Voces

Wednesday 1 Feb 2023 | Actualizado a 19:56 PM

Adiós a Enzo de Lucca

/ 30 de noviembre de 2022 / 01:13

En sentido estricto era un anarquista… Llevaba sus días en constante desacuerdo con la “normalidad”, desde su mismo nombre: Enzo de Lucca Calderón de la Barca… Pero para nosotros era solamente “el Enzo”, nuestro Kropotkin… siempre envuelto en una estela de humo… Vivía dentro de varias obsesiones… En una de ellas, iba modificando su casa, sin concesiones… Era el último piso de un viejo edificio en la Mariscal Santa Cruz, una herencia aminorada por ser pariente lejano del presidente Pando… El espacio era como una suma de buhardillas, dispuestas casi en forma de laberinto… Tenía un albañil a tiempo completo que hacía cambios estructurales y retoques… Cambiaba de lugares las puertas, ventanas… Construía escaleras, camas colgantes… pasadizos ciegos… Y todo tenía detalles… Un tiempo, recuerdo, la cadenita del jalador de water tenía un cabeza de Marx… Del interruptor de la luz de la escalera colgaba una calavera… y el colgador de la toalla era un cuerno de rinoceronte que le había enviado un colega africano que “también vivía en el pecado de la Revolución”… Había ventanitas por todos lados, con fotos antiguas, collages, estatuillas… Hamacas… Sillones… Una vez se enamoró de repente de Elizabeth Salgueiro y se mudó con ella… No recuerdo en qué condición nos dejó al cuidado de su casa… Todo pintaba para que aquello fuera un romance de esos que “solo la muerte los separe”… Pero no fue la muerte, fue una puerta… Elizabeth vivía en un departamento de esos complejos habitacionales de Los Pinos y una mañana que fue a la oficina… Enzo llamó a su albañil y cambiaron de lugar a la puerta del departamento… Ahí empalideció el amor y ella lo dejó…

Enzo-de-Lucca

Los lectores de Cortázar podrían decir que Enzo era un extravagante, un cronopio… Y no, no era un cronopio porque no era ni afectado ni imbécil, era un hombre extremadamente inteligente… y muy político y politizado… Por eso se integró en un momento a El Caraspas y aun antes de la efervescencia indigenista a El Juguete Rabioso y Le Monde Diplomatique… En esos tiempos, para el periodismo convencional los indios todavía no podían ser actores de primera línea en la política… Enzo iba a los bloqueos y las marchas y los fotografiaba con una dedicación de cazador… Y no traía al periódico fotos de grandes masas, sino retratos… “es que yo los veo como si no fueran anónimos, los veo como si fueran importantes. Fíjate, Sergio, aquí hay uno que parece presidente”… Era 2001.

Por el tiempo en que hicimos El Juguete Rabioso juntos… por esos martes de spaghetti y de risas… Por esas noches de humo y de Sabina… me hubiera gustado ir esta noche a su velorio… ¡Adiós, Enzo!.. Ya lo dijeron tu pariente y los graffitis… “La vida es una barca” (Fdo. Don Calderón de la Mierda).

Wálter Chávez es periodista.

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Políticas implementadas por el modelo económico

/ 1 de febrero de 2023 / 01:57

¿Habrá un ciudadano boliviano que no fue beneficiado por alguna de las políticas implementadas por el actual modelo económico? Desde la implementación del Modelo Económico Social Comunitario y Productivo, en 2006, se dio inicio a una serie de cambios estructurales en nuestro país, mejorando la calidad de vida de la población, los ingresos de las familias, reduciendo los niveles de pobreza, potenciando el mercado interno, promoviendo el crecimiento y la estabilidad económica, entre otros aspectos, que denotan para Bolivia el camino a la consolidación de nuestro Estado.

Para empezar este análisis es importante conocer el significado de lo que se entiende por un ‘modelo económico’ y para ello citaremos una de las definiciones de la literatura económica que la define como: el esquema que representa un proceso que aplica un determinado gobierno para organizar la actividad económica y buscar un vínculo armónico entre sus actores.

Sin embargo, antes de llegar a la aplicación del actual modelo económico es necesario recordar algunos de los hechos ocurridos en Bolivia con la aplicación del modelo neoliberal, que estuvo vigente en nuestro país desde 1985 hasta 2005, cuyas medidas tenían el objeto de mantener una economía basaba en el libre mercado (oferta y demanda), reduciendo la participación del Estado, promoviendo la captación de capitales extranjeros, incentivando la privatización de las empresas públicas de ese entonces; asimismo, priorizando la exportación de materias primas, dejando de lado al consumo interno debido a su reducido poder adquisitivo.

Estas determinaciones tuvieron varios efectos en la población boliviana, se elevaron los niveles de desempleo, provocó el cierre de empresas como las del sector minero dando lugar a la relocalización de trabajadores. Ante la ausencia de una política monetaria, la economía boliviana fue dolarizada, existían niveles bajos de ahorro nacional y altos índices de mora; los beneficiados eran las empresas privadas tanto nacionales como extranjeras, grupos reducidos en los que se concentró las utilidades, los ingresos que se percibían no se redistribuían entre la población y se quedaban en manos de pequeños sectores, incentivando de esta manera la pobreza extrema.

Para 2006, con base en el Plan Nacional de Desarrollo 2006-2011, nace el Modelo Económico Social Comunitario y Productivo, de la reflexión de intelectuales nacionales, quienes pusieron el énfasis en los objetivos sociales y no en los intereses individuales, que se mantiene vigente en nuestro país. Desde su concepción, este modelo surge respondiendo a las crisis por las que nuestro planeta atraviesa, tales como las crisis climática, financiera, energética, de políticas macroeconómicas y alimentaria, provocadas por el sistema capitalista.

En cuanto a los resultados del actual modelo económico mencionaremos algunos indicadores, tales como el Producto Interno Bruto (PIB) que creció de $us 9.500 millones en 2005 cerca de $us 40.000 millones en 2022, siendo que para el periodo 2006-2019 el crecimiento anual promedio fue de 4,7 %. Aparte, se disminuyó la pobreza moderada de 60,6 % en 2005 a 37,2 % en 2019, y la pobreza extrema de 38,2 % a 12,9 % en ese mismo periodo.

Asimismo, como resultado de la aplicación de las nuevas políticas se benefició a la población con la redistribución de los ingresos. Es destacable la subvención a los precios de alimentos, así como de carburantes (gasolina); de igual manera, la otorgación de los bonos sociales, tales como el Bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad, el pago del Bono Juana Azurduy, la Tarifa Dignidad, el Subsidio Universal Prenatal por la Vida, el Complemento Nutricional para el Adulto Mayor. Nuestro país cerró la gestión 2022 con la inflación más baja de la región al registrar un Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 3,12 %, hecho reconocido por organismos internacionales.

Son innegables los importantes logros alcanzados en materia económica y social en nuestro país, y no cabe duda que nos encontramos camino a la consolidación del Estado Plurinacional de Bolivia, con una perspectiva positiva y favorable con la aplicación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, diferente al aplicado en otros países.

Finalmente, la respuesta a la interrogante formulada en este artículo la tiene usted, amable lector.

Osmara Morales Paredes es auditora.

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Responsables de masacres, no perseguidos

/ 1 de febrero de 2023 / 01:50

Van a disculpar que se me corte la voz”, decía la senadora Jeanine Áñez la tarde del 11 de noviembre de 2019, cuando en las gradas de la Asamblea Legislativa se quebraba en llanto al anunciar la lectura de las renuncias (del presidente Evo Morales y del vicepresidente Álvaro García).

“No podemos estar maltratándonos; yo les pido, por el amor de Dios, que cese la violencia”, clamaba en su aparición pública como inminente sucesora de Morales, que había renunciado día antes en Chimoré.

Para entonces, la crisis poselectoral había dejado tres fallecidos en enfrentamientos entre ciudadanos civiles: uno en el puente Huayculi de Sacaba, Cochabamba (Limbert Guzmán), y dos en Montero (Marcelo Terrazas y Mario Salvatierra).

Esa noche, a las 19.40, en un video publicado en varios medios televisivos, Áñez decía que la Policía Boliviana había sido rebasada por el conflicto y que ameritaba que las Fuerzas Armadas coordinen tareas de contención de las movilizaciones. “Si hay una persona que cae después de esta solicitud que he recibido (…), es de su entera responsabilidad”, conminaba al comandante de la institución, William Kaliman.

Más tarde, en un operativo conjunto de ambas fuerzas en Sacaba, Cochabamba, Miguel Ledezma moría con un impacto de bala. “La hora del óbito fue alrededor de las 21.00”, dice el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que investigó la violación de derechos humanos y la violencia en 2019.

Al día siguiente, en Betanzos (Potosí), en otra represión militar, en coincidencia con la proclamación de Áñez en la Asamblea Legislativa, Miguel Jarata moría también con un impacto de bala.

Cada una de esas muertes debe ser investigada con los insumos ofrecidos por el GIEI, “del bando que sea”, como diría Áñez la tarde de ese lunes. Y, en el caso de las muertes de esa noche y de la siguiente, las fuerzas de seguridad tienen que responder por ellas, y la autoridad civil que los mandaba.

Instalada en el gobierno, Áñez tuvo que repeler las protestas en su contra y en reivindicación del depuesto Morales. Junto con su gabinete, apeló al Decreto Supremo 4078 para la intervención de las movilizaciones. La norma disponía que las Fuerzas Armadas “participe en los operativos de restablecimiento del orden”. Lo que es grave, definía que el personal militar “estará exento de responsabilidad penal”.

Con carta blanca para matar, los militares, en operativos conjuntos con la Policía Boliviana, comenzaron a reprimir las protestas al día siguiente de la promulgación del decreto. Una decena de campesinos fue asesinada a bala en el puente Huayllani, en Sacaba. El GIEI incluso estableció que en el caso de algunas muertes hubo ejecuciones judiciales, por más que el entonces ministro de Gobierno, Arturo Murillo, haya intentado desviar la atención diciendo que los movilizados se mataron entre sí.

Cuatro días después, el 15 de noviembre, la matanza se repitió en Senkata, El Alto. Otra decena de asesinados a bala. Y el libreto del entonces ministro de Defensa, Luis Fernando López, fue que “del Ejército no salió ni un solo cartucho”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el GIEI calificaron a la matanza de masacres.

El asesinato es un delito que no prescribe, más de parte del Estado. Una eventual acción penal debe definir la sanción. Y un implicado en los hechos de esta naturaleza no puede considerarse perseguido político.

Áñez y su gabinete, además de los militares y policías, están implicados en las masacres; deben responder por ellas.

En atención a los familiares de las víctimas de Sacaba y Senkata, el Ministerio Público investigó los hechos y encontró responsabilidades. Así, el Tribunal Supremo de Justicia planteó una proposición acusatoria ante la Asamblea Legislativa para un eventual juicio de responsabilidades contra Áñez, la principal implicada.

El trámite no prosperó —a pesar de la solicitud de Áñez a Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, líderes de la oposición legislativa— debido a las objeciones políticas. Así, el juicio estaba en vilo.

Un juez dispuso el traslado del caso específico Senkata a la vía ordinaria. La cuestionada decisión genera debate político y hasta riesgo de nulidad del fallo.

Más allá de eso, la reparación judicial es necesaria; hay responsables visibles. Hay responsables de las masacres; uno a uno debe purgar por ellas en la cárcel, y no se trata de perseguidos políticos, sino de culpables de disponer la vida de inocentes.

Rubén Atahuichi es periodista.  

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¿En serio, Presidente?

/ 1 de febrero de 2023 / 01:45

“Nuestras principales políticas apuntan a una educación de calidad y excelencia, porque la educación es la herramienta fundamental para la liberación”, sostuvo el presidente Luis Arce y se torna inevitable preguntarle: ¿En serio, Presidente?

Son plausibles los esfuerzos que realiza el Gobierno en cuanto a gobernabilidad, estabilización de la economía y atención de prioridades para el sector productivo, pero lo que se está haciendo en materia educativa no da aún la talla para hablar de procesos de liberación, porque eso exigiría multiplicar por dos las revoluciones de la maquinaria estatal y social.

Si no, ¿por qué hoy mismo cientos de miles de bolivianos y bolivianas sobreviven con empleos tan precarios, y con tan baja expectativa sobre la mejora de las condiciones materiales de existencia?

Formar a las generaciones que vienen es complejo y lo será más en tanto la educación regular y superior no activen saltos cualitativos para atender bien el desarrollo humano y reforzar, en serio, la noción de que solo “produciendo” mermeladas, combustibles, bicicletas, películas o software saldremos del hueco.

Estamos hablando de la educación en tanto espacio de construcción de capacidades, destrezas y respuestas creativas para generar proyectos productivos privados y estatales que mejoren los ingresos de los bolivianos.

Hoy, miles de mujeres del área rural están vendiendo sus productos en carretillas de todas las ciudades (con la wawa a la espalda) y podrían estar así 10, 20 o más años porque no tienen la escolaridad suficiente y, por tanto, la capacidad para comprender que de esas ventas pueden dar un salto a la elaboración y creación de artesanías.

México, con el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), detectó la raíz de los problemas estructurales de una sociedad que hoy está resolviendo sus conflictos a plan de balazos y asesinatos. En respuesta, AMLO activó con muchos millones una “Estrategia Nacional de Lectura” cuyas premisas son: “leer despierta tu imaginación” y “porque leer te transforma”. Dijo clarito, el locuaz gobernante: Mejor invertir hoy en libros que mañana en más policías y militares.

La UNESCO informó que los países que realizaron esfuerzos para subir los niveles de sus sistemas educativos, están abriendo opciones para industrializar sus materias primas y “generar riqueza desde las destrezas que da una educación de calidad”. La educación será una herramienta liberadora, Presidente, cuando el sector público y privado tomen conciencia de las puertas que se podrían abrir con esa maravillosa herramienta que es clave para el competitivo siglo XXI. Ojalá se avance a ese espacio.

Grover Cardozo es periodista y abogado.

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Una laguna seca y desolada

/ 1 de febrero de 2023 / 01:40

Sin agua, totalmente seca, se encontraba la Laguna Concepción, a finales de 2022. Para quienes no la conocen, es uno de los humedales más importantes del oriente boliviano, y en los últimos años apenas lograba mantener 6.000 hectáreas de espejo de agua, pero desde 2021, esta superficie no supera las 1.000 hectáreas. Esta laguna se encuentra en el corazón del departamento de Santa Cruz, dentro del Bosque Seco Chiquitano y hoy está seca, desolada y sin brindar sus servicios ambientales fundamentales a la región.

La expansión de la frontera agrícola y la deforestación han llevado a que este cuerpo de agua pierda su función ecosistémica de regulación de clima y provisión de agua y, así, afecte a las comunidades aledañas más allá de su valor de conservación para Santa Cruz. Las obras hidráulicas reflejadas en la construcción de canales y desvíos para riego, sumadas a las alteraciones climáticas provocadas por el cambio climático, han venido alterando la dinámica hídrica de la cuenca del río Parapetí, un sistema hidrológico que venía alimentando a la Laguna Concepción.

Este lugar fue denominado sitio Ramsar, en 2002, por ser considerado un humedal de gran valor por su exuberancia de palmeras, bosques, matorrales pantanosos y especies de fauna y flora. Hoy, Laguna Concepción está librada a su suerte, en una fase de deterioro unida con la agonía de animales que han perdido sus vidas y su lugar de vida por las amenazas que nosotros los humanos, junto con los eventos climáticos, venimos llevando al abismo. Este patrimonio natural de todos los bolivianos era reconocido por avistamiento de aves y fauna acuática, que hoy ya no pueden morar en el lugar por la total sequía.

Los reconocimientos mundiales no son suficientes si los beneficios ecosistémicos que proveen estos espacios naturales no son valorados por quienes deben hacer cumplir las normas en torno a las presiones y amenazas que afectan la biodiversidad del país. Los actores locales, muchas veces hacen todo su esfuerzo por conservar sus hábitats, pero vanos son estos cuando la ley es ancha para unos y corta para otros. Es fundamental la implementación de acciones para la conservación de sitios Ramsar que comulguen con la función ambiental por la cual han sido creados. Desde la sociedad civil hasta el Estado debemos asumir un compromiso para su conservación más allá de una declaración internacional que muchas veces queda en papel.

¿Hasta cuándo vamos a seguir perdiendo nuestros recursos naturales por dar lugar a un crecimiento económico de unos cuantos? ¿Hasta cuándo vamos a sacrificar nuestra biodiversidad por un desarrollo sin conservación? Un lugar como Laguna Concepción que cumplía una función ambiental natural respecto a la regulación del clima y provisión de agua hoy está en una disminución extrema. Las comunidades aledañas están totalmente dañadas ante semejante desastre natural. Un daño que perfila un escenario desolador y sin opción de reversión.

Es hora de comprender que la percepción del entorno debe tener una mirada holística, armónica e integradora hacia nuestros recursos naturales, bajo un equilibrio entre el medioambiente, la sociedad y el desarrollo. Desde siempre venimos manejando el concepto que es posible un desarrollo con conservación, bajo el entendido que la base no es la economía sino nuestros recursos naturales que cuidan y sustentan la economía de una sociedad íntegra y proba.

No sabemos a ciencia cierta si Laguna Concepción volverá a tener agua, pero sí estamos seguros que mientras sigamos impulsando un modelo de desarrollo adverso a la conservación de nuestro patrimonio natural, el escenario ambiental será muy dramático para el departamento.

Karina Sauma es directora de Comunicación de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN).

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La sustitución de importaciones, sueño o realidad

/ 31 de enero de 2023 / 01:48

El Estado boliviano tiene la potestad tributaria, que implica la facultad de imponer sobre la generalidad de la población, tributos con finalidades y condiciones específicas; así como la facultad de eximir de determinados tributos a definidos contribuyentes, en circunstancias expresamente delimitadas mediante ley.

La profesora Catalina García, en su obra Manual de derecho tributario, señala que las exenciones y los beneficios (en sentido de desgravaciones) tributarias consisten en circunstancias objetivas y subjetivas que neutralizan los efectos normales de la configuración del hecho imponible, de suerte de que, aunque este se halle configurado, no nace la obligación tributaria o nace por un importe menor o son otorgadas ciertas facilidades para su pago.

Estas exenciones, que se constituyen en un beneficio directo o indirecto para determinados contribuyentes en condiciones específicas, responden a políticas fiscales y sociales, acordes a las necesidades de la población. En ese sentido, el Gobierno, en el marco del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP), continúa profundizando los preceptos propugnados que permitan la expansión del mercado interno, a través de la sustitución de las importaciones, apresurando mercados internacionales e incentivando la producción de mercancías con valor agregado.

Mediante la Ley 1391, de 31 de agosto de 2021, se establecen incentivos tributarios a la importación y comercialización de bienes de capital, plantas industriales y vehículos de alta capacidad en volumen y tonelaje de los sectores agropecuario e industrial, que coadyuven a la reactivación económica y el fomento de la política de sustitución de importaciones, a fin de que los diversos sectores productivos puedan implementar bienes de capital a sus procesos productivos, beneficiándose con la exención del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la importación y comercialización en el mercado interno.

Como efecto de la aplicación del citado incentivo tributario a los bienes de capital y plantas industriales, se pudo observar que el sector productivo nacional fue beneficiado con cerca de Bs 348 millones durante su primer periodo de vigencia, los cuales, mediante la inserción de tecnología en el proceso productivo, generaron mayor producción nacional y fortalecieron las exportaciones, lo cual se refleja en los datos de la industria manufacturera: de septiembre 2020 a agosto 2021 se exportó mercancías con un valor de $us 4.760 millones, y de septiembre 2021 a agosto 2022, se tiene exportado un total de $us 6.953 millones, determinándose un incremento del 32%.

Del mismo modo, respecto a la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, se tiene que, de septiembre 2020 a agosto 2021, se exportó mercancías con un valor de $us 422 millones, y de septiembre 2021 a agosto 2022, un total de $us 735 millones, demostrándose un notable aumento para la exportación de estos productos, de al menos 42%. Como se puede observar, la política implementada por el Gobierno es bastante clara y beneficiosa. Adicionalmente, esta medida permite al país obtener un ascenso en las divisas que ingresan y que aportan en nuestra balanza comercial, demostrando que Bolivia sí puede competir en mercados internacionales y con productos que aplican tecnología para producir bienes con calidad.

Por estos resultados, esta política fiscal fue acogida de manera favorable por varios sectores productivos, y el Gobierno, que trabaja escuchando al pueblo, mediante la Ley 1462, de modificaciones al Presupuesto General del Estado de la gestión 2022, determinó la ampliación de la vigencia de la Ley 1391 hasta el 29 de septiembre de 2023; pero eso no es todo, los beneficios fueron ampliados a través de la citada ley y su reglamento mediante el Decreto Supremo 4795, el cual prevé la ampliación del límite de valor de importaciones de menor cuantía hasta $us 35.000, medida que tiene por objeto motivar al sector productivo la aplicación de tecnología en sus procesos de producción, que permita mayor exportación de productos nacionales, con calidad, ingresando a la era de la industrialización, y así expandir la actividad productiva nacional.

Conforme el análisis realizado, contrastado con los datos descritos, se puede afirmar que la sustitución de importaciones en Bolivia ya es una realidad, dejando de lado la dependencia de satisfacer necesidades con mercancías importadas, ahora la producción nacional se robustece y va avanzando a paso firme, consolidando nuestra marca “hecho en Bolivia” en mercados internacionales, demostrando que el MESCP muestra resultados de Bolivia al mundo.

Leidy Tórrez Quispe es abogada y licenciada en Comercio Internacional.

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