lunes 25 ene 2021 | Actualizado a 06:42

Financiamiento, mercado y logística requiere planta de urea para reactivarse

Proceso. Volver a impulsar la petroquímica es un reto a mediano plazo

/ 2 de diciembre de 2020 / 16:11

Proceso. Volver a impulsar la petroquímica es un reto a mediano plazo

Con un año de paralización de operaciones y un daño económico de más de $us 200 millones, el Gobierno deberá asumir el reto de reactivar la Planta de Amoniaco y Urea, un desafío que involucra recuperar el tiempo perdido, financiamiento, mercados y logística.

En febrero pasado, el exministro de Hidrocarburos Víctor Hugo Zamora anunció una auditoría a esta planta ubicada en Bulo Bulo, un proceso que tomaría 90 días, durante los cuales se paralizaría sus operaciones. Hasta el pasado mes, los resultados del citado proceso de revisión de los estados financieros no se conocieron y la planta se mantuvo a la deriva.

De forma paralela a la citada auditoría estaba prevista una reingeniería de la factoría debido a que su funcionamiento generaba una “pérdida sustancial”, según esta exautoridad que también mencionó como opciones para su reactivación una alianza públicoprivada con una empresa transnacional. También habló de un posible traslado de la infraestructura productiva de Bulo Bulo (Cochabamba) a Puerto Suárez (Santa Cruz), en la frontera con Brasil.

Tras ese panorama, el 24 de noviembre se inició una nueva etapa para esta petroquímica, con la designación del nuevo viceministro de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos, William Donaire, que entre sus tareas principales está la de reactivar el complejo petroquímico.

“Nos encontramos con una planta de urea paralizada desde hace un año, un daño económico a YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) estimado en más de $us 200 millones. Se está trabajando, se la va a reactivar y se la pondrá en marcha, es un trabajo arduo”, anticipó esta nueva autoridad al asumir el cargo.

Para el presidente del Colegio Nacional de Economistas de Bolivia (Coneb), Jorge Akamine, el proceso de reactivación de esta planta no será a corto plazo, considerando las dificultades que ha enfrentado, las cuales involucran temas como ubicación física, logística y sobre todo la paralización de las operaciones.

“El poder solucionar esto es una tarea urgente si es que se piensa hacer y obviamente en meses va aser complicado”, alertó a La Razón el economista.

Otros factores que se deben considerar —dijo— es la competitividad del producto obtenido, en calidad y precio, para lo cual el Gobierno debe tomar una decisión sobre la construcción del Ferrocarril Bulo Bulo-Montero.

Para la implementación de este proyecto petroquímico, ubicado en la localidad de Bulo Bulo, en el trópico de Cochabamba, el gobierno del expresidente Evo Morales, a través de la empresa estatal YPFB, invirtió $us 953 millones para la construcción de la megaplanta y las obras complementarias del complejo.

Esta factoría tiene una capacidad de procesamiento de 2.100 toneladas métricas (TM) por día de urea granulada, mientras que la producción anual estaba calculada en 750.000 (TM). Sin tomar en cuenta el mercado interno, la producción destinada a la exportación abarcó el 32% de la capacidad de la planta para 2018 y, para el año siguiente, de enero a octubre, había subido hasta el 41%, según datos oficiales.

La Planta de Bulo Bulo está compuesta por dos grandes áreas: en la primera se produce el amoniaco y a partir de este compuesto químico se obtiene urea granulada, en la segunda.

De acuerdo con los datos recopilados y sistematizados por este medio, con base en la información del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2019 las importaciones de urea llegaron a 3.547 toneladas, las cuales representaron un valor de $us 1,4 millones. El precio internacional de compra del producto fue de $us 401,9.

Mientras que entre enero y octubre de la presente gestión, las compras externas del fertilizante superaron las 12.823 toneladas por un valor de $us 4,6 millones, con una diferencia en el precio de compra $us 363,7 la tonelada.

Respecto a las exportaciones de úrea, el panorama no es nada alentador. El pasado año se efectuaron ventas externas por más de $us 75,2 millones por un volumen de 305 mil toneladas. Sin embargo, entre enero y octubre de este 2020 los envíos bajaron radicalmente en valor y volumen.

Al décimo mes de esta gestión solo se logró exportar $us 4,7 millones (21.763 toneladas) a un precio de $us 218,9 la tonelada.

“Un desastre, una pena. Vemos los números y algo ha pasado, habría que ver el tema responsabilidades, ver si la maquinaria funciona o ya nada, ver el tema de financiamiento para mantenimiento preventivo”, lamentó Akamine.

En los últimos 10 meses, Bolivia ha pasado de ser un país exportador de urea a un país dependiente de la oferta internacional, incrementando sustancialmente las importaciones de este fertilizante nitrogenado, muy utilizado en el sector agroindustrial, sobre todo del oriente boliviano.

Según datos oficiales, entre 2014 a 2019, la importación de urea cayó un 82,3% en volumen. Los principales proveedores del fertilizante nitrogenado en ese período fueron Rusia, Perú y China, aunque el producto también llegaba de países tan diversos como Letonia, Lituania, Finlandia e Irán.

La planta requiere análisis y un plan de acción. Foto: ABI

La planta requiere análisis y un plan de acción

La reactivación de la Planta de Amoniaco y Urea de Bulo Bulo requiere en primera instancia de un diagnóstico y un plan de acción a mediano plazo, según evaluación del presidente del Colegio Nacional de Economistas de Bolivia (Coneb), Jorge Akamine.

El diagnóstico es clave para establecer el estado de situación de la petroquímica, tras casi un año de paralización de operaciones productivas. Además, ayudará a determinar cómo se encuentran la maquinaria del complejo.

Este análisis también debe involucrar una revisión de las finanzas para determinar la rentabilidad de las operaciones comerciales y cuantificar las pérdidas.

“Por la inversión efectuada, primero se debería hacer un diagnóstico para ver cuánto financiamiento necesitamos invertir para reactivarla y obviamente establecer las condiciones apropiadas para hacer competitivo el producto (urea)”, argumentó el economista.

Concluido el diagnóstico se debe elaborar un plan de acción a mediano plazo, así como la planificación para su implementación, siguió Akamine.

El citado plan debe comprender tareas técnico operativas para la reanudación de operaciones, mantenimiento preventivo y correctivo de la maquinaria, y el fortalecimiento de la planta.

Estas labores se relacionan también con el mejoramiento de la calidad del producto y sobre todo los costos de producción, para lo cual se requerirá revisar su competitividad frente a la oferta internacional y el acceso a los mercados.

Un tema que exigirá una atención particular se relaciona con el transporte y logística para llegar a países que demandan urea, como es el caso de Brasil, sostuvo el profesional colegiado.

Con esa perspectiva se debe “generar un plan de acción, hacerlo efectivo, llevar adelante la planificación, potenciar la planta de úrea, potenciar la logística para transportar el producto y mejorar su calidad”, insistió Akamine.

Justificó su evaluación señalando: “Si tienes paralizaciones, problemas con la maquinaria y de logística, esto encarece el producto. Lamentablemente se paralizó un par de veces y no supimos qué hicieron con la planta”, dijo al referirse a la forma cómo administró la petroquímica el gobierno transitorio.

La Planta de Bulo Bulo en Cochabamba comenzó a construirse en 2013, y estuvo a cargo de la empresa surcoreana Samsung Engineering.

El gobierno del expresidente Evo Morales inauguró el complejo en 2017, con una inversión total de $us 953 millones. Un hito que marcó el inicio de la industrialización de los hidrocarburos en Bolivia. Después un año de paralización de operaciones, no se cuantificó el financiamiento que se requerirá para que vuelva a funcionar.

Inflación: Poder adquisitivo versus pérdida de ingresos

Crisis. En 2020, el IPC fue el más bajo, pero impactó en el consumo

FINANCIERO. Una mujer retira dinero de su cuenta. La baja inflación no afectó al poder adquisitivo de los salarios, pero sí la pérdida de ingresos.

Por Marco A. Ibañez

/ 20 de enero de 2021 / 15:28

Bolivia cerró 2020 con una tasa de inflación de 0,67%. Pese a la crisis económica ocasionada por la primera ola del COVID-19, el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores no fue afectado, pero sí los ingresos de los independientes, coinciden dos expertas.

De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), el país registró una variación positiva acumulada de 0,67% la pasada gestión, destacándose que a diciembre la tasa de inflación solo aumentó un 0,22% con respecto a noviembre.

En ese marco, la relación entre el precio que se paga por determinados productos y el nivel de recursos que percibe un asalariado o independiente es conocida como poder adquisitivo.

Para la directora ejecutiva del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad), Beatriz Muriel, la citada tasa inflacionaria fue “muy baja”, lo cual muestra que “los ingresos laborales en general y los salarios en particular no han perdido su poder adquisitivo”. Sin embargo, aclara que muchos trabajadores perdieron su fuente laboral y otros vieron reducidos al mínimo sus ingresos como consecuencia de la pandemia y las cuarentenas aplicadas durante la pasada gestión.

LA PAZ. La pandemia afectó a todos los sectores de la población boliviana. Foto: Álvaro Valero

CONSUMO

De igual manera para la analista y cientista social Lourdes Montero, 2020 fue un año atípico en el comportamiento del consumo. “La gente no hizo gastos por la variable de la pérdida de los ingresos”, sostiene.

Argumenta que “las familias tienen al menos una persona que está desempleada y quienes más han perdido ingresos, no solo por pérdida de empleo sino porque ganaron menos, son los sectores informales” de la población.

En tanto, la economista Beatriz Muriel afirma que por la emergencia del COVID-19 o nuevo coronavirus durante el pasado año “se ha generado una disminución en las actividades de las personas —a partir de la cuarentena rígida y la falta de acceso a una serie de otras actividades— lo cual ha hecho que la población se focalice más en el consumo de bienes necesarios para el hogar”.

Montero agrega que la “sensación de angustia que las familias del país están viviendo, se debe más a la pérdida de los ingresos familiares que a la pérdida del poder adquisitivo”.

Por ello, dijo que debido a la pérdida de ingresos por la crisis económica las familias se comportaron más conservadoras en el gasto en 2020, concentrándose sobre todo en la provisión y consumo de alimentos.

“El poder adquisitivo es un índice que se mide a partir del consumo de los hogares y ahí el peso está dado por los alimentos, transporte y alquiler, siendo que estos dos últimos no han tenido variaciones significativas por las políticas de congelamiento. Mientras que en los alimentos hubo un incremento mínimo por la demanda”, destaca la analista.

Conforme al Programa Financiero 2020-Segunda Revisión, suscrito el 7 de diciembre entre el Ministerio de Economía y el Banco Central de Bolivia (BCB), se estableció una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) de 8,4% y un déficit fiscal de aproximadamente 12,3% del PIB, adicionalmente se calculó una inflación de fin de periodo en torno al 1,1%.

Los objetivos del Programa Financiero también están dirigidos a retomar el Modelo Económico Social Comunitario Productivo para reconstruir la economía boliviana y consolidar nuevamente la estabilidad económica.

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Exportaciones chinas crecen gracias a la pandemia

Mundo. Hubo fuerte demanda de productos sanitarios y computadoras

Por AFP

/ 20 de enero de 2021 / 15:14

Las exportaciones de China crecieron en 2020 un 3,6% interanual, gracias a la venta de productos para luchar contra el coronavirus, según datos publicados por la aduana de ese país.

Primer país afectado por el COVID-19 pero también el primero en recuperarse, China aparece como el barómetro de la ansiada recuperación de la economía mundial.

Solo en diciembre, las exportaciones totales de China aumentaron un 18,1% interanual. Se trata de un resultado superior a las estimaciones de los analistas, pero muy inferior a los datos de noviembre (21,1%).

La fuerte demanda de productos sanitarios y material para el teletrabajo (sobre todo computadoras), coincidiendo con el parón que ha provocado en el mundo la pandemia, contribuyó al aumento de las exportaciones, según la información de la aduana.

MASCARILLAS. Operarias inspeccionan los barbijos producidos en una fábrica, en China. Foto: Internet

En el otro sentido, las importaciones hacia el gigante asiático crecieron el mes pasado un 6,5%. Este dato es superior a las previsiones de los analistas (5,7%) y al del mes anterior (4,5%).

No obstante, en el conjunto de 2020, las importaciones se replegaron un 1,1% en comparación con el año anterior.

En cuanto al excedente comercial del gigante asiático con Estados Unidos (EEUU), que sigue siendo la manzana de la discordia con el presidente saliente Donald Trump, aumentó un 7,1% el año pasado, a 316.900 millones de dólares.

MADRID. Un cargamento de material sanitario es descargado en el aeropuerto de Barajas. Foto: Internet

Desde su llegada hace cuatro años a la Casa Blanca, Donald Trump hizo de la reducción del déficit comercial con el gigante asiático una de sus prioridades.

Su administración lanzó en 2018 una guerra comercial con Pekín que se tradujo en aranceles aduaneros adicionales recíprocos sobre muchos bienes.

Los dos países firmaron una tregua en enero de 2020, justo antes de que el mundo se paralizó por la epidemia de COVID-19.

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Café con pasión, desde su origen hasta el final

Calidad. Esta propiedad se logra con un 'cambio de mentalidad'

CAFÉ. Mauro Tejerina produce y comercializa el grano en el municipio de Coroico

Por Mario Cuba

/ 20 de enero de 2021 / 15:10

Para lograr café de calidad es importante la zona de producción, así como la forma de recolección, su proceso en húmedo y grado de tostado. Sin embargo, para M&M Coffee de Coroico el factor humano es “clave” en el proceso de obtención de un excelente producto.

Las principales zonas cafetaleras de Bolivia se encuentran ubicadas en las provincias como Caranavi, Sud y Nor Yungas de La Paz, en esta última destaca Coroico, municipio que posee más de 635 hectáreas (ha) de superficie cultivada, siendo la segunda actividad más importante después de la producción de coca que casi triplica esa extensión, según datos del Sistema de Información Municipal Regionalizada de La Paz.

La principal especie que se produce en Bolivia, en particular en La Paz, es la Arábica la cual concentra el 96% de la producción de café a nivel nacional.

Y es en el municipio de Coroico donde se ubica M&M Coffee, un emprendimiento impulsado por Mauro Tejerina y su esposa Maritza Quintanilla, quienes hace cinco años decidieron dejar todas sus actividades y dedicarse plenamente a la producción cafetalera.

“No se necesita máquinas, se necesita cambiar el cerebro (mentalidad)”, reflexiona el productor al explicar a LA RAZÓN que en la cosecha, selección, secado y molido, al margen de ser rigurosos para que el grano conserve su esencia tanto en aroma y sabor, se requiere el “factor humano”.

AROMA. El café que se produce en Bolivia es de la especie arábica principalmente. Foto: AFP

PASIÓN

Es la dedicación del hombre “clave” para el cuidado del cafeto (planta de café), así como para la recolección a mano del grano pero en el punto de madurez óptimo e indudablemente en la selección para el tostado final. Una premisa que fue muy bien comprendida por este productor.

“Nosotros nos dedicamos 100% a la producción del café. En este emprendimiento nos dedicamos toda la familia, prácticamente día y noche”, comenta.

La pasión con la cual produce café Mauro Tejerina, en menos de una hectárea (ha), ha permitido que M&M Coffee encuentre mercado en La Paz y sea preferido por algunos expertos.

Su producto por ahora está categorizado como “café de calidad especial de 85 puntos” con atributos florales y  frutales. Sin embargo, prevé superar los 90 puntos para lo cual trabaja sin pausa entre sus plantaciones y un pequeño negocio de venta y degustación de la bebida aromática ubicada a una cuadra de la plaza principal de Coroico.

La crisis económica ocasionada por la pandemia del COVID-19 fue una prueba para este productor, que tras la emergencia sanitaria encontró oportunidades para mejorar su producción y abrir una sucursal en el camino a Yolosa junto con otro emprendimiento, agroturismo.

CAFETO. Una mujer recolecta el café para su posterior selección. Foto: Archivo-ABI

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Una tendencia o realidad que se abre paso en Bolivia: Autos eléctricos

Negocios. En Bolivia y el mundo, las ventas de estos coches no paran

Un auto fabricado en Bolivia por Quantum

Por Liliana Aguirre

/ 20 de enero de 2021 / 15:06

Los vehículos eléctricos no producen contaminación atmosférica ni acústica, además la inversión por carga de energía en el país es mínima: Bs 2,80 por cada 60 km. Quantum es una evidencia del avance de las tecnologías de electromovilidad en Bolivia.

En tiempos de crisis, hacer recorridos de 60 km en un automóvil con motor de combustión por Bs 2,80 parece imposible, no obstante para los vehículos eléctricos hechos en Bolivia es una realidad, aseguró a LA RAZÓN el cofundador de Quantum, Carlos Soruco.

“Estos autos no tienen muchas piezas de desgaste como los de combustión. No tienes que ponerle gasolina, ni hacer cambio de aceite o filtro. Es un vehículo único que viene con un seguro de un año y su renovación cuesta $us 100. Es decir, son precios bastante bajos”, destacó el ejecutivo de la primera fábrica de autos eléctricos en Bolivia.

RETOS

Desde el inicio de sus operaciones, en septiembre de 2019, esta empresa cochabambina afrontó varias dificultades. Hablamos de la crisis generada por los conflictos político-sociales hasta las cuarentenas aplicadas en el país por la pandemia del COVID-19 el pasado año. Su producción y área de comercialización fueron paralizadas, pero logró salir adelante.

“En medio de todo ello, teníamos que conseguir permisos de importación de baterías porque contienen ácido sulfúrico y con el cambio de autoridades se complicaba la situación. Hasta 2020, no hemos tenido dos meses continuos de tranquilidad”, dijo.

 Respecto al precio, este tipo de vehículo se lo puede adquirir desde $us 5.450, un costo que lo diferencia en el mercado de automóviles a combustión. Sin embargo, la cantidad de pasajeros que pueden transportar va de dos a tres personas, según el modelo.

Una moto fabricada en Bolivia por Quantum. Foto: Rodwy Cazón

La industria del automóvil eléctrico crece de forma acelerada a nivel mundial y se espera que para 2025 circulen  más de 68 millones de vehículos de este tipo (entre híbridos, semihíbridos y totalmente eléctricos).

Pese a la crisis económica, Industrias Quantum Motors vendió 300 automóviles eléctricos, así como 400 motos que junto con “toritos” y bicicletas eléctricas de la marca Yadea, son parte de la oferta de esta empresa.

Sus principales mercados se concentran en Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. La empresa también mira el mercado de Latinoamérica para su expansión.

“Este es un año de expansión, estamos saliendo de nuestras fronteras para llegar a El Salvador, Paraguay y Perú. La pandemia trae consigo una crisis económica y nada más económico que moverse con nuestros autos o con nuestras motos. La secuela que deja la pandemia es que la gente tome conciencia en lo ambiental y económico”, destacó Soruco.

En Bolivia, además de Quantum, la importadora Crown también oferta autos eléctricos. El principal vehículo promocionado es BYD (Build Your Dreams) de origen chino, que en los últimos años ha subido sus ventas en todo el mundo. El fabricante chino comercializa por año más de medio millón de unidades.

Foto: Rodwy Cazón

TENDENCIA

Quantum prevé utilizar en sus vehículos  baterías de litio 100% producidas en el país. “Tenemos baterías de industria nacional de ácido plomo. Con Yacimientos de  Litio  Bolivianos (YLB)  firmamos  un convenio  de  cooperación  interinstitucional  que  busca reforzar la fabricación de vehículos eléctricos 100% bolivianos”, anticipó el cofundador de esta industria.

De acuerdo con reportes internacionales, Noruega se ubicó en 2020 en el primer país del mundo en el cual la comercialización de autos eléctricos supera a los de motor de combustión. En medio de la pandemia, en el país nórdico se vendieron 141.412 autos, de los cuales un 54,3% fueron eléctricos.

Ese avance en la electromovilidad también se debe a exenciones fiscales impulsadas por el Gobierno noruego, frente a los impuestos que se gravan a autos con motores de combustión.

Foto: Rodwy Cazón

Litio, clave para la batería de estos vehículos

Tesla es la compañía estadounidense que vendió en 2020 la mayor cantidad de autos eléctricos a nivel mundial. El litio es el principal componente de las baterías que impulsan las tecnologías de electromovilidad.

Según el portal Statista, el 22 de septiembre de 2020, Tesla celebró su reunión anual de accionistas, seguida de la transmisión en directo del evento “Battery day”.

A través de una presentación, Elon Musk, director general de Tesla, mostró algunos de los últimos avances de su compañía en materia de baterías para vehículos eléctricos y reveló algunos detalles de sus planes para el futuro.

Entre estos, el desarrollo de una nueva generación de baterías que permitiría producir un vehículo eléctrico de $us 25.000, precio que hará a sus autos más asequibles al público en general. El ion litio es la principal tecnología que se utiliza en baterías para autos eléctricos a nivel internacional y local.

ESK Consulting proyecta un crecimiento de siete veces en la demanda de este recurso entre 2018 y 2025 con una capacidad total de 700.000 GWh.

Un factor de peso en el mundo de los autos eléctricos es la caída en el precio de las baterías de ion litio, que dominan el mercado en los últimos años.

Según el porta Statista, el precio de este tipo de baterías ha pasado de $us 1.100 por kilovatio hora (kWh) en 2010 a $us 156 en 2019 (-87%) y se espera que en 2024 baje a los $us 100.

De acuerdo con especialistas a nivel mundial, este tipo de baterías se caracteriza por su densidad energética, además de que puede duplicar su vida útil respecto a otras tecnologías pensadas para la movilidad eléctrica.

La agencia de noticias Bloomberg señala que la demanda mundial de litio superará las 10 millones de toneladas métricas para 2030, lejos de las 700.000 toneladas que se producen a la fecha. Esta producción se concentra en dos puntos: el “triángulo del litio” (Argentina, Chile y Bolivia). Y el otro enclave es Australia. De acuerdo con US Geological Survey, Bolivia es el país con más reservas probadas de todo el mundo.

EXPOSICIÓN. Un vehículo eléctrico Tesla de alta gama se exhibe en un salón en EEUU. Foto: AFP

VENTAS

Tal como se observa en la infografía, las ventas de vehículos eléctricos de batería alcanzaron 1,7 millones de unidades en 2019. Según los datos de EV-Volumes, Asia y Oceanía han sido impulsores de las ventas de estos vehículos; sigue Europa, que vendió unas 388.000 unidades, con lo que logró superar las ventas en Norteamérica.

Si bien Estados Unidos y Canadá son los países que más venden vehículos eléctricos en el continente, Latinoamérica ha estado prestando gran atención a la evolución de la movilidad eléctrica en el planeta, con varios países de la región incorporando progresivamente opciones eléctricas incluso para el transporte público.

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Judith Hoffmann: ‘Se debe priorizar el turismo receptivo’

La vacuna contra el COVID-19 es una esperanza para que el turismo se reactive, pero en Bolivia se deberá trabajar en otros aspectos para reinsertar al país en el mundo y atraer turistas. La experta analiza los desafíos que existen.

Judith Hoffmann, operadora de Turismo

Por Liliana Aguirre

/ 20 de enero de 2021 / 14:59

El duro golpe que sufrió el turismo con los conflictos políticos de 2019 y la pandemia del COVID-19 han generado un desafío para reactivar esta industria, que ha perdido en este tiempounos $us 600 millones y 250.000 empleos en toda su multisectorialidad. Judith Hoffmann, experta en el sector y quien trabaja hace más de tres décadas como operadora de turismo, analiza la situación en Bolivia.

— ¿Cuál es la tendencia mundial del turismo hoy en día?

—En la década de los 60, los turistas visitaban ruinas arqueológicas de Mesoamérica. Cambiaron por las culturas vivas indígenas y ahora, antes de la pandemia, la tendencia son los espacios abiertos ya que el mundo tiene tal vorágine que la gente busca lugares donde pueda escuchar el ruido del silencio. La gente comienza a sentirse en paz y hace introspección porque estamos en una época pragmática, en la que la gente necesita espiritualidad.

— ¿Qué sitios naturales tenemos para explotar con las características que describe?

—Indiscutiblemente son el salar de Uyuni y el lago Titicaca, hoy más que nunca. Europa al igual que Japón y China son los mercados más grandes. Ellos tienen dos vacaciones que hay que aprovechar. El turismo es estatus y todo el mundo es atractivo por tener otras culturas y paisajes. Nosotros tenemos que estar en los catálogos internacionales para tener presencia y traer turistas, porque sin turistas no hay turismo.

— ¿Cuál es el objetivo del turismo en la actualidad?

— Es impulsar la economía de un país. Lo que pasa es que el turismo es multisectorial. Los operadores son articuladores, pero no son menos importante los hoteleros, líneas aéreas, gastronómicos, transportistas y balseros, entre otros. Es un sector multisectorial. Hay dos formas de ingresos en el turismo, que son el directo y el indirecto. Cuando se habla de las 250.000 personas que han dejado de trabajar en turismo en este país, se está hablando de la transversalidad. Desde el proveedor de las bebidas o los artesanos son considerados como los beneficiarios del turismo indirecto.

— ¿Cómo el Ministerio de Culturas y Turismo podría ayudar a este sector?

—Nos tienen que ayudar facilitando la operación turística y no complicándola; es decir, con caminos buenos, buena comunicación en rutas, postas sanitarias y cuando hay un bloqueo tienen que ayudar a los pasajeros. Cuántas veces ha sucedido a turistas atrapados en caminos con gente tratando de atacarlos. Llamábamos para pedir ayuda y nada. El turismo es muy importante para la economía del país y se debe entender ello en estos espacios.

— Tras la crisis política de 2019 y la pandemia, ¿cómo está la situación del sector?

—El golpe de Estado de 2019 fue fatal para las empresas, ya que han tenido que devolver gastos en pasajes, hoteles y excursiones. Luego  llega el COVID-19. El adagio es claro, sin turistas no hay turismo. Al cerrar las empresas, los guías no tenían trabajo, los artesanos no vendían, los restaurantes quebraron, el transporte en turismo entró en crisis, miles de trabajadores perdieron sus trabajos y empresarios del turismo sus colchones financieros. La economía nacional quedó muy perjudicada con pérdidas de $us 600 millones y 250.000 empleos en toda la multisectorialidad del turismo.

— ¿Qué se espera en el mercado del  turismo con la pandemia que golpea al mundo?

—Hemos hecho entrenamientos de bioseguridad y no es nada del otro mundo. La estrategia es otra. Pienso que en abril se reactivará el turismo con la vacuna.

— ¿Qué se debe hacer en Bolivia para reactivar el sector?

—En este momento ya estamos bastante atrasados. El turismo en Bolivia se divide en tres líneas. Una es el turismo doméstico o nacional. La segunda es el turismo receptivo, que se refiere a mercados extranjeros, y el último es el turismo emisivo, que son los intermediarios de venta de pasajes aéreos, paquetes, cruceros y otros. El turismo receptivo es el que debe ser prioridad en este momento. Desde la cartera ya deberían haber preparado las estrategias para que tengamos una buena base de acción para reinsertarnos en el turismo mundial. Mi propuesta es que se debería conformar un equipo de expertos que asesoren a quienes haya que asesorar en esa institución. Por lo menos se necesitan tres expertos en promoción que hablen al menos dos idiomas, además del castellano, y que conozcan el funcionamiento de los mercados. Tenemos que saber qué esperan los mercados después del COVID-19.

— ¿Qué recomendaría para hacer más visible a Bolivia?

—Las embajadas bolivianas son clave para promover el país fuera. Está claro que Bolivia vende y tiene gran potencial. El otro día me contactó un secretario de un sindicato en Inglaterra. Ellos suelen ir a Cuba en sus vacaciones, pero están interesados ahora por visitar Bolivia. Esto ayudaría al turismo comunitario para que haga dinero. Un ejemplo, vienen unos 50 sindicalistas de Inglaterra, ellos se quedarán en hoteles de cinco estrellas y qué quieren ver en Bolivia. Ellos quieren ver el Legislativo, conocer a algún diputado indígena, ver procesos históricos y políticos. Es una veta que se puede explotar. También se debería trabajar el sello del viaje seguro, otorgado por World Travel & Tourism Council, como lo están haciendo en Machu Picchu (Perú) y en otros atractivos del mundo.

Perfil

Nombre: Judith  Hoffmann

Profesión: Operadora de Turismo

Cargo: Crisis, Conflict and PR Manager

Experiencia

Habla inglés, francés y español perfectamente. Trabajó casi una década en la aerolínea Lan, conoce más de 20 países por su trabajo y se desempeña, por más de tres décadas, como operadora de Turismo en Crillon Tours.

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