Sunday 29 Jan 2023 | Actualizado a 02:33 AM

Pablo Iglesias: ‘España, una salida política para un estado plurinacional’

El líder español conversó con Animal Político sobre los retos políticos de su país, la demanda marítima y otros desafíos de orden global.

/ 22 de noviembre de 2017 / 05:17

Ha visitado La Paz varias veces, pero siente la misma admiración de la primera al ver su arquitectura y la red de teleféricos que se construye. “Esto será como un metro aéreo”, afirmó antes de conversar con Animal Político, menos ajetreado, tras las conferencias que ofreció en La Paz y  Cochabamba entre el 9 y 10 de noviembre en ocasión de la celebración en Bolivia del centenario de la Revolución Rusa.

El Secretario General del izquierdista partido español Podemos repasa en esta entrevista el complejo escenario político de su país, la problemática de las autonomías y sus percepciones sobre América Latina.

— Y justo deja España cuando está vigente el debate de los movimientos independentistas. Cataluña, ¿cuál es su postura?

— España es un país plurinacional en el que conviven diferentes sentimientos nacionales; es necesario reconocer que ya la Constitución española de 1978 distingue dos tipos de territorio: regiones y nacionalidades, que es una manera de reconocer que existen diferentes nacionalidades.

Ahora tenemos un conflicto grave en Cataluña y nosotros pensamos que se tiene que resolver mediante un referéndum y apostaremos para que Cataluña siga dentro de España, pero con un encaje constitucional diferente y reconocida como nación en el marco de un Estado plurinacional.

— ¿En el actual diseño institucional no existe este encaje?

— Se pueden hacer las reformas necesarias para que ese encaje se pueda dar porque con voluntad política se pueden articular soluciones democráticas (…). Es importante reconocerles a los catalanes su derecho a decidir y, en segundo lugar, hacer una propuesta de país en la que diferentes sentimientos se puedan integrar en un mismo proyecto de país. Ahora, quienes están destrozando esta salida política son aquellos que comparten la visión con el rey, los partidos monárquicos, el Partido Socialista, el Partido Popular y Ciudadanos.

— ¿Ve esta voluntad de diálogo?

— El Gobierno (Partido Popular) pretende responder exclusivamente con la fuerza para afrontar un problema político y los problemas políticos se afrontan desde la política; los que somos demócratas tenemos que apostar por las soluciones democráticas, con inteligencia, diálogo y fórmulas de un encaje constitucional nuevo.

— ¿La monarquía española está capacitada para entender esta nueva y compleja realidad?

— Podría haberlo hecho, pero no. El discurso que dio el rey hace algunas semanas fue un profundo error histórico. La monarquía en España, durante algunos momentos, fue capaz de revelarse como una institución útil para que existiera democracia en España y el rey (Felipe VI) excluyó a muchos ciudadanos: excluyó a nuestros votantes, a buena parte de los ciudadanos de Cataluña, a buena parte de los ciudadanos de Navarra, del País Vasco. Fue un discurso de atrincheramiento, no fue de inclusión. (…). En España, el 40% de los ciudadanos hablan, además el castellano, otra lengua local.

— ¿Y no ven en Bolivia algo así como un espejo sobre esta configuración de plurinacionalidad?

— En Bolivia, durante siglos, las mayorías sociales indígenas estuvieron excluidas de la república y creo que los últimos años se ha conseguido incluir y empoderar a más sectores que forman un país, una nación plurinacional y compleja como es la boliviana. Nuestro país es muy diferente, pero el espíritu de diálogo, de reconocimiento de la diversidad como algo que nos hace fuertes es algo en lo que Bolivia tiene mucho que enseñarnos y a todo el mundo.

— ¿Cómo evalúa Podemos estos escenarios de transición política en Argentina y Brasil?

— Son distintos. En el caso de Brasil estamos ante un golpe de las oligarquías y esperamos que más temprano que tarde se restaure la democracia. En el caso de Argentina son procesos electorales y sería bueno que los logros sociales del kirchnerismo, que no son pocos, se mantengan, aunque esto es difícil con (Mauricio) Macri.

— ¿Esta tendencia hacia el neoliberalismo, usted cree que pueda expandirse hacia otros países?

— No estamos en un momento de euforia de la izquierda de los movimientos populares de América Latina, como podíamos estar hace 15 años; pero cada país tiene su historia y en Bolivia se lograron avances notables y los niveles de aceptación del Presidente son impresionantes y Ecuador sigue un gobierno progresista (…). No hay una receta para América Latina y pienso que será referente de empoderamiento de los sectores populares.

— ¿Y Venezuela?

— Hay un antes y un después, entre lo que representó Hugo Chávez y lo que representa Nicolás Maduro y un problema de enfrentamiento entre poderes institucionales, entre la Asamblea Nacional, con el Gobierno y la Constituyente que ojalá se pueda resolver con el diálogo. En ese sentido hay que elogiar el trabajo de figuras internacionales como la del expresidente de España José Luis Rodríguez Zapatero, quien fue muy sensato y valiente trabajando para el diálogo, así como el papa Francisco (…). Todos estamos preocupados, porque hay una situación desde hace mucho tiempo grave de enfrentamiento y crisis institucional.

— De vuelta en Europa, cómo percibe el retorno a los nacionalismos que se ven en esa región.

— Vemos esta realidad con enorme preocupación. La crisis del modelo español no deja de ser una expresión de la crisis política del modelo europeo que se está expresando en muchos países, incluso en Alemania (…). Estamos asistiendo a la crisis del modelo neoliberal europeo y de ahí surgen opciones de extrema derecha que son muy peligrosas, pero también hay opciones como la de nosotros, de un europeísmo social basado en la soberanía de los pueblos y no en las dinámicas liberales.

— Como las que fomentan los llamados paraísos fiscales…

— Son lugares para que grupos de privilegiados estén traicionando a su patria, porque los impuestos que ellos dejan de pagar hace que tengamos peores hospitales, transportes y educación. Y cuando vemos a figuras de la política a las que se les han descubierto en estos paraísos fiscales (ministros del Partido Popular), estamos ante un gravísimo fraude democrático. Es importante organizar en el nivel transnacional el combate contra los paraísos fiscales porque es una lucha por la democracia y por la justicia social. Es un problema de los países con mayor desarrollo.

Podemos apoya  el derecho de Bolivia al mar

Pablo Iglesias exhibe los resultados electorales de su partido con cierto orgullo. Podemos pasó, según asegura, de cero a 5 millones de votos “en pocos años”. El frente izquierdista, aliado del boliviano Movimiento Al Socialismo (MAS), controla las principales ciudades españolas, partiendo por Madrid, y tiene presencia en el Europarlamento, desde donde promovió varias acciones legislativas.

Luego de poner sobre la mesa esos antecedentes, el Secretario General de Podemos aseguró en esta conversación el respaldo a la causa marítima de Bolivia y que ahora se tramita ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

“Para nosotros es crucial defender la salida al mar para Bolivia, es un derecho de Bolivia. Además, esta será una magnífica noticia para Chile. Esto reforzaría la amistad que es fundamental entre pueblos latinoamericanos”, precisó el líder político español, quien estuvo en La Paz la semana pasada, ocasión que aprovechó para reunirse con el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera.

“Evo Morales sabe que puede contar con nosotros sin necesidad de pedírnosla. Para la defensa del derecho de Bolivia al mar siempre estaremos disponibles”, remarcó Iglesias, quien incluso aseguró que este apoyo puede llegar a escenarios como los del Parlamento Europeo.

Bolivia demandó a Chile en 2013 ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que este alto tribunal declare que existe una obligación de negociar una salida soberana al mar, a merced de conversaciones y negociaciones desarrolladas por ambas naciones a lo largo de la historia.
Bolivia perdió su acceso soberano al mar tras la Guerra del Pacífico que comenzó con la invasión de Chile al antiguo puerto boliviano de Antofagasta en febrero de 1879.

Pablo Iglesias Turrión llegó para participar de dos conversatorios con el vicepresidente Álvaro García Linera en La Paz y Cochabamba, en ocasión del centenario de la Revolución Rusa. El político español de izquierda se reunió la pasada semana con el presidente Evo Morales, legisladores y periodistas.

Pérfil:

Nació: Madrid, 17 de octubre de 1978. Profesión: Politólogo y profesor en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)

Ocupación: Secretario General de Podemos

Doctor en Ciencias Políticas por la UCM, presentador de televisión entre 2011 y 2013; luego fundador del izquierdista Podemos, que ya es una fuerza política en España

Comparte y opina:

Toca repensar el estado plurinacional

Con 14 años de vigencia, es la primera vez que el festejo será con el MAS, su gestor, dividido.

Festejo del Día del Estado Plurinacional bajo el gobierno de Evo Morales. En tres 22 de enero (2021, 2022 y 2023), Evo Morales no estuvo en la ceremonia oficial

Por Iván Bustillos Zamorano

/ 22 de enero de 2023 / 07:15

El punto sobre la i

Claro, la noticia es que este 22 de enero de 2023 es la primera vez que el Día del Estado Plurinacional se lo celebrará con un Movimiento Al Socialismo (MAS) dividido o más o menos fracturado, según el aspecto que se destaque: si ‘las tres cabezas’, si la dirigencia, si la bancada, si las organizaciones sociales, si el Pacto de Unidad. Con el partido gestor del Estado Plurinacional dividido, en este 14 aniversario se repite la ausencia del expresidente Evo Morales en los actos oficiales de la gestión de Luis Arce Catacora. En 2021, el presidente del MAS no pudo asistir porque estaba en una clínica recuperándose del contagio de COVID-19; en 2022, también fue por la pandemia, por el incremento exponencial de los casos.

El cumpleaños con el protagonista dividido, sin embargo, coinciden los analistas entrevistados por Animal Político, que debiera mover a repensar, en el sentido de volver a ver, la actualidad y vitalidad del Estado Plurinacional como premisa país.

Con 14 años de vigencia, algunas cuestiones básicas aún parecen ser cuán nacional es el Estado Plurinacional, cómo está evolucionando (o involucionando) y en qué medida el deterioro del MAS le afecta.

El sociólogo político cochabambino Fernando Mayorga lanza el primer elemento que habría que tener en cuenta para un análisis: “Se trata de una construcción minimalista, en el sentido de que va a ser lento, progresivo y de carácter incremental, porque crear una institucionalidad estatal es una tarea inmensa, además de que eso lo estamos haciendo de manera paralela culminando algunas tareas del Estado Nacional”.

AVANCES.

Tales como las seis autonomías indígenas consolidadas, la mayor vigencia de la democracia intercultural, la elección de autoridades locales y departamentales, según la democracia comunitaria, Cartas Orgánicas municipales en que se está incluyendo la paridad y la interculturalidad. La construcción es lenta, pero acaso también descuidada, apunta: “Tampoco se percibe en el discurso de Luis Arce ni de Evo Morales una centralidad, la debida importancia que tiene, el discurso respecto del Estado Plurinacional. Esto ocurre los 22 de enero, y después hay pocas iniciativas”.

Mayorga recuerda que en 2014 el discurso por el Estado Plurinacional fue desplazado por la Agenda Patriótica, la Agenda del Bicentenario.

“En la medida en que este debate dentro del MAS sea cupular, esté limitado a las estrategias electorales, se va a descuidar el enorme avance que hubo en 2009 con el reconocimiento del Estado Plurinacional”, insiste.

Con todo, afirma el sociólogo, “el MAS tarde o temprano va a entrar (en el asunto), y esto, insisto, al influjo de las organizaciones sociales, en un debate programático respecto a cuáles son los nuevos desafíos para el proceso de cambio en esta época, y eso va a recuperar la propuesta, el modelo, del Estado Plurinacional, con mucha más fuerza”.

Un hecho que se debe tener siempre presente, afirma, es que el Estado Plurinacional no es sinónimo del MAS. “Su implementación, sabemos que es la respuesta adecuada para nuestra sociedad y su diversidad cultural, regional, etc. No hay otro modelo, ¿qué modelo de Estado se podría plantear? ¿volver al Estado Nación sin reconocer el pluralismo jurídico, cultural, político, linguístico?, inquiere el sociólogo Mayorga.

RECONOCIMIENTO.

Para el politólogo Marcelo Silva, el origen del Estado Plurinacional va más allá incluso de la república. “Es un constructo, un producto que viene de varias décadas atrás, que va más allá de la misma historia de la república. Reúne dos cosas: el reconocimiento de naciones indígena originarias que existen en el país, y la capacidad de reconocer autonomías en el ámbito de un proceso de descentralización política”, destaca Silva.

Estos dos elementos, son logros país, insiste, “que no creo que sean renunciables en el tiempo; al revés, son irrenunciables. La pregunta es qué elementos mayores, qué propuesta política, qué proyecto de profundización de este Estado puede ser viable en el momento de transición política en que estamos, transición porque lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de consolidarse”.

El Estado Plurinacional ya es un horizonte, afirma el politólogo: “Creo que sobre la base del Estado Plurinacional, la sociedad boliviana está esperando propuestas innovadoras que no vayan en contrario, sino para profundizarlo”.

La pregunta es, insiste, ¿cómo se puede acelerar la profundización del Estado Plurinacional? “No creo que el Estado Plurinacional esté en entredicho, lo que está en entredicho es qué más podemos hacer para seguir construyéndolo, y no anquilosarse en disputas solo de coyuntura”.

También puede leer: Los festejos del Día del Estado Plurinacional reconocerán la unidad y la integración

DERROTA.

Con respecto a la actual división del MAS y cómo esto afecta a la construcción del Estado Plurinacional, el sociólogo Mayorga recuerda que el origen de la actual crisis masista “sin duda es la derrota política del 10 de noviembre de 2019, cuando se modifica de manera sustantiva las relaciones entre los actores relevantes del MAS, cuando se recompone el llamado mapa del modelo organizativo”.

El MAS, bajo el gobierno de Arce Catacora, insiste, no ha establecido un esquema de toma de decisiones eficiente, como el que estaba vigente, mal que bien, con Evo Morales presidente del país, del partido y líder de las organizaciones sociales.

Hoy día, sin embargo, se está cruzando en el camino la temprana pugna electoral, y Mayorga llama a prestar atención en esto: “La división se explica porque se están desplegando estrategias particulares, que son contradictorias; Evo en pos de asegurar su candidatura en 2025, y Arce, solo o en binomio que también pretendería buscar la reelección. Esta es la divergencia básica”.

El problema es que esta “pugna cupular”, enfatiza, instala el “riesgo de que pueda erosionar el funcionamiento orgánico unitario de las organizaciones de base, sobre todo de las trillizas” (las bartolinas, la CSUTCB y los interculturales).

Tiene la previsión, el sociólogo, de que “esto se resuelva en el próximo congreso ordinario del MAS”, la esperanza: “pero también es posible que resurja esa capacidad deliberativa de las organizaciones sociales; que éstas retomen la centralidad y que pongan las condiciones, los límites, las posibilidades a quienes están en la referida pugna cupular”.

Y ¿el Estado Plurinacional y la oposición? Extravío, sugiere Mayorga. Remonta la explicación a 2005, cuando “la oposición sufrió una derrota muy fuerte en términos ideológicos programáticos; hasta 2003, tenía cierto predicamento con lo de democracia pactada y neoliberalismo. Pero esto no funcionó, no fue eficaz, y los partidos tradicionales cometieron muchos errores, no hubo renovación”.

Pero el sociólogo apunta hacia un hecho más de fondo: “ha sido la sociedad la que cambió respecto a sus aspiraciones y demandas”; hay un rechazo al neoliberalismo, que hoy persiste, con la demanda “de una presencia del Estado en el manejo de la economía”.

“La oposición no tiene ningún elemento de crítica programática”, insiste, citando el 21F de 2016, que sobre todo fue una “crítica política: la reelección”, no de programa. “Lo que unifica a la oposición es la lucha por la libertad y la democracia”, y con esto “al país no le ofrecen nada respecto al futuro; le dicen que hay que luchar contra la dictadura, pero es una propuesta que va hacia el pasado. La oposición tiene una mirada anacrónica, anclada en el pasado, sin mirar hacia el futuro”, asevera el sociólogo Mayorga.

Sentencia: “El MAS tiene materia sobre la cual renovarse, que es su proyecto estatal del Estado Plurinacional. La oposición, no: ¿qué invocaría? ¿el pasado? ¿los 90? Eso no tiene ninguna posibilidad de seducir al elector”.

Una muestra de esta suerte de insuficiencia de visión país, fustiga el sociólogo, es la propuesta de federalismo.

“Lo que se tiene es la descentralización a través de las autonomías. Lo que buscan las autonomías son criterios de equidad regional, algo que el federalismo no podría resolver; porque es un federalismo que se plantea desde la única región que podría tener alguna capacidad autosuficiente”, critica el planteamiento.

TENSIONES.

En cuanto a la división del MAS, el politólogo Silva previene contra el apresuramiento: “hay tensiones muy fuertes al interior del MAS, pero hablar de una ruptura irreconciliable es muy temprano”.

Hoy día, la pulseta está en torno a saber quién va a tener el control del MAS, y teniendo esto, naturalmente, quién va a tener la candidatura.

“Arce cuenta con muchísima ventaja sobre Morales, debido al sistema hiperpresidencialista que tiene el país. Concentra muchas atribuciones, tiene a su cargo muchas instancias, un gran aparato burocrático, que sin duda facilita la cooptación de militantes, cuadros, personeros, funcionarios públicos”, describe el politólogo.

Se puede decir que en el frente de Arce hay fortaleza política, afirma: “no ha permitido que Evo y los radicales tomen espacios de control del aparato ejecutivo, del aparato gubernamental; ha mantenido a sus ministros; esto muestra una solidez en el ámbito político”.

Y, claro, el politólogo ve como una gran jugada la detención del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho. “Ha tenido la capacidad de despojar un discurso al ala radical”.

La estructura de poder del MAS se asienta en tres instancias: la primera, es un partido político; la segunda, los movimientos sociales; y la tercera, es la estructura gubernamental.

“Cuando Evo estaba vigente, estas tres instancias estaban absolutamente unidas, y no había disputa. Evo era presidente, jefe del partido y lider nato de las organizaciones. Cuando Evo sale del escenario político, pareciera que cada una de esas partes toma una cierta autonomía; el Gobierno con la presidencia de Luis Arce; el partido con una estructura jerárquica que responde a Evo; y los movimientos sociales que tienen simpatía con Evo, pero están muy cerca de Luis y David”, describe el cuadro el politólogo.

La ventaja de Arce, insiste, es que “tiene el control del aparato del Estado, y porque parte de los movimientos sociales apoyan a Arce porque buscan ciertos espacios de poder político que solamente el ejecutivo les puede dar”.

Así, pese al discurso de llamar a la unidad, en última instancia, las organizaciones estarán mucho más afines a la estructura gubernamental. Las organizaciones sociales saben que tienen la llave para un proceso de gobernabilidad, pero también para el éxito electoral que pueda tener el MAS en el futuro”, destaca el politólogo.

Y no deja de ser duro Silva con las oposiciones políticas, dice, “es reducida, anquilosada, producto de una colage electoral; ahí no hay proyecto, no hay una visión de país; existen al revés muchos proyetos que solamente se articulan para procesos electorales. Tiene el candado de los dos tercios, pero no muestra mayor capacidad ni discursiva ni de propuesta ni mucho menos movilizadora”.

La otra oposición es la regional, la que de último ha quedado descabezada, dice: “Creo que va a tomar un tiempo su rearticulación política; esa sí tenía capacidad de movilización, se ha visto que era relativamente organizada, pero tenía un liderazgo político que solamente concebía un espacio territorial y nada más; era infructífero a la hora de presentar una propuesta de país”.

“Con esas características de la oposición —concluye— es muy difícil esperar algo”.

(*) Iván Bustillos es periodista de La Razón

Comparte y opina:

Xavier albó pertinente

Xavier Albó habló con el suplemento sobre el TIPNIS, de las autonomías, del Cóndor de Los Andes y del puño en alto.

/ 22 de enero de 2023 / 06:45

DIBUJO LIBRE

A lo largo de la existencia de Animal Político, que el próximo abril cumple 12 años, el suplemento tuvo, al menos, cuatro entrevistas con don Xavier Albó, el doctor en Lingüística y Antropología, sacerdote jesuita, huelguista, junto a Luis Espinal, en la huelga de hambre de las cuatro mujeres mineras, en diciembre de 1977 – enero de 1978, que empezó el retorno a la democracia. Hasta eso le debemos al estudioso que se acaba de irse este viernes 20, a la edad de 88 años.

Don Xavier siempre le recibía a uno con una franca sonrisa y le saludaba en aymara, o en quechua, como probándolo en su conciencia de la realidad indígena del país. Don Xavier, amigo, que cuando llegaba a algún foro al que había sido invitado, se presentaba: “Hola, soy el p’ajla”.

Cuatro entrevistas, publicadas el 12 de febrero de 2012, el 25 de enero de 2015, el 10 de abril de 2016, y el 10 de septiembre de 2017. Para recordarlo, en las siguientes líneas, reproducimos partes significativas de dichas entrevistas, en la idea precisar algunos aspectos de su pensamiento. Va, don Xavier.

TIPNIS.

En el diálogo del 12 de febrero de 2012, el tema con don Xavier no podía se otro que la tensión generada por el proyecto de la carretera por en medio del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). La octava marcha de la CIDOB, efectuada entre agosto y octubre de 2011 había conseguido que se declare al TIPNIS territorio “intangible”, pero otra marcha, del Consejo Indígena del Sur (Cnisur) había llegado a La Paz en enero de 2012 pidiendo derogar la ley 180 de Intangibilidad. Luego vendría la consulta en el territorio indígena; justo dos días antes que se publicara la entrevista, el 10 se promulgó la Ley de la consulta.

De ambas marchas, Albó decía que la de la CIDOB fue más legítima. La marcha del Conisur es “menos legítima que la otra (de la CIDOB), pero es legítima. La otra (de la CIDOB) fue de protesta y ésta otra (del Conisur) no la hubiesen hecho si no hubiera sido que el propio Gobierno tenía ganas de mostrar aliados”.

Sobre la consulta en el TIPNIS que se avecinaba, Albó no dejó de ser crítico: la Ley de la consulta debió llamarse, dijo ‘Ley de penetración al TIPNIS’. “Pero claro, tampoco digamos que todo es mala leche; por lo menos se hizo en la Asamblea Legislativa una Ley de Consulta (…) Ahora, no sé si es un intento o disfraz de consulta, no me animo a decir una cosa o la otra; veremos qué es lo que pasa en los siguientes días. Esta ley puede ser un mal menor”.

AUTONOMÍAS.

La entrevista publicada el 25 de enero de 2015 revisaba la vigencia e impulso que tendrían, o no, las autonomías indígenas; el 6 de diciembre de 2009, 11 municipios habían decidido transitar hacia esta nueva forma de administración territorial.

Para una mayor proyección de las autonomías indígenas, decía don Xavier, lo que ha faltado es voluntad política y audacia. “Yo dudo que el Gobierno tenga voluntad política de avanzar; voy directo al grano, me parece cada vez más claro”, protestó esa vez.

Y no era una académico frente al problema, sino alguien que lo vivía: “Falta imaginación de cara a lo que podría ser esto. Yo estoy vinculado a Jesús de Machaca, allí se había avanzado bastante, pero fue el Alcalde el que puso una especie de compás de espera, un bloqueo, como se le quiera llamar, para que la cosa no avance, porque él perdía su silla. Tanto es así que ahora el mismo alcalde se presenta otra vez para la elección, cuando teóricamente había entrado solo interinamente hasta que se apruebe el Estatuto, pero lo bloqueó”.

También puede leer: Decenas de personas le dan el último adiós al ‘P´ajla’ Xavier Albó en Cochabamba

Falta de audacia. Por eso criticaba abiertamente algunos estatutos de autonomías indígenas: “Ni son audaces… Son timoratos en general; es la impresión que yo he tenido de lo que he leído. En el de Machaca era un solo punto el complicado: a ver qué ponían sobre el rol de los partidos allí, y habían llegado a una fórmula mucho más timorata que la inicial; decía: ‘para la presentación de candidatos lo haremos según nuestros usos y costumbres, para después, el resultado, lo haremos por elección normal’”.

Hacía notar cómo se había impedido el desarrollo de la justicia indígena: “ninguno de los estatutos que he visto ha avanzado en la cuestión del sistema judicial, de administración de justicia, y esto es porque les cortaron las alas con la Ley de Deslinde Jurisdiccional”.

GALARDÓN.

La plática del 10 de abril de 2016 ocurruió en el contexto de que días antes él y el padre Mauricio Bacardit habían recibido de manos del presidente Evo Morales el Cóndor de Los Andes en el grado de Caballero.

Y ratificaba aún con más fuerza lo que había dicho en la ceremonia de entrega, que a la trilogía ama sua (no seas ladrón), ama llulla (no seas mentiroso) y ama quella (no seas flojo), habría que añadirle el ama llunk’u (no seas adulón) y el ama ch’in (no te calles).

“—¿Qué finalmente quiso decirles a Evo Morales y Álvaro García? —Que no hay que ser ni llunk’u ni ch’in; esto último quiere decir “no callarse cuando uno tiene qué decir”, no mantenerse mudo cuando hay que hablar; es lo que yo quiero decir”.

Justo esos días se daba el debate sobre los “librepensantes” en el MAS. “Entonces, yo manifesté, dijo: ‘Yo quiero estar con el proceso, pero claramente no quiero perder mi libertad de decir lo que me parece que hay que decir en cualquier momento, y el (Luis) Espinal estaría muy preocupado por mí si no fuera capaz de decir lo que me parece que hay que decir’”. Albó reconoció entonces la advertencia que le hizo a Morales: “pero dije la amenaza: que si (Evo) no sabía negar el ch’in y el llunk’u, entonces, devuelvo [la distinción]. Espero que no lo tenga que hacer”.

COCHABAMBA.

Y, la entrevista del 10 de septiembre de 2017, en Cochabamba, donde él ya vivía, a dos meses de que él cumpliera 83 años. Esta vez habló un poco de todo.

Apenas dos meses después el Tribunal Constitucional Plurinacional iba a emitir la polémica sentencia constitucional 0084/2017, por la que por primera vez en la historia del país se establecía la repostulación indefinida para las autoridades electas.

Con todo, de cómo le iba ir al MAS decía que “hablar de 2019, el año de la elección, eso dependerá mucho de qué desgaste hayan tenido Álvaro (García) y Evo (Morales); según ese desgaste no podrían ni plantear sensatamente la reelección”.

No dejaba de criticar a la oposición por su actitud de retirarse de la selección de los futuros candidatos a altos jueces del órgano judicial: “La propia oposición se ha marginado, en la última parte se retiraron y así quedan solo los dos tercios del MAS. Eso de automarginarse, siendo minoría, siempre tiene sus defectos”.

Y, tras recordar su participación en la huelga de hambre de las mujeres mineras a fines de 1978, reivindicó el puño izquierdo en alto (hoy signo del MAS) como un símbolo más amplio que el político o ideológico: “El puño izquierdo, por si acaso, es señal de izquierda, no necesariamente comunista. (…) en una entrevista con radio Fides, puse como ejemplo que cuando resistíamos en la huelga de hambre todos estábamos con el puño izquierdo levantado; tenemos la foto del encuentro en San Calixto y prácticamente todos estábamos con el puño en alto. Eso no quería decir que fuésemos ateos ni comunistas ni marxistas porque el grupo era muy diverso: tres curas, cuatro monjas, también estaba la compañera de Guillermo Lora. Era un grupo mixto”.

(*)Iván Bustillos Z. es periodista de La Razón

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Mensajeras de la vida

Los compañeros de la Dirección Nacional Clandestina del MIR no tenían más armas que su coraje y su amor entrañable por Bolivia.

/ 22 de enero de 2023 / 06:35

SALA DE PRENSA

Un mal presentimiento. Llegamos puntuales los cuatro desde distintos puntos cardinales con el cuidado de la seña convenida para juntarnos a fumar un pucho mirando la ciudad desde el Montículo. En esos tiempos era una osadía caminar, reunirse, conversar. Medio amparados y medio descubiertos por las luces tenues de los faroles al terminar la tarde, intercambiamos ideas sobre las tareas para seguir dibujando con el pincel de la utopía nuestra Bolivia en democracia.

Las nubes no dejaban ver el cielo y los árboles se mecían con un viento que hacía emerger sombras de seres caminando y alzando vuelo. No sabíamos si eran reales o imaginarios. Estaba raro el ambiente. “Tengo un mal presentimiento” —dijo Arcil— y, sigilosamente, con los ojos virando como radares y el olfato y los oídos aguzados, desandamos caminos. Prometimos encontrarnos en dos días en la casa detrás de la UMSA para la distribución de tareas.

Los pueblos caminan con la palabra. Al día siguiente, el sol se despertó tarde como queriendo que la noche prolongue sus horas y no llegue ese jueves l5 de enero de 1981.

Una sensación de indefinición que nunca pude explicar acompañó mis horas dedicadas a hacer seguimiento sobre los efectos de las medidas económicas impuestas por la dictadura. La vida en el país se hacía invivible no solo por el clima de terror en una sociedad donde se conculcaban todos los derechos y libertades, sino también por el alza de los costos de la canasta familiar, atentatorios contra la vida.

El proletariado minero, cuándo no, se atrevió a demandar incremento salarial. Como lunares, en distintos lugares las amas de casa aparecían protestando espontáneamente porque la plata no les alcanzaba para llevar alimento a sus hogares. Los fabriles empezaban a envalentonarse frente a los actos de corrupción y la amenaza de andar con el testamento bajo el brazo. El canal oficial destilaba odio y junto con los tanques en las calles pintaban paisajes de brutalidad tenebrosa.

En contrapartida, como planta que brota de la tierra en medio de la tormenta, el periódico Aquí, junto con los volantes partidistas creativos, orientadores, inculcadores de vitalidad y convocantes a la rebelión, circulaban clandestinos en pocas manos, pero multiplicándose por miles y millones en las voces ciudadanas. La radio se las ingeniaba para alimentar las esperanzas con un cuento, con una canción, con un mensaje subliminal. La pretensión de acallar las voces era solo eso, pretensión, porque los pueblos caminan con la palabra.

No regresaron. Pasado el mediodía de ese jueves 15, nubarrones negros se tomaron por asalto el cielo y no se fueron el resto del día, ni el día siguiente, ni nunca. La noche, lluviosa, se llenó de llamadas con voces de angustia y siempre la misma pregunta: “¿Está ahí?, no ha regresado”. Después el silencio sepulcral de unas horas inexplicablemente largas, tensas, desesperantes con el temor humano de la peor historia debatiéndose con la esperanza ideologizada de la inmortalidad y la oración que impide que caiga la fe. Había que esperar el día.

Apenas amaneció nos dirigimos al local donde convinimos encontrarnos. Estábamos con un par de compañeros en inquieta espera cuando por sí sola cayó nuestra mensajera, la palomita de papel que teníamos pegada en la ventana y que nos señalaba el camino expedito cuando estaba puesta, y que, por el contrario, nos enseñaba el cambio de camino con su ausencia. Se bajó sola. Fue el preludio de una voz que sonó del otro lado del teléfono alertándonos: “tienen que salir inmediatamente, los han asesinado, a todos”. La palomita y la llamada fueron las encargadas de comunicarnos aquella noticia lacerante que nos partió el alma y nos hizo preguntarnos con vana incredulidad ¡¿por qué?!, ¿por qué ellos?, ¡¿por qué carajo?! Desde entonces me acompaña clavada en el pecho la estaca de tristeza que inundó ese espacio donde solíamos soñar juntos una Bolivia liberada.

Fue genocidio. Llegaron paramilitares armados hasta los dientes y los torturaron y asesinaron a sangre fría por el delito de luchar por la recuperación de la democracia y la defensa de los derechos humanos. Los compañeros de la Dirección Nacional Clandestina del MIR no tenían más armas que su coraje y su amor entrañable por Bolivia. Fue un enfrentamiento de ideas contra metrallas y de dignidad contra miseria humana. Fue una masacre. Sin embargo, el certificado de defunción del forense escribió que las muertes fueron consecuencia de pulmonía. Y los comunicados oficiales circulaban la versión de un enfrentamiento armado. La mentira se destapó de inmediato, Gloria, la única sobreviviente dio la cara para testimoniar la verdad de los hechos. La CIDH en informe del 25 de junio resolvió que se trató de violación al derecho a la vida, a la integridad personal y a la libertad. Años más tarde, el juicio de responsabilidades condena al dictador García Meza y sus colaboradores.

La lucha sigue. Nos destinaron a la clandestinidad. Imprudentemente la rompimos para estar presentes en sus despedidas en entierros colmados de dolientes familiares y amigos, con la mirada inquisidora de agentes y paramilitares. El mundo ya no era el mismo. Con cada muerte provocada la dictadura se restó años de su vil existencia. Y con cada muerte los pueblos ganaron vidas de resistencia, de esperanzas y certezas de que otro mundo es posible. En el cementerio estaban las compañeras de vida de los mártires, la Ruth, la Betina, la Olivia, la Gladiz…, firmes, dignas, seguras, altivas, tomando la posta con la grandeza de quien no quiere mostrarle a los dictadores la pena que desgarraba sus corazones. “La lucha sigue”, me dijo al oído una de ellas hablando por todas cuando me acerqué para que vean que no estaban solas. Imposible contener las lágrimas de un llanto interior que era un océano de tristeza y un torrente de fortaleza para no decaer, para continuar la tarea, para seguir en camino.

Ellas, sus compañeras, tuvieron que aprender a asumir la soledad sin que la sientan sus pequeños. O, mejor dicho, para que sientan que el vacío irreemplazable dejado por esos jóvenes, seres maravillosos, militantes inclaudicables y compañeros y padres ejemplares era un camino trazado para seguir andando. Ellas, y sus hijas y sus hijos, que alimentan la llama de la memoria con presencia eterna de Arcil, Artemio, Cristo, Gonzalo, Lucho, Pepe, Ramiro y Ricardo, son las mensajeras de la vida en unidad indestructible con los mártires de la democracia.

 (*)Adalid Contreras B. es sociólogo y comunicólogo

Comparte y opina:

La suplencia gubernamental

Por orden judicial, el Vicegobernador tendría que asumir, ad interim, las funciones de gobernador.

/ 22 de enero de 2023 / 06:27

DIBUJO LIBRE

Aprehendido y luego detenido por la presunta comisión de terrorismo, sancionado por el Código Penal con hasta 20 años de cárcel, el exdirigente cívico cruceño se ve impedido temporalmente de ejercer hoy sus funciones de Gobernador sin perder esa condición hasta que, por lo menos, tenga un impedimento definitivo.

Al ser Bolivia un Estado Plurinacional Autonómico adopta, a partir de ese modelo, un sistema de autonomías que en el caso departamental implica la elección directa de sus autoridades por las ciudadanas y los ciudadanos, la administración de sus recursos económicos, y el ejercicio de las facultades legislativa, reglamentaria, fiscalizadora y ejecutiva por los órganos del gobierno autónomo, en el ámbito de su jurisdicción, competencias y atribuciones (Art.272-CPE); y cuya norma fundamental es el Estatuto Autonómico.

En 2008 hubo consultas inconstitucionales autonómicas en cuatro departamentos (Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija); sin embargo, aprobada la nueva Constitución (2009), esos proyectos, sin vigencia ni eficacia jurídica alguna, son sujetados a un proceso de adecuación de legalidad vía asambleas legislativas departamentales, para luego ser remitidas al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) para su respectivo control de constitucionalidad (parágrafo II, Disposición Transitoria Tercera- CPE) para su ingreso a la vida jurídica y vigencia plena. A partir de ese proceso, los cuatro departamentos recibieron sus declaraciones de constitucionalidad: Pando (abril de 2014), Tarija ( febrero de 2015), Santa Cruz (diciembre de 2017) y Beni (noviembre de 2022); desde esas fechas en esos departamentos se aplica jurídicamente la autonomía plena a través de sus normas estatutarias.

Hoy no hay mayores interpretaciones respecto el vacío de poder emergente de la detención preventiva del exdirigente cívico cruceño aún Gobernador. La norma estatutaria crea la figura jurídica de “suplencia gubernamental”, emulando lo que en nuestra Constitución se dispone como la “sucesión presidencial”; y es lo que debe aplicarse en Santa Cruz, luego de la decisión de la justicia de remitir al exdirigente cívico al penal de Chonchocoro en La Paz. El parágrafo I del Art. 25, concordante con el parágrafo IV del Art.18, ambos del capítulo II y título II del Estatuto Autonómico cruceño en vigencia dispone que ante la “ausencia temporal” del Gobernador asume funciones el Vicegobernador electo, en sujeción, además, a la primacía constitucional del Art. 410 de la CPE con relación a la jerarquía constitucional normativa, en cuya escala los estatutos se encuentran en el tercer nivel (luego de la propia CPE y los Tratados Internacionales) en el mismo rango de las leyes nacionales. El cargo de vicegobernador es una autoridad política elegida junto al gobernador mediante el voto popular y tiene por principal función reemplazar al gobernador en los casos previstos en el Estatuto, coordinar el relacionamiento con la Asamblea Legislativa Departamental y apoyar al gobernador en todos aquellos asuntos que éste le encomiende para el desarrollo de la gestión del Gobierno Autónomo Departamental. Su forma de elección, periodo y pérdida de mandato son las mismas que del gobernador (parágrafo IV del Art. 18-Estatuto Autonómico de Santa Cruz).

Entonces, corresponde que esta autoridad, por cualquier conducto, una vez que sea notificada formalmente con el impedimento temporal (que puede ser el mandamiento de detención preventiva), debe asumir el mandato autonómico cruceño, cumpliendo funciones administrativas, ejecutivas y técnicas, y la facultad reglamentaria del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz.

En caso de no hacerlo, al margen de asumir las responsabilidades por la función pública y consecuencias jurídicas por esa omisión, puede ser objeto de un proceso penal por incumplimiento de deberes (Art. 154- Código Penal). Este delito, por su pena, no es grave; así, podría todavía resistir en la palestra. Si luego de eso aún rehuyere su responsabilidad, puede ser accionado en materia constitucional por una acción de cumplimiento; esta acción de defensa tiene por objeto garantizar la ejecución de la norma constitucional o legal, cuando es omitida por parte de servidores públicos u órganos del Estado (Art. 134-CPE y Art. 64-C. Procesal Constitucional). Aquí emerge un debate sobre si el Estatuto es norma legal (es decir, ley), si interpretamos solamente el tenor literal del procedimiento constitucional.

En el ámbito del Art. 410 de la CPE sobre la jerarquía normativa, el incumplimiento de leyes nacionales, estatutos autonómicos, cartas orgánicas y el resto de legislación departamental, municipal e indígena puede ser objeto de una acción de cumplimiento por analogía constitucional. Ley y Estatuto, por ejemplo, tienen igualdad como norma legal.

También puede leer: Matkovic niega que haya pugnas por la Gobernación con el vicegobernador Aguilera

Una acción de cumplimiento, entonces, obligaría a cumplir el mandato del Estatuto cruceño: por orden judicial, el Vicegobernador debería asumir interinamente sus funciones. De resistirse inclusive a este fallo de la justicia, se le activaría otro proceso penal por desobediencia a resoluciones (con procesos de habeas corpus y amparo constitucional) que sanciona a aquél servidor público que no cumpla las resoluciones emitidas en acciones de defensa, con la reclusión de dos a seis años de cárcel (Art.179 bis-Código Penal), lo que agravaría la situación de la segunda autoridad departamental.

Si a pesar de ello no asume y renunciara a su cargo, el Órgano Legislativo departamental puede elegir de entre sus asambleístas (territoriales, indígenas o por población) de la misma agrupación política que ganó las elecciones al nuevo gobernador o gobernadora de manera interina y, temporalmente, hasta que se defina la situación del titular.

En el caso hipotético de que el Gobernador sea sentenciado y se llegue a la figura de “ausencia definitiva” y esto ocurra (que es poco probable) antes de la mitad del periodo constitucional de ese mandato (3 de noviembre de 2023), se deben convocar a nuevas elecciones para la Gobernación cruceña. De lo contrario, el interinato prosigue hasta acabar el periodo de mandato. Por esto, plantear elecciones a estas alturas en la práctica es imposible.

Finalmente, estamos en un Estado Constitucional de Derecho, por tanto, los representantes del poder político departamental y, en su defecto, los operadores de justicia deberán resolver este vacío de poder, porque son exclusivamente esas autoridades cruceñas las que deben definir la situación, bajo la premisa transversal de que ningún servidor público está por encima de la ley o que sus intereses y cálculos políticos de resistencia-conservadora están por encima del mandato de la Constitución Política del Estado.

(*)Israel Quino R. es abogado y periodista

Comparte y opina:

Urge dialogar la igualdad que deseamos como país

Oxfam trabaja a escala global de desde la perspectiva de la igualdad/desigualdad. En el Informe Bolivia que está a punto de presentar, anuncia no pocos debates

El punto es que en la tarea de superar las desigualdades tienen que estar todos: Estado, liderazgos políticos y la misma ciudadanía

Por Iván Bustillos

/ 15 de enero de 2023 / 10:06

Raza Política

El miércoles 18, en La Paz, se presenta el Informe de Oxfam La igualdad posible. Alternativas para imaginar la próxima milla en Bolivia. Se trata de un esfuerzo que reúne dos años de investigación y que plantea, como dice el texto, “repensar la trayectoria del cambio social hacia un futuro con igualdad”, de cómo tras un periodo de “gran redistribución” de la riqueza (2006 a 2019) y el advenimiento de la crisis política de 2019-2020 y la inesperada crisis sanitaria por COVID-19, el país está en su lucha por disminuir las desigualdades económicas, sociales y culturales. La coordinadora del Informe, la economista Verónica Paz Arauco, adelanta el debate que propone el texto: discutir la agenda nacional de lucha por las igualdades en el país.

—El tema es, señala el texto, repensar la trayectoria de la pelea contra las desigualdades.

—Hay tres figuras  que nos ayudan a sintetizar lo que estamos diciendo en el Informe. La primera es la que llamaría la de la gran redistribución, que en el Informe se llama la ‘Igualdad como horizonte’, el momento de un gran salto en la redistribución. A partir de 2006 empieza un proceso de redistribución muy fuerte, impulsada por una acción intencionada del Estado, resultante de una fuerte movilización social y de las organizaciones por la reivindicación de sus derechos. Llegamos a 2019 con grandes logros; pero en medio de eso, ya desde 2015 empezaban a identificarse como desafíos a esa gran redistribución. Hasta 2015, dos cosas ocurren al mismo tiempo: redistribuimos, redujimos la pobreza, pero además, la gente siente cierto optimismo de que estábamos en una sociedad en que se gobernaba más para el pueblo que para algunos poderosos, que había una mayor satisfacción sobre la distribución de la riqueza; pero a partir de 2015, esto empieza a tambalear. La redistribución ya no es tan fácil, el Estado ya no tiene tantos recursos, nuestras políticas públicas, si bien son buenas, ya no son tan renovadas e innovadoras, y empieza a percibirse cierto malestar social.

—Se llega con lo justo; pero sobreviene la crisis.

—Esa es la segunda figura. Ya antes de la crisis de 2019, una de las paradojas de la transformación social que habíamos vivido, era que si bien había grandes avances en redistribución, no todos avanzaban con la misma aceleración, y no todos nos beneficiábamos de la misma manera. Los datos de pobreza, educación y empleo e ingresos, mostraban que en esa trayectoria había brechas persistentes entre la población urbana y rural. Y eso es lo que se agudiza con la crisis. Llegamos  ya desiguales, con algunos logros, pero todavía desiguales, y con la crisis viene un golpe muy fuerte por el que todas estas desigualdades se profundizan y emergen nuevas formas de desigualdad. Entonces, no sólo volvemos a ver que son las mujeres las más rápidamente expulsadas del mercado laboral, que la población informal empieza a perder activos y vender sus bienes para salir de la crisis, sino que además surgen nuevas desigualdades; y éstas son parte de las próximas millas que tenemos que recorrer.

—La crisis desnudó varias desigualdades.

—En educación, por ejemplo, en el Informe mostramos que hay muchas brechas en la calidad del aprendizaje de los niños según el área de residencia; peor si miramos colegios privados y públicos; esta brecha se agudiza por el acceso desigual a las tecnologías de información y comunicación, que aparecen como una nueva causa de profundización de la desigualdad: las próximas millas deberán mirar esta calidad del aprendizaje diferenciado y ver las políticas públicas que resuelvan la ‘brecha digital’, que es algo nuevo.

—Las mujeres fueron las grandes perdedoras…

—Lo propio sucede con las brechas de género. Antes de la pandemia llegábamos con una mayor participación laboral de las mujeres, aunque con brechas todavía muy grandes entre hombres y mujeres, y con la pandemia sale muy fuerte y de manera descarnada la brecha del tiempo que dedicamos mujeres y hombres al trabajo doméstico y de cuidado. Estas brechas han sido tan fuertes que han implicado que las mujeres no accedan con la misma oportunidad a hacer frente al shock que tuvieron en la crisis, y tuvieron que dedicarse de una manera mucho más intensa al cuidado del hogar, de la familia, al trabajo doméstico, rezagando una vez más sus oportunidades de generación de ingresos; esta es una nueva desigualdad que deberíamos ver y es parte de la agenda de las próximas millas.

—¿Retroceso en todo lo logrado?

—Cambió la tendencia. Cuando uno mira los datos de pobreza y  desigualdad, de 2020, claramente la pobreza aumenta, la desigualdad entre ricos y pobres aumenta; las mujeres empiezan a engrosar la población económicamente inactiva, o sea que ni buscan empleo ni trabajan. Pero, a diferencia de otros países, lo que ha ocurrido en Bolivia es que después de la crisis hubo una ligera señal de recuperación; caemos, pero ya los datos de 2021 te muestran una señal de esperanza, de que estuviéramos volviendo al lugar donde estábamos antes de la crisis.

—Ahora, ustedes miden no sólo la desigualdad fáctica, la objetiva, sino también la percepción de la desigualdad, que no es menos. 

—Esa es la tercera figura, la primera es del gran salto, la segunda de las millas y la tercera  son las causas y los sujetos de la indignación. Uno de los datos fuertes es que la desigualdad socioeconómica es lo que más se ha sentido; esta desigualdad está en el imaginario como la principal, pero también aparecen las desigualdades entre grupos, que son dos clivajes que Bolivia tiene como una deuda histórica con la igualdad, son el clivaje de género y el clivaje étnico cultural. En ambos casos se perciben como menores a la socioeconómica, pero cuando indagamos un poco más, encontramos que mucho de la explicación radica en lo que para la gente significa. Para la gente, la desigualdad de género se representa como la violencia, como una violencia machista en distintos ámbitos; en lo étnico cultural, la gente cree que hemos avanzado mucho en el reconocimiento, pero que esta no sería la desigualdad más fuerte, pero también aparece la fuerte persistencia de la discriminación.

—Ahora, la desigualdad y su percepción, cómo la siente la gente apunta directamente a lo político, es discutir lo político.

—Una de las ideas principales del Informe es: reconozcamos la Bolivia que emerge de estos cambios y aceptemos todas estas diferencias en lo que percibimos y en cómo hemos avanzado, y a partir de ese reconocimiento, de mirar lo que está ocurriendo, podemos tratar de construir una sociedad con mayor igualdad, con un horizonte común. Hay como tres protagonistas en esta historia. Este informe no trata de hablarle sólo al Estado, o sólo a los actores políticos o sólo a los ciudadanos. Creemos que este Informe le habla a esos tres actores, al Estado con sus políticas e instituciones más o menos justas y los desafíos que tienen, a los distintos niveles del Estado, central, local, departamental. Le habla también a la ciudadanía, en sus propias percepciones, valores y expectativas sobre qué sociedad, qué igualdad queremos y cómo es la igualdad que soñamos; ¿queremos una igualdad solamente entre ricos y pobres, y no nos importa la igualdad étnico–cultural? ¿Podemos realmente concretar algo con esas diferencias o deberíamos buscar algo más? Pero también le habla a los líderes políticos, y no sólo a los de los partidos sino también a quienes ejercen un liderazgo político, e interpela sus intereses, sus formas de representación, y el agotamiento que puede tener la ciudadanía con una cierta forma de liderazgo. Los cambios que impulsamos y a los que quisiéramos acompañar son los cambios en esas tres dimensiones, en las políticas e instituciones, en los imaginarios y actitudes que tenemos los bolivianos, que tienen que ver con la discriminación y con nuestros valores sobre la igualdad, y también cambios en los liderazgos políticos, en términos de revisar sus intereses y sus agendas particulares.

—Pensar en el poder.

—Es la idea de que la ciudadanía va sentir un mayor bienestar en la medida en que reconozca que los líderes políticos están gobernando en beneficio de todos, esa es la idea de redistribuir el poder, porque eso también incluye igualdad, pero además redistribuirlo a partir de un reconocimiento de que los líderes y el poder político debe estar no concentrado, y que si los procesos de transformación han logrado una cierta redistribución del poder, hoy día puede estar volviéndose a reconcentrar en otros espacios.

—Hay una suerte de agenda por la igualdad que proponen. 

—Marcamos como una posible agenda, y decimos que para salir de esta suerte de parálisis, es necesario repensar esa agenda. Entonces, el primer mensaje es: afiancemos la redistribución que hemos logrado, pero hagámoslo con imaginación, pensemos que los bonos y las transferencias fueron exitosas, pero quizás hay que repensar cómo lograr ahora llegar con otras políticas, por ejemplo, en mujeres, con el tema de cuidado; la acumulación de activos para los sectores informales u otras políticas para que el Estado recaude más recursos, como el impuesto a la riqueza. Segundo, pensemos en las próximas millas, en las exclusiones persistentes; si nosotros no atendemos de manera particular a estas poblaciones que se han rezagado en el proceso de transformación, si no identificamos los retos de una reforma del saneamiento y redistribución de la tierra, es posible que no tengamos un próximo salto; si no logramos políticas específicas para las comunidades rurales indígenas que alcancen a cerrar la brecha que hoy día se mantiene en 50 % pobres rurales frente a 30 % de urbanos, es difícil que cerremos esa brecha. Y el tercer mensaje es: pensemos que los cambios no solamente requieren instituciones clásicas más justas, como pueden ser las políticas públicas o cambios en las normas y políticas novedosas, como la calidad del aprendizaje o el cierre de la brecha digital, sino que también se requieren cambios de actitudes y valores en la población. No vamos a construir una sociedad con igualdad si persisten el racismo y la discriminación. Este es un mensaje alentador, porque sí hay alternativas, opciones, una salida para lograr afianzar ese nuevo camino.

—¿El futuro? 

—Este es un  momento crítico, cuando tenemos que hacer un pequeño cambio de dirección, o afinar la sintonía, de manera que lo que suceda en los próximos años nos devuelva a esa trayectoria de avance hacia la igualdad. No es una agenda fácil, requiere mucha imaginación en nuevos diseños de política, mucha innovación, mucha lectura de lo que está ocurriendo y de cómo lo está viviendo la gente, pero también mucha voluntad política, de pactos renovados, de discutir la Bolivia que queremos y que proyectamos al futuro y la igualdad que deseamos.

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

Comparte y opina: