli, solo que no se tomaron las precauciones para ir a jugar a la costa, tal como le contaron alguno de ellos con quienes jugó y tuvo amistad.

“Era un equipo netamente de altura y cuando fueron a Brasil tuvieron retención de líquidos e hinchazón de pies. Les dieron diuréticos, pero igual eso los debilitó. Esa vez me comentaron que pasaron apuros porque fueron casi un mes antes”, recuerda Quinteros, quien jugó con Ugarte en Bolívar y en la selección.

Si en el Mundial de Uruguay 1930 la base de la selección fue el Club Oruro Royal con jugadores orureños y paceños en su mayoría; en Brasil 1950, fue Litoral de La Paz, pero con jugadores de otras regiones del país.

El estadígrafo Víctor Quispe Perca destaca que la secuela positiva de ese torneo fue que en Bolivia nació la etapa del profesionalismo, porque los clubes contrataron a mayor cantidad de jugadores extranjeros y el torneo de la Asociación de Fútbol de La Paz se hizo integrado con los equipos de Oruro y Cochabamba.

Ese criterio lo comparte De la Viña, quien recuerda que se “produjo una verdadera transición, incluso ya había peleas dirigenciales como las de hoy. Hubo dos dirigentes fuertes, el paceño Alfredo Mollinedo y el cochabambino Galindo, quienes tenían una pulseta”.

Incidencia del partido entre bolivianos y uruguayos. Foto: Historia del futbol boliviano.com

Goleada (8-0)

Uruguay comenzó su andadura hacia el histórico título teniendo como fácil presa a la selección de Bolivia, a la que le convirtió ocho goles (8-0).

De acuerdo con la página oficial de FIFA, anotaron para los charrúas: Oscar Miguez (14’, 40’ y 51’), Juan Schiaffino (23’ y 54’), Alcides Ghiggia (87’), Ernesto Vidal (18’) y Julio Pérez (83’).

La terna arbitral fue conformada por el inglés Reader George, asistido por el brasileño Mario Viana y el yugoslavo Leo Lemesic.

Fue el único partido de Bolivia, pues no había más selecciones en su grupo. Algunos jugadores se quedaron a ver el torneo, entre ellos Víctor Agustín Ugarte, quien en entrevistas posteriores dijo que fue testigo del ‘Maracanazo’ de Rio de Janeiro.

Ese Mundial fue disputado por 13 equipos divididos en cuatro grupos, en el 4 estaban Bolivia y Uruguay; también había sido consignada Francia, pero no llegó al certamen.

En la fase final los uruguayos empataron 2-2 frente a España, ganaron 3-2 a Suecia y derrotaron 2-1 a Brasil, sellando el histórico éxito.

Víctor Agustín Ugarte. Foto: Mario Vargas

El ‘Maestro’

El mejor jugador de la historia del fútbol boliviano, el tupiceño Víctor Agustín Ugarte, es el único futbolista nacional que disputó un mundial de fútbol y luego fue campeón sudamericano, destaca su compañero de selección en 1963, el orureño Édgar Quinteros.

“El Maestro tiene esos dos logros como ningún otro boliviano. Fuimos campeones sudamericanos en 1963, pero él jugó antes el Mundial de Brasil en 1950; además fue el mejor jugador de todos los tiempos”, rememora el también ganador de la hoy denominada Copa América.

Ugarte llegó al Mundial de Brasil cuando su carrera comenzaba a despuntar. Lo hizo junto con Benigno “Fiero” Gutiérrez, quien era otro referente en 1950 y el goleador Roberto Caparelli. Se trataba de un tridente de lo mejor de Bolivia.

Quinteros, quien gusta de manejar datos de la Verde, asegura por ejemplo que de todos los mundialistas bolivianos de 1930, 1950 y 1994, ninguno fue campeón sudamericano excepto Ugarte. “Y al revés, de los 22 que fuimos campeones el 63, solo el Maestro fue mundialista, el resto no tuvimos ese honor”, resalta el orureño.

Al margen de jugar con Ugarte en Bolívar y en las selecciones nacionales, años posteriores Quinteros también tuvo el honor de ser compañero del mundialista Benigno Gutiérrez, en Oruro Royal, donde fue dirigido por Antonio Valencia, otro de ese equipo de 1950, todos orureños.

“Ellos me contaron algunas cosas del Mundial de Brasil en esa época. Esos mundialistas eran de la época de grandes jugadores como Humberto Murillo, Armando Escóbar y referentes del fútbol nacional que los jóvenes de ahora no conocen”, explica.

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Juan Carlos Arce: ‘El fútbol por el momento debe pasar a segundo plano’

El capitán de Bolívar y referente de la selección nacional cuenta cómo pasa la cuarentena con su familia. Quiere volver pronto al trabajo en cancha, pero pide también condiciones de bioseguridad.

/ 1 de julio de 2020 / 12:27

La familia Arce. Sophia (izq.) junto a Juan Carlos, Melisa y Adanae

Por Marcelo Avendaño

El delantero cruceño Juan Carlos Arce se convirtió en un referente de Bolívar y la selección nacional y es voz autorizada para opinar sobre la posible reanudación del torneo Apertura en plena pandemia del coronavirus y considera que mientras no exista la seguridad para todos los involucrados no debería regresar el fútbol al país.

Es consciente de que la Copa Libertadores de América podría volver en septiembre y que su rival Guaraní de Paraguay tiene una ventaja sobre el resto porque ya se entrena en la cancha, pero pese a ello cree que se debe esperar la autorización de las entidades oficiales para poder trabajar con normalidad en Bolivia.   

Junto a su esposa y sus dos hijas vive en La Paz y cumplen con todas las normas de bioseguridad para evitar posibles contagios.

—¿Cómo vives esta cuarentena que hizo que sean más de 100 días sin fútbol en el país?

—No estamos exentos a la realidad que está viviendo el mundo y lamentablemente no hay otra que tratar de acatar de la mejor manera y saber que esto va a pasar y que podamos volver a nuestra vida normal.

—Creo que nunca estuviste bastante tiempo sin entrenar con tus compañeros…

—Desde luego. Es un poco duro porque, como sabes, estamos siempre activos y necesitamos siempre estar en movimiento porque así es nuestro metabolismo. Somos jugadores de fútbol y necesitamos mantenernos en entrenamiento, pero es la realidad que nos toca vivir y nos deja una enseñanza muy valiosa a todos.

En lo personal, creo que me ha servido de mucho porque nunca pensé entrenar en un lugar como mi departamento o una sala de 4×4 o 5×5, que es muy pequeña para lo que habitualmente hago. A ello debo adaptarme para no perder ritmo, para saber que a pesar de no estar en la cancha uno no tiene que buscar excusas y sacarle el mayor provecho necesario para saber que hay lugares donde uno puede, con esfuerzo y dedicación, entrenarse y tratar de mantenerse en forma.

—Ustedes siempre están en contacto con la pelota y la cancha, ¿llegaste a extrañar estas cosas que eran habituales en tu vida?

—Desde luego que se extraña el césped, el pegarle a la pelota de otra manera, el hacer los ejercicios en un lugar abierto, pero para mí ha sido algo que lo estoy tomando como un aprendizaje porque uno tiene que tratar de estar preparado para cualquier cosa y esto nos enseña que no hay excusas para poder trabajar, dedicarse en lo que uno hace.

Sabemos que hay personas que la están pasando muy mal; pero en lo personal, a nivel futbolístico, he visto siempre la manera de solucionar el problema y no pensar en que no se pueden hacer las cosas.

—¿Cómo llevas el tener que entrenarse en espacio reducido y cerrado a través de trabajos virtuales con el preparador físico Diego Ferella?

—Es otra gran apuesta que ha hecho Bolívar. Ha sido el primer equipo a nivel Bolivia en implementarlo a través de la plataforma Zoom y en la que estamos muy satisfechos, muy tranquilos, porque venimos trabajando todos los días.

Al igual que el cuerpo técnico, decidimos tomarlo de la mejor manera, no buscar excusas para trabajar y hasta ahora se están haciendo las cosas bien y estamos tratando de mantenernos siempre en forma para cuando toque llegar a las canchas.

—La Conmebol pretende reanudar la Copa Libertadores de América en septiembre, ¿ves esto factible tomando en cuenta la evolución de la pandemia?

—No es algo seguro, pero creo que Bolívar y todos los equipos que están en esta fase de la Libertadores (la ronda de grupos) ya vienen tomando sus precauciones; nosotros igual lo venimos haciendo porque si esto vuelve en septiembre ya hay preparado un protocolo para ver si se puede volver a la actividad.

Mientras tanto hay que adecuarse a la realidad, lo que estamos viviendo en el país y saber que el fútbol por el momento debe pasar a segundo plano porque primero está la vida, las personas.

—Guaraní ya retornó a los entrenamientos, ¿crees que ya tiene ventaja sobre ustedes y los demás de su grupo en la Copa?

—Sí, desde luego, es una pequeña ventaja porque vienen entrenando en campo, es otra forma de trabajo que se tiene a la que hay en casa y vía Zoom. No es lo mismo, pero nosotros no podemos buscar excusas, tenemos que seguir trabajando en casa como estos más de 100 días para no bajar el ritmo, que es muy importante en cada jugador para que cuando toque volver estemos bastante bien y preparados.

—Una situación muy diferente la que viven ustedes los futbolistas porque nunca antes estuvieron tanto tiempo en casa, compartiendo con la familia…

—He tratado de aprovechar al máximo esta situación porque, como dices, no estamos mucho tiempo con la familia, nuestra mayor familia siempre es el compañero, el club, porque ahí paramos más horas que en casa y a esto le estamos sacando provecho, el poder estar con la familia, disfrutar de los hijos.

Esto me ha ayudado muchísimo, como padre, como persona, porque en el mundo pasan muchas realidades como ésta y uno a veces no está preparado para afrontarlas, pero esto te enseña a que hay que darle valor a la vida, a la familia, al día a día, y esto ha sido para mí productivo porque trato de sacarle el mayor provecho posible.

El capitán celeste luego de entrenarse en casa  junto a su hija Sophia. Foto: Familia Arce

—¿Cómo ves Santa Cruz, donde naciste?, porque es el departamento con más contagios.

—Es una pena por lo que está pasando. Uno tiene familiares también y eso siempre te lleva a la preocupación de que pueda contagiarse algún familiar, pero gracias a Dios por el momento la familia está estable y eso hay que valorar, hay que tener cuidado y el mejor mensaje es tratar de estar en casa y cuando toque salir tratar de cuidarse con todos los protocolos que nos están dando.

—¿Cómo manejan como familia esta pandemia?

—Con precaución. Soy el único que salgo cuando toca hacer las compras y siempre tratando de estar con todos los protocolos para que cuando toque llegar a casa lo haga limpio y no tener ese contagio hacia la familia.

—¿Qué opinas de la idea que tenía la FBF para que el torneo Apertura se defina en una o dos sedes?

—Todo es factible si se tiene un protocolo estable, en el que te brinde seguridad para todos los jugadores para hacer este deporte tranquilos porque somos personas.

Lo importante es que se cumpla un protocolo que sea aceptable, que el Gobierno pueda sentirse tranquilo con todas las medidas, al igual que todos los jugadores.

Que se pueda reanudar el torneo o se juegue donde se juegue es lo de menos, lo primero es la salud, que el país se encuentre estable para que mejore porque hay familias y ciudades que la están pasando muy mal y que el fútbol vuelva en un momento de crisis no es lo más conveniente.

—¿Y sobre la intención de que la selección se encapsule para entrenar con César Farías pensando en las eliminatorias mundialistas?

—Es lo mismo, mientras se vea primero la seguridad, todo será bienvenido. Sabemos que a nuestra selección le falta mucho y por ello tenemos que trabajar día a día y desde luego todo lo que sea para mejorar al fútbol boliviano y nuestra selección lo vamos a tomar con los brazos abiertos mientras se lo haga de la mejor manera.

Todas estas son buenas ideas, pero primero hay que ver que el país esté más estable para que todas estas intenciones se vuelvan realidad.

—Por cómo avanza el coronavirus en el país, ¿sería descabellado pensar que no haya fútbol este año en Bolivia? 

—Es muy repentino hablar de eso, no hay por qué apurarse, tenemos que tratar de que esto avance y que el país se vaya estabilizando, que es lo más importante; creo que más adelante lo discutiremos, pero por ahora tenemos que ser pacientes, lo fuimos por muchos días, podemos serlo un poquito más, aunque sabemos que hay muchas familias que la están pasando mal y no podemos desviarnos de la realidad que está viviendo el país.

—¿Cómo te sientes por haberte convertido en un jugador referente tanto para Bolívar como para la selección?

—Son los hechos del día a día, los años que pasan y que lo que uno ha aportado al club y la selección.

Me siento agradecido, siempre lo he dicho, estoy contento, y siento que todavía puedo seguir aportando, trato de ser recíproco, muy contento y satisfecho por todo lo que hice.

—¿Qué consejo le das a la gente?

—Si se cuidan, desde luego estás cuidando a las demás personas, hay que ser conscientes de que es así. Este es un virus que pasa de persona en persona y que lo único para contagiarse es que no estamos seguros en la calle; por eso hay que usar barbijo, alcohol en gel, lavarse las manos, llegar a casa, ser consecuentes con su familia.

Recomendar que seamos conscientes, que nuestra vida vale mucho, porque si estás contagiado esto se propaga mucho más.

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