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martes 21 sep 2021 | Actualizado a 13:06

Castillo anuncia reforma constitucional tras asumir la Presidencia de Perú

"Insistiremos en esta propuesta, pero dentro del marco legal que la Constitución proporciona. Tendremos que conciliar posiciones con el Congreso", indicó Castillo, cuyo partido Perú Libre tiene solo 37 de los 130 escaños.

Pedro Castillo presidente de Perú

/ 28 de julio de 2021 / 17:58

El flamante presidente de Perú, el izquierdista Pedro Castillo, anunció en su primer discurso que enviará al Congreso un proyecto para reformar la Constitución, tras asumir este miércoles el poder en medio de un clima de esperanza para una mitad de sus compatriotas y de temor para la otra.

Tras afirmar que Perú no puede estar «condenado a seguir prisionero» de la Constitución promulgada en 1993 por el entonces presidente Alberto Fujimori, Castillo anunció que «presentaremos ante el Congreso un proyecto ley para reformarla que, tras ser debatido por el Parlamento, esperamos que sea aprobado y luego ser sometido a referéndum popular».

La propuesta de campaña de Castillo de cambiar la Constitución vigente, que privilegia el liberalismo económico, fue rechazada por su rival en el balotaje del 6 de junio, la candidata derechista Keiko Fujimori, hija del expresidente, y por otros adversarios políticos.

«Insistiremos en esta propuesta, pero dentro del marco legal que la Constitución proporciona. Tendremos que conciliar posiciones con el Congreso», indicó Castillo, cuyo partido Perú Libre tiene solo 37 de los 130 escaños.

«Castillo propone el camino chileno para la constituyente. Un pacto con el Congreso que genere una reforma», tuiteó el analista político Juan de la Puente.Palacio presidencial, un museo – El maestro rural fue juramentado como nuevo presidente para el periodo 2021-2026 por la jefa del Congreso, la opositora María del Carmen Alva, quien además le colocó la banda presidencial bicolor.

Vestido con traje andino negro con bordados y su clásico sombrero blanco de copa alta de su natal Cajamarca (norte), Castillo caminó al Parlamento de la mano de su esposa, Lilia Paredes, desde el Palacio de Torre Tagle, la sede de la cancillería, distante a cuatro cuadras.

En su primer discurso anunció además que no dirigirá al país desde el Palacio de Pizarro, la casa de gobierno, pues planea convertirlo en un museo, y que al término de su mandato retomará sus «labores docentes de siempre».

«No gobernaré desde la Casa de Pizarro, porque creo que tenemos que romper con los símbolos coloniales. Cederemos este Palacio al nuevo Ministerio de las Culturas para que sea usado como un museo que muestre nuestra historia», dijo.

«Durante la campaña electoral se dijo que vamos a expropiar. Es totalmente falso orden», declaró en otra parte de su mensaje, aunque afirmó que busca un «nuevo pacto con los inversores privados».

Tres días de ceremonias marcarán la asunción de Castillo, quien tiene el desafío de superar la pandemia del covid, reactivar la economía y acabar con las convulsiones políticas que llevaron al país a tener tres presidentes en noviembre de 2020.

Muchas calles del centro de Lima estaban cercadas por la policía, que desplegó 10.000 agentes, mientras decenas de partidarios de Castillo le manifestaban su apoyo.

Pedro Castillo tras su juramento en el congreso peruano. Foto: Andina

Visita del canciller de Maduro

Castillo asumió en medio de la esperanza de millares de compatriotas, pero también inquietud del sector privado y buena parte de peruanos que temen un brusco giro hacia el socialismo luego de tres décadas de políticas liberales.

Tres horas después de la juramentación llegó a Lima el canciller del gobierno venezolano de Nicolás Maduro, Jorge Arreaza, informó la agencia estatal Andina. Su visita marca un giro en la política exterior de Lima, que en 2019 reconoció al opositor Juan Guaidó como legítimo gobernante venezolano, igual que otros 60 países.

Venezuela fue tema recurrente en la campaña del balotaje, pues la candidata Fujimori afirmaba que Castillo pretendía seguir los pasos de Maduro, aunque el ahora presidente negó ser «chavista» o querer copiar el modelo venezolano.

Castillo recibió el lunes una llamada telefónica del jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, quien además de felicitarlo le dijo que Washington espera de él «un rol constructivo» respecto de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

A la juramentación asistieron el rey Felipe VI de España, cinco presidentes (Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador) y dos vicepresidentes (Brasil y Uruguay), así como un enviado del presidente estadounidense, Joe Biden, el secretario de Educación, Miguel Cardona.

«Le hemos deseado al presidente Castillo la mejor de las suertes, porque si le va bien al Perú, nos va bien a todos», dijo el presidente chileno, Sebastián Piñera, tras reunirse con él.

También asistió a la ceremonia el exmandatario boliviano Evo Morales, a quien algunos comparan con Castillo por el origen rural de ambos.

Designaciones pendientes

El nuevo presidente, de 51 años, es católico y contrario al aborto y las uniones entre personas del mismo sexo. Ganó notoriedad en 2017 al encabezar una huelga de profesores.

Castillo es «el primer presidente pobre del Perú», dijo a la AFP el analista Hugo Otero, destacando que su mayor reto será «no defraudar a la gente que necesita respuestas rápidas» ante la crisis económica y la pandemia.

Castillo debe designar en cualquier momento a su jefe de gabinete y ministros.

El nuevo presidente y varios dignatarios viajarán el jueves a la ciudad andina de Ayacucho para una juramentación simbólica en la Pampa de la Quinua, escenario de la batalla de Ayacucho del 9 de diciembre de 1824, que selló la independencia de Perú y toda la América española.

Castillo encabezará el viernes una parada militar en Lima.

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Cinco mujeres desaparecen cada día en Perú y casi nadie las busca, según activistas

Cinco mujeres desaparecen cada día en Perú, según cifras oficiales, pero las autoridades no destinan muchas energías a esclarecer estos casos, se quejan familiares y activistas.

Protesta en Lima contra la inacción de la justicia con el crimen de Solsiret Rodríguez. Foto: @teleSURtv

/ 21 de febrero de 2020 / 19:01

Durante tres años los padres de Solsiret Rodríguez acudieron a la policía peruana a rogarle que investigara la desaparición de su hija universitaria y activista contra la violencia de género, pero nadie les prestó atención hasta que su cadáver mutilado fue hallado en una casa de Lima.

Cinco mujeres desaparecen cada día en Perú, según cifras oficiales, pero las autoridades no destinan muchas energías a esclarecer estos casos, se quejan familiares y activistas.

Según ellos, la policía y fiscales no se molestan en investigar porque creen que ellas se marcharon de forma voluntaria, sin prestar atención a que el país tiene altas cifras de feminicidios y a que existen redes de trata de personas y prostitución forzada.

"Las desapariciones de mujeres revisten una preocupación. Este mes tenemos 90 mujeres reportadas como desaparecidas. Es una cifra alarmante", dijo a la AFP Eliana Revollar, responsable de Derechos de la Mujer de la Defensoría del Pueblo (ombudsman).

En enero fueron denunciadas las desapariciones de 158 mujeres en el país, según la Defensoría, cinco por día en promedio. En 2019 hubo 166 feminicidios en Perú y una décima parte de ellos fueron catalogados como desapariciones en un primer momento.

"El cristal patriarcal con el que nos miran los operadores de justicia nos está matando", escribió este viernes la exlegisladora izquierdista Marisa Glave en el diario La República, al comentar las fallas en las investigaciones de la desaparición de la universitaria.

"Este sistema machista que protege, guarda, encubre y encarpeta expedientes tiene que terminar", dijo por su parte a la prensa la ministra de la Mujer, Gloria Montenegro.

El ministro del Interior, Carlos Morán, pidió disculpas "en nombre del Estado peruano" a la familia de Solsiret Rodríguez, desaparecida el 23 de agosto de 2016 y cuyo cuerpo fue hallado hace dos días.

Morán afirmó que fallaron "desde el suboficial hasta el ministro" en estas pesquisas y ordenó "una investigación exhaustiva" contra todos los policías asignados al caso a lo largo de tres años.

En tanto, la fiscalía abrió un expediente a dos fiscales que estuvieron a cargo del caso sin conseguir ningún avance.

Además de las víctimas de feminicidios, hay en Perú otras mujeres, sobre todo pobres, que caen en redes de trata de personas con fines de explotación sexual, principalmente en las zonas selváticas. La policía anuncia cada cierto tiempo el desmantelamiento de alguna red y la liberación de sus víctimas.

"No hicieron su trabajo"

En 2016 la desaparición de Solsiret fue llevada al Congreso peruano por la legisladora de izquierda Indira Huilca, algo que raramente ocurre, pero eso tampoco ayudó a su esclarecimiento.

Convocado a dar explicaciones, el entonces ministro del Interior, Carlos Basombrío, repitió el informe de la policía: la estudiante se había marchado a una playa del norte del país con una amiga. Ahora se sabe que la prueba presentada por los agentes eran viejas fotos de Facebook.

"Si pudiera renunciar de nuevo, lo haría" pues el trabajo policial fue "pésimo y hasta frívolo", admitió en Twitter Basombrío, que dimitió en diciembre de 2017 cuando el Congreso debatía la destitución del expresidente Pedro Pablo Kuczynski por el caso Odebrecht.

Solsiret estudiaba sociología en la universidad pública Federico Villarreal, tenía 23 años y era madre de dos niños pequeños. Vivía en el Callao, ciudad portuaria contigua a Lima, y era dirigente de la organización contra la violencia de género "Ni una menos".

Sus padres, Carlos Rodríguez y Rosario Aybar, se quejaron de que durante largo tiempo nadie investigó su desaparición.

"Dos fiscales no quisieron hacer su trabajo", dijo Aybar con amargura ante los periodistas.

La investigación comenzó a avanzar cuando llegó a manos de un tercer fiscal, Jimmy Mansilla, y hace un par de días fueron halladas partes del cuerpo mutilado de la víctima, incluida la cabeza, en la casa de la presunta homicida.

Están detenidos por el crimen la antropóloga Andrea Aguirre y su pareja, Kevin Villanueva, cuñado de la víctima. Sin embargo, el fiscal cree que puede haber otros parientes de ambos implicados.

Kevin es hermano de Brian Villanueva, el padre de los dos hijos de la víctima.

Las dos parejas vivían en la misma casa y aparentemente el crimen fue motivado por celos de Aguirre, quien para consternación de algunos tenía trayectoria como defensora de los derechos humanos y como activista de "Ni una menos". (21/02/2020)

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