domingo 15 may 2022 | Actualizado a 17:51

¿Por qué marchan los rentistas?

El movimiento sindical parece no comprender, en su totalidad, que la lucha de los jubilados es también para que los sindicatos demanden mejores condiciones de trabajo (para los trabajadores activos).

/ 21 de septiembre de 2014 / 04:01

Esa es una pregunta que nos tenemos que contestar. Intentaré hacerlo en las siguientes líneas. Si preguntamos a una persona seleccionada al azar, ¿por qué marchan los rentistas?, seguro que contestarán porque están pidiendo un bono de 3.000 bolivianos. Otra opción de respuesta puede ser porque quieren que se nivele el incremento de su renta en la misma proporción en que se aumentó a los trabajadores activos. Es probable también que se nos diga porque el Presidente ofreció recibirlo el 24 de octubre, es decir, después de más de un mes y no ahora y, como son viejitos, son un poco caprichosos.

Pero esas respuestas no contestan la intención con la que formulé la pregunta. El año pasado también marcharon, el anteaño igual. Es más, durante los últimos gobiernos los rentistas se manifestaron anualmente. Por ejemplo, son los inventores de la “alfombra humana”, se manifestaban porque había una “generación sándwich”. En fin, muchas causas son las que los motivan a volver cada año a realizar un sacrificio más en su vida. Si la misma pregunta se la hacemos a un especialista en el tema de pensiones, seguramente que nos explicará más de una de las causas por la que los jubilados marchan en las ciudades, en las carreteras y en casi todos los lugares cercanos; nos argumentará con cifras, datos, anécdotas y muchos otros argumentos a favor o en contra de los rentistas.

Los trabajadores, al llegar a la edad de jubilación, seguramente piensan que ingresarán a una etapa de su vida caracterizada por la tranquilidad, que vivirán rodeados de sus seres queridos, reunidos con sus amigos en un parque conversando sobre lo que fue su vida y lo que pudo haber sido. Sin embargo, esa esperanza se diluye cuando se entera cuánto es el monto que el sistema de jubilación le tiene asignado como renta. Los primeros años esta persona busca un nuevo trabajo para complementar su renta, luego cuando las fuerzas ya no le responden, le toca sobrevivir con el monto asignado por el sistema de pensiones como jubilación.

Ahora bien, en un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el sistema de pensiones, se señala que “cuando se habla de jubilación la mayoría de la gente piensa en cosechar la recompensa de toda una vida de trabajo. Sin embargo, la mayoría de la gente puede llevarse una terrible sorpresa al final de su carrera”, es más esta organización afirma que el 90% de los trabajadores en el mundo no podrá jubilarse con una pensión adecuada. En otras palabras, los trabajadores activos al pasar al estatus de pasivos tienen una expectativa de que vivirán con más tranquilidad y en condiciones dignas. Pero la sorpresa es que los ingresos como trabajador antiguo se reducen sustancialmente (en el mejor de los casos al 70% del salario cotizable para la jubilación). Además, el salario de las personas activas en el mercado de trabajo no es alto y, por lo tanto, una reducción mínima deja en una mala situación a los pasivos.

PRECARIEDAD. Lo que ocurre con la situación de los rentistas es la continuación de una vida laboral que se caracterizó por una clara precariedad laboral. Es decir, desde la implantación del Decreto 21060 se inició un proceso de pérdida de la calidad del trabajo. En la trayectoria laboral de las personas se encuentran periodos en los cuales pasan de una situación de trabajo a otra de desempleo, por lo tanto, son épocas en que los trabajadores no cotizan para su jubilación, pero también la irrupción del trabajo por tiempo definido, trabajo por cuenta propia, etcétera, no permiten que el trabajador pueda lograr una buena renta. Es decir, pasa de trabajador activo precario a rentista precario. Si en su vida activa el trabajador tenía que recurrir a la lucha en las calles, como rentista tiene que continuar su lucha por un mejor ingreso.

En otras palabras, el empleo digno caracterizado por oportunidades laborales bien remuneradas de acuerdo con las condiciones de reproducción de la fuerza de trabajo, con estabilidad y respeto a sus derechos, sin discriminación y con plena libertad de ingreso y retiro de su fuente de trabajo, con protección social de corto y largo plazo, adquiere una nueva dimensión.

Sin embargo, el movimiento sindical parece no comprender, en su totalidad, que la lucha de los jubilados es también para que los sindicatos demanden mejores condiciones de trabajo (para los trabajadores activos). Al parecer, al interior del sindicalismo no se tiene esa percepción, pues Juan Carlos Trujillo, máximo dirigente cobista, se trasladó hasta la localidad de Patacamaya para proponer que los rentistas declaren un cuarto intermedio en sus medidas, hasta el encuentro con el presidente Morales que se realizaría pasado el 20 de octubre y luego, por gestiones del dirigente de la COB, se adelantó para el 10 del presente. Al parecer, la lucha de los jubilados no es para que los reciban las máximas autoridades, la demanda concreta es que quieren tener rentas dignas.

Si bien los rentistas también se manifiestan contra los últimos gobiernos, debemos señalar que en algunas oportunidades eligen fechas de protesta que no son las más adecuadas. Impulsar sus marchas en plena campaña electoral hace confundir a la población porque piensan que están siendo utilizados por algún partido o frente que participa en las elecciones. Sin embargo, si no lo hacen en esta oportunidad, no serán escuchados por las autoridades nacionales. Hay un dicho popular que dice: en la guerra y en el amor todo se vale.

De esta manera la lucha anual de los jubilados parece estar justificada. Para que esto no ocurra en el mediano y largo plazo, se tiene que comenzar a dignificar el empleo de los trabajadores activos e incorporar ese 80% de los trabajadores de las micro y pequeñas empresas que no cotizan para su jubilación. De no hacerlo, el problema para los futuros gobiernos será mayor debido a que una gran parte de los trabajadores asalariados no está aportando para lograr una renta cuando pasen al sector pasivo.

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Retomar la relación, relanzar las ideas comunes

En su visita a Bolivia, el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela remarcó la necesidad de revisar varios temas. 

Con mecanismo de consultas que ya existía entre ambos países, ahora se prevé un relanzamiento de la relación diplomática y consular

Por Iván Bustillos

/ 8 de mayo de 2022 / 12:18

El punto sobre la i

La pasada semana, estuvo de visita en el país, el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Félix Plasencia. Llegó el martes 3 al mediodía y permaneció en el país hasta el viernes 6. En lo central —como él mismo dijo— se trató de una “visita de trabajo”. Hasta donde se pudo conocer, una muestra de dicha dinámica “de trabajo”, fueron las reuniones que sostuvo con los funcionarios de la embajada en La Paz y con las autoridades bolivianas. Así, lo primero que hizo el Canciller tras aterrizar en el aeropuerto de El Alto, fue reunirse con el personal de su embajada. Luego, y ésta acaso haya sido la principal reunión, se encontró con su colega, el ministro de Relaciones Exteriores, Rogelio Mayta. Solo después visitó, y brevemente, al vicepresidente David Choquehuanca. El viernes, tras un conversatorio organizado en el embajada de su país, pudo viajar al trópico de Cochabamba para reunirse con el exmandatario Evo Morales y dirigentes de organizaciones sociales. Y, solo al final, tuvo “el honor de ser recibido” (como él mismo decía), por el presidente del Estado Luis Arce Catacora.

En el conversatorio del viernes por la mañana, más distendido, Plasencia precisó que vino a Bolivia a “delinear los temas que nos permitan retomar el acercamiento efectivo”, con Bolivia.

“De trabajo”. Es llamativo que la única declaración oficial conjunta haya sido la emitida por los ministros de Relaciones Exteriores y que los 15 puntos de que consta buena parte se refieran a aspectos operativos, de acciones administrativas orientadas a cumplir determinada tarea.

Por eso, el canciller Plasencia destaca la urgencia de ponerle fecha, como dijo, a la realización de la III Comisión de Integración Conjunta, y a la reunión del Mecanismo de Consultas Políticas. “En la reunión de la III Comisión los jefes de Estado deben ver los proyectos que apuntalen la educación, salud, empleo, dignificación humana y cuido de la naturaleza”, señaló el jefe de la diplomacia venezolana.

En la declaración de los ministros de Exteriores, también se señala que se acordó “llevar adelante la II Reunión del Mecanismo de Consultas Consulares y Migratorias Bolivia- Venezuela”.

MIGRANTES

He aquí que Plasencia se extendió en el conversatorio, explicando cómo, pese a la gran cantidad de compatriotas suyos que salen del país, “Venezuela mantiene el compromiso con los migrantes de cualquier parte del mundo”.

El país “sigue estando, hoy, en el récord histórico de la Organización Internacional de Migraciones uno de los tres países de América Latina con más captación, que recibe mayor migración del mundo”. Y es también la nación “que menos migrantes produce”.

En Venezuela —remarcó el jefe de la diplomacia venezolana— “un tercio de la población es de origen migrante; más de cinco millones de venezolanos son de origen colombiano”. Aquí reivindicó la acogida que, dijo, se da a los migrantes: los grupos de extranjeros que se han formado allí no son peruanos, colombianos o brasileños; son, remarcó, “venezolanos de origen colombiano (o de otro país)”; esto, señaló, porque al migrante se le reconoce sus derechos tal cual se hace con el venezolano nativo.

“Aprovecho para dar un saludo a todos los venezolanos que han decidido viajar y vivir en este país”, se dirigió a los venezolanos desperdigados en las grandes ciudades de Bolivia.

“Les deseo todo lo mejor y les recuerdo que es muy importante, siempre, ser muy responsables, cariñosos, amar esta tierra como a la propia; y también es bueno que piensen en regresar a su país; porque nuestro país ha sido históricamente un país de acogida”, reclamó el Canciller.

“Agradezco la acogida que Bolivia da a venezolanos que han decidido, es un derecho consagrado por convenciones internacionales, de la migración”, aseveró Plasencia.

Algunas otras medidas que se prevén para reactivar la relación bilateral, destaca la declaración, son:

 -Potenciar la comercialización de productos no tradicionales y con valor agregado.

-Mejorar las mutuas exportaciones.

-Impulsar el derecho al agua, en vistas a la preparación de la VI Conferencia Latinoamericana de Saneamiento, que tendrá lugar en Bolivia en 2022.

-Se revisó los acuerdos que hay en: educación, cultura, turismo, medioambiente, comunicación, desarrollo minero ecológico, gas, interconexión aérea, intercambio entre academias diplomáticas, lucha contra la trata y tráfico de personas y cooperación jurídica.

INTEGRACIÓN

Una tarea en que puso énfasis el Canciller fue impulsar, revalorizar, proponer, o en últimas, reconstruir, los mecanismos de integración como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP); de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), “como espacios regionales naturales de diálogo y concertación política de Latinoamérica y El Caribe”.

“El ALBA-TCP es una propuesta responsable, solidaria, humanista de unión, de integración, de cooperación y de solidaridad”, remarcó.

En cuanto a la CELAC, el ministro venezolano no dejó de destacar la utilidad y eficacia del mecanismo para establecer acuerdos marco con otros bloques regionales.

“La CELAC se ha convertido en la plataforma más amplia de la unión de nuestros pueblos en nuestro continente. Es un buen ejemplo, también, para el resto del mundo, porque la CELAC, de una manera unitaria se reúne y trabaja con otros países; esto ya se hace con la Unión Europea y con China”, destacó.

Sobre la crisis económica por la que atraviesa el país caribeño, tanto en el conversatorio, como en la reunión que Plasencia tuvo con Evo Morales y dirigentes en Cochabamba, la cifra que da una idea más completa de la gravedad del caso es esa que señala que “Venezuela, de recibir en ventas de petróleo 60.000 millones de dólares en gestiones anteriores, en los últimos años esto bajó 700 millones de dólares”, destacó.

La política injerencista de Estados Unidos, remarcó, por supuesto que complica las cosas: “La verdad es que estamos sufriendo una coyuntura, una situación coyuntural, impuesta por la decisión agresiva, violatoria e irresponsable de imponer medidas coercitivas, unilaterales contra Venezuela, más de 500 medidas coercitivas, que han impedido, por ejemplo, nuestras exportaciones de petróleo. No podemos asistir, por ejemplo, a 16 países de la región signatarios de Petrocaribe”.

“Pero, hoy hemos saltado las dificultades impuestas por las medidas coercitivas— asegura el abogado— y Venezuela está en una mejor situación, la inflación ha sido controlada gracias al empeño del Gobierno a través del Banco Central y hay un crecimiento económico, este año de 7,2%, pero se pronostica que el año próximo pueda ser del 20%”.

Finalmente, en la reunión que el ministro tuvo con el expresidente Evo Morales y dirigentes sociales, el venezolano ya fue “más político”.

“Evo Morales es fundamental, para nosotros, para la causa;como Lula, Chávez. Venezuela siempre estará en apoyo y cercanía con Bolivia”, sustuvo.

Aunque no dijo cómo, pero el canciller venezolano no dejó de expresar su entusiasmo: “Pronto, en este año, veremos resultados en positivo en favor de los gobiernos comprometidos con las causas sociales, con el pueblo y con la tierra, con lo que es fundamental, la dignificación de la vida de los ciudadanos y el cuido de la naturaleza y la tierra”, sentenció el Canciller.

“Bolivia y Venezuela somos fundadores de un grupo de cuido y protección de los preceptos de la carta fundacional de las naciones unidas”, reveló.

MULTILATERAL

En su defensa del multilateralismo, el ministro venezolano identifica el “unilateralismo” como sinónimo de injerencias. “Esta visita tiene el empeño de acentuar en esa ruta en el cuidado de los preceptos del multilateralismo, en contra del injerencismo unilateralista”, destacó.

En lo relativo a la Cumbre de las Américas y la inusual decisión del Gobierno de Estados Unidos de no invitar a Cuba, Nicaragua y la propia Venezuela.

“Si en la Cumbre de las Américas se excluye, es falsa, incompleta, dudosa, una vergüenza, sin resultados. Debemos aprovechar estos encuentros para denunciarlos y no tolerarlos, no podemos permitirlos en silencio. Más allá de que participemos o no participemos, hay que denunciar la intención unilateralista de imponer quiénes son invitados y quiénes no son invitados a un encuentro de nuestros pueblos”, sentenció Plasencia.

“Declararon que la IX Cumbre de las Américas, que se llevará a cabo en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos de América, del 6 al l0 de junio de 2022, debe ser un espacio de integración de las Américas y rechazaron la pretensión de excluir de la Cumbre a algún país por motivos ideológicos y políticos, ya que la exclusión arbitraria es considerada antidemocrática”, destaca el punto 13 de la Declaración.

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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¿Cómo ve América Latina a Europa?

Adelanto de una encuesta a 12.000 personas en la región acerca de su percepción hoy sobre el ‘Viejo Continente’.

/ 8 de mayo de 2022 / 12:14

DIBUJO LIBRE

Por diversos motivos políticos, históricos y culturales, América Latina tiene fuertes vínculos con Europa. Pero sabemos poco sobre lo que los latinoamericanos piensan sobre el “Viejo Continente”. Ese vacío busca ser subsanado, parcialmente, por esta encuesta encargada por la Fundación Friedrich Ebert y Nueva Sociedad a la empresa Latinobarómetro, con el apoyo del grupo Diálogo y Paz, que viene reflexionando sobre las realidades geopolíticas desde América Latina. Analizar cómo la región ve a Europa y a otros actores globales resulta particularmente productivo en el actual contexto de crisis y turbulencias en el tablero geopolítico global, agudizadas por la invasión rusa a Ucrania.

Partimos de tres interrogantes: ¿cómo se vive en América Latina la actual incertidumbre global? ¿Cómo absorben las sociedades de la región los cambios de época en el sistema internacional? ¿Cuáles son los niveles de discordia y/o consenso social frente a la dirección de estos cambios y sus actores? Fue con el propósito de encarar tal desafío que se diseñó y realizó una encuesta titulada “Unión Europea-América Latina: miradas, agendas y expectativas”, cuyos resultados motivan este análisis. Se trata de una investigación que se llevó adelante a través del Latinobarómetro en el segundo semestre de 2021, en un grupo representativo de diez países latinoamericanos: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Uruguay y Venezuela. Este proyecto responde a un creciente interés —más general en los ámbitos académicos y políticos, regionales e internacionales— por entender mejor la realidad global/regional tras la pandemia desde la perspectiva de distintos segmentos sociales y países latinoamericanos, los cuales se encuentran cada vez más conectados y expuestos al exterior.

Los resultados de la encuesta se encuentran en etapa avanzada de procesamiento y análisis, con la intención de presentar una instantánea de la opinión pública latinoamericana sobre sus percepciones dominantes y preferencias estratégicas en el terreno internacional. El presente texto corresponde a una primera etapa de difusión y tiene su foco puesto en la relación interregional América Latina-Europa, entendida como el conjunto de países que la integran o como la Unión Europea como institución. Los datos indican una percepción mayoritariamente positiva respecto del papel de la Unión Europea en la agenda internacional y, tan o más importante, niveles de acuerdo en la opinión pública latinoamericana sobre asuntos globales que contrastan con la polarización muchas veces observada en los debates y discursos políticos a escala regional.

METODOLOGÍA El diseño de la encuesta buscó contribuir a llenar vacíos de información sobre temas globales en los estudios de opinión pública. Se encaró a través del planteo de preguntas relevantes para la región en su conjunto y para los círculos decisorios. Con ese propósito, el cuestionario se enriqueció por las contribuciones de un grupo de expertos, además de consultas a bibliografía producida en los últimos cinco años por un amplio abanico de organizaciones internacionales, instituciones académicas y organizaciones no gubernamentales de América Latina y Europa.

La encuesta reúne información de 12.000 personas mayores de edad, con educación media o superior, residentes en los diez países seleccionados de la región. En conjunto, los datos obtenidos tienen un promedio de 87% de representatividad con respecto a las poblaciones nacionales. Esto se logró mediante una estrategia de muestreo que contempló cuotas por estrato, sexo, edad, escolaridad y subregión nacional. Las dificultades operativas por la pandemia de covid-19 plantearon el desafío de que las tareas de levantamiento de la encuesta fueran realizadas por vía virtual, en lugar de cara a cara. En efecto, la realización de una encuesta de alcance regional por vía de paneles en línea adquirió un sentido innovador como experiencia investigadora de opinión pública, que le otorga un sentido único y revelador.

Respecto de la escolaridad, la mayoría de los encuestados se ubican en niveles medio-altos y altos de educación (en su mayoría, secundaria completa o universitaria), con residencia tanto urbana como rural. Se trata de un sector de la población habitualmente bien informado y expuesto a las noticias internacionales y, por tanto, con percepciones más estructuradas sobre los problemas globales. Puesto que los datos se refieren al sector de la población con mayor nivel educativo, cabe advertir que podrían dar la impresión de que las sociedades latinoamericanas están mejor informadas de lo que en realidad ocurre, por lo que sería aventurado pretender sacar inferencias fuertes sobre esta cuestión.

Por último, al momento de interpretar los datos que se presentan a continuación, es importante subrayar el contexto mundial cambiante y de enorme fluidez en el que se levantó la encuesta y en el que nos damos a la tarea de analizarla. La comprensión del lugar de Europa y de la Unión Europea en un contexto internacional de estas características, desde la mirada latinoamericana, es precisamente donde está puesto el foco de nuestro análisis.

PERCEPCIONES Lo que los latinoamericanos ven y piensan sobre Europa como región y sobre la Unión Europea como institución se enmarca en su visión más general sobre la realidad mundial. Y, para entender la percepción de la opinión pública latinoamericana sobre “lo internacional”, hay que preguntarse cuáles son sus preocupaciones, preferencias y expectativas respecto a los grandes problemas globales. El elenco de temas seleccionados en la encuesta fue: pobreza extrema, cambio climático, violación de derechos humanos, pandemias, migración y refugiados, crisis de las democracias y deudas de los países. Los resultados obtenidos coinciden con las argumentaciones recientes sobre la tendencia a que se reduzcan los niveles de polarización interna en los países de la región.

En efecto, respecto de este primer grupo de temas, cabe destacar que hay un consenso regional muy claro respecto de dos preocupaciones prioritarias: la pobreza extrema y el cambio climático. En segundo lugar, son mencionados la violación de derechos humanos y las pandemias, aunque se observan énfasis diferentes por país. Por ejemplo, en el caso de Bolivia, Colombia y Venezuela, la preocupación por la violación de los derechos humanos es tan alta como la preocupación por la pobreza extrema y el cambio climático. Mientras que en los casos de Brasil, Guatemala y México, el tercer lugar en la lista de preocupaciones lo ocupa el tema de las pandemias, lo que deja las violaciones de derechos humanos en el cuarto lugar. En Venezuela, en cambio, destaca el mayor nivel de atención que se da a la migración y los refugiados, así como la preocupación por las crisis de las democracias (similar a lo que demuestran los resultados en Bolivia).

 (*)Encuesta de Nueva Sociedad(*)

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Arcángel San Miguel de Italaque

¿Por qué San Miguel, el ángel de mayor rango en la tradición católica, es el Guardián de Italaque?.

/ 8 de mayo de 2022 / 12:11

DIBUJO LIBRE

Pueblo de Archángel San Miguel de Italaque, San Miguel de Italaque o Italaque a secas, la adjudicación a esta “villa de Su Majestad” de un patrono celestial de tanto rango como un arcángel, y el primero entre ello, fue sin duda un timbre de honor para esta población. En efecto, dentro del sentimiento barroco colonial, la importancia atribuida a San Miguel es destacada. En simbología y en representación pictórica, el excelso Arcángel aventaja a otros competidores celestiales. Por lo que, si el pueblerismo existía también entonces — cosa mas que verosímil— los habitantes de este pueblo —“Vecinos españoles, caciques e indios”, según una clasificación del archivo— podían sacar a colación, en alguna posible pica con algún pueblo limítrofe, el carácter de superior jerárquico de su Patrono celestial…” (Cejudo, pág. 51)

Esta descripción pertenece al sacerdote Pablo Cejudo Velázquez en su libro Colorista del Collao de 1966, al referirse a la población de Italaque y su vínculo inseparable con el Arcángel San Miguel.

Italaque, localidad ubicada en la actualidad en el municipio de Mocomoco de la provincia Camacho del departamento de La Paz, remonta su creación con la denominación de Arcángel San Miguel de Italaque a épocas coloniales, así lo describen los registros del Archivo General de Indias de Sevilla, España, de 1570, que habla de la doctrina de San Miguel de Italaque, que se consolida en su actual ubicación como parroquia en 1596.

¿Por qué el interés de construir en Italaque una parroquia católica?

Para entender el contexto de ese tiempo nos remitimos al libro de Teresa Gisbert: El Paraíso de los Pájaros Parlantes, en el cual se cita a Pierre Duviols.

Al tratar los antecedentes de la extirpación de idolatrías nos explica cómo en 1451, en tiempo del arzobispado Loayza, a instancias de Fray Luis de Morales se emitió el primer texto oficial contra la idolatría, en el que se ordenaba la construcción de iglesias, la búsqueda y destrucción de los monumentos paganos y la refundación de la idolatría. El doctrinero personalmente debía ir “por todos los pueblos del repartimiento y detenerse en cada pueblo seis u ocho días entendiendo si tienen guacas u otros lugares donde acostumbran hacer algunas ceremonias o ritos y deshacerlas, y si fuere lugar decente para ello, pondrán una cruz”.

En 1551 se realiza el primer Concilio Limense; la Constitución 3, manda “destruir y quemar los ídolos y santuarios que se encontrasen en los pueblos de los indios bautizados, y de construir una iglesia sobre su emplazamiento”. (Gisbert, 2012: 117)

Es así que, dando cumplimiento al Primer Concilio Limense de 1551- 1552 sobre las “Constituciones de los Naturales” en sus numerales 1, 2 y 3, se crea en 1570 la parroquia del Arcángel San Miguel Italaque en el sitio Usata (Merque Italaque).

¿Por qué la imagen del arcángel San Miguel?

San Miguel es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia: Miguel, Gabriel y Rafael. La Iglesia Católica da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama “Príncipe de los espíritus celestiales”, “Jefe o cabeza de la milicia celestial”.

En el Antiguo Testamento aparece descrito como el gran defensor del pueblo de Israel contra el demonio. El Nuevo Testamento refiere en Apocalipsis 12,7-9 a San Miguel:

“Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero”.

Ahora bien, desde el punto de vista indígena (Inca) los ángeles arcabuceros, son quienes manejan el rayo, el trueno, el relámpago y las centellas. Dominan los fenómenos celestes, pero no por ellos mismos.

Otro punto que debe tenerse en cuenta al relacionar los ángeles con los fenómenos celestes, es el texto del tercer concilio limense, concretado en el libro Doctrina cristiana y catequismo para instrucción de indios, de 1583, donde se tratan conjuntamente los ángeles y los astros. En la página 419, se lee: “Veis aquí pues el creador hizo los cielos, y en ellos pues a los ángeles criados suyos y compañeros de los hombres santos. El mismo Dios hizo el sol, la luna y las estrellas”. La relación Ángeles- astros está insinuada en el catequismo, pues ambos seres ocupan el mismo espacio y responden, con similitud, al mismo creador (Gisbert, 2012: 117).

Con esa referencia y con datos obtenidos de la primera investigación interdisciplinar en el sitio arqueológico de Merque Italaque (Usata) en 2019, podemos afirmar que este sitio arqueológico estaba dedicado a ser un observatorio astronómico inca, por tal razón es que a la llegada de los españoles colocaron la imagen de San Miguel Arcángel, un astro celestial. A manera de comentario: nos parece importante resaltar que la práctica de observación de estrellas, aun se realiza en Italaque en la fiesta del 3 de mayo, en la víspera, en el calvario de este pueblo.

Por otro lado, la imagen de los Ángeles fue utilizada por los españoles, ya que en Los Andes la imagen de seres alados estaba presente, así lo registra el cronista Cieza de León, cuando relata la fundación del imperio incaico que indica:

“Venían por el aire con alas grandes de plumas pintadas”.

Del inventario realizado por el Ministerio de Culturas sobre los cuadros y esculturas de Italaque, registra varias imágenes que contienen la imagen del Arcángel San Miguel: el primero se encuentra en el pórtico de piedra; el segundo, en el cuadro denominado “La Virgen y el Dragón” de la serie de la Virgen María, en éste se observa a la virgen junto al Arcángel San Miguel enfrentando a un Dragón; el tercero, el Arcángel San Miguel de autor anónimo de estilo barroco mestizo, donde se observa a San Miguel y el Dragón; y, por ultimo, existe una escultura de San Miguel que se encuentra en el retablo principal de la iglesia.

Así, la población italaqueña originaria tiene como guardián al Arcángel San Miguel, al que honran cada 29 de septiembre desde hace más de 450 años. Pese a que desde 1855, por instrucción del presidente Isidoro Belzu, se impuso la fiesta del 16 de julio y a la Virgen del Carmen como patrona de varias poblaciones rurales, siendo una de ellas Italaque.

(*)Boris Bernal M. es escritor, italaqueño

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El oficio del periodismo histórico

Saludable convocatoria a ver el oficio periodístico también como el de un peculiar historiador.

/ 8 de mayo de 2022 / 12:09

SALA DE PRENSA

A la pregunta de ¿cuál es la relación entre el periodista y el historiador?, el cronista polaco Ryszard Kapuscinski, en Los cínicos no sirven para este oficio, fue taxativo: Todo “buen periodista” es un historiador. “Lo que él hace es investigar, explorar, describir la historia en su desarrollo. Tener una sabiduría y una intuición de historiador es una cualidad fundamental para todo periodista”.

Con el fin de esclarecer esa idea, hizo una distinción entre el buen y el mal oficio: “En el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, se tiene también la explicación de por qué ha sucedido; en el mal periodismo, en cambio, encontramos solo la descripción, sin ninguna conexión o referencia al contexto histórico (…) Tenemos que introducir al lector a la comprensión del acontecimiento, diciéndole qué ha sucedido antes, contándole la historia del mismo”.

El autor de Un día más con vida (1976), La guerra del fútbol (1978), El imperio (1993), Ébano (1998) y otros textos, realizó esas declaraciones en el marco del VI Congreso “De raza y de clase: El periodismo entre deseo de elitismo, implicación e indiferencia”, que se celebró en Italia, el 27 de noviembre de 1999.

HISTÓRICO Después de hacer una revisión de la actividad periodística bajo los regímenes dictatoriales en América Latina, en la década del 70, Armand Mattelart, en La comunicación masiva en el proceso de la liberación, coincidió con la posición del cronista polaco. Tras poner en tela de juicio la “objetividad del periodismo clásico” —que “separa el presente del pasado” y fragmenta los hechos y actores de su contexto, quitándole su verdadera naturaleza—, propuso retornar al periodismo histórico, que integra el pasado, el presente y el futuro: un regreso a la “raíces” de los procesos vívidos que generan noticia.

En la misma línea, Olga Behar, en Pistas para narrar la memoria, destacó que el periodista además de informar tiene la oportunidad inédita de cumplir con su función social de “contextualizar y argumentar hechos que pudieron haber sido noticia en algún tiempo y que tuvieron un tratamiento sesgado, superficial y descontextualizado”. También planteó visibilizar acontecimientos que sucedieron y fueron ignorados deliberada o accidentalmente por otros periodistas y medios.

Para cumplir con esa tarea, recomendó que se puede apelar a testimonios, expedientes judiciales, documentación de investigación forense e histórica y otras fuentes.

OFICIO Bajo esa lógica, el oficio del periodismo histórico debe ayudar a formar conciencia social y coadyuvar a la creación de un recuento histórico integral, plural y representativo.

Para cumplir con esos objetivos, Manuel Aguilera y Ángeles Durán, en El periodismo histórico: teoría y técnica, mencionaron dos maneras de lograrlo: 1) La “divulgación”, que se limita a consultar y difundir de manera atractiva investigaciones de otros y 2) la “investigación histórica”, que aporta novedades, denuncia delitos, asesinatos, genocidios y otros.

Entre la faena periodística y la historia, por tanto, existen analogías en el uso de métodos y técnicas para acercarse a la realidad; sin embargo, las dos disciplinas, en esencia, tienen rasgos propios. Ese caso, de igual forma, se aplica al periodismo literario. Carlos Soria Galvarro, en su artículo Literatura y periodismo: juntos pero no revueltos, incluido en los Andares del Che en Bolivia, reforzó la idea de que “entre el periodismo (como insumo para la historia) y la literatura (como goce estético a partir de la recreación de aspectos de la realidad por la vía del lenguaje) podrán existir obvias similitudes y observaciones, pero subsistirá por siempre la diferencia esencial que los separa”.

JIBARIZADO La historia, aunque no exista como sección en los medios de información, está presente al menos una vez por semana en artículos de opinión, reportajes, crónicas, perfiles, efemérides, entrevistas, testimonios, análisis y otros. Empero, existen nuevos factores que impiden que los públicos valoren estos contenidos.

Hoy, según Pascual Serrano, en La comunicación jibarizada, el predominio audiovisual, la espectacularidad en la comunicación, la revolución tecnológica y la sobresaturación informativa están terminando con los requisitos necesarios para que una información mínimamente integral, reflexiva y contextualizada pueda difundirse y comprenderse.

“Vivimos tiempos en que la imagen ha ganado mucho terreno a la imaginación, y no digamos ya a la escritura. Del mismo modo, la emoción ha robado prestigio a la reflexión (…) De hecho todos los medios son ya instantáneos, sensacionalistas, emotivos y superficiales. Y todo lo que no cumple esas condiciones es apartado de la agenda”, argumentó Vicente Verdú, en El personismo.

JORNADAS En el marco de lo planteado y bajo la mirada de impulsar un trabajo periodístico exhaustivo y de contenido, la Carrera de Ciencias de la Comunicación Social de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y el Instituto de Investigación Postgrado e Interacción Social (IpiCOM) realizarán las “Jornadas sobre Periodismo Histórico”.

El objetivo es entender la importancia de esa temática, vista como un eje transversal y una especialidad en la prensa boliviana, a partir de la experiencia de especialistas bolivianos en comunicación, periodismo e historia.

Siete expositores, desde diferentes miradas, coadyuvarán a cumplir con ese objetivo: el comunicólogo y catedrático Erick Torrico, el historiador, archivista y docente Luis Oporto y los periodistas e investigadores Robert Brockmann, Miguel Pinto, Ricardo Zelaya, Rafael Archondo y Ramiro Duchen.

HOMENAJE En homenaje al Día del Periodista, además, se hará una distinción, por su larga trayectoria en radio, prensa y televisión, a uno de los grandes puntales del periodismo histórico: el cronista, historiador y excatedrático Carlos Soria Galvarro.

Entre su producción intelectual se destacan: Con la revolución en las venas: Los mineros de Siglo XX en la resistencia antifacista (1980); Vista al mar: Testimonios sobre el 17 de julio de 1980 (1982); Barbie-Altman: De la Gestapo a la CIA (1986); El Che en Bolivia (cinco volúmenes 1992- 1996); Campaña del Che en Bolivia (1997); Coati 1972: relato de una fuga (1997); Coloquio Antonio Paredes Candia y la cultura popular boliviana (2001); Contextos y Recuentos (2002), y Los andares del Che en Bolivia (2014).

Las “Jornadas sobre Periodismo Histórico” se realizarán del 9 al 11 de mayo, de 10.00 a 12.00, en el Auditorio “Salvador Romero” de la Facultad de Ciencias Sociales. El evento será presencial.

(*)Grecia Gonzales O. es comunicadora social

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El MAS y las clases medias, sus idas y venidas

El MAS debe recomponer su relación con las clases medias. En buena medida se lo impiden sus tensiones internas. 

El MAS está en un buen momento de articular mejor con las clases medias progresistas; se lo impiden sus pugnas internas.

Por Pablo Javier Deheza

/ 1 de mayo de 2022 / 17:54

El punto sobre la i

La historia de nuestro país está marcada por diversos clivajes, pero si hay dos de constante presencia, estos son los referidos a la clase social y la cuestión regional. El Movimiento Al Socialismo-Instrumento Para la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP), actualmente la principal fuerza política en Bolivia no está fuera de estas realidades y los resultados electorales (por lo menos de las elecciones generales de 2014 y de 2020) lo reflejan con claridad meridiana.

En todas las ciudades capitales, la votación azul se ubica porcentualmente por debajo de lo obtenido en cada departamento. La excepción destacada es en el municipio de El Alto, que en las elecciones presidenciales de 2020 sobrepasó a Nuestra Señora de La Paz en la cantidad de votos válidos emitidos y la proporción a favor del MAS fue, como en comicios anteriores, superior a la departamental.

Como se puede ver en el cuadro adjunto, en 2020 hubo 527.139 más votos válidos que en 2014 en las ciudades capitales más El Alto. En ese mismo periodo, el MAS sumó 52.016 sufragios más. Es decir que el partido de gobierno captó, aproximadamente, 10% del total del incremento registrado en la votación válida. Estas cifras ponen en evidencia un distanciamiento paulatino del MAS respecto a las clases medias urbanas en Bolivia.

Es igualmente notoria la diferencia entre los márgenes que obtiene el partido azul en occidente, en contraste con sus resultados en Santa Cruz, Tarija y Beni. La cuestión regional está también reflejada en la votación.

CLASES MEDIAS.

Hablar de clases medias es hablar de modernidad y capitalismo. Las sociedades feudales estaban divididas básicamente en la nobleza, el clero y los siervos o campesinos. Así, la clase media emerge conceptualmente en el siglo XVIII, identificándose como aquel grupo que no es parte de la aristocracia, pero que comienza a desarrollarse económicamente por fuera de la servidumbre. Hoy en día, las clases medias se entienden genéricamente en el mundo como aquellos conglomerados que no son ni grandes poseedores de capital ni están sumidos en condiciones de pobreza. Están en el desafío diario de ir mejorando sus condiciones de vida, sin lograr convertirse en potentados y siempre temiendo caer en la pobreza.

En Bolivia, las clases medias constituyen un tejido en extremo diverso. René Zavaleta afirmó que “para saber lo que son estas capas, es menester enumerarlas o decir lo que no son”. Entonces, las clases medias urbanas en nuestro país, a partir de su economía, están conformadas principalmente por pequeños comerciantes, transportistas, asalariados, profesionales, cuentapropistas y un largo etcétera, que no están en los segmentos depauperados ni poseen grandes empresas.

Además, “está claro que hay una clase media que es parte del campo oligárquico liberal, que es antiestatista, que es neoliberal, que es racista y que detesta todo lo popular”, afirma el sociólogo cochabambino Fernando Mayorga, director general del Centro de Estudios Superiores Universitarios de la Universidad Mayor de San Simón (CESU-UMSS). Entonces, las características y diferencias al interior de las clases medias son también políticas, culturales y de hábitos sociales. Mayorga precisa que también están presentes ahí las clases medias emergentes que, proviniendo de lo indígena, campesino y popular, se incorporan como resultado del proceso de cambio y los años de políticas favorables hacia estos sectores.

POLÍTICA Y CLASES MEDIAS.

“En las elecciones de 2005 convergieron los indígenas, campesinos, trabajadores y la clase media en torno a la recuperación del Estado para ponerlo al servicio de la gente, frente a la radicalidad y ortodoxia con la que se aplicó el neoliberalismo en los años previos”, sostiene Carlos Romero, exministro de Evo Morales e intelectual cruceño.

En línea similar, Mayorga señala que “es impensable que un partido de raigambre popular, como el MAS, alcance las cifras que viene logrando desde 2005 sin tener el apoyo del votante medio, que está en las ciudades”.

Consecuentemente, se puede entender que el momento de mayor integración entre el bloque indígena popular y las clases medias se registra entre las elecciones de 2009 y 2014, cuando el MAS obtiene 64% y 62% de los votos, respectivamente.

Sin embargo, Mayorga advierte que “Bolivia ha pasado por un proceso político intenso desde el referéndum constitucional de 2016 hasta 2019, que giró en torno al debate sobre la legitimidad de la postulación de Evo Morales como candidato presidencial. En ese debate, los sectores urbanos, la clase media en general, la concentrada en las ciudades capitales, que había votado por Evo Morales en 2005, 2009 y 2014, terminó siendo interpelada por un discurso opositor que estableció la dicotomía entre democracia y dictadura y el MAS fue acusado de autoritarismo”.

El distanciamiento que se originó a partir del referéndum de 2016 fue aprovechado y capitalizado por nuevos liderazgos. Entre otros, Luis Fernando Camacho y Marco Pumari, quienes fueron figuras centrales en el derrocamiento de Evo Morales.

Este discurso en torno al estado de derecho, libertad y el respeto a la CPE “fue asumido por amplios sectores de clase media de las ciudades, que terminaron alejándose del MAS y se dio una pérdida de capacidad de acción hegemónica”, explica Mayorga.

Hugo Moldiz, importante referente de la reflexión política al interior del MAS, afirma que en 2019 “si hubo grupos que subieron a escena y fueron decisivos en la desestabilización de Evo Morales, fueron los sectores medios”. Mayorga, igualmente, sostiene que en ese momento “claramente, amplios sectores de las clases medias en las ciudades se movilizaron contra el MAS”.

RECONSTRUCCIÓN.

La crisis posterior a las elecciones de 2019 marcó un antes y un después en el país y la relación entre el MAS y las clases medias urbanas no fue la excepción. Carlos Romero refiere que el bloque, la alianza que se reflejó en las victorias electorales hasta 2014, se debilitó. “Se generaron fisuras entre el campo y la ciudad, con la clase media y con la clase media alta”, indica.

Si bien el derrocamiento de Evo Morales se consolidó, el posterior gobierno transitorio de Jeanine Áñez fracasó rotundamente en prácticamente todos los aspectos posibles. Sus resultados catastróficos se reflejaron en masacres, autoritarismo, corrupción, atropellos a las libertades civiles, etcétera.

Justamente, “debido al desempeño del gobierno de Jeanine Áñez, con todos sus rasgos, en 2020 el MAS logró recuperar parte de esa convocatoria a las clases medias”, dice Mayorga.

Moldiz sostiene que “en 2020, Luis Arce y David Choquehuanca lograron condensar en torno a ellos a dos fuerzas que luego volvieron a separarse. Por un lado, la fuerza de lo social —movimientos sociales, sindicatos y otros— y, por otro, fracciones de clase media que no votaron en 2019 por Evo Morales, pero que decidieron apoyar” al nuevo binomio. “La gente sintió que Lucho Arce era la persona llamada a responder frente a las necesidades” de la pandemia y la reactivación económica, afirma.

En medio de muchas dificultades, frente a un gobierno transitorio adverso y hostil, el bloque popular indígena se vio ante la necesidad práctica de rehacerse. Así, “liderado por el Pacto de Unidad, se convirtió en el puntal de la lucha por la recuperación de la democracia”, precisa Mayorga.

A partir de esto, se comenzó con la tarea de recomponer relaciones con sectores críticos de las poblaciones urbanas, en particular las concentradas en las ciudades capitales más Al Alto. Ya sin Evo Morales como candidato, se logró esa rearticulación, cuando menos, coyunturalmente.

“El 55,11% alcanzado en 2020, que es similar a las elecciones de 2005, solamente se explica porque hay un porcentaje de las clases medias urbanas que votó por el MAS”, afirma Mayorga.

PRESENTE.

A partir de 2020, los sectores de clases medias que fueron parte del derrocamiento de Evo Morales, “ya no están actuando homogéneamente; hay un quiebre entre sus fracciones más radicales, (estando) a la vez más débiles y dispersas; y (hay) otras que sienten que pueden encontrar respuestas en el gobierno”, explica Moldiz.

Continúa indicando que “hoy existen condiciones para que el Gobierno se acerque a sectores de clase media, amplíe su base social y, por lo tanto, dispute en ese campo a fracciones que fueron fundamentales durante el golpe”.

Sin embargo, el MAS, actualmente, está concentrado en sus pugnas internas y esto desfavorece esa posibilidad de acercamiento. “Hay una disputa discursiva al interior del MAS” que —observa Mayorga— origina generalizaciones negativas hacia las clases medias, como la del vicepresidente David Choquehuanca en contra de los profesionales.

Así, el MAS da señales de estar pasando por dos procesos simultáneos en su relación con las clases medias. Por un lado, Mayorga apunta que “el MAS viene incorporando a sectores de la clase media en la gestión pública, con sectores de profesionales que no son parte orgánica del Instrumento político, el cual es la articulación de las cinco confederaciones del Pacto de Unidad, que constituye la base del bloque indígena campesino y popular. Esta incorporación se da subordinada orgánicamente a las organizaciones sociales”.

En los hechos, indudablemente, sí existe un ir y venir entre el MAS, el gobierno del MAS y los sectores urbanos. Sin embargo, Mayorga hace notar que “hubo críticas a la clase media, en abstracto, aunque muy enfocadas al entorno de Evo Morales”. Esto generó una serie de discusiones al interior del MAS, en las que prevaleció la posición de “no tener invitados en las listas de candidatos, sino que las mismas se definan en las asambleas y los ampliados”.

Se trata, entonces, de un momento en el cual, si bien hacia afuera existe un ambiente propicio para reencauzar y suturar diferencias, sobre todo con grupos de economías emergentes fruto del propio proceso de cambio, la lucha interna está implicando tomar como un valor la afirmación del núcleo mismo del bloque popular indígena, que no es precisamente ni urbano ni de clase media.

Con todo, Mayorga indica que “una cosa es la presencia de la clase media dentro del instrumento político y otra la capacidad de interpelación del MAS a las clases medias, ya sea en eventos electorales o para tener su apoyo que se traduzca en ausencia de movilizaciones en apoyo a la oposición”. Esto sintetiza esta relación prácticamente dual o, si se prefiere, dialéctica, entre grupos urbanos y el bloque popular indígena. Este bloque popular indígena se encuentra en medio de la tensión que significa estar entre su afirmación identitaria como tal y la necesidad práctica de contar con el apoyo de los otros.

Al respecto, el sociólogo cochabambino precisa que “el MAS establece relación con los grupos más organizados de las clases medias y esto se hace más intenso en época electoral, por razones obvias. El MAS necesita aliados, adherentes, grupos organizados, que le permitan que su interpelación electoral y su propuesta programática se trasformen en voto”.

“Cuando no hay elecciones, esto aparece como problema, cuando hay elecciones aparece como necesidad y por ese momento se convierte en una oportunidad”, explica. “Por lo tanto, no va a haber nunca una requisición normativa al respecto, siempre van a ser decisiones y acciones contingentes”, expresa con contundencia Mayorga.

FUTURO.

Bolivia y el mundo han cambiado. De por medio está el impacto de las nuevas tecnologías de información y comunicación, que “han construido las comunidades virtuales; de hecho, las movilizaciones sociales actuales en Europa y Latinoamérica son exitosas cuando están acompañadas de la convocatoria a través de los dispositivos digitales. Esa es una nueva realidad”, afirma Carlos Romero. Son circunstancias nuevas y diferentes.

“El MAS tiene que entender que las relaciones con las clases medias no pueden ser las mismas que antes. Paradójicamente, si antes los indígenas necesitaban mediadores para acceder a algunas reivindicaciones, ahora el campo popular necesita mediadores para recuperar su capacidad de interlocución plena con las clases medias urbanas”, sostiene el exministro.

Moldiz afirma: “Veo complicada la relación entre el MAS y los sectores medios. El MAS no termina de convertirse en una organización que sea capaz de combinar una cohesión de indígenas, campesinos y obreros con la flexibilidad táctica para incorporar otros sectores por fuera. No es de ahora”, sostiene.

Mayorga señala que “la votación a favor del MAS tuvo como motivaciones principales la lucha contra la pandemia y la reactivación productiva del país, que son intereses prioritarios de las clases medias”. En buena medida, el futuro está en los resultados que se tengan al respecto.

(*)Pablo Javier Deheza es periodista, Santa Cruz.

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