Nacional

miércoles 19 ene 2022 | Actualizado a 22:57

Según UNODC, en 2019 el cultivo de hoja coca en el país subió en 10%

Hubo un incremento de 2.400 hectáreas; si en 2018 había 23.100 ha, en 2019 se registraron 25.500 hectáreas.

/ 29 de julio de 2020 / 21:01

En 2019, el cultivo de la hoja de coca subió en 10% en comparación con 2018. Esto significa que si la superficie cultivada en 2018 eran 23.100 hectáreas (ha), en 2019 éstas se ampliaron a 25.500, un incremento de 2.400 hectáreas, según el último Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por su sigla en inglés).

El informe, el décimo séptimo que la UNODC elabora en Bolivia desde 2003, y que cuenta con el financiamiento de la Unión Europea, fue presentado este miércoles por la oficina de UNODC y el gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia.

Es un incremento significativo, pues si entre 2016 y 2017 hubo un incremento de 6%, entre 2017 y 2018 hubo una disminución también de 6%, cuando ahora se informa que entre 2018 y 2019 el incremento fue de 10%. Si en 2017 se llegó a 24.500 ha como tope máximo, en 2019 este máximo subió a 25.500.

Del cien por cien de cultivos de hoja de coca en el país, 64% están en los Yungas de La Paz, 34% en el Trópico de Cochabamba (que incluye zonas productoras en Santa Cruz y Beni) y 2% en el norte de La Paz.

El Informe 2019 de UNODC presentado este miércoles señala un incremento de dichos cultivos en las tres regiones. En los Yungas se detectó un incremento del 9%, alcanzando a 16.296 ha; en el Trópico de Cochabamba, el aumento fue de 13%, llegando allí a 8.769 ha; en tanto que en el Norte de La Paz la subida fue de 44%, totalizando en el sector 468 ha de cultivos de coca.

Identificando sectores productores más activos, en 2019 se vio que los incrementos más altos de cultivos de coca ocurrieron en la provincia Sud Yungas del departamento de La Paz, con 597 ha incrementadas (lo que significa 10.374 ha en el lugar en 2019), y en la provincia Carrasco del departamento de Cochabamba, con 720 ha incrementadas (llegando en dicha provincia a 3.482 ha de cultivos de hoja de coca).

Áreas protegidas

Según el Gobierno, entre 2018 y 2019 habría disminuido la superficie de la erradicación de cultivos de coca, de 11.174 ha en 2018 a 9.205, siendo la mayor parte de lo erradicado en el Trópico de Cochabamba (el 79% del total). Esto es validado por UNODC.

El Informe también da cuenta, destaca la UNODC, de la presencia de cultivos de coca en seis de las 22 áreas protegidas del país. En estas áreas se identificó una superficie de 315 ha de cultivos de coca, las cuales se encuentran dentro de las tres regiones productoras. El parque nacional más afectado por el cultivo de la coca fue Madidi, seguido por Amboró, Apolobamba y Cotapata; el único parque nacional que registró un decremento de cultivos fue Carrasco.

Según datos del Gobierno, destaca el informe, la cantidad de hoja de coca comercializada en 2019 en los dos mercados autorizados (Villa Fátima en La Paz y Sacaba en Cochabamba) fue de 23.877 toneladas. El 90% de la hoja de coca comercializada legalmente proviene del mercado de Villa Fátima, mientras el restante 10% del mercado de Sacaba. En 2019, el precio promedio ponderado de la hoja de coca en estos mercados autorizados fue de 12,5 dólares por kilo.

En la presentación del informe, Thierry Rostan, representante de la UNODC en Bolivia, dijo que un mejor control de los cultivos de coca será posible con: 1) evitar la  expansión de los cultivos de coca a Zonas No Autorizadas, como las circundantes a los límites de la provincia Ayopaya del departamento de Cochabamba y las provincias Sud Yungas e Inquisivi en el departamento de La Paz, y 2) continuar con la erradicación “promoviendo el desarrollo integral en las zonas productoras”.

(29/07/2020)

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Cox revela que en persona explicó al ministro Del Castillo situación del abogado Augusto Villarroel

El exviceministro de Régimen Interior Nelson Cox fue destituido del cargo luego de conocer que contrató a Augusto Villarroel, vinculado a la familia del exministro Arturo Murillo

El exviceministro Cox, el ministro Del Castillo y el abogado Augusto Villarroel.

/ 17 de enero de 2022 / 22:40

El exviceministro de Régimen Interior Nelson Cox reveló a La Razón que personalmente le explicó al ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, la situación del abogado Augusto Villarroel, es decir, de que no era cierto lo que había difundido ATB, que era “abogado de la hermana de Arturo Murillo”.

Luego de enviar la solicitud de contratar a dos abogados (Villarroel incluido) en agosto de 2021, y estando a la espera de la respuesta, Cox contó que apareció la noticia en ATB de que Villarroel era abogado de Mireya Murillo.

“Eso yo le expliqué en persona al Ministro de Gobierno. Yo subí, y en su despacho le dije: Mire ministro, él no es abogado de Murillo ni de la hermana de nadie; él simplemente fue un testigo de actuación en el allanamiento, para sacar la ropa y las mascotas de Mireya. Y eso le conté, y le dije ‘no hay ninguna vinculación, y no existe nada que lo relacione con Murillo como tal’”. Esta misma versión la dio el fin de semana el abogado Augusto Villarroel.

“Ah, ya, (me dijo), y le designó en función de la explicación, porque él comprendió que era testigo, que no era ningún abogado”, aseguró Cox a este medio.

Por esto, dijo Cox, le sorprendió que Del Castillo dijera a la prensa que él desconocía el contrato del abogado Villarroel.

“Desde luego que no sabía de esta contratación, yo tengo más de 3.000 personas que trabajan bajo dependencia del Ministerio de Gobierno, cada unidad solicitante, puede ser viceministro, director, ellos solicitan el personal de confianza con el que quieran trabajar”, señaló a los medios el ministro Del Castillo.

Respecto a que Del Castillo no hubiera conocido la contratación de Villarroel, Cox aseguró que Recursos Humanos revisó los papeles del abogado y que “todas” las designaciones pasan por su despacho.

“Más de 20 días han tardado en hacer la revisión de los perfiles, la trayectoria, si tiene antecedentes penales. En toda institución pública la MAE (Máxima Autoridad Ejecutiva) es la que designa personal”, afirmó.

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Morales recuerda que con García no tenía presión por el cambio de ministros

“Repito nuevamente (sic): es responsabilidad constitucional cambiar o mejorar su gabinete del presidente del Estado Plurinacional, Lucho Arce”, dijo Evo Morales.

Los exmandatarios Evo Morales y Álvaro García. Foto: La Razón-archivo

/ 17 de enero de 2022 / 12:41

Ayer, en radio Kausachun Coca, el expresidente Evo Morales hizo una llamativa declaración: “A mí, cuando estaba Álvaro García de vicepresidente, nunca me han condicionado, nunca me han chantajeado, ni me han sugerido siquiera quién va ser ministro”.

De este modo, el exmandatario reclamó contra el actual ambiente de pedidos de cambio de ministros que se generó a raíz de la cercanía del 22 de enero, nuevo aniversario del Estado Plurinacional.

El ahora presidente del Movimiento Al Socialismo (MAS), había hecho referencia a la cercanía del aniversario del 22 de enero, apuntando que, siendo sábado el 22, al día siguiente, en Kausachun Coca, lo mismo comentará el discurso que vaya a dar el mandatario Luis Arce Catacora.

Morales afirmó que espera que la prensa “no esté exagerando” en lo relativo a los pedidos de cambio de ministros, toda vez que, dijo, las designaciones son de entera potestad del Presidente.

“Repito nuevamente (sic): es responsabilidad constitucional cambiar o mejorar su gabinete del presidente del Estado Plurinacional, Lucho Arce”.

Sobre esta atribución presidencial, Morales llamó a que se debe dejar a Arce ejercer esta atribución aún bajo la responsabilidad de no acertar con las personas designadas.

“Si mejora, mejora; si no mejora (el gabinete), su decisión; él evaluará. Hay que escuchar, por supuesto, algunas sugerencias que les puedan hacer”, aseveró.

Desde hace por lo menos dos semanas, en el MAS y entre las organizaciones sociales que lo sostienen, han surgido pedidos de una recomposición del gabinete de ministros.  Una de las más fuertes provino de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos del Bolivia (CSUTCB), que censuró a siete ministros y tres viceministros.

Morales además llamó a una reunión con los exconstituyentes de su partido que aprobaron la Constitución Política del Estado (CPE), promulgada luego de un referéndum nacional en 2009. Esto, para consultar futuros cambios orientados a la segunda etapa de la revolución democrática y cultural, destacó.

Esos comentarios surgieron a propósito del próximo aniversario del Estado Plurinacional que se celebra el 22 de enero, en memoria a lo que el MAS vino a llamar la “refundación de Bolivia” con la vigencia de la actual Constitución Política del Estado.

Consideró que tantos años de la vigencia de la Constitución, es importante debatir qué hay que cambiar. Dijo que como los constituyentes fueron actores políticos de la refundación, seguramente están viendo cómo podemos cambiar y qué hay que sugerir.

Cambios

“Qué ya es caduco, qué hay que cambiar y mejorar. Los tiempos cambian y estamos en otros tiempos y, seguramente, hay que debatir profundamente una segunda propuesta política para la revolución democrática y cultural”, afirmó Morales.

“Dejo abierto el debate, cada año que pasa, cada quinquenio que pasa, seguir adecuando las normas, las constituciones, a las nuevas necesidades y las nuevas reivindicaciones que necesita el pueblo”, dijo el expresidente.

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Chávez: Mostajo y Foronda, del entorno de Áñez, serán citados a declarar en EEUU

Bolivia encara en Estados Unidos una demanda civil que busca la reparación de daños y perjuicios debido al desvío de dinero del clan de Arturo Murillo.

Por Iván Bustillos

/ 16 de enero de 2022 / 19:51

El procurador Wilfredo Chávez confirmó ayer que Mohammed Mostajo, ‘embajador’ de Ciencia y Tecnología de Jeanine Áñez, y Erick Foronda, secretario privado de ésta, declararán en el juicio civil que Bolivia sigue contra Arturo Murillo en Estados Unidos.

En declaración a radio Cepra de Cochabamba, Chávez informó ayer que Mostajo fue llamado a declarar para el 1 de febrero de 2022, en el marco del juicio civil que el Estado boliviano instauró contra Murillo en julio de 2021.

Otra, y paralela, es la demanda penal que la Fiscalía del estado de Florida sigue contra Murillo y cuatro cómplices acusados de soborno y lavado de dinero. Por esta causa, el exministro de Gobierno declarará el 23 de mayo próximo.

La demanda civil busca la reparación de daños y perjuicios, que se devuelva el dinero que Murillo y cómplices sustrajeron del Estado con la excusa de la compra de gases lacrimógenos. En primer lugar, dijo Chávez, el monto sustraído de 2,3 millones de dólares, de sobreprecio; que “más o menos estamos hablando de 17 millones de bolivianos”.

Juicio

El Estado tiene hasta el 31 de octubre para sustanciar el juicio civil contra Murillo y sus cómplices, su exjefe de gabinete Sergio Rodrigo Méndez y los estadounidenses Luis y Bryan Berkman y Philip Lichtenfeld.

Mostajo fue citado a declarar en la causa civil contra Murillo por la cercanía que tenía con el ministro. “Está citado en este caso porque él estaba en el núcleo del poder donde se ha decidido la compra de estos elementos químicos, los gases; entre las cuatro o cinco personas que decidían esto”, destacó Chávez.

Por esta misma razón, por ser parte del núcleo de poder, también esta siendo citado Erick Foronda, antiguo empleado de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, que en cuanto Jeanine Áñez asumió el gobierno, fungió como su “secretario privado”. Para Foronda todavía no hay fecha.

Chávez explicó que para el proceso civil las demandadas además son las empresas Bravo Tactical Solutions (contratada para la provisión de los químicos), y Cóndor, la fabricante. Los demandados presentaron recursos para ser excluidos del proceso, pero la justicia de Estados Unidos rechazó la solicitud de Cóndor y se prevé que ocurra lo mismo en el caso de otras mociones.

Chávez dijo que, con las fianzas pagadas en el caso penal, los bienes que se pongan a disposición judicial, más los $us 800.000 que devolvió una empresa de Santa Cruz, se garantizaría la reparación del daño económico.

El Estado había dispuesto $us 5,6 millones para la compra.

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MAS: ¿’debilidad interna’ en pleno poder?

Que la crítica a la gestión se reduzca a pedir el cambio de tal o cual ministro expresa una cierta degradación.

Es inocultable la existencia de al menos tres tendencias en el MAS: evistas, arcistas y choquehuanquistas.

Por Iván Bustillos

/ 16 de enero de 2022 / 18:39

El punto sobre la i

Medio en broma, medio en serio, antes se decía que “mientras el MAS dividía a los masistas, Evo los unía”. Era tal la importancia del expresidente Evo Morales como factor de unidad del Movimiento Al Socialismo (MAS) que hablar de la existencia de corrientes internas más o menos contradictorias entre sí, no tenía mayor relevancia. Hoy, ya no pasa eso, coinciden los invitados de Animal Político para reflexionar la actual situación del partido de gobierno, los exministros, de Minería, César Navarro, y de Gobierno, Carlos Romero.

“Evo era el factor de unidad hasta 2019, pero el 2020, desde la posesión de Lucho (Arce) y David (Choquehuanca), prácticamente este proceso tiene tres liderazgos: de Evo, de Lucho y de David”, destaca Navarro.

En efecto, “no hay un liderazgo único, cohesionador en este momento”, reconoce a su vez el exministro Romero. La falta de este liderazgo que cohesione, “obviamente marca una debilidad interna” del partido, asevera la exautoridad de Gobierno.

Y es que a la fecha, destaca, “el MAS está enfrentando un corporativismo interno”. Por lo menos a primera vista, las diferencias que pudieran haber entre los grupos o corrientes dentro del MAS, no son ideológicas, que cuestionen las políticas públicas generales en vigencia desde más de una década; ese no es el problema del partido, “por eso digo que el MAS está atrapado en una pugna de intereses corporativos”, de sectores u organizaciones sociales.

Y esto, destaca Romero, “es peligroso para el MAS”, porque detrás de ciertos cuestionamientos al “evismo” o expresiones de “renovación”, se esconden defensas de intereses de grupo. Para decirlo directamente, Romero arriesga a calificar todo esto como una suerte de “crisis ideológica”.

Una vez que el MAS expresa la convergencia de las corrientes indigenistas anticoloniales mejor desarrolladas y la visión de una izquierda nacional de larga tradición, lo mejor de esa herencia, se diría, “el MAS fue capaz de proyectar un horizonte político muy importante, traducido en la Agenda de Octubre y la Agenda Patriótica”. El problema es, complementa Romero, que “hoy día estas pugnas reflejan solamente intereses de cuoteo, de distribución de cuotas de poder, de acceso a cargos, a privilegios en la administración pública. Son (hechos) preocupantes”.

PREOCUPANTE.

Preocupantes porque socavan, destaca el exministro, el “sistema político” que desplazó al sistema de partidocracia que existía antes.

Que por ahora falte el liderazgo que cohesione también menoscaba la unidad misma del partido, asegura Romero. “Sabemos que la fortaleza del movimiento popular pasa por su unidad; pero estas disputas corporativas, sindicales, muestran más bien tensiones internas no por cuestiones de horizonte (ideológicas mayores, de proyectos de país) sino de (puros) intereses; y eso, reitero, es preocupante”.

Coincide con Romero el exministro Navarro en el sentido de que al concentrarse las organizaciones sociales en el cambio de tal o cual ministro, lo que más expresan es una visión de gestión pública “cortoplacista”, que no ve más allá del “horizonte” por el cual el MAS es gobierno nacional electo con la mayoría del 55,1%.

Si en 2019 y 2020, “el horizonte era derrotar a la dictadura y recuperar la democracia y el gobierno”; una vez que se lo hizo, en agosto y octubre de 2020; “lo que hace falta ahora es”, destaca Navarro, “reencauzar el horizonte del Estado Plurinacional para vivir bien”.

“Cuando los compañeros están pidiendo cambio de tal o cual ministro están planteando una visión administrativa, circunstancial y política del Gobierno y no el tema del horizonte. Es un déficit, la falta de una visión, de un horizonte en los movimientos sociales. Así, dirigentes como Gerardo García (vicepresidente del MAS), más que plantear un horizonte, se dedica a hacer oposición y críticas a la segunda autoridad del Estado”, critica el exministro de Minería.

En esta falta de “horizonte”, de una visión más de fondo de la historia y del rol del MAS en esto, observa Navarro, se puede ver cómo esto también va degradando al partido mismo, cómo lo empequeñece: “lo que al final tenemos son dirigentes que más que ver el horizonte y el rol de la organización social y del Movimiento Al Socialismo, lo que hacen es volver al MAS en una organización política de gobierno de corto plazo. Cambias a tres ministros, el próximo 6 de agosto vas a pedir el cambio de otros cinco; es una visión cortoplacista”.

GESTIÓN.

Ahora, al margen de este rol más o menos cortoplacista del MAS, Navarro no deja de llamar la atención sobre algo muy peculiar al MAS: que acaso con la actual composición, Luis Arce Presidente y dedicado a la gestión pública, y Evo Morales presidente del MAS, dedicado más a lo partidario, el Instrumento Político en rigor recién está aprendiendo a acompañar la gestión pública. Lo que más bien existe hoy día, dice el exministro de Minería, “es un proceso de debate político sobre el rol del Instrumento Político en la gestión pública. Es la primera vez; antes, desde que somos gobierno en 2006, gobierno nacional, departamental o municipal, el MAS solo era una sigla electoral; que no tenía un rol determinante en la gestión nacional, departamental, municipal, etc. En cambio, lo que se está viendo hoy día, por primera vez, es un debate muy importante e interesante sobre el rol del Instrumento Político en el proceso. O sea, ¿va a seguir siendo el MAS un instrumento electoral o va a ser el instrumento político que se concibió a partir de la década de los 90?”.

En lo que está pasando con la “unidad del MAS”, hoy día también hay que considerar, insiste Navarro, una natural “emergencia de liderazgos territorializados”, regionales, a los cuales hay que tomar más en serio. Y es que también por aquí se reitera eso que desde sus orígenes se dice del MAS: que en rigor no es un partido, una estructura orgánica tradicional, sino sobre todo una federación de organizaciones sociales; por eso el surgimiento de pugnas entre departamentos.

En lo relativo a la relación Luis Arce-Evo Morales, Navarro remarca que el rol de cada cual está claramente planteado: el uno debe hacer gestión, y el otro debe construir el Instrumento.

“Al compañero Lucho, fundamental, no únicamente, le corresponde la gestión pública”; ciertamente cumplió con su tarea, producto de ello es la actual relativa estabilidad económica.

En cuanto al “compañero Evo”, le toca administrar el enorme y natural liderazgo que tiene ante las organizaciones sociales. Así, el rol que tiene el “jefazo” en este momento, dice Navarro, es hacer del Movimiento Al Socialismo una estructura política que tenga la capacidad de ser actor directo en la construcción del Estado Plurinacional”. Una peculiar tarea que el exministro plantea para el expresidente Morales, es que desde el MAS se fortalezca a las organizaciones sociales, y que, por el contrario, no ocurra al revés: Evo “tiene el rol de coadyuvar en el fortalecimiento orgánico de las organizaciones sociales”.

FUTURO.

La gestión pública tiene que ser prioridad, insiste Navarro, incluso por su efecto político: “una mala gestión pública anula a todos, y una buena gestión pública habilita a todos”.

En lo relativo al futuro que se puede prever para el MAS y el Gobierno, Romero no deja de llamar la atención sobre la renovación ideológica: “Lo que ahora debe debatir el MAS es un nuevo ciclo del proceso de cambio, una nueva Agenda Estratégica del Estado”.

No se debate esta Agenda, se queja Romero; cuando la misma, por su mayor alcance “trasciende diferencias generacionales, sectoriales, de campo y ciudad”.

Pero aún hay una falla, debido al radicalismo con que frecuentemente los “sectores duros” del MAS asumen determinadas decisiones partidarias, reclama el exministro: su menosprecio por las clases medias.

“El otro problema es que el MAS está espantando a la clase media; y la clase media es un aliado fundamental. Sin clase media no se hubiera viabilizado el proceso de cambio”, interpela directamente el exministro. Esta alianza histórica entre indígenas, obreros y clases medias, en sus términos, ya la había planteado el memorable René Zavaleta Mercado, destaca Romero.

Añade que lo que hacen los núcleos duros “es ahuyentar a la clase media, siendo como es un actor clave en la generación de opinión pública, en el cohesionamiento de la estructura social”. Menospreciar a la clase media conlleva el riesgo de empujar a algunos sectores de la clase media a posiciones ultraconservadoras”.

Militancia obligatoria de las autoridades designadas

El nuevo estatuto del Movimiento Al Socialismo (MAS) incorpora todo un capítulo sobre las “autoridades designadas”. Allí, como el apunte final a los “deberes” (artículo 67) sin rastro de ninguna excepción se establece que “todas y todos deben ser militantes del Movimiento Al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP)”: “No existe la figura de autoridades neutrales ni independientes en los cargos de designación a nivel nacional, departamental, regional y municipal, todos y todas deben ser militantes del MAS-IPSP”.

En el mismo artículo 67, que consta de tres puntos, no deja de llamar la atención su segundo punto. La autoridad designada, servidora y servidor público, deberá “coordinar y articular actividades de gestión política con el Comité Ejecutivo de la Dirección Nacional, las direcciones departamentales, regionales, municipales y sectoriales y las organizaciones sociales en su conjunto”.

Siempre en el marco de su nuevo estatuto orgánico, si el militante del MAS tiene 11 derechos, son 24 sus deberes. En la lista de derechos (Artículo 60) destacan: elegir y ser elegidos para cargos de dirección orgánica; expresar libremente las opiniones y “críticas constructivas”, tanto sobre problemáticas nacionales como en “asuntos internos”; denunciar el transfugio político.

En la parte de los deberes (Artículo 61), se tiene por acciones obligatorias: acatar disciplinadamente las instrucciones de sus dirigentes; respetar la equidad de género; cumplir regularmente con los aportes anteriormente establecidos; defender la revolución democrática y cultural en todos los escenarios; mantenerse atento y sensible ante las tergiversaciones y rumores infundados respecto a la política de la revolución democrática y cultural; defender el principio de solidaridad consecuente con todos los que luchan por la liberación nacional; mantenerse vigilante contra cualquier manifestación o hecho que perjudique maliciosamente los fines del MAS-IPSP; y, preservar la cohesión y unidad del MASIPSP, entre otros deberes”.

El caso de Evo Morales y el MAS es especial en el estatuto orgánico. Entre los 15 principios partidarios (Artículo 6) por los que se rige el partido, se halla el “respeto al liderazgo nato”.

Junto a los principios Antiimperialismo, Anticolonialismo, Memoria histórica, Democracia interna, Igualdad y Equidad de género o Despatriarcalización, se consagra a Morales como líder nato:

“15. Respeto al liderazgo nato: la militancia del MASIPSP ratifica el respeto al liderazgo nato del hermano Evo Morales por los grandes logros, avances y saltos cualitativos que realizó a nivel nacional, dignificando a Bolivia en el contexto internacional como líder del Movimiento Al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos”, destaca en su página 10 el nuevo estatuto.

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón.

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¿Cuánto de inclusivo es el ‘modelo cruceño’?

No es cierto que Camacho sea el ala radical y Costas la moderada, pues no son lo mismo, son opositores entre sí.

Luis Fernando Camacho y Rómulo Calvo.

/ 9 de enero de 2022 / 19:27

El punto sobre la i

Cuando a fines de diciembre el vocero presidencial, Jorge Richter, definió de “agotado” el “modelo cruceño”, a raíz del destape del caso Ítems fantasma (un hecho de corrupción extendida), en el día, el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, en sus redes sociales, salió al paso devolviendo gentilezas:?“El modelo que se agotó es el de ustedes. El autoritario, el que usa la justicia como brazo operativo, el que pisotea los derechos de la gente y se impone a la fuerza”. De ahí en más, como sugirió un medio colega, el problema, el debate, sería saber cuál de los dos “modelos” es el mejor. En la presente entrega se propone que el fondo de la crítica de Richter y que desde Santa Cruz debieran saber responder es el carácter más o menos inclusivo de su modelo de desarrollo y la forma de institucionalidad, de “sociedad”, que construyó sobre ese modelo de desarrollo. Asume el desafío, desde su disciplina, la historiadora cruceña Paula Peña.

Ahora, esta interpelación ¿no tendría que hacérsela también a todas las regiones?: ¿y el modelo paceño, el tarijeño, el potosino, etcétera? Pero bueno, ese es otro debate. Van nuestros panelistas, cada cual con lo suyo.

El “modelo cruceño”, se apura a precisar Richter, es el desarrollo de “una forma de organización de sociedad, donde determinados sectores, conformados por familias tradicionales, castas familiares y poder económico, ciertos sectores de oligarquía, se han apropiado de la representación política, se han apropiado del dominio social sobre las principales instituciones de Santa Cruz y han conformado un poder privado, de casta política, que es el formato de las logias. Con todo ello, han cooptado las principales instituciones del departamento, llámese CRE, Saguapac, Cotas, colegios de profesionales, cámaras industriales, Gobernación y, en otro tiempo, la Alcaldía”.

Todo ello le confiere a este poder de casta, dice Richter, “un poder integral, que es económico, político, social, y eso se ha convertido en un modelo”.

DISTRIBUCIÓN. Cuando el gobernador Camacho dice que “el modelo cruceño sigue generando empleo y produciendo el alimento de más del 70% del país”, Richter apela a no reducir el modelo a la pura productividad económica. “Hay que tomar en cuenta que los modelos no solamente son una cuestión de acumulación económica;?Santa Cruz, en ello, es exitoso, genera recursos, genera acumulación, pero concentrada en pocas manos, sin un factor de distribución importante”.

Es este modelo productivo cruceño, “más la conformación de una organización social y política del departamento”, plantea el Vocero, lo que “estructura un modelo excluyente, conservador, que tiene todas las características propias de lo que son los modelos neoliberales”.

Es este el modelo agotado al que se refiere Richter. “Agotado porque es excluyente, que se corrompe; que ese había sido el eje del dominio tan conservador y cerrado en estas instituciones y que a través de estas lógicas lo que han buscado es exportar al resto del país, por eso la confrontación”.

Modelo agotado, dice desde otro lado, “porque es excluyente, porque no incorpora a los grandes sectores sociales, porque no redistribuye y porque preserva la institucionalidad cruceña para unas cuantas familias”.

En cuanto a los liderazgos de Camacho y Costas, que con las mutuas acusaciones de corrupción o de ser cada cual a su modo “funcionales” al MAS (su “aliado”, “cercano” o hasta “cómplice”), y que en Creemos habría que ver la radicalidad y en Demócratas lo moderado, Richter afirma que ambos no son tanto tendencias, sino solo formas diferentes de liderazgo.

“Lo que pasa es que son dos liderazgos distintos; el de Camacho es un liderazgo que solo tiene vigencia cuando tensiona y convulsiona una sociedad; algo diferente de lo que hacía Costas; él tenía violencia discursiva, pero no tanto una violencia de acción, que es lo que Camacho tiene, acompañada de una fuerte virulencia discursiva. Eso uno”. 

Y, dos, “hoy en día no es que ellos estén confrontados, sino que la crisis que ha producido este modelo, donde ya interviene la justicia, cuando ya hay gente que está siendo investigada y detenida, una larga lista de personas de la sociedad que pertenecen a estos clanes y castas familiares, las disputas (entre ellas) terminan siendo profundas; cuando ya se está investigando, buscan el sálvese quien pueda”.

Hay la necesidad de “democratizar el poder político, económico, social e institucional de Santa Cruz”, interpela Richter, “porque hoy día eso está en unas cuantas manos, que son los poderes privados de las logias, y que tienen en sus manos todas las instituciones de Santa Cruz. Es necesario un proceso de inclusión de los sectores sociales, populares, de los diferentes estamentos de la sociedad cruceña que no necesariamente tienen la posibilidad de ser parte de estas castas familiares, y de las logias”. 

LOGIAS. Por su lado, la historiadora cruceña Paula Peña cuestiona el mito de que las logias sean un patrimonio exclusivo de Santa Cruz. “Hay logias a nivel nacional y en los distintos departamentos; lo que sí pasó en Santa Cruz es que han sido develadas. Hay logias a nivel nacional que han dominado este país los últimos 60 años”.

“Pero, decir que las logias son exclusividad de Santa Cruz no corresponde a la realidad boliviana, por un lado; por otro, no afirmaría yo que la élite cruceña o los grupos más dominantes cruceños sean los que pertenecen a las logias; por el contrario, más bien las logias están formadas por gente de clases medias”; grupos sociales que a través de las logias han buscado tener presencia en algunas instituciones, “pero los grupos más poderosos, en términos económicos, no son los que pertenezcan a las logias”, precisa la historiadora.

En cuanto a los actuales liderazgos cruceños, pese a que Creemos ganó la Gobernación, Peña es categórica en afirmar que el verdadero partido de proyección nacional es el Movimiento Demócrata Social-Demócratas. 

“Demócratas ha sido probablemente la más exitosa construcción política hecha desde Santa Cruz, porque ha tenido un carácter nacional”; además de haber ganado la Gobernación cruceña tres veces, no es menor su presencia en varios municipios del país, desde provinciales hasta capitales de departamento, destaca Peña. 

Más todavía, en últimas, Creemos no se le compara, apunta. “No se puede comparar Demócratas con Creemos, porque éste es sencillamente una agrupación nueva, circunstancial, mientras que Demócratas se constituyó en un partido político de alcance nacional”.

 Ante la percepción de que Camacho y Creemos serían el ala radical del liderazgo cruceño, y Costas y Demócratas serían el ala moderada, Peña más bien protesta. “No se puede leer así. Demócratas y Creemos no están en el mismo lugar; es realmente una muy mala percepción pensar que los dos forman parte de un mismo grupo, que uno es moderado y el otro radical. En todo caso, creo que son dos grupos totalmente enfrentados”.

A la fecha, asevera Peña, hay una suerte de reacomodo de las fuerzas internas opositoras al MAS, “que de alguna manera también son opositoras entre sí; hay dos frentes (Demócratas y Creemos) que no son lo mismo, son atípicamente distintos. En 15 años de gobierno, Demócratas tuvo la capacidad de enfrentar al MAS; en el caso de Creemos, no veo que haya desarrollado esas capacidades políticas de poder enfrentar al actual gobierno”. 

En lo relativo al “modelo agotado por excluyente” del Vocero presidencial, la historiadora cruceña más bien defiende el carácter “colaborativo, de apertura” hacia la inversión extranjera que distinguiría al referido modelo. 

DIVISIÓN. Peña parte de una división clave: uno es el modelo económico, en fin de cuentas capitalista, “que hay en cualquier lugar”, dice; y otro, el modelo cruceño cultural, que es el que sobre todo se debería destacar. Un modelo inclusivo a través del “cabildo”, por ejemplo, alega la historiadora.

“Cuando hablamos del modelo cruceño, estamos hablando de un modelo institucional, de instituciones que se fueron desarrollando a lo largo de su historia; una expresión de la institucionalidad cruceña, de su modelo, son, por ejemplo, los cabildos; la deliberación a través de los cabildos, que no es una cosa de este año o de hace 10 años; sino que a lo largo de la historia, desde 1825, los cruceños han tenido este tipo de pactar”.

Asimismo, desde esta perspectiva cultural y social, añade Peña, el modelo cruceño bien puede definirse como “colaborativo” antes que excluyente. “El modelo institucional de que se habla es el modelo colaborativo, y este modelo no creo que esté agotado”. 

Al margen del modelo capitalista de la economía cruceña, lo que hay que saber distinguir, insiste Peña, es “el modelo institucional y una cultura que caracteriza a los cruceños marcada por el emprendedurismo, el espíritu colaborativo, la apertura a la llegada de capitales de afuera, al desarrollo”.

En este “modelo institucional”, por ejemplo, destaca Peña, hay que ubicar al Comité pro Santa Cruz y su legitimidad (“gobierno moral” del departamento, dijo de la entidad su actual presidente, Rómulo Calvo), una institución “que ya tiene más de 70 años”, y que “a mediados del siglo XX logró el pago de las regalías petroleras, que fueron la condición necesaria para la transformación de Santa Cruz”. Y su credibilidad persiste hasta el día de hoy; no es un hecho agotado, destacó la historiadora cruceña.

El empresariado ante las protestas de 2018-19 (*)

Si observamos la movilización contra la repostulación de Evo Morales durante los años 2018 y 2019 y, luego, la escalada de las protestas después de las elecciones del 20 de octubre de 2019, es llamativo el rol marginal y la posición cautelosa que han asumido las élites económicas. Las diferentes asociaciones empresariales clave se sumaron al movimiento opositor al gobierno del MAS de manera muy gradual e inconsistente y, en general, bastante tarde, a pesar de una evidente afinidad político-ideológica y de la cercanía sociocultural con este movimiento.

Veremos algunos ejemplos de la actuación de las asociaciones empresariales en respuesta a las movilizaciones preelectorales, es decir, al movimiento por la defensa del referéndum del 21 de febrero de 2016 (“21F”):

– Cuando se convocó a un paro cívico para el 21 de febrero de 2018 con motivo del aniversario del referéndum de 2016, la Confederación de Empresarios de Bolivia (CEPB) se abstuvo de adoptar una posición oficial, dejando la decisión en manos de las federaciones y cámaras a nivel departamental y/o sectorial. En respuesta, varias organizaciones importantes se sumaron explícitamente a la convocatoria, entre ellas, la Cámara Nacional de Comercio (CNC), la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC). La (Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), en cambio, no se pronunció sobre el paro cívico.

– Un patrón similar se repitió en diciembre de 2018, cuando la movilización se centró en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que debía autorizar (o rechazar) la candidatura de Evo Morales. En este contexto, según El Deber, el presidente de la CEPB, Ronald Nostas, puso “énfasis en que la CEPB es una institución que representa los intereses de los empresarios del país en aspectos inherentes a sus actividades específicas, pero no tiene facultades para decidir sobre otros ámbitos que corresponden a los intereses, objetivos y visiones de sus afiliados”. La Cainco, por su parte, sí emitió un comunicado de apoyo al paro convocado por el Comité pro Santa Cruz, pero también refirió principalmente a sus “asociados”, quienes “en su gran mayoría han indicado que estarían cumpliendo la disposición” propuesta por al comité cívico.

– En marzo de 2019, en una entrevista con Los Tiempos antes de su elección como presidente de la CEPB, el presidente de la FEPSC, Luis Barbery, respondió a la pregunta de por qué “estuvo distante” cuando otros empresarios bolivianos “se pronunciaron por el respeto al 21F”. “Creemos que desarrollamos una representación totalmente empresarial y para la parte política están los sectores llamados a eso. Los empresarios nos han pedido representarlos en temas que tienen que ver con el desarrollo de Bolivia y en la medida en que pueda haber cabida para trabajar en esa dirección estamos allí para apoyar”, afirmó.

(*) Fragmento del artículo Las élites económicas en la Bolivia contemporánea, de Jonas Wolff, contenido en el libro Nuevo mapa de actores en Bolivia. Crisis, polarización e incertidumbre (2019- 2020). Jan Souverein y José Luis Exeni (Coordinadores), FES, La Paz, 2020.

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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