Sociedad

miércoles 14 abr 2021 | Actualizado a 22:50

Fracasa el diálogo con el magisterio y Cárdenas declara cero reprobados este año

El Ministro de Educación admite que no pudo encontrar acuerdos con los magisterios rural y urbano. Una columna de maestros marcha a La Paz desde Oruro.

El ministro de Educación, Víctor Hugo Cárdenas. Foto. ABI

/ 12 de julio de 2020 / 17:34

A cuatro meses de suspendidas las clases debido a la emergencia sanitaria en el país, con el fracasado diálogo y una columna de maestros en marcha a La Paz, el ministro de Educación, Víctor Hugo Cárdenas, anunció que este año no habrá ni un solo estudiante reprobado.

“Quiero anunciar a los padres y madres de familia que este año no habrá reprobación alguna de ningún estudiante en los niveles inicial, primario y secundario; estamos en un contexto difícil, hay una crisis de salud provocada por el coronavirus”, dijo la autoridad este domingo en conferencia de prensa., en la que también se refirió al diálogo fracasado con los maestros.

“Esta semana, lamentablemente, hemos concluido con un fracaso en el intento de diálogo entre el Ministerio de Educación y los dirigentes del magisterio urbano y rural”, afirmó.

La dirigencia del magisterio demanda la abrogación del Decreto Supremo, que el 6 de junio, en ocasión del Día del Maestro, presentó Cárdenas. La norma, y su posterior reglamento, dispone cuatro modalidades de educación, obligadas por la crisis sanitaria: presencial, semipresencial, virtual y a distancia.

“Están contra la modernización de la educación boliviana”, lamentó el ministro.

Las clases presenciales en el país se encuentran suspendidas desde el 11 de marzo, cuando comenzaba a propagarse el nuevo coronavirus en el país. Desde esa fecha hasta cuando se conoció el decreto no hubo metodología que contribuya al retorno de clases y el Gobierno insiste en la continuidad de las labores educativas vía virtual, a pesar de la graves dificultades denunciadas por padres de familia y los mismos maestros.

(12/07/2020)

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Characayo, García y funcionarios del INRA debían cobrar $us 380.000 por el caso ‘El Triunfo’

Un informe policial dice que en una banqueta de El Prado de La Paz Hiper García quitó los celulares a la tramitadora y al abogado, para evitar la grabación del hecho.

El ministro Edwin Characayo y el director de Desarrollo Rural, Hiper García. Fotos: Ministerio de Gobierno

/ 14 de abril de 2021 / 12:11

La relación de hechos del caso de corrupción que involucra directamente al ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Edwin Characayo, consigna un soborno de hasta $us 380.000 para la autoridad, el director de esa oficina y otros funcionarios de ese despacho gubernamental.

La información está contenida en el “acta de acción directa” reportada por el teniente coronel Morgan Zenón Polo Garzón, el teniente Alejandro Flores Villarroel y los subtenientes Hugo Quispe Colque y Wilder Clavijo Callisaya, de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), que intervinieron en la detención del ministro y el director general de Desarrollo Rural, Hiper García, la noche del martes en La Paz.

La Razón accedió al informe que señala que la familia de N. G., propietaria de la hacienda “El Triunfo”, en Santa Cruz, fue presionada para hacer esos pagos y consolidar la titulación de los predios ubicados a cuatro kilómetros de San Ramón. Del total del dinero requerido, $us 100.000 debían ser abonados a favor del ministro Characayo, $us 80.000 a García y $us 200.000 a funcionarios del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA).

Declaraciones del comandante de la Policía, coronel Jhonny Aguilera.

El acta señala que la encargada de los trámites de la familia, D. S. F., debía trasladarse a La Paz desde Santa Cruz junto a su abogado O. H. S. M.  Una vez en La Paz, ambos fueron citados por García al café Alexander, en El Prado, de La Paz.

El relato dice que allí el director de Desarrollo Rural exigió el pago de esos montos. “García también dentro del café Alexander en la reunión que sostuvieron les exigió que la primera entrega de cierto monto de dinero sea en el departamento de Sopocachi del Sr. Ministro Edwin Characayo, sin embargo este extremo fue rechazado por la víctima y su abogado (sic)”.

Al no conseguir su propósito, García los “apuesta” a entregar el dinero fuera del café, en los bancos de El Prado frente al Alexander. “Una vez ahí el Sr. Hiper procedió a quitar los teléfonos a la víctima y su abogado y les hace la amenaza de que no intenten grabar nada y que no intenten nada parecido”, dice el informe policial.

El dinero secuestrado en la operación que involucra al ministro Edwin Characayo.

Ante el conflicto en el lugar, se sumó el ministro Characayo, “totalmente encapuchado”. Luego de una conversación breve, la representante y el abogado entregan como “adelanto” $us 20.000 a Characayo, quien “a su vez les da la conformidad de que es una buena muestra de que se concretara los demás pagos agradece a la víctima y a su abogado, comprometiéndose además a cumplir con lo acordado y a su vez agarra el dinero y lo ingresa a la mochila que tenía el Sr. Hiper García”.

Minutos antes, a las 21.30, el Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI), había tomado conocimiento del caso, que, según las primeras investigaciones, se trata la presunta comisión de los delitos de cohecho pasivo propio, concusión y beneficios en razón del cargo contra Characayo y García, quien se había encargado de presionar a la familia.

Luego del suceso, los involucrados en el acuerdo se retiraban del lugar y en ese momento, cerca de las 22.00, intervinieron los elementos de la FELCC. Fueron detenidos en flagrancia Characayo y García.

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, presentó el caso la mañana de este miércoles, y el comandante de la Policía Boliviana, coronel Jhonny Aguilera, relató algunos detalles del operativo.

El caso de corrupción, según fuentes de La Razón, causó una fuerte molestia de parte del presidente Luis Arce. Éste, en un tuit dijo que su gobierno “no encubrirá la corrupción venga de quien venga”.

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¿Evo o Arce? El MAS masculla su derrota

/ 14 de abril de 2021 / 01:51

Qué ha fallado? La pregunta quizás sea ahora un fuerte zumbido en la dirigencia y la militancia del Movimiento Al Socialismo (MAS). Acaba de consumarse su estruendosa derrota electoral en la segunda vuelta con la que pretendían ratificar su victoria en al menos tres de las cuatro gobernaciones en disputa.

El MAS había ganado con holgura a Jallalla el 7 de marzo en La Paz; se quedó a tres décimas de vencer en primera vuelta y evitar así el temido balotaje. También tuvo resultados favorables en Pando, Tarija y Chuquisaca, que al final se volcaron el domingo en su contra.

Se queda con solo tres gobernaciones: Oruro, Potosí y Cochabamba. Sus rivales electoralres, aunque aislados y sin vínculos políticos entre sí, gobernarán en La Paz, Tarija, Chuquisaca, Pando, Beni y Santa Cruz.

¿Qué pasó? Hace cinco meses el MAS había ganado las elecciones generales con el 55,1% —Luis Arce es el segundo presidente en su historia— y el 7 de marzo había logrado más de dos tercios de las alcaldías del país. Si bien ligeramente menores a los comicios pasados, los resultados le permitían ratificar su hegemonía política en el país.

Su oposición comienza a regodearse por la derrota del MAS más que cuestionarse por su también triste desempeño: no es homogénea (aunque detractores del MAS, Luis Fernando Camacho y Santos Quispe no comulgan principios entre sí, como Óscar Montes) y en algunos casos resulta de la escisión del MAS (Damián Condori, Alejandro Unzueta y Regis Richter).

Pero en el MAS han comenzado a surgir voces en sentido de una “revolución estructural” y una “evaluación profunda” en el partido.

Hay elementos para el análisis y lo primero que salta es el rol de Evo Morales como jefe de campaña. Una evaluación sobre su papel apunta a su influencia en la elección de candidatos y su tarea misma en la campaña.

Morales sigue siendo el líder del MAS, aunque el evismo ha cedido terreno debido a los últimos resultados. Lo apuntan como el responsable de la designación de candidatos.

Aunque Eva Copa dijo que Morales la llamó para decirle que no fue él quien decidió cerrarle el camino a su postulación por la Alcaldía de El Alto, el origen de la derrota de Franklin Flores en su intento de llegar a la Gobernación de La Paz es la candidatura de la exsenadora del MAS por la alianza Jallalla: esa misma fuerza electoral se reprodujo en la segunda vuelta para volcarse a favor de Santos Quispe, ahora a la espera de la confirmación de su victoria.

Algo así también ocurrió en Pando. Siendo alcalde de Porvenir por el MAS, Regis Richter tuvo que prestarse la sigla de Félix Patzi, Movimiento Tercer Sistema (MTS), al ser desplazado por la dirigencia nacional de la precandidatura a pesar del apoyo de los movimientos sociales. El MAS optó por Miguel Becerra y lamenta ahora la elección de Richter.

Similar situación se presentó con Alejandro Unzueta, precandidato del MAS elegido el 7 de marzo gobernador de Beni por el MTS.

Ni la presencia física y consecutiva de Morales en las cuatro regiones ayudó a consolidar la victoria de sus candidatos. Tuvo cuota en ese periplo Arce, quien, junto a algunos ministros, estuvo en intensa campaña por los suyos.

Las declaraciones sobre que las vacunas en Tarija no son para las “oligarquías” pudo ser determinante para la derrota del candidato del MAS en ese departamento, Álvaro Ruiz.

La gestión gubernamental de la pandemia es siempre riesgosa en tiempo de elecciones. La segunda ola del COVID-19 coincidió con las campañas y las dos votaciones.

Finalmente, la segunda vuelta también coincidió con la detención de la expresidenta transitoria Jeanine Áñez. Replicado por los medios, aunque demandado por amplios sectores de la población, el hecho estuvo en agenda permanente en la opinión pública.

Aunque aún fuerte en el país, el MAS masculla su derrota. Es el cierre de un ciclo, ¿implica también el de Morales? Creo que sí.

 Rubén Atahuichi es periodista.

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La tendencia es que el MAS resigna cuatro gobernaciones, pero se aferra a La Paz

El cómputo en La Paz es el más rezagado de los cuatro departamentos que asistieron a la segunda vuelta; faltan reportes del área rural, que pueden ser definitivos.

Franklin Flores, candidato del MAS en La Paz, en su campaña electoral. Foto: La Razón

/ 12 de abril de 2021 / 15:40

No hay algarabía en el oficialismo; al contrario, mucha reserva y anuncios de recuento de daños. A un promedio del 77,3% del cómputo de votos, el Movimiento Al Socialismo (MAS) está a punto resignar las cuatro gobernaciones en juego: La Paz, Pando, Tarija y Chuquisaca.

A pesar de haber ganado en primera vuelta en tres de los cuatro departamentos, menos Chuquisaca, el oficialismo es derrotado por su disidencia y el antimasismo principalmente en los municipios-capital, aunque en la mayoría de los cómputos faltan datos del área rural.

El primero en admitir su derrota fue el candidato del MAS en Tarija, Álvaro Ruiz, quien resignado dijo: “Venimos a reconocer el triunfo de Unidos (porque) bajo nuestros datos la diferencia que tenemos no nos va a permitir llegar al primer lugar como así habíamos calculado”.

Se refería a la alianza del exalcalde de Tarija Óscar Montes, ahora virtual gobernador. Hasta las 15.00, en Tarija se habían computado 1.486 de las 1.881 actas; un total del 79%. Montes están encaminado a ganar la pulseta con el 56,3% de los votos, sobre el 43,6% de Ruiz.

En Pando, la situación es irreversible. Regis Richter, alcalde del MAS de El Porvenir y candidato del Movimiento Tercer Sistema (MTS), gana con el 56,1% de los votos frente al 43,6% de Miguel Becerra, del MAS. En ese departamento fueron contabilizadas 361 de 406 actas, que suman el 88,9%, el cómputo más avanzado del país.

En Chuquisaca, Damián Condori, de Chuquisaca Somos Todos (CST), ya se había declarado ganador la noche del domingo. Los resultados lo acompañan; al 77,1% del cómputo de las actas (1.469 de 1.904), tiene el 61,5% de los votos, a diferencia del 38,4% de los de Juan Carlos León, del MAS.

Mientras Condori recibió fuerte respaldo en el municipio de la capital Sucre, Oropeza, León consigue apoyo importante en el área rural del departamento.

En La Paz, Santos Quispe, de la alianza Jallalla Bolivia, también se había declarado vencedor la noche del domingo. Los resultados parciales lo favorecen: al 64,5% del cómputo, tiene el 57,3% de los votos; en cambio, Franklin Flores, del MAS, logra el 42,6%.

La Paz es el departamento más rezagado en el cómputo en relación a los otros tres departamentos. El voto rural sufre retrasos: faltan actas de 12 de las 20 provincias.

Quispe tiene fuerte respaldo de los municipios de El Alto y La Paz, además cuenta parcial respaldo en las provincias Camacho y Nor Yungas. En cambio, Flores, cuya campaña confía en el voto rural para revertir los resultados, cuenta apoyo de las provincias Aroma, Ingavi, Loayza, Los Andes y Pacajes.

De conseguir La Paz, el MAS habrá ganado en cuatro departamentos; en primera vuelta consiguió las gobernaciones de Oruro, con Jhonny Vedia; de Potosí, con Jhonny Mamani, y de Cochabamba, con Humberto Sánchez. En cambio, sus adversarios consiguieron Santa Cruz, con Luis Fernando Camacho, de Creemos, y Beni, con Alejandro Unzueta, del MTS y precandidato del MAS.

La particularidad de esos resultados, a decir del analista político Marcelo Arequipa en La Razón Radio (lunes a viernes, 08.00), es que el MAS se enfrentó a su disidencia en Chuquisaca y Pando. Condori fue militante y precandidato del MAS en las elecciones subnacionales de 2015, cuando fue despojado de esa condición por Esteban Urquizo, a la postre gobernador. Y Richter era precandidato del MAS en Pando hasta que la dirigencia de su partido se jugó por Becerra.

Y lidió con el antimasismo en Tarija, con Montes, y La Paz, con Quispe, aunque este último de tendencia indígena originaria campesina.

Una vez proclamados los resultados de la segunda vuelta, los nuevos gobernadores, asambleístas departamentales, alcaldes, concejales y representantes regionales jurarán a sus funciones el 3 de mayo.

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Sedes de Santa Cruz cuestiona el cierre tardío de fronteras y la carencia de vacunas

Marcelo Ríos, director del Sedes, lamentó que ninguna autoridad del Ministerio de Salud haya acudido a la frontera de Santa Cruz con Brasil.

Marcelo Ríos, director del Sedes Santa Cruz, en entrevista con La Razón Radio, este lunes.

/ 12 de abril de 2021 / 14:42

El director del Servicio Departamental de Santa Cruz (Sedes), Marcelo Ríos, criticó la reacción tardía del Gobierno sobre el cierre de fronteras con Brasil para evitar el ingreso de la nueva variante del COVID-19.

En entrevista con La Razón Radio, el funcionario estimó que el flujo de personas que ingresan a diario por las fronteras es de entre 2.000 y 3.000 y que ellas no solo se quedan en las poblaciones fronterizas bolivianas, sino que se dispersan a otros departamentos lo cual acrecienta el riesgo de contagios.

“Nosotros pedimos el cierre de fronteras en su momento, justamente para poder minimizar lo más posible el ingreso de la nueva variante. En el caso de que no se hubiera podido indicamos que se debería hacer un aislamiento institucional de 10 días, por lo menos, pero el Gobierno sacó una normativa, los decretos 4480 y 4481, que determina el aislamiento domiciliario pero quién puede hacer el control del aislamiento domiciliario. Las autoridades no tienen la capacidad para poder venir a vigilar a las más de 2.000 y 3.000 personas que ingresan cada día por las fronteras”, sostuvo Ríos.

En las últimas semanas fue notorio el incremento de casos en las poblaciones fronterizas, por lo que puntualizó que no es correcto hablar de un descenso de casos o desescalada. Explicó que en Santa Cruz hace seis semanas que se tiene una situación sostenida de contagios donde oscila entre los 300 y 400 casos diarios y las cifras semanales están entre las 2.200 y 2.500 y las últimas dos semanas muestran una tendencia ascendente de casos.

Incluso reclamó que el Gobierno haya mirado de reojo a Santa Cruz y, en su criterio, dirigió 60.000 vacunas hacia Pando y Beni. “Quisiera saber qué equipo del Ministerio de Salud fue a la frontera de Santa Cruz. Ni uno”, cuestionó.

“Nosotros nos hemos encargados solitos y hacer la contención (de contagios) con el esfuerzo local, con las autoridades locales”, afirmó Ríos.

También cuestionó la dotación de vacunas. “El Ministerio está descabezado”, dijo en relación a la renuncia, la semana pasada, de la directora de Epidemiología, María Bolivia Rothe. Sin embargo, consideró que los Sedes tienen personal de esa área para encaminar la vacunación.

Dijo que es imposible iniciar la vacunación en algunos municipios debido a la carencia de dosis. Contó que desde la primera dotación, el 25 de febrero, Santa Cruz recibió 233.000 dosis de vacunas, a diferencia de la población adulto mayor, la beneficiaria prioritaria, que suma 250.000 en el departamento, más el personal médico.

Esas dosis solo alcanzan para 136.000 personas, puso como ejemplo. “Nosotros estamos llegando al 50% del uso de esas vacunas”, admitió Ríos.

Al momento, el Sedes espera los resultados de las muestras tomadas a pacientes contagiados con COVID-19, que fueron enviadas a laboratorios del exterior para confirmar o descartar si en el país circula la nueva variante.

 “Cuando tengamos la certeza, la evidencia científica de poder estar seguros de que tenemos un caso o más de personas que han sido infectadas con la variante P1 y que ese contagio fue en territorio cruceño, que ha sido un contagio comunitario  en Santa Cruz lo vamos a anunciar”, dijo Ríos.

Entretanto, recomendó a la población a no bajar la guardia y no olvidarse de utilizar las medidas de bioseguridad como el uso de barbijo, lavado de manos, distanciamiento físico, el uso de alcohol y evitar tocarse la cara o frotarse los ojos para evitar contraer el virus.

Santa Cruz reportó el domingo 154 nuevos casos de COVID-19, que totalizan, desde el 10 de marzo de 2020, 101.513 contagios. El departamento suma 5,528 fallecidos.

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La Paz y El Alto impulsan la victoria de Quispe al 53,8% del cómputo de votos

En cambio, Flores gana en las provincias Aroma (73,9% frente a 26,1%), Ingavi (53,1% y 46,8%), Loayza (77,8% y 22,1%) y Los Andes (55,1% y 44,9%).

Santos Quispe, de Jallalla, durante la campaña electoral. Foto: Comunidad Jallalla

/ 12 de abril de 2021 / 13:29

Al 53,8% del cómputo oficial, que implica el escrutinio de 5.039 actas de un total de 9.358, Santos Quispe, de la alianza Jallalla Bolivia, gana la segunda vuelta con el impulso de las votaciones de La Paz y El Alto, en la provincia Murillo.

En ewl municipio de La Paz, el hijo de Felipe “El Mallku” Quispe, consigue el 62,1% de los votos frente al 37,8% de Franklin Flores, del Movimiento Al Socialismo (MAS). En El Alto, también logra una victoria Quispe, con el 56% de los votos ante el 43,9% del candidato del oficialismo.

Al contrario, en Achocalla, también en la provincia Murillo, Flores vence con el 58,7% de la votación frente al 41,2% de Quispe. Aún no fueron reportados datos de los municipios de Mecapaca y Palca.

El cómputo tampoco consigna resultados de 12 de las 20 provincias de La Paz: Abel Iturralde, Bautista Saavedra, Caranavi, Franz Tamayo, José Manuel Pando, Gualberto Villarroel, Inquisivi, Larecaja, Manco Kapac, Muñecas, Omasuyos y Sud Yungas.

Quispe también logra resultados favorables en las provincias Camacho (57,4% frente a 42,5% de Flores) y Nor Yungas (56,5% y 43,4%). En la provincia Murillo (La Paz, El Alto, Achocalla, Mecapaca y Palca), el postulante de Jallalla se impone con el 58,8% de los votos frente al 41,1% de Flores.

En cambio, Flores gana en las provincias Aroma (73,9% frente a 26,1%), Ingavi (53,1% y 46,8%), Loayza (77,8% y 22,1%) y Los Andes (55,1% y 44,9%).

Todavía en las provincias el cómputo de votos es menor al 25%.

Quispe ya se proclamó gobernador de La Paz la noche del domingo, a diferencia de Flores, cuya campaña se mantuvo cauta. La mañana de este lunes, la alcaldesa electa de Jallalla en El Alto, Eva Copa, confirmó que según los cómputos internos su correligionario ganó la segunda vuelta en La Paz.

En la primera vuelta del 7 de marzo, Flores se quedó a tres décimas de ganar la elección. El MAS consiguió 39,07% de los votos y Jallalla, 25,1%. Entre el primero y el segundo había un poco más de 14 puntos porcentuales de distancia.

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