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jueves 15 abr 2021 | Actualizado a 09:37

Récord de 20.870 casos de COVID-19 en un solo día en Argentina

En las calles de Buenos Aires, el temor a la enfermedad empezó a ir de la mano con la incertidumbre por otro eventual impacto de la pandemia en los planos laboral y comercial.

Por AFP

/ 7 de abril de 2021 / 00:17

Los contagios de covid-19 en las últimas 24 horas en Argentina se elevaron a 20.870, récord desde el inicio de la pandemia de coronavirus, informó este martes el Ministerio de Salud.

Las autoridades reportaron 163 muertes, una cifra que llevó el cómputo global de fallecimientos a 56.634, con un total de casos de 2.428.029 desde comienzos de marzo de 2020, en un país de 45,4 millones de habitantes.

«Necesitamos medidas intensivas, transitorias, tempranas y oportunas, sin impactar en el comercio y la producción y lo menos posible en la educación. La segunda ola es un hecho», afirmó la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en rueda de prensa.

En su campaña contra el covid-19, el país sudamericano ha recibido hasta ahora 7,2 millones de vacunas, de las cuales más de cuatro millones son de Sputnik V, del laboratorio ruso Gamaleya. El resto se distribuye entre las de Sinopharm (China), Covishield (India) y AstraZeneca (anglo-sueca).

Argentina está a punto de aplicar restricciones frente a un aumento alarmante de casos, situación que requiere de «tres semanas de un esfuerzo más grande» de la población, dijo Vizzotti.

En las calles de Buenos Aires, el temor a la enfermedad empezó a ir de la mano con la incertidumbre por otro eventual impacto de la pandemia en los planos laboral y comercial.

«Pensé en cerrar. Pero hay gente que me apoyó y me dijo seguí adelante, la peleaste tanto, espera un poco mas. No se terminaron de pagar las deudas y ahora se viene esto y no se cómo vamos a seguir», dijo a la AFP Sergio Sáenz, dueño del Macondo Bar, frente al comunal Hospital Durand, donde más de un centenar de personas, muchas tosiendo y con síntomas, formaban filas la noche del martes para hacerse un hisopado.

Unas 4,5 millones de dosis de las vacunas han sido administradas a 3,7 millones de argentinos, entre los cuales casi 700.000 recibieron las dos dosis.

En Argentina las fronteras están cerradas al turismo extranjero y se han suspendido los vuelos con países que atraviesan momentos críticos, entre ellos Reino Unido, Brasil, y Chile.

Posible colapso sanitario

El gobierno federal mantiene reuniones con las provincias para acordar medidas preventivas y restricciones, en particular en los grandes núcleos urbanos.

Un encuentro está previsto entre las autoridades nacionales y las dos administraciones que gobiernan en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde viven 15 millones de los 45 millones de argentinos.

«Aunque estamos vacunando, hay que bajar la transmisión viral», enfatizó Vizzoti.

La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria advirtió que «la posibilidad de un colapso sanitario es real».

«El ritmo de vacunación no será lo suficientemente rápido como para contener una segunda ola, salvo que la población decida voluntariamente restringir las conductas de riesgo y adoptar las medidas de distanciamiento, al mismo tiempo que acepte la vacunación que le sea ofrecida», señaló este martes en un comunicado.

La ministra dijo que se busca acelerar la vacunación de las personas de riesgo, entre ellas los mayores de 60 años y los de entre 18 y 59 años con factores de comorbilidad, población que estimó en 15 millones de personas.

Según Vizzotti, 55,6% de los mayores de 80 años ya fue vacunado al menos con una dosis y 40,7% de los de entre 70 y 79 años. Entre el personal de salud, 90% ya fue vacunado con la primera dosis y 60% con las dos.

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Cultivo en arena para contrarrestar la escasez de agua en Túnez

Los ramlis son parcelas arenosas creadas en el siglo XVII por la diáspora andaluza.

Sistemas agrícolas de Túnez

Por AFP

/ 15 de abril de 2021 / 09:34

Las patatas, lechugas y cebollas crecen en parcelas arenosas a orillas del mar en un pueblo de Túnez, donde los agricultores intentan preservar una técnica de riego ancestral que despierta interés a medida que se intensifica la escasez de agua en el norte de África.

«No es una tierra que cultivemos por la rentabilidad, sino por el arte y el placer», clama Ali Garci, un profesor jubilado de 61 años, que explota una hectárea de tierra heredada de su familia, en Ghar el Melh, un pueblo de pescadores situado a unos 60 km de la capital de Túnez.

Los «ramlis», estas parcelas arenosas creadas en el siglo XVII por la diáspora andaluza para paliar la falta de tierras cultivadas y de agua dulce, alimentan a los habitantes de la zona.

Estos cultivos sobre arena, que abarcan unas 200 hectáreas, fueron inscritos el año pasado en el patrimonio agrícola mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que los considera «únicos en el mundo».

Una forma de incentivar a los aproximadamente 300 agricultores para que cuiden este patrimonio amenazado y por el que pocos jóvenes parecen interesados.

Medio ambiente

Entre mar y acantilados, la costa mediterránea de Ghar el Melh está bordeada por lagunas de agua salada. El agua de lluvia fluye desde las colinas hasta las tierras arenosas que rodean las lagunas, donde permanece atrapada sobre una capa de agua salada.

Las verduras plantadas hunden sus raíces hasta esta fina capa de agua dulce, que sube hacia la arena dos veces al día empujada por las mareas.

«Es como si el mar estuviera amamantando a sus hijos», explica Abdelkarim Gabarou, quien practica el cultivo en la arena desde hace 46 años.
Para preservarlas del viento y la erosión, las parcelas están protegidas por barreras de juncos y miden como mucho cuatro metros de ancho.

Este sistema permite cultivar todo el año sin riego artificial, produciendo hasta 20 toneladas por hectárea y sin recurrir a las reservas naturales.

Las verduras tienen un sabor peculiar y la demanda es bastante alta, pero carecen de una denominación de origen, lamentan los agricultores, que venden sus productos en la zona y en Túnez al mismo precio que los cultivados en la tierra.

«Dependemos totalmente del agua de lluvia, que nos permite vivir. Intentamos preservarla lo más naturalmente posible», explica Ali.

Los agricultores de Ghar el Melh viven con la preocupación constante de preservar este sistema «frágil», amenazado sobre todo por los cambios climáticos que acentúan la irregularidad de las precipitaciones y elevan el nivel del mar.

Para que las raíces de las cebollas, lechugas o remolachas lleguen al agua dulce pero no a la salada, la capa de arena debe tener exactamente 40 cm.

Por eso el aumento del nivel del mar corre el riesgo de alterar este sistema natural, explica Raoudha Gafrej, experta en recursos hídricos y cambio climático.

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Rusia considera ‘inevitable’ responder con sanciones a decisión de EEUU

La UE expresó su solidaridad con EEUU por el impacto de cibertaques que investigaciones realizadas en Washington atribuyen a Rusia

María Zajárova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia

Por AFP

, / 15 de abril de 2021 / 09:25

Rusia prometió este jueves una respuesta «inevitable» a las sanciones decretadas por Estados Unidos en su contra, y convocó al embajador estadounidense en Moscú para una «conversación difícil».

«Estados Unidos no está listo a aceptar la realidad objetiva de un mundo multipolar, sin hegemonía estadounidense (…) Un comportamiento agresivo de este tipo recibirá una fuerte respuesta. La respuesta a la sanciones será inevitable», declaró la portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajárova.

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La UE se solidariza con EEUU

La Unión Europea expresó este jueves su solidaridad con Estados Unidos por el impacto de cibertaques que investigaciones realizadas en Washington atribuyen a Rusia y que tuvieron efectos incluso en países europeos, según una nota del jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell.

«La Unión Europea y sus Estados miembros expresan su solidaridad con Estados Unidos por el impacto de las actividades cibernéticas maliciosas, en particular la operación contra SolarWinds que, según evaluación de Estados Unidos, ha sido llevada a cabo por Rusia», apuntó Borrell en su nota.

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Comunidad internacional busca aumentar masivamente producción de vacunas anti COVID-19

Impulsados por sus opiniones públicas, los dirigentes de los países ricos compran lo que puede comprarse y aspiran a tasas de vacunación que superan con creces sus poblaciones prioritarias

Vacuna contra coronavirus

Por AFP

/ 15 de abril de 2021 / 09:13

¿Cómo reducir la desigualdad de la vacunas anti COVID-19? La cuestión afecta a la comunidad internacional ya que los países que tienen dinero siguen inmunizando a sus poblaciones, privando a los Estados menos afortunados del acceso a dosis aún demasiado escasas.

Ngozi Okonjo Iweala, nueva directora de la Organización Mundial del Comercio, hizo de este tema una prioridad.

El miércoles, reunió a unos 50 representantes de todas las partes interesadas -fabricantes, proveedores, funcionarios gubernamentales, instituciones internacionales, etc- para aclarar las cosas e identificar los obstáculos a un aumento de la producción de vacunas, con el fin de detener una pandemia que ha causado al menos 2,96 millones de muertes desde hace 15 meses.

Los llamados a compartir mejor las dosis de vacunas para proteger a los profesionales de la salud y a las personas más vulnerables de todo el mundo quedaron en la nada.  

Impulsados por sus opiniones públicas, los dirigentes de los países ricos compran lo que puede comprarse y aspiran a tasas de vacunación que superan con creces sus poblaciones prioritarias. 

El viernes, el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se sublevó contra esta «brecha» en el acceso a las vacunas con una fórmula impactante: 1 de cada 4 personas vacunadas en algunos países ricos, frente a 1 de cada 500 en algunos países pobres.  

Una competición por las dosis que afecta hasta el sistema Covax, que debe garantizar una distribución equitativa, en particular, a 92 países pobres.

Datos

Los obstáculos para aumentar la producción de vacunas son muchos, entre ellos la complejidad del proceso, que puede implicar la utilización de cientos de ingredientes provenientes de muchos países.

Las dificultades de AstraZeneca para su producción en Europa fueron noticia, mientras que en Estados Unidos un error cometido por un subcontratista de Johnson&Johnson echó a perder 15 millones de dosis.

Desarrolladas en un tiempo récord, la docena de vacunas ya en uso han llevado a un aumento exponencial de la producción que, a su vez, condujo a la escasez de materias primas.

(15/04/2021)

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Kenia busca el próximo virus mortal entre dromedarios reacios a los hisopos

En el caso del MERS-CoV el virus se transmitió a las personas a través del estrecho contacto con este rumiante, causando cientos de muertos en el mundo entre 2012 y 2015.

Dromedario en el desierto

Por AFP

/ 15 de abril de 2021 / 09:12

En una reserva natural de Kenia, un dromedario refunfuña cuando un veterinario hace girar un hisopo gigante en su fosa nasal. Una prueba PCR para detectar un primo del COVID-19, el MERS, que algún día podría causar la próxima pandemia mundial.

Resulta que al dromedario, de dos metros de alto y 300 kilos de peso, tampoco le gusta que le hagan la prueba del coronavirus. Gruñe y forcejea. Tres camelleros lo sujetan por el cuello, el hocico y la cola mientras un veterinario con bata azul realiza rápidamente la prueba.

«Tomar una muestra del animal es difícil porque nunca se sabe lo que puede pasar (…) si lo haces mal, puede ser incluso peor porque te puede dar un golpe, morderte», explica Nelson Kipchirchir, veterinario de la reserva natural de Kapiti.

En esta brumosa mañana, uno de los camelleros recibe una coz durante las muestras nasal y sanguínea efectuadas a 10 de los 35 dromedarios de Kapiti.

En esta inmensa llanura de 13.000 hectáreas perteneciente al Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias (ILRI), cuya sede mundial está en Nairobi, conviven animales salvajes y rebaños de ganado, dedicados a la investigación.

El ILRI comenzó a estudiar los dromedarios de Kenia en 2013, un año después de la aparición de un virus preocupante en Arabia Saudita: el MERS-CoV, el coronavirus causante del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio.

Con la pandemia de COVID-19 el mundo descubre el alcance de las zoonosis, estos virus transmitidos por animales que representan el 60% de las enfermedades infecciosas humanas, según la OMS. El abanico es amplio: murciélagos, pangolines, aves de corral.

En el caso del MERS-CoV, según la OMS, el virus se transmitió a las personas a través del estrecho contacto con este rumiante, dando lugar a una epidemia que causó cientos de muertos en el mundo entre 2012 y 2015, sobre todo en Arabia Saudita.

El virus causa síntomas similares al COVID-19 (fiebre, tos, dificultad para respirar a las personas y un ligero resfriado a los dromedarios) pero es mucho más letal, porque mata a uno de cada tres enfermos.

Animales

En Kenia el dromedario tiene mucho éxito. Los consumidores aprecian su leche y su carne y los pastores nómadas de las regiones áridas están satisfechos con su adaptación al calentamiento global.

«El dromedario es muy importante», afirma Isaac Mohamed, uno de los camelleros de Kapiti.

«En primer lugar, no puede morir en caso de sequía. En segundo, puede aguantar 30 días sin beber», detalla este hombre delgado originario del extremo norte, en las fronteras de Etiopía y Somalia, unas zonas donde abundan los camélidos.

A pesar de que cuenta con unos 3 millones, Kenia todavía no conoce bien a este animal. En los laboratorios del ILRI en Nairobi, la bióloga Alice Kiyong’a recibe regularmente muestras de dromedarios de distintas regiones de Kenia. Con una pipeta, reactivos y máquinas, analiza cada una para detectar la presencia del MERS, inicialmente transmitido por el murciélago.

Una investigación de 2014 reveló la existencia de anticuerpos contra el MERS en el 46% de los dromedarios estudiados, pero solo en el 5% de las personas (de los 111 camelleros y trabajadores de mataderos hubo seis positivos).

«El MERS que tenemos actualmente en Kenia no se transmite fácilmente a los seres humanos», en comparación con el MERS de Arabia Saudita, más contagioso, concluye.

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La medina de la capital de Libia quiere recuperar el lustre de antes de Gadafi

Fundada por los fenicios en el siglo VII a. C., la medina de Trípoli ha sufrido influencias de varias civilizaciones.

Arquitectura en recontrucción.

Por AFP

/ 15 de abril de 2021 / 09:01

En los callejones entrelazados de la medina de la capital libia los obreros trabajan duro para devolver el esplendor de antaño y restaurar sus tesoros arquitectónicos, descuidados durante el mandato del exdictador Muamar Gadafi.

Empujando carretillas, un puñado de obreros transporta arena, cemento y escombros mientras otros cavan y martillean, encorvados o de rodillas. El ruido de los taladros perforadores cesa cuando resuena la llamada a la oración desde la miríada de mezquitas de la medina.

La situación política parece mejorar en Libia con el nombramiento de un gobierno para unificar las instituciones y organizar elecciones nacionales en diciembre, después de una década de conflicto desde la caída de Gadafi en 2011.

Las obras comenzaron a finales de 2020. Su objetivo es «preservar el patrimonio y la historia de la ciudad vieja», una «joya arquitectónica», subraya Mahmud al Naas, director del comité de gestión de la medina que se extiende sobre unas 50 hectáreas.

El «enorme» proyecto, que no se sabe cuándo terminará, conlleva una «gran responsabilidad», asegura el director del Comité, financiado por el gobierno.

«Ya no hay un bloque que entre sin la supervisión del comité», porque, contrariamente a otras obras, en estas no se pueden usar materiales como el cemento o el hormigón y se da preferencia a otros, como el basalto para pavimentar las calles.

Historia

AFP

Fundada por los fenicios en el siglo VII a. C., la medina de Trípoli ha sufrido influencias de varias civilizaciones (romana, griega, otomana) y cada una le ha dejado huellas arquitectónicas.

Pero a partir de los años 70, bajo Gadafi, la medina perdió el alma cuando se quedó sin sus ilustres familias. El exdictador se empeñó en destruir el estatus social y se fueron a otros lugares.

Y cuando Gadafi decidió arremeter contra el sector privado, confiscando viviendas y comercios e imponiendo la gestión estatal de algunas instituciones, muchas tiendas y talleres artesanales de la medina cerraron y con el tiempo se convirtieron en ruinas.

«Hay muchos oficios perdidos», lamenta Hajj Mokhtar, un viejo comerciante de barba blanca. Como especialista en trajes tradicionales masculinos, lamenta que algunas piezas se importen del extranjero.

Mohamad al Ghariani, un pintor de 76 años que posee una galería de arte en la medina, considera que las obras «resucitan el alma de la ciudad tal como la conocimos de niños».

«La restauración progresa de barrio en barrio, un monumento a la vez como para Dar Crista», un edificio que lleva el nombre de un artista de la ciudad vieja, cuya restauración durará cinco meses.

Testigo de la diversidad cultural de Trípoli, Dar Crista, parte del cual alberga la iglesia greco-ortodoxa de San Jorge, fue construido en 1664 por Osman Pasha, descendiente de la dinastía otomana de los Qaramanli, como prisión para los cristianos cautivos.

A lo largo de los años, solo las zonas del este de la ciudad, donde se encuentra la ciudadela, convertida en museo, y los mercados del oro y de la seda han resistido el desgaste del tiempo. Allí, bajo los callejones cubiertos o los soportales que bordean las tiendas, los clientes hacen sus compras.

También se encuentra el famoso arco romano de Marco Aurelio, cerca de la entrada noreste de la medina, sus palmeras datileras y el minarete de la mezquita Gurgi, el marco perfecto para una foto de recuerdo.

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