viernes 24 sep 2021 | Actualizado a 14:07

INVINCIBLE: La sangrienta esencia del ser humano

Toda la temporada desarrolla lentamente el choque que protagonizan padre e hijo al final

/ 26 de julio de 2021 / 19:13

Un análisis de la primera temporada de la nueva serie de animación de Robert Kirkman para Amazon Prime

Las llamamos maravillas. Pueden ser edificaciones o monumentos, la cosa es que simbolicen nuestros logros como humanidad. Esa capacidad nuestra de crear hitos, construir imperios, moldear el mundo que nos rodea en representaciones de nuestra grandeza.

Y en Invencible, la serie animada producida por Amazon Prime, todas esas construcciones son destruidas con asombrosa facilidad, en un show sangriento sobre el significado de ser humano.

Creada por Robert Kirkman para Image Comics y adaptada para la televisión por el mismo autor —la mente detrás de The Walking Dead—, Invencible sigue a Mark Grayson, un joven con superpoderes que está aprendiendo a ser un héroe, bajo la siempre presente sombra de su padre, Omniman — un Superman con bigote—, el alienígena más poderoso del mundo.

La primera temporada de esta serie, que contiene ocho episodios que duran entre 40 y 50 minutos cada uno, ha sido muy bien recibida entre los fanáticos del género de superhéroes, felices de contar con algo producido por Seth Rogen y Evan Goldberg, como el otro éxito de superhéroes de Amazon Prime, The Boys.

Pero mientras The Boys satiriza y critica a este género, Invencible explora los lados más crudos y humanos de los superpoderosos al seguir a un novato que decide bautizarse como Invencible para pelear contra el crimen.

Foto: Amazon Prime

Grayson es arrogante y no sabe lo que hace, pero sus intenciones son nobles. Interpretado por Steven Yeun (Minari), el viaje de Grayson es el de un joven que comete muchos errores, que en su línea de trabajo no solo conducen a ser constantemente zarandeado sin piedad, sino a que se pierdan varias vidas inocentes que pesan en sus hombros. Muchísimo.

Y, a la vez, desde el primer episodio vemos que su padre, Omniman, magistralmente interpretado por la voz de J.K. Simmons (Whiplash), no es el héroe que el mundo cree que es, sino un ser despiadado, todopoderoso, que asesina a sangre fría.

Mientras crecemos junto a Grayson, vamos comprendiendo las motivaciones de Omniman y, en el ínterin, vemos cómo las peleas entre héroes y villanos de este mundo destruyen todos esos símbolos del poderío de la raza humana, poco a poco estableciendo el mensaje de que para estos seres los logros de la humanidad no son más que daño colateral.

Nunca es más claro que en la mortandad de la batalla del cierre de temporada, cuando padre e hijo se enfrentan. Omniman quiere dominar a los humanos, pues para él solo somos mascotas, pero Grayson se opone y así reafirma su humanidad. Claro, recibe una soberana paliza en una batalla a la que solo sobrevive a fuerza de resistir hasta poder contagiar a Omniman un poquito de compasión, forzándolo  a dejar la tierra mientras derrama una lágrima por su hijo.

Y eso es un drama bien logrado en un género que muchos subestiman.

Sulma Montero, ‘Se hizo justicia. Justicia poética’

Una entrevista con la poeta y artista plástica Sulma Montero, a propósito de la reedición de la obra narrativa de Jesús Urzagasti.

Por Adrián Paredes

/ 24 de septiembre de 2021 / 13:49

El pasado jueves 23 de septiembre, la editorial boliviana 3600 presentó una colección muy importante: la reedición de la obra narrativa completa de Jesús Urzagasti, siete tomos que incluyen Tirinea, Un hazmerreír en aprietos, Los tejedores de la noche, Un verano con Marina Sangabriel, En el país del silencio, De la ventana al parque y El último domingo de un caminante.

El autor, uno de los más influyentes de la literatura boliviana, aún es motivo importante de análisis de la academia literaria, pese a que, previa a esta reedición, era más complicado encontrar sus libros para el público en general. Ahora Urzagasti retorna a las estanterías en una colección que tendrá el precio de Bs 400. No se venderán los libros sueltos, solo la colección íntegra.

Con motivo de tal colección, La Razón habló con la paceña Sulma Montero, poeta y artista plástica con estudios en Literatura, Diseño y Artes, viuda de Jesús Urzagasti.

—¿Cuál es la importancia del legado de Urzagasti en la literatura nacional?

—Considero que el universo literario de Jesús es valioso, pues su obra ha sido escrita con la precisión de un artista. Su mirada aguda y original instaura una literatura diurna cuyo follaje muchas veces nos remite al verano y a la alegría de la vida.

En su escritura se otorga jerarquía a la realidad del campo, logrando despojarla de las precariedades, para que se erija imponente y autónoma. Pienso que su trabajo no es mera literatura; cuestiona, nos hace mirar hacia atrás para reconocernos y sentirnos orgullosos de lo que somos. Creo que esa autonomía funda, a través de su palabra, una obra destinada a ingresar en la memoria colectiva.

—¿Considera que es un autor leído por las nuevas generaciones?

—Celebrando los 50 años de Tirinea, organicé un proyecto para que los jóvenes bolivianos conozcan su obra. Compartí su producción literaria con algunos colegios fiscales y particulares de La Paz, El Alto, Oruro, Sucre. Sus libros llegaron hasta Yacuiba. También se distribuyeron en la UPEA, bibliotecas zonales y en algunas cárceles. Esta experiencia me llevó a comunicarme con clubes de lectura de jóvenes en varios departamentos. Jóvenes de mucho carisma y amor por la literatura que ahora lo estudian y difunden. Espero que, con la reedición de su obra narrativa, su trabajo conquiste nuevos y diversos lectores.

—Esta reedición, ya sea en literatos o lectores casuales, ¿qué puede aportar al panorama literario actual?

—Vivimos en tiempos donde se ha perdido el rigor, y si no generamos un pensamiento crítico, vamos a quedarnos en la superficie. Y la literatura de Jesús no es superficial, es honda como la vida, eso no quiere decir que necesite de lectores exclusivos. Todo lo contrario; Jesús escribe de la dicha de vivir en la naturaleza, de las costumbres de un país profundo que muchos niegan, pero que existe. De un país pequeño, pero de oculta grandeza. De lo imprescindible que es conocerse a sí mismo y reparar en la presencia del otro.

Narra las historias de lo que somos, en un diálogo vital que nos hermana y compromete nuestro pensamiento.

Es a través de la lectura de sus libros que el lector podrá ingresar a un diálogo luminoso, despojado de ornamentos, con el universo provocador de Jesús Urzagasti. Los invito a sumergirse en un mundo hecho en pleno contacto con la realidad, donde los sueños lindan con la jerarquía de la ficción.

—¿Qué pensaba él sobre la novela como formato literario?

—Jesús fue autodidacta, solía decir que no escribía novelas, pues no se remitía a ningún esquema, ni tenía una receta, por eso resulta difícil encasillar su obra narrativa. Lo que le gustaba era narrar, contar, decir. Construía universos totalmente independientes con un imaginario propio, estos tenían su sello: el de un ser nacido a la intemperie que llega desde las frondas nocturnas de una provincia de árboles.

—¿Qué pensaba él sobre el valor del hábito de la lectura?

—Consideraba al acto de la lectura como subversión; ejercerlo era reconstruir la realidad, encontrar una filosofía creadora que enriquezca el pensamiento para ingresar a la gran memoria. Era un amante del conocimiento que atesoran los libros; se acercaba con respeto y religiosa atención a leerlos, como si al hacerlo se hiciera cierta una plegaria natural en el alma.

—¿Qué piensa usted de la reedición de la obra de Urzagasti?

—Pienso que se hizo justicia. Justicia poética.

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María José Daona, ‘La prosa de Urzagasti es compleja porque rompe con los parámetros de la novela occidental’

Una entrevista con la investigadora literaria argentina María José Daona a propósito del autor boliviano Jesús Urzagasti.

Por Adrián Paredes

/ 24 de septiembre de 2021 / 13:43

El pasado jueves 23 de septiembre, la editorial boliviana 3600 presentó una colección muy importante: la reedición de la obra narrativa completa de Jesús Urzagasti, siete tomos que incluyen Tirinea, Un hazmerreír en aprietos, Los tejedores de la noche, Un verano con Marina Sangabriel, En el país del silencio, De la ventana al parque y El último domingo de un caminante.

El autor, uno de los más influyentes de la literatura boliviana, aún es motivo importante de análisis de la academia literaria, pese a que, previa a esta reedición, era más complicado encontrar sus libros para el público en general. Ahora Urzagasti retorna a las estanterías en una colección que tendrá el precio de Bs 400. No se venderán los libros sueltos, solo la colección íntegra.

Dentro de un mes, esta editorial también publicará un libro con la tesis doctoral centrada en Urzagasti, escrita por la argentina María José Daona, licenciada en Letras y doctora en Humanidades por la Universidad Nacional de Tucumán.

Fascinada con la literatura boliviana, se hizoautora de los libros Decir Bolivia. la escritura de Marcelo Quiroga Santa Cruz: escritor e intelectual (2012) y Guardián del silencio. La escritura de Jesús Urzagasti (en prensa). Ha publicado artículos en revistas especializadas en torno a la literatura boliviana y participado de diversos encuentros científicos. Su tema de investigación actual es la ciudad en la narrativa boliviana del siglo XXI.

Becaria post doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Forma parte del Proyecto de Investigación “Políticas de la Literatura en América Latina” dirigido por la Dra. Benites radicado en el Instituto Interdisciplinario de Estudios Latinoamericanos (IIELA) de la Universidad Nacional de Tucumán y brindó a La Razón una entrevista sobre su aproximación a Urzagasti.

—¿Por qué escogió a este autor como sujeto de su tesis doctoral?

—Desde el año 2007 estudio narrativa boliviana. Después de hacer mi tesis de licenciatura sobe Marcelo Quiroga Santa Cruz empecé a buscar autores para iniciar mis estudios doctorales. Ese año viajé dos veces a Bolivia; recorriendo librerías una librera me recomendó al autor. Me traje a la Argentina Un hazmerreír en aprietos y En el país del silencio. Ambos libros me deslumbraron. Había algo en ellos que me resultaba conmovedor. Yo sabía muy poco de literatura boliviana y cuando empecé a indagar en torno a la figura de Urzagasti observé que era un escritor muy reconocido y poco trabajado (los dos trabajos más importantes sobre Urzagasti son los de Luis Antezana y Ana Rebeca Prada). En mi país no se lo conocía (y de hecho aún se conoce poco de la literatura boliviana), me pareció que era necesario indagar en esta escritura.

—Hablando para el público en general, ¿cómo aborda a este autor en su tesis?

—A partir de la pregunta ¿qué es Bolivia? indago las formas de representar un país. Es interesante observar que, en la escritura de Urzagasti, la palabra “nación” no se menciona salvo algunas pocas excepciones. En En el país del silencio por ejemplo, dice que “la nación está llorando en el regazo de la muerte”. A partir de esta idea exploro la palabra “país”. Para esto divido tres momentos en mi investigación: en el primero, bajo el título de “poética del silencio” analizo su segunda novela como “texto faro” que ilumina toda su escritura. En ella el desmembramiento de las voces narradoras y los cuerpos muestran la situación del país en los años de su producción (el fin de la dictadura de García Mesa). Es interesante el final de este texto donde se abre la posibilidad de diálogo entre los diferentes actores sociales a partir de la idea de “silencio solidario”. Todos se encuentran en las calles de La Paz para celebrar la llegada de un nuevo año que es también la llegada de una nueva etapa de escritura en Urzagasti. Las siguientes novelas, no ya desmembradas sino unificadas por una voz narradora en primera persona, muestran las posibilidades de suturar la herida colonial y la crisis que se vive en Bolivia. Para esto construyo la idea de “poética de lo invisible” y analizo las cuatro siguientes novelas (De la ventana al parque, Los tejedores de la noche, Un verano con Marina Sangabriel y El último domingo de un caminante) a partir de los territorios que éstas exploran: los muertos, la memoria y los confines. Todos ocultos a la mirada de la razón occidental, pero existentes en el subsuelo del país. Posteriormente, me detengo en el análisis de su poesía a partir de la idea de intemperie. Al revés de los significados dados de antemano, la intemperie para Urzagasti es algo deseado y buscado y se vincula a la vuelta al pago como posibilidad dada por la escritura. En todos los casos él revierte los sentidos negativos de las palabras. El silencio, lo invisible y la intemperie son posibilidades de comunión entre los hombres y mujeres que viven en el territorio boliviano.

—¿Qué es lo que caracteriza a la prosa de Urzagasti?

—La prosa de Urzagasti es compleja porque rompe con los parámetros de la novela occidental. Él explora nuevas posibilidades de escritura donde los tiempos se suceden como un tejido que va y viene sobre un mismo punto, que se engrosa y en esa espesura crea memorias y realidades posibles. A su vez es profundamente poética, su pluma nos subyuga por la hermosura y la profundidad de las ideas. Creo que es una escritura que nos pide entregarnos y dejarnos llevar, nombrar lo innombrable, escuchar el silencio, observar y recorrer lo invisible como formas de adentrarse en su escritura.

—¿Qué temáticas tocaba él en su literatura?

—Siempre se preguntó por las relaciones existentes entre el campo y la ciudad. El campo que pervivía en su recuerdo y la ciudad que lo contuvo durante más de cincuenta años. El tema de los muertos como sujetos que viven en el presente es otra de las temáticas que atraviesan su escritura. En esta dirección hay una cercanía con autores como Jaime Sáenz y René Bascopé Aspiazu. El viaje y la memoria son otras de las temáticas recurrentes donde siempre late el Gran Chaco como deseo y también como realidad.

—¿Qué lo hace relevante en el panorama literario actual?

—Creo que es un escritor fundamental en la narrativa actual. Su última novela, Un hazmerreír en aprietos, abre el camino a la literatura que vendrá. En este texto se habla de un pensamiento nonato al que se puede ingresar de la mano del hazmerreír. Ese pensamiento lo vinculo con una zona de la escritura actual de Bolivia, centrada en la ciudad de La Paz como zona de conflicto donde convive lo andino y lo occidental, donde resuenan miles de voces que aseguran la supervivencia de lo diverso y abigarrado. En la actualidad estoy enfocada a estudiar las influencias de Urzagasti y Sáenz en la novela del siglo XXI. Ambas son figuras insoslayables. Por este motivo es que considero tan importante la nueva colección reeditada por la editorial 3600. Era algo necesario que abrirá la posibilidad de volver a Urzagasti.

—¿Qué autores podrían decirse influenciados por Urzagasti?

—Podría mencionar a Juan Pablo Piñeiro, Alan Castro Riveros, Rodrigo Urquiola Flores (a quien estoy empezando a leer), Giovanna Rivero y también a escritores como los hermanos Loayza y Alison Spedding. Urzagasti no sólo se dedicó a escribir sino que también fue un gestor cultural que colaboró (desde Presencia Literaria) en la visibilización de muchos escritores entre los que destaco a autores consagrados como Edmundo Paz Soldán.

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Editorial El Cuervo cierra actividades en la FIL con mesa sobre el humor en Saenz y los hermanos Loayza

Con los autores Alba Balderrama, Santiago Espinoza, Álvaro Loayza, Diego Loayza como panelistas y el editor Mauricio Murillo como moderador, la mesa se centrará en los libros 'De kenchas, perdularios y otros malvivientes' (2013) y 'Los papeles de Narciso Lima Achá' (1991).

Saenz. El escritor fotografiado por Alfonso Gumucio Dagrón a mediados de los 70.

/ 23 de septiembre de 2021 / 17:06

Ófrico. Una palabra muy utilizada tanto en la obra de Saenz, así como para clasificar algunos de sus escritos. Sin embargo, si algo ha querido recordar la Feria Internacional del Libro (FIL) La Paz del año que corre es que el icónico autor paceño tenía más dimensión en su literatura.

Por eso Editorial El Cuervo, en su paso por la FIL paceña, mañana 24 de septiembre, lanzará una mesa de diálogo para analizar este lado de Saenz, a la vez que aprovechan para hablar de uno de los libros de su catálogo, De kenchas, perdularios y otros malvivientes (2013), escrita por los hermanos Loayza, con los autores Alba Balderrama, Santiago Espinoza, Álvaro Loayza, Diego Loayza como panelistas y el editor Mauricio Murillo como moderador.

“Me parece que Saenz es un autor que tiene humor de giros lingüísticos que se expresan en su narrativa y no en su poesía. Poco se ha profundizado sobre el componente lúdico-cocheril en la obra de Saenz y Kenchas es una novela con una sombra saenziana por el humor paceño, un humor particular muy conectado con el habla paceña”, dijo Fernando Barrientos, editor en jefe de El Cuervo.

La charla empezará a las 20.00 en la sala Óscar Alfaro, ubicada en el bloque amarillo. Los panelistas se centrarán en la novela de los Loayza y, de la obra de Saenz, el espíritu humorístico de su novela Los papeles de Narciso Lima Achá (1991).

HORA DEL CIERRE

Con esta mesa de diálogo, la editorial cierra su participación en una FIL en la que, además de presentar la segunda edición del libro Tierra fresca de su tumba de la galardonada autora Giovanna Rivero, también amplió su colección de traducciones con la novela alemana El idioma de la lluvia del consagrado dramaturgo alemán Roland Schimmelpfennig.

Mientras que la reedición del libro de cuentos largos de Rivero ayuda a cimentarla como una de las autoras nacionales más importantes del gótico andino, la presentación de la novela del autor alemán fue una forma de adaptarse a las distancias y a la crisis sanitaria con un film-performance que se presentó en la Cinemateca Boliviana en el marco de la Feria Internacional del Libro.

“Tengo mucha curiosidad por ver qué impresión tendrán los lectores de Bolivia de este texto”, afirmó el autor, tomando en cuenta que Bolivia tiene la primera traducción de El idioma de la lluvia. Confiesa que además tiene una especial conexión con Sudamérica, y como no podía ser de otra forma su última novela no deja de conectar con el ambiente de este lado del charco.

La traducción estuvo a cargo del escritor argentino Ariel Magnus, con el apoyo del Goethe Institut de La Paz. Magnus lleva unos 35 libros traducidos, entre los más destacados están Kleist, Fontane, Handke, Hermann Hesse, Christa Wolf, Franz Kafka, Walter Benjamin, entre otros.

En septiembre el club de lectura la Parva Lectora lee El idioma de la lluvia. Para mayor información pueden contactar a la Editorial El Cuervo por sus redes sociales o en: https://www.editorialelcuervo.com/club-de-lectura/

Por último, la editorial paceña presentará Miles de ojos, una novela escrita por el cruceño Maximiliano Barrientos, que se presenta hoy, 23 de septiembre, a las 19.00, en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) La Paz 2021.

“Esta novela extraña y fascinante de Maximiliano Barrientos reúne su escritura elegante de siempre con referencias y obsesiones pías: la fusión es extravagante e intensa”, señala la galardonada escritora y periodista Mariana Enriquez sobre el último trabajo de Barrientos. El culto a los autos y a la velocidad elevado a religión, black metal, rituales, Ballard y Mad Max en Bolivia. No sé si hay escritores así de arriesgados en América Latina”, añadió la autora autora de obras como Las cosas que perdimos en el fuego.

Onírica, veloz, caótica, la novela de Barrientos es difícil de clasificar, pero en El Cuervo insisten en que es “una exploración del cuerpo y de su porosidad, eso tan cercano y tan desconocido que, como acertadamente Paul Valery lo dijo, nos pertenece un poco menos de lo que nosotros le pertenecemos”.

La presentación será virtual y se podrá ver la cuenta de Facebook de la Editorial El Cuervo. El autor estará junto al escritor uruguayo de ciencia ficción Ramiro Sanchiz, quien hará los comentarios sobre la misma.

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Onírica y veloz, la novela ‘Miles de ojos’ se presenta en la FIL La Paz 2021

Escrita por el cruceño Maximiliano Barrientos se presentará hoy, 23 de septiembre, a las 19.00, en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) La Paz 2021.

Por Adrián Paredes

/ 23 de septiembre de 2021 / 13:26

Entre las grandes novedades de la editorial paceña El Cuervo está Miles de ojos, una novela escrita por el cruceño Maximiliano Barrientos, que se presenta hoy, 23 de septiembre, a las 19.00, en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) La Paz 2021.

“Esta novela extraña y fascinante de Maximiliano Barrientos reúne su escritura elegante de siempre con referencias y obsesiones pías: la fusión es extravagante e intensa”, señala la galardonada escritora y periodista Mariana Enriquez sobre el último trabajo de Barrientos. El culto a los autos y a la velocidad elevado a religión, black metal, rituales, Ballard y Mad Max en Bolivia. No sé si hay escritores así de arriesgados en América Latina”, añadió la autora de Las cosas que perdimos en el fuego (2016).

La presentación será virtual y se podrá ver en la cuenta de Facebook de la Editorial El Cuervo. El autor estará junto al escritor uruguayo de ciencia ficción Ramiro Sanchiz —autor de la galardonada novela Verde (2016)—, quien hará los comentarios sobre la misma.

Miles de ojos es descrita por su editorial como una historia “a medio camino entre el weird fiction y la novela pulp”. Un viaje delirante por una Bolivia que resulta familiar y apocalíptica, en la que se enmarcan una serie de personajes a lo largo de los años que tienen como epicentro a un culto que venera a los muscle cars y uno que pretende utilizar un Plymouth Road Runner de 1970 como instrumento ritual para la liberación de una entidad que denominan El Sueño.

Onírica, veloz, caótica, la novela de Barrientos es difícil de clasificar, pero en El Cuervo insisten en que es “una exploración del cuerpo y de su porosidad, eso tan cercano y tan desconocido que, como acertadamente Paul Valery lo dijo, nos pertenece un poco menos de lo que nosotros le pertenecemos”.

Barrientos es considerado uno de los autores más importantes de su generación y una de las voces a seguir dentro del nuevo panorama de creadores latinoamericanos. Colabora de varias revistas especializadas en literatura, cine y música, donde ha publicado artículos de manera regular.

A lo largo de su carrera publicó los libros de cuentos Diario (2009), Fotos tuyas cuando empiezas a envejecer (2011) y Una casa en llamas (2015), y las novelas Hoteles (2011) -traducida al portugués-, La desaparición del paisaje (2015) y En el cuerpo una voz (2017).

En su sección digital Tendencias, La Razón cuenta con una reseña de esta novela, escrita por la poeta, investigadora, crítica literaria y docente universitaria Mónica Velásquez.

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La embajada de Corea en Bolivia prepara una semana de encuentro cultural

Celebrando sus efemérides nacionales, varias actividades culturales se llevarán a cabo del 24 al 30 de septiembre.

Por Adrián Paredes

/ 23 de septiembre de 2021 / 07:47

La cultura no solo es nacional, sino que también es un encuentro con tierras lejanas. Eso lo sabe muy bien Kim Ki-hong, embajador de la República de Corea en Bolivia, quien junto a su entidad traen a La Paz la Semana Coreana, un evento anual que «espera fortalecer las relaciones bilaterales y mejorar la mutua comprensión cultural entre el pueblo coreano y boliviano», según un comunicado de la embajada coreana.

En los días previos a la conmemoración del día nacional, que se celebra cada 3 de octubre en honor a la fundación de la nación coreana, se realizarán algunas actividades culturales desde el 24 de septiembre. Serán tres eventos especiales: Las Noches de Cine Coreano, el Concierto de Música Clásica con los New York Classical Players y la Conmemoración de Día Nacional.  

Durante todas estas actividades presenciales, la embajada resaltó que el uso de barbijo será obligatorio, y se realizarán respetando todas las medidas de bioseguridad y las regulaciones indicadas por las autoridades bolivianas.

«Estoy seguro de que en el futuro, nuestros pueblos seguirán desempeñando un papel clave en la profundización de las relaciones entre Corea y Bolivia a través de maravillosos intercambios culturales. Y, por supuesto, como embajador de Corea en Bolivia, haré todo lo posible para facilitar el intercambio entre estas  dos grandes culturas».

CINE, MÚSICA Y MÁS

Todo comienza con un festival de cine, del 24 al 26 de septiembre, en el que se proyectarán algunas de las mejores películas coreanas en el Multicine paceño, ubicado en la avenida Arce No. 2631, siempre a las 19.00.

Ahí el público podrá ver filmes como la comedia Mi pequeño bosque (Liteul poreseuteu) (2018, Yim Soon-rye); la película de acción Lucky Key (Leokki) (2016, Lee Gae-byok); y el drama basado en hecho reales Un taxista (Unjeonsa) (2017, Jang Hoon). La entrada es abierta a todo el público y completamente gratuita, los interesados en asistir solo deben recoger sus entradas en boletería del Multicine el día del evento.

Además, la Embajada de Corea realizará un sorteo para todos los fans del cine coreanos, el día viernes 24 de septiembre, durante la inauguración del evento.

El 30 de septiembre y 1 de octubre, la actividad continuará con un concierto de música clásica: los “New York Classical Players (NYCP)”, una orquesta conformada por un grupo de eminentes jóvenes músicos coreanos, darán un espectáculo de música clásica, «además de algunas sorpresas especiales para el público boliviano» en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez, a las 20.00.

Al igual que las Noches de Cine Coreano, el ingreso es completamente gratuito.

Finalmente, desde el 27 de septiembre, estará disponible en Youtube un video conmemorativo que incluirá un discurso del Embajador de Corea en Bolivia, Kim Ki-hong, palabras de felicitación de representantes de diferentes instituciones con las que la Embajada de Corea guarda una estrecha relación, y presentaciones musicales, deportivas (taekwondo) y de baile (K-pop). Además que presentará un resumen de todas las actividades realizadas por la Embajada de Corea en Bolivia.

El video se encontrará disponible a través de un enlace de YouTube que será publicado en las redes sociales de la Misión Diplomática coreana.  

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