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martes 19 ene 2021 | Actualizado a 07:57

Trump afirma que el juicio político en su contra despierta ‘una inmensa ira’

En el Congreso se está preparando además un procedimiento de "impeachment" que pasaría a la historia y es probable que hipoteque el posible futuro político de Trump

Foto: AFP

Por AFP

/ 12 de enero de 2021 / 14:46

El presidente Donald Trump consideró este martes que el procedimiento de juicio político en su contra es «absolutamente ridículo» y afirmó que despertó «una inmensa ira» en todo Estados Unidos, antes de volar a Texas para su primera salida desde la toma del Capitolio.

«Esta es realmente la continuación de la mayor cacería de brujas de la historia. Es ridículo, es absolutamente ridículo. Este ‘impeachment’ está causando una ira inmensa», dijo el presidente estadounidense desde los jardines de la Casa Blanca.   «No quiero violencia», agregó en su primera declaración a la prensa desde la asonada del 6 de enero, que dejó cinco muertos y conmocionó a Estados Unidos y al mundo.

Cuando restan ocho días para que deje el poder, el mandatario republicano adoptó un tono combativo, asegurando que su discurso ante sus partidarios antes del asalto al Capitolio fue «totalmente apropiado», y denunciando el «error catastrófico» de las redes sociales, como Twitter y Facebook, al suspenderle su cuenta acusándolo de incitar a la violencia.

En plena tormenta política, el presidente se reunió el lunes con su vicepresidente, Mike Pence, quien -según parece- ha decidido hacer frente común con el mandatario ante los demócratas, rechazando los pedidos para que aparte a Trump del poder invocando la 25ª Enmienda de la Constitución.

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En el Congreso se está preparando además un procedimiento de «impeachment» que pasaría a la historia y es probable que hipoteque el posible futuro político de Trump, quien podría convertirse en el primer presidente de Estados Unidos en ser acusado dos veces en un juicio político.

La Cámara de Representantes considerará la acusación el miércoles y se espera que la vote ese mismo día.

La Casa Blanca dijo que Trump viaja a Alamo, Texas, para «marcar la finalización de más de 400 millas (640 km) de muro fronterizo», lo cual consideró una «promesa cumplida», y para «resaltar los esfuerzos de su gobierno para reformar un sistema de inmigración disfuncional».

Sin embargo, se está muy lejos del «gran, magnífico» muro prometido por Trump en la campaña electoral de 2016.

Del total finalizado, solo unos 20 km han sido construidos en zonas en las que antes no existía ninguna barrera física. El resto corresponde a mejoras o refuerzos de barreras existentes.

Y México nunca pagó por el muro, como había prometido Trump.

Segundo «impeachment»

Con el respaldo de una gran cantidad de demócratas, y con el posible apoyo de republicanos, se espera que la acusación contra Trump se apruebe fácilmente el miércoles.  

El presidente estadounidense ya fue sometido a un «impeachment», cuando la Cámara de Representantes lo acusó en diciembre de 2019 de presionar al mandatario ucraniano para que investigara por presunta corrupción a Joe Biden, actual presidente electo y quien entonces aparecía como su principal rival político. Trump fue finalmente absuelto por el Senado de mayoría republicana.

Tras una eventual nueva acusación de la Cámara Baja, queda la duda sobre el rumbo y el desenlace del juicio que luego tendrá que celebrarse en el Senado, actualmente con mayoría republicana.  

Los demócratas tomarán el control de la Cámara Alta el 20 de enero, pero necesitarán el apoyo de muchos republicanos para lograr la mayoría de dos tercios necesaria para condenar al presidente.

Un juicio político a Trump también correría el riesgo de obstaculizar la acción legislativa de los demócratas al comienzo de la presidencia de Biden, al monopolizar las sesiones del Senado.  

Al mismo tiempo, los demócratas quieren aprobar una resolución el martes por la noche pidiendo al vicepresidente Pence que destituya al presidente de su cargo.  

Mientras no lo saquen del poder, la «complicidad» de los republicanos con Trump, «pondrá en peligro a Estados Unidos», advirtió el lunes la poderosa presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Biden prestará juramento bajo un gran dispositivo de seguridad el 20 de enero, justo en las escaleras del Capitolio, sede del Congreso de Estados Unidos.

Criticado por su demora en enviar a la Guardia Nacional el miércoles pasado, el Pentágono autorizó el despliegue de 15.000 soldados para la ceremonia de investidura.

«No tengo miedo», aseguró Biden el lunes sobre los riesgos de nuevas manifestaciones pro-Trump.

El presidente electo llamó a enjuiciar a todos los implicados en los actos de «insurrección» del miércoles pasado.

Biden tiene grandes retos por delante: enfrentará una pandemia de covid-19 descontrolada, un caótico programa de vacunación, una economía inestable y ahora las secuelas de la violenta oposición política de buena parte de la enorme base de votantes de Trump.

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Lluvias e inundaciones en Bolivia afectan a 13.000 familias

La oficina estatal del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENHAMI) pronosticó que los fuertes temporales se registrarán hasta el próximo fin de semana.

La población de Guanay, en el departamento de La Paz, afectada con una inundación

Por AFP

/ 19 de enero de 2021 / 01:13

Los torrenciales aguaceros en al menos cuatro de los nueve departamentos de Bolivia dejaron desde principios de mes unas 13.000 familias «afectadas y damnificadas», informó este lunes el Viceministerio de Defensa Civil, en un primer balance del año.

«A nivel nacional tenemos contabilizadas alrededor de 13.000 familias que han sido afectadas y damnificadas (…) todos están recibiendo atención», afirmó en conferencia de prensa el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.

En la terminología de defensa civil, afectada es aquella cuyo entorno ha sido perturbado por algún fenómeno climatológico y damnificada es aquella que ha sufrido daño o perjuicio en su salud o sus bienes.

Los departamentos más castigados por los aguaceros son Cochabamba (centro), Chuquisaca (sureste), Beni (noreste) y Tarija (sur).
A principios de mes se registró una torrencial lluvia en la ciudad de Sucre, capital de Chuquisaca, dejando tres muertos, y el último domingo en el municipio de Tiquipaya, Cochabamba, otra persona murió.

En Tiquipaya un granjero, Wenceslao Romero, se quejó de la pérdida de sus 16.000 pollos que murieron ahogados.
El viceministro Calvimontes precisó que en poblados pequeños en esos departamentos se han registrado lluvias que han afectado zonas urbanizadas.

En las redes sociales se publicaron videos, como uno de la localidad de Guanay, en La Paz, con el agua anegando calles y avenidas como si fueran ríos.

La oficina estatal del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENHAMI) pronosticó que los fuertes temporales se registrarán hasta el próximo fin de semana.

La temporada de lluvias en Bolivia se extiende generalmente desde noviembre hasta marzo.

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Kamala Harris, la primera mujer en alcanzar la vicepresidencia de EEUU

Harris, de 56 años, entra a la Casa Blanca tras haber recorrido un camino único. Fue la primera mujer negra en ser elegida fiscal general en California y la primera mujer de ascendencia del sur de Asia en el Senado.

Por AFP

/ 18 de enero de 2021 / 23:30

Kamala Harris romperá uno de los techos de cristal más altos el miércoles cuando preste juramento como la primera vicepresidenta de Estados Unidos, marcando el camino de la Casa Blanca más diversa de la historia.

Como compañera de fórmula del presidente electo, Joe Biden, ayudó a poner fin al turbulento gobierno de Donald Trump. Durante la campaña, Harris lo enfrentó por su manejo caótico de la pandemia, los disturbios por la injusticia racial y sus duras medidas contra la inmigración.

Harris, de 56 años, entra a la Casa Blanca tras haber recorrido un camino único. Fue la primera mujer negra en ser elegida fiscal general en California y la primera mujer de ascendencia del sur de Asia en el Senado.

Como vicepresidenta, estará a un paso de liderar Estados Unidos.

Dado que se espera que Biden, de 78 años, sólo cumpla un mandato, Harris estaría en una posición privilegiada para ganar la nominación a la presidencia del Partido Demócrata cuatro años después.

«Aunque sea la primera mujer en el cargo, no seré la última», dijo Harris en un discurso el 7 de noviembre, el primero después de que las cadenas estadounidenses proyectaran a Biden y Harris como los ganadores sobre Trump y el vicepresidente Mike Pence.

Trump impugnó amargamente los resultados, vendiendo la mentira de que los demócratas sólo ganaron debido a un fraude electoral masivo.

Durante la campaña, habitualmente atacó a Harris, calificándola de «monstruo» después de su debate vicepresidencial de octubre con Pence. Cuando los periodistas le preguntaron al respecto, Harris cortó bruscamente al presidente. «No hago comentarios sobre sus declaraciones infantiles».

Si bien Harris respondió ferozmente durante la campaña, en los últimos dos meses giró hacia los planes que ella y Biden han ido revelando para ayudar a las familias en dificultades y arreglar una economía tambaleante.

«Los primeros 100 días de la administración Biden-Harris se centrarán en conseguir el control de esta pandemia, asegurando que las vacunas se distribuyan de forma equitativa y gratuita para todos», escribió el martes.

Decisiva

Mientras que el trabajo del vicepresidente es a menudo visto como ceremonial, Harris también tendrá un poderoso papel decisivo en el Senado de Estados Unidos.

Gracias a las dos sorprendentes victorias demócratas en la segunda vuelta este mes en el estado Georgia, el Senado estará dividido en partes iguales: 50 demócratas y 50 republicanos.

Eso significa que Harris puede pasar un tiempo considerable en el Capitolio actuando como el voto decisivo sobre distintos temas importantes, desde los nominados judiciales hasta el plan de estímulo de 1,9 billones de dólares de Biden.

Los dos padres de Harris son inmigrantes. Su padre llegó a Estados Unidos desde Jamaica y su madre, ya fallecida, desde India y sus vidas quedaron marcadas por la narrativa del «sueño americano».

Harris nació el 20 de octubre de 1964 en Oakland, California, que entonces era un foco de activismo por los derechos civiles y en contra de la guerra.

Se graduó en la Universidad de Howard, en Washington, un ícono de la cultura negra en Estados Unidos, y ese fue el comienzo de una carrera fulgurante como fiscal, que la llevó a ser elegida dos veces como fiscal de distrito en San Francisco y luego fiscal general de California en 2010.

Pero su discurso de que fue una «fiscal progresista» ha sido cuestionado por críticos que señalan que peleó por mantener condenas injustas y se opuso a reformas en California, como una ley que instaba al fiscal general a investigar los tiroteos en los que estuviera involucrada la policía.

Pero su trabajo fue clave para reunir una base y tener resonancia para lanzar una candidatura exitosa para llegar al Senado en la campaña de 2016, convirtiéndose en la segunda mujer negra en ser elegida para la Cámara Alta.

Su gestión como fiscal general le permitió acercarse a Beau Biden, el hijo fallecido del exvicepresidente, que tenía el mismo cargo que ella en Delaware, y quien murió de cáncer en 2015.

«Yo sé cuanto Beau respetaba a Kamala y su trabajo, y, para ser honesto con ustedes, eso pesó en mi decisión (de elegirla)», indicó Biden durante su primera comparecencia con Harris como compañeros de fórmula.

«Estoy hablando» –

Harris exuda carisma y puede pasar rápidamente de su cálida sonrisa al estilo inquisidor de fiscal que la hizo famosa.

Los extractos de sus cuestionamientos en 2017 al entonces fiscal general, Jeff Sessions, durante una audiencia en el Senado sobre Rusia se hicieron virales.

Harris también chocó con Biden durante el primer debate entre precandidatos demócratas por la oposición del entonces senador a un programa de la década de 1970 de incorporar a niños de minorías a escuelas mayoritariamente blancas para luchar contra la segregación.

«Había un niña en California que era parte de la segunda clase en ser integrada en una escuela pública y era llevada en el bus a esa escuela cada día», dijo en referencia al transporte de los niños a los barrios de las escuelas blancas. «Y esa niña era yo», agregó.

Durante su único debate contra el vicepresidente Mike Pence, Harris levantó su mano mientras él trataba de interrumpirla.

«Señor vicepresidente, estoy hablando, soy yo la que está hablando», le espetó a Pence, logrando silenciarlo.

A Biden también le sirve su imagen de mujer moderna.

Harris no tiene hijos biológicos, pero reclama su papel de como madre de los hijos de su marido, el abogado blanco Douglas Emhoff, quien también participó activamente en la campaña presidencial.

Emhoff se convertirá en el primer «segundo caballero» de Estados Unidos y en el primer cónyuge judío de un vicepresidente de Estados Unidos. (18/01/2021)

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La inmunidad contra el COVID-19 puede ser superior a seis meses

El estudio, llevado a cabo por los investigadores de la Universidad Rockefeller de Nueva York, señala que la memoria celular permite reactivar la protección en caso de una nueva exposición al virus.

Por AFP

/ 18 de enero de 2021 / 23:20

La inmunidad contra el COVID-19 entre los pacientes curados podría durar al menos seis meses, gracias a la memoria celular que permite reactivar la protección en caso de una nueva exposición al virus, según un estudio publicado el lunes.

«Estos resultados sugieren que los individuos que se infectaron con el SARS-CoV-2 pueden potencialmente desarrollar una respuesta [inmunitaria] rápida y eficaz en caso de reexposición», según la revista Nature, que publicó el estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Rockefeller de Nueva York.

Estos examinaron a 87 personas un poco más de un mes después de haberse contagiado y volvieron a hacerlo un poco más de seis meses después. Determinaron que el nivel de anticuerpos producidos por el organismo para defenderse contra la infección disminuía con el tiempo. En cambio, el nivel de los linfocitos B se mantuvo constante.

Estas células, que forman parte de los glóbulos blancos, guardan en su «memoria» las infecciones pasadas, de manera que pueden reactivar la producción de anticuerpos en caso de un nuevo contagio con el mismo agente patógeno.

La cuestión sobre la inmunidad ha sido objeto de muchos estudios desde el inicio de la pandemia hace un año. A principios de enero, otro estudio estadounidense publicado en la revista Science concluyó que la mayoría de enfermos podían quedar inmunizados durante al menos ocho meses, gracias también a la memoria inmunitaria. (18/01/2021)

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Joe Biden impulsa la unidad nacional antes de instalarse en la Casa Blanca

Cuando Biden preste juramento el miércoles al mediodía en la fachada oeste del Capitolio, hasta 25.000 efectivos de la Guardia Nacional patrullarán la ciudad.

Por AFP

/ 18 de enero de 2021 / 22:58

Dos días antes de convertirse en el 46º presidente de Estados Unidos, Joe Biden impulsó el lunes la unidad nacional con tareas de voluntariado, mientras el saliente Donald Trump sigue atrincherado en la Casa Blanca en una capital repleta de tropas y barreras de seguridad.

En el Día de Martin Luther King Jr., un feriado que los estadounidenses dedican tradicionalmente al servicio comunitario, el futuro presidente demócrata participó en la distribución de alimentos para una organización benéfica en Filadelfia.

«El servicio es una forma adecuada de comenzar a sanar, unir y reconstruir este país que amamos», dijo Biden en un video en Twitter.

Pero este gesto del demócrata de 78 años, que simboliza sus pedidos de reconciliación tras cuatro años de polarización política, se enfrenta a la dura realidad de múltiples crisis.

La pandemia de COVID-19 golpea sin tregua a los estadounidenses, la distribución de vacunas trastabilla y la recuperación económica sigue incierta.

Y tras el rechazo de Trump de aceptar su derrota electoral en noviembre, la nación está más dividida y crispada que nunca.

¿Amenaza interna?

Washington sigue conmocionada por el asalto al Capitolio el 6 de enero, cuando simpatizantes de Trump invadieron la sede del Congreso en un intento de invalidar la victoria de Biden.

La toma dejó cinco muertos y provocó la segunda acusación de Trump por parte de la Cámara de Representantes, esta vez por «incitar a la insurrección», luego de ser absuelto por el Senado de otro proceso de juicio político el año pasado.

Cuando Biden preste juramento el miércoles al mediodía en la fachada oeste del Capitolio, hasta 25.000 efectivos de la Guardia Nacional patrullarán la ciudad.

La enorme explanada del «National Mall», donde los estadounidenses suelen acudir en masa para asistir a la ceremonia cada cuatro años, también estará cerrada.

Los puestos de control y las zonas de acceso bloqueado significan que habrá unos pocos invitados. Medidas similares se implementaron en los Capitolios estatales de todo el país, donde las autoridades locales temen provocaciones de grupos de derecha.

Casi 70 manifestantes fueron formalmente acusados de participar en el asalto al Capitolio y cientos de personas están siendo investigadas, entre ellas, legisladores y exmiembros o miembros activos de la policía.

El secretario de Defensa interino dijo que el Ejército y el FBI estaban investigando a los efectivos de la Guardia Nacional, que portan armas, en caso de que alguno representara un riesgo para la seguridad.

«Si bien no tenemos inteligencia que indique una amenaza interna, estamos moviendo cielo y tierra para asegurar la capital», dijo Christopher Miller.

Un ensayo de la ceremonia de investidura debió ser interrumpido el lunes por una «amenaza externa», informó la Policía, aunque luego dijo que había sido una falsa alarma.

El legendario cantante de música country Garth Brooks anunció por otra parte que participará en los actos musicales, en los que ya anunciaron su presencia Lady Gaga y Jennifer Lopez.

Trump sopesa indultos

Trump, que todavía no ha felicitado a Biden ni lo ha invitado a tomar el té en la Oficina Oval como es costumbre, ha estado en gran parte ausente de la escena política en los últimos días.

El lunes, una encuesta de Gallup mostró que Trump dejará el cargo con un 34% de aprobación, su mínimo histórico. Su promedio general del 41% desde que asumió en 2017 también es el más bajo de los índices de aprobación de toda presidencia desde que Gallup comenzó a medirla en 1938.

El mandatario republicano prevé partir temprano el miércoles hacia su residencia en Mar-a-Lago, Florida, convirtiéndose en el primer presidente en no asistir a la juramentación de su sucesor desde Andrew Johnson en 1869.

El helicóptero Marine One lo llevará de la Casa Blanca a la Base Conjunta Andrews para tomar el Air Force One, el avión presidencial que ya no podrá usar a partir del mediodía. Y según reportes de Bloomberg, estaría organizando una despedida militar para sí mismo.

Pero antes, según CNN y otros medios, el multimillonario tiene previsto conceder clemencia a un centenar de personas.

Los posibles indultos más controvertidos serían para Edward Snowden, Julian Assange y el ultraderechista exasesor de Trump, Stephen Bannon.

En los últimos meses, Trump ha indultado a colaboradores y familiares condenados en la investigación por una posible colusión entre Rusia y su equipo de campaña en 2016. Todos tenían en común su falta de cooperación con la justicia.

«¿Y si Trump perdona a los terroristas que irrumpieron en el Capitolio?», se preguntó incluso la líder de los demócratas en el Congreso, Nancy Pelosi.

Aumenta además la especulación sobre si Trump dará el paso sin precedentes, y legalmente turbio, de otorgarse indultos preventivos a sí mismo y a sus hijos, que han sido asesores de campaña y de la Casa Blanca.

Si lo hiciera, sería un final políticamente explosivo para su ya tumultoso mandato y podría generar ira entre los republicanos en el Senado, donde se espera que comience pronto un juicio político en su contra. (18/01/2021)

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Equipo de Biden dice que EEUU no levantará prohibiciones de viaje por COVID-19

A 48 horas de dejar la Casa Blanca, Trump anunció la reapertura de fronteras con parte de Europa y Brasil a partir del 26 de enero.

Jen Psaki, futura portavoz de la Casa Blanca.

Por AFP

/ 18 de enero de 2021 / 22:19

La futura portavoz de la Casa Blanca dijo el lunes que el gobierno de Joe Biden no prevé levantar las restricciones de viaje por COVID-19 a gran parte de Europa y Brasil, contradiciendo la medida que acababa de anunciar el presidente Donald Trump.

«Siguiendo el consejo de nuestro equipo médico, la Administración no tiene la intención de levantar estas restricciones el 26 de enero. De hecho, planeamos fortalecer las medidas de salud pública en torno a los viajes internacionales para mitigar aún más la propagación del covid-19», dijo Jen Psaki en Twitter.

«Con el empeoramiento de la pandemia y el surgimiento de variantes más contagiosas en todo el mundo, este no es el momento de levantar las restricciones a los viajes internacionales», agregó.

Biden será investido el miércoles 20.

Psaki se pronunció pocos minutos después de que Trump anunciara la reapertura de fronteras con parte de Europa y Brasil a partir del 26 de enero, levantando restricciones impuestas en marzo pasado para evitar la propagación del nuevo coronavirus.

«Esta medida es la mejor manera de continuar protegiendo a los estadounidenses del covid-19 al tiempo que permite que los viajes se reanuden de manera segura», dijo Trump, en una declaración emitida por la Casa Blanca.

Trump dijo que las prohibiciones para China e Irán se mantienen vigentes.

Los gubernamentales Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos emitieron el 12 de enero una orden por la cual se requerirá que todos los pasajeros que ingresen vía área al país tengan una prueba de covid-19 negativa.

Esta decisión entrará en vigor el 26 de enero y amplía una limitación ya vigente desde diciembre a Reino Unido, impuesta luego de la aparición allí de una variante del coronavirus considerada más contagiosa.   La transición de mando de Trump a Biden ha sido particularmente tumultuosa.

Trump se negó durante meses a aceptar el resultado de las elecciones del 3 de noviembre, insistiendo sin fundamento en que la votación había sido manipulada en su contra, e ignorando los fallos judiciales que señalaron lo contrario.

 No sólo no felicitó ni se reunió aún con Biden, como es tradicional en Estados Unidos, sino que el mandatario republicano inicialmente negó al equipo demócrata el acceso a fondos y recursos dispuestos por ley para asegurar la instalación ordenada de la administración entrante.

Trump también se convertirá en el primer presidente saliente en 152 años que no asistirá a la ceremonia de investidura de su sucesor. (18/01/2021)

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