Seguridad Ciudadana

sábado 8 may 2021 | Actualizado a 19:04

La Policía rescata con vida a la bebé Samanta y detiene a su secuestradora

"Puedo informar que la niña Samanta ha sido rescatada, secuestradora presa. El esfuerzo, las críticas y las horas de trabajo rindieron sus frutos", escribió en Twitter el ministro de Gobierno, Arturo Murillo.

La madre de la menor, cuando se presentó en dependencias de la FELCC. Foto: Roberto Guzmán

/ 12 de octubre de 2020 / 15:30

A través de su cuenta de Twitter, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, anunció este lunes el rescate de la bebé Samanta, secuestrada en La Paz hace un mes, y la consiguiente detención de su raptora.

#LoÚltimo El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, anuncia el rescate de Samanta, la recién nacida raptada por una malhechora hace un mes en La Paz. «La niña Samanta ha sido rescatada, secuestradora presa», dice parte del texto del funcionario en su cuenta de la red social, en la que adjuntó una fotografía de la bebé.

«Puedo informar que la niña Samanta ha sido rescatada, secuestradora presa. El esfuerzo, las críticas y las horas de trabajo rindieron sus frutos», escribió el funcionario.

Noticia en proceso

Comparte y opina:

Arce: La economía comienza ‘a mostrar buenos signos’ y ‘saldremos de la pandemia’

El presidente Luis Arce cumple este sábado seis meses en el poder; había llegado al gobierno el 8 de noviembre de 2020 al ganar las elecciones con el 55,1% de votos.

El vicepresidente David Choquehuanca impone la banda al presidente Luis Arce, el 8 de noviembre de 2020. Foto: La Razón-archivo

/ 8 de mayo de 2021 / 13:31

El presidente Luis Arce cumplió seis meses de gestión. Al recordarlo este sábado, destacó su desempeño respecto de la economía, de la que dijo que comienza a mostrar “buenos signos”, y ofreció salir de la situación de pandemia.

“Los resultados económicos comienzan a mostrar buenos signos. Tenemos que apretar el acelerador para concretar la industrialización con sustitución de importaciones, principalmente en la agricultura y el litio. ¡Estamos diversificando la economía!”, escribió al mediodía de este sábado en su cuenta de Twitter.

Arce juró a su mandato de cinco años de gestión el 8 de noviembre de 2020, casi tres semanas después de ganar las elecciones del 18 de octubre con el 55,1% de los votos. Entonces había prometido enfrentar la reactivación económica y la emergencia sanitaria a causa de la irrupción del COVID-19 en marzo de ese año.

“¡Saldremos unidos de la pandemia! Garantizamos las vacunas y seguiremos con políticas que reactiven la economía de #Bolivia. No defraudaremos la confianza que nos dio el pueblo boliviano”, prometió Arce.

El mandatario se expresó sobre este hito de su gobierno y admitió que al asumir sus funciones sabía de la complicada tarea que le correspondía desarrollar. “¡Cumplimos seis meses! Al asumir el Gobierno éramos conscientes de la gran responsabilidad de recuperar la Patria y dar tranquilidad al pueblo boliviano, que estaba sumido en una profunda crisis política, social y económica, ahondada por la pandemia y el gobierno de facto”, dijo.

Comparte y opina:

Rivero afirma que es impreciso que en 2019 les hayan dicho que Áñez sería la presidenta

La exdiputada Susana Rivero develó que leyó un memorial del Subprocurador que, según contó, dice que el MAS sabía del apoyo de las FFAA a Áñez antes de la sucesión.

Jeanine Áñez, en la testera de la Asamblea Legislativa y junto a sus colegas, el 12 de noviembre de 2019.

/ 8 de mayo de 2021 / 03:28

En un nuevo capítulo sobre los sucesos que derivaron en noviembre de 2019 en la proclamación de Jeanine Áñez como sucesora de Evo Morales, la exdiputada Susana Rivero desmintió la versión en sentido de que entonces les hayan comunicado que la mandataria sería la senadora de oposición.

“Leí memorial de Subprocurador en caso golpe. En él se distorsiona lo sucedido en reuniones 11 y 12 de noviembre 2019. Por mi responsabilidad con Bolivia aclaro que es impreciso afirmar que nos comunicaron que Jeanine sería presidenta y que ya tenía apoyo de FFAA (sic)”, escribió Rivero en su cuenta de Twitter.

La tarde misma de la renuncia de Morales, el 10 de noviembre, la oposición comenzó el cabildeo por la sucesión ante la renuncia sucesiva de Morales, del vicepresidente Álvaro García, de la presidenta de la Cámara de Senadores, Adriana Salvatierra, y del primer vicepresidente de ese órgano, Rubén Medinacelli, y del titular de la Cámara de Diputados Víctor Borda.

Esa noche, Áñez ya se sabía mandataria, a juzgar por una entrevista con la red Unitel, en la que dijo que le correspondía asumir la sucesión. Al día siguiente, las negociaciones políticas se acentuaron al margen de la Asamblea Legislativa, a convocatoria de la representación de la Unión Europea (UE) y la Iglesia Católica.

Ese 11 de  noviembre, Áñez fue trasladada en avión oficial de Trinidad a El Alto y de esta ciudad en helicóptero a La Paz. Al llegar a la plaza Murillo dijo a los medios de información que primero iba a asumir la presidencia del Senado y luego la sucesión de Morales. Además, adelantó que en la sesión bicamaral se iba a considerar las renuncias de Morales y García.

A esa reunión fuera de la Asamblea Legislativa, llevada a cabo en la Universidad Católica, fueron citadas Salvatierra y Teresa Morales, representantes del MAS. Ese día las reuniones fueron infructuosas, que se prolongaron hasta la mañana del 12 de noviembre.

“El 11 de noviembre Adriana y Teresa no hablaron nada mientras no se garantizara la vida de Evo y Álvaro. El 12 tocamos procedimientos y dejamos bien claro que no podíamos tocar más temas porque no habíamos hablado con la bancada. A uno de ellos se les salió que tenían plan b”, escribió la noche de este viernes Rivero, entonces vicepresidenta de la Cámara de Diputados.

En una entrevista con la transmisión digital Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, la exdiputada develó que el jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, fue quien advirtió el martes 12 a Rivero y compañía de que si el Movimiento Al Socialismo (MAS) no se avenía a las negociaciones tenían “un plan B”, y ese plan B resultó ser Áñez.

“Al final de la reunión del 12 se nos dijo: apúrense a hablar con su bancada que tenemos plan b. Nosotras ni sabíamos cuál era ese plan. Lo vimos recién en la tardecita en la tele como todos, por lo que no pueden insinuarse cosas que no pasaron”, contó en su tuit Rivero.

La tarde del 12 de noviembre, luego de intensas llamadas al Tribunal Constitucional (TCP) por parte del entonces senador Yerko Núñez, Áñez convocó a la sesión 198 del Senado. Nada más al comprobar la ausencia de quorum en la voz de su colega Víctor Hugo Zamora, que fungió como secretario, la legisladora suspendió la reunión y enseguida argumentó su decisión de asumir la titularidad del órgano camaral.

No hubo quorum ni presencia de la bancada del MAS, solo de senadores de UD. Acto seguido, ya proclamada presidenta de la Cámara de Senadores, Áñez instaló la Asamblea Legislativa con sus mismos colegas del Senado, a los que se sumaron diputados de UD.

Tampoco hubo sesión, ni quorum ni presencia de la bancada del MAS. La senadora habló directamente desde la testera, invocó la Constitución y justificó su derecho a la sucesión. “Como presidenta de la Cámara de Senadores asumo de inmediato la presidencia del Estado prevista en el orden constitucional y me comprometo a asumir todas las medidas necesarias para pacificar el país”.

Pasaron 11 minutos y 20 segundos en los sendos actos, hasta que terminaron con la proclamación.

Bajo detención preventiva en la cárcel de Miraflores, en La Paz, Áñez enfrenta ahora un juicio a instancias de la exdiputada del MAS Lidia Patty, que la acusó de sedición, terrorismo y conspiración. Es el caso “golpe de Estado”, iniciado contra el otrora líder cívico cruceño Luis Fernando Camacho, que antes de la renuncia de Morales propició movilizaciones, incluso con el respaldo de algunos elementos de la Policía Boliviana.

Comparte y opina:

Organismo de DDHH argentino denuncia impunidad sobre las ‘masacres’ de Sacaba y Senkata

“Porque cada día que pasa aleja a las víctimas de estas masacres y sus familiares del derecho a la verdad y a la justicia”, cuestionó el martes la organización.

El velatorio de las víctimas de Senkata bajo el puente de la zona en El Alto. Foto: La Razón

/ 6 de mayo de 2021 / 00:14

El martes, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) de Argentina, una organización que promueve los derechos humanos, denunció que el Estado de Bolivia aún no da señales sobre el esclarecimiento de las “masacres” de Sacaba y Senkata, durante el gobierno de Jeanine Áñez en 2019.

Ante la falta de investigaciones por parte del Estado boliviano, la organización llamó la atención de las autoridades para que cumplan con las exhortaciones de la Relatoría sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias o Arbitrarias de la ONU, que conoce la denuncia de CELS desde el 20 de agosto de 2020.

“Porque cada día que pasa aleja a las víctimas de estas masacres y sus familiares del derecho a la verdad y a la justicia”, cuestionó el martes la organización.

El 15 de noviembre de 2019, al amparo del Decreto Supremo 4078, que eximía de responsabilidades penales a los elementos de seguridad, el gobierno de Áñez instruyó a la Policía Boliviana y a las Fuerzas Armadas intervenir las protestas que entonces eran convocadas en contra de la administración transitoria, cinco días después de la renuncia del presidente Evo Morales. Entonces, una columna multitudinaria de campesinos y cocaleros fue interceptada por las fuerzas combinadas en el puente Huayllani, en el municipio de Sacaba, Cochabamba.

La intervención policial-militar terminó con la muerte de al menos nueve personas ese día. Entonces, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, afirmó que las muertes ocurrieron porque los manifestantes se dispararon entre sí.

Cuatro días después, el 19 de noviembre, otra manifestación de civiles fue intervenida por las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana en Senkata, en El Alto, La Paz. El resultado fue otros nueves fallecidos.

Entonces, el ministro de Defensa, Luis Fernando López, deslindó responsabilidades de parte de las Fuerzas Armadas en los hechos y afirmó que el Ejército no disparó “ni un solo cartucho”.

“En ambos casos, integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad dispararon indiscriminadamente contra manifestantes y terceros, dejando un total de 27 muertos y cientos de personas heridas”, recuerda CELS.

En comunicación dirigida por CELS y otras organizaciones de derechos humanos a Agnés Callamard, relatora sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias o Arbitrarias de la ONU, solicitaron a la funcionaria “que declare la responsabilidad del Estado Plurinacional de Bolivia de Bolivia por las ejecuciones extrajudiciales y las demás violaciones contra la integridad cometidas en las masacres de Sacaba y Senkata”.

CELS recordó que tres meses y medios de esa solicitud, un conjunto de varias relatorías de la ONU instó al Estado boliviano a tomar acción porque “existe un asunto que justifica una atención inmediata” del caso.

Además, invitaron al Estado a adoptar “todas las medidas necesarias para proteger los derechos y las libertades de las personas mencionadas e investigar, procesar e imponer las sanciones adecuadas a cualquier persona responsable de las violaciones alegadas”, así como a tomar “las medidas efectivas para evitar que tales hechos se repitan”. 

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), desplazado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), trabaja por seis meses en Bolivia con el objetivo de esclarecer los hechos luctuosos en la crisis poselectoral de 2019.

En un informe preliminar, la CIDH, organismo independiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), estableció que en Sacaba y Senkata hubo masacres y graves violaciones a los derechos humanos.

Comparte y opina:

Jeanine Áñez decidió en 2019 tratar las renuncias de Morales y García Linera

Desde el día de la renuncia del Presidente, la legisladora se sabía su sucesora.

Jeanine Áñez, en la testera de la Asamblea Legislativa y junto a sus colegas, el 12 de noviembre de 2019.

/ 2 de mayo de 2021 / 16:30

Senadora aún, Jeanine Áñez llega a la Asamblea Legislativa con una cápsula de seguridad, de policías motorizados, vehículos blindados y hombres de negro. La recibe el expresidente Jorge Quiroga y sus colegas senadores de Unidad Demócrata (UD).

Es 11 de noviembre de 2019, un día después de la renuncia del presidente Evo Morales y un día antes de su proclamación.

Entonces había llegado de Trinidad a El Alto en un vuelo de emergencia y de El Alto a La Paz, en un helicóptero oficial.

Era señalada como sucesora del mandatario dimisionario, a juzgar por sus declaraciones previas y el operativo policial-militar montado para su llegada a la sede de gobierno en medio de una crisis política derivada de unas cuestionadas elecciones generales por parte de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Era la segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores, lejos de la sucesión constitucional, a pesar de las renuncias verbales de la presidenta de ese órgano legislativo, Adriana Salvatierra, de la bancada de dos tercios del Movimiento Al Socialismo (MAS), y del titular de Diputados, Víctor Borda, también del MAS.

Para entonces, incluso había renunciado el primer vicepresidente de Senadores, Rubén Medinacelli (MAS). Solo quedaba en funciones la primera vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Susana Rivero (MAS).

En una entrevista con el streaming La Razón Radio, el 19 de febrero de este año, la expresidenta de la Cámara de Senadores Eva Copa develó que la actuación entonces de la oposición y los detractores del gobierno de Morales fue estratégica: atacar a los cuadros de la sucesión constitucional del MAS: “Adriana nos dijo que la estaban esperando con una citación de aprehensión en el aeropuerto (de El Alto) y tuvo que irse a asilar a la Embajada de México, a Medinaceli le pusieron dinamita en su casa de Oruro, iban a hacer explotar si no renunciaba, y al hermano del diputado Borda lo agarraron y corretearon en la plaza (en la ciudad de Potosí)”.

Morales había renunciado entonces en medio de un conflicto cívico, un motín policial iniciado dos días antes en Cochabamba y la sugerencia de las Fuerzas Armadas de renunciar presentada por su comandante, el general Williams Kaliman.

Eran las 16.50 del 10 de noviembre cuando el mandatario renunció en Chimoré, en el Chapare, acompañado del vicepresidente Álvaro García y la ministra de Salud, Gabriela Montaño.

Esa noche, a las 18.45, Áñez se declaró potencial sucesora de Morales. “Estoy en la Segunda Vicepresidencia (del Senado) y en el orden constitucional me correspondería asumir este reto con el único objetivo de llamar a nuevas elecciones, de pacificar al país y de que todo vuelva a la normalidad”, declaró a la red Unitel.

Según la Constitución Política del Estado (CPE), la línea sucesoria ante la renuncia del mandatario continúa con el vicepresidente del Estado, el presidente de la Cámara de Senadores y, finalmente, el titular de la de Diputados.

A insistencia de la periodista, que preguntó si le correspondería asumir la jefatura del Estado, la senadora respondió que “es correcto, que ésa sería la sucesión”.

Sin embargo, adelantó algo que no ocurrió después. “Tendría que convocarse a una asamblea para poner en consideración la renuncia de los primeros mandatarios; yo espero que tengamos quórum necesario porque el país sabe que el MAS tiene dos tercios”, dijo.

“Primero tengo que convocar a la Asamblea para la consideración de las renuncias, en ese sentido es que viene la sucesión constitucional; así lo establece la propia Constitución”, insistió la legisladora de oposición, quien aclaró que “esto es transitorio”, mientras sean convocadas las nuevas elecciones y sean nombrados los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Al día siguiente, lunes 11 de noviembre, el país se encontraba en vilo; Morales y García habían partido a México, donde se refugiaron después, y se abría un par de días de desgobierno en medio de disturbios sociales.

Un operativo de emergencia fue montado para trasladar a Áñez de Trinidad a El Alto, ella había dicho que “no tenía condiciones” para un vuelo particular. Su ingreso a la plaza Murillo —a las 14.04— fue apoteósico, en medio de fuertes medidas de seguridad, colegas suyos y la expectativa de los medios de información.

Jeanine Áñez junto a Luis Fernando Camacho y Marco Pumari en el balcón del Palacio.

EL MENSAJE

Nada más al bajar de un vehículo oficial, fue recibida por Quiroga, quien fue el operador político de la transición. Ambos se abrazaron efusivamente.

En segunda línea, su colega senador Arturo Murillo hizo lo mismo, y en medio de ese abrazo tan familiar le dijo algo al oído. El legislador cochabambino se convertiría después en el hombre fuerte del nuevo gobierno.

Luego se sumaron a su entorno, muy sonrientes y emocionados, los también senadores Yerko Núñez, María Elva Pinckert, también ministros después.

Ya dentro del edificio de la Asamblea Legislativa, se instaló en las escaleras que guían hacia la Cámara de Senadores. “Esto es por Bolivia, queremos la pacificación del país. De manera constitucional, voy a asumir primeramente la presidencia del Senado”, adelantó un tanto agitada.

La legisladora manifestó su seguridad respecto de los acontecimientos posteriores en la Asamblea Legislativa. Ya se sabía presidenta del país, insistió en que lo que se viene se trata de una situación “simplemente de transición” y que va a llamar “a alecciones con personalidades probas” y “con la bendición de Dios”.

Ese “mensaje al pueblo” se convirtió luego en una conferencia de prensa. Los periodistas abundaron en preguntas relativas a la sucesión constitucional pendiente.

Y Áñez habló de la recomposición de la Cámara de Senadores. “Vamos a convocar hoy mismo a sesión de senadores para que podamos mañana tratar las renuncias que han sido presentadas”.

Garantizó la asistencia de todos los legisladores. “El momento en que estemos convocándolos, tengan la seguridad de que nada les va a pasar”, afirmó.

Consultada sobre si pudo hablar con el comandante de las Fuerzas Armadas (Kaliman), Áñez dijo: “Ellos están comprometidos con las fuerzas cívicas”.

Esa noche, los disturbios se incrementaron, especialmente en La Paz y El Alto. Un clima de tensión caracterizaba el ambiente.

A través de un video, en el que se atribuyó la presidencia de la Cámara de Senadores, Áñez conminó a Kaliman a desplazar fuerzas militares en las calles. “No queremos muertos en este país; si hay alguna persona que cae después de esta solicitud (…) es de su entera responsabilidad”, advirtió.

Para entonces, la Unión Europea, la Iglesia Católica y representantes políticos, como Quiroga, Samuel Doria Medina y Ricardo Paz, además de activistas como Waldo Albarracín y Juan Carlos Núñez, y algunos embajadores, entre ellos León de la Torre, habían intentado un acuerdo extralegislativo en ambientes de la Universidad Católica, en La Paz.

El cabildeo continúo al día siguiente, 12 de noviembre. En una entrevista con la transmisión Piedra, papel y tinta, de La Razón, Rivero, entonces vicepresidenta de la Cámara de Diputados, denunció que la ignoraron en las negociaciones. Dijo que Doria Medina develó un “plan B” en caso de que el MAS no tome decisiones; ese plan B era Áñez.

En la noche, en cuestión de 11 minutos y 20 segundos, la senadora se proclamó titular de la Cámara de Senadores, primero, y presidenta del Estado, después. No hubo lectura de alguna resolución, tampoco quórum y, como denunció Copa, la bancada del MAS fue impedida de ingresar al hemiciclo, que había cordones de policías, militares y grupos civiles que controlaban el paso.

Un militar le coloca la banda presidencial a Jeanine Áñez, el 12 de noviembre de 2019. Foto: Twitter de Óscar Ortiz

Proclamación de 11 minutos  y 20 segundos

Los sendos actos con los que la otrora senadora Jeanine Áñez se proclamó titular de la Cámara de Senadores, primero, y presidenta del Estado, luego, duraron apenas 11 minutos y 20 segundos.

Aquel 12 de noviembre de 2019,  segundo día de desgobierno en el país luego de la renuncia del presidente Evo Morales, la legisladora beniana se atribuyó la convocatoria a sesiones en su condición de segunda vicepresidenta.

Ese tiempo corto comenzó su cuenta regresiva cuando, en la Cámara de Senadores, Víctor Hugo Zamora fue encargado por Áñez de repasar el quórum. “No está en condiciones, por no existir el quórum suficiente para instalar la sesión”, respondió el legislador.

Enseguida, Áñez suspendió la sesión y acto seguido pidió a sus colegas senadores permitirle hacer una “aclaración a la opinión pública sobre el carácter legal” de sus actuaciones.

Comenzó a justificar sus nuevas funciones. Sin leerlo, apeló al inciso a) del artículo 41 del Reglamento General de la Cámara de Senadores: “Reemplazar a la Presidenta o Presidente (del Senado) y la Primera Vicepresidenta o Vicepresidente, cuando ambos se hallen ausentes por cualquier impedimento”.

“Corresponde a mi persona asumir la presidencia de este ente camaral”, justificó entonces.

Luego bajó por las gradas hacia el hemiciclo de la Cámara de Diputados y allí, poco más de seis minutos después, otra vez sin quórum ni la revisión de la asistencia, y en ausencia de diputados y senadores del MAS, abrió el acto; esta vez solo ella habló. Comenzó directamente a leer los argumentos de la “sucesión constitucional”, en la que, luego de resaltar la ausencia del MAS, hizo un repaso de las movilizaciones cívicas y políticas, el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) y las ausencias físicas de Morales, Álvaro García y la dimisionaria Adriana Salvatierra.

Áñez siguió con la lectura de su texto; a los 10 minutos y 30 segundos de haber comenzado su periplo en la Cámara de Senadores comenzaba su declaratoria de sucesión en la Asamblea Legislativa. “Como presidenta de la Cámara de Senadores asumo de inmediato la presidencia del Estado prevista en el orden constitucional y me comprometo a asumir todas las medidas necesarias para pacificar el país”, arengó.

Comparte y opina:

Arce fustiga a funcionarios de Entel que aplaudieron ‘el golpe’ y lamenta caída de utilidades

La Gerencia General de Entel presentó, en el acto de aniversario de la empresa estatal, la nueva imagen institucional, un logotipo que sustituye al del periodo transitorio.

El presidente Luis Arce en la presentación de la nueva imagen de Entel. Foto: Rodwy Cazon-La Razón.

/ 30 de abril de 2021 / 13:06

Molesto, el presidente Luis Arce lamentó que algunos funcionarios de la empresa estatal Entel hayan aplaudido al “gobierno de facto” de Jeanine Áñez. Dijo que esos trabajadores no entendieron la nacionalización de la telefónica, ocurrida el 1 de mayo de 2008.

“En las redes sociales veíamos con mucha lástima que muchos funcionarios veían con agrado el golpe de Estado, y eso significó, en realidad, que no se entendía el objetivo de la nacionalización y el riesgo en que se encontraba nuestra empresa”, protestó el mandatario.

En su discurso de conmemoración de los 13 años de la nacionalización de la empresa de telecomunicaciones, al influjo del entonces presidente Evo Morales, Arce informó que durante el gobierno transitorio las utilidades de la firma cayeron en 45%, extremo que —en su criterio— puso en riesgo a la compañía. Afirmó que en ese periodo las utilidades bajaron a Bs 511 millones, a diferencia de los Bs 921 millones conseguido en 2019.

“Hemos visto con mucho dolor que luego del golpe de Estado nuestra empresa ha tenido los peores resultados después de la nacionalización y quizás la poca comprensión de los compañeros trabajadores a lo que significa la nacionalización”, insistió.

Arce destacó la nacionalización de Entel. “No fue un capricho, no fue simplemente una decisión política; detrás de la nacionalización estaba mejorar las comunicaciones en el país, invertir para llegar a todos los puntos, reivindicar el derecho humano de la comunicación como servicio básico”.

Y lamentó que entre noviembre de 2019 y noviembre de 2020 las mismas fuentes de trabajo de los empleados estuvieron en riesgo. “Estaban en riesgo las fuentes de empleo de quienes no entendían la nacionalización de Entel, porque muchos de los funcionarios están más de 13 años en nuestra institución”, dijo.

Antes, el ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, recordó la reciente renuncia sobre el pago de $us 390.000 a una presunta empresa “fantasma” en Perú y la detención de una funcionaria que, posiblemente, desvío $us 500.000 a cuentas particulares.

Además, rememoró los casos de corrupción develados en el periodo transitorio como, por ejemplo, el pago de viajes particulares de funcionarios de Entel con fondos públicos, la compra de celulares de lujo o el alquiler de hoteles para empleados traídos de otras regiones. Por estos casos, el otrora gerente de la firma Elio Montes es investigado, aunque el hombre salió del país y el año pasado fue detenido en Estados Unidos por no declarar la legalidad de $us 50.000 entonces en su poder.

El ahora gerente de Entel, Roy Méndez, aprovechó el acto para la presentación de la nueva imagen de la empresa, el nuevo logotipo que sustituye a otro que su antecesor, Eddy Luis Franco, presentó el año pasado al anunciar el funcionamiento de la fibra óptica en el país.

Comparte y opina:

Últimas Noticias