Voces

Sunday 29 Jan 2023 | Actualizado a 05:14 AM

Detener los chaqueos

Urge romper el círculo vicioso de quejarse contra los efectos de los chaqueos solo cuando son incontrolables

/ 27 de julio de 2018 / 04:18

El hemisferio norte está atravesando una ola de calor extrema, que además de picos de calor sin precedentes está provocando incendios forestales en varios países europeos, siendo Grecia la nación que más se ha visto afectada hasta ahora, con más de 80 muertos y miles de hectáreas arrasadas por el fuego. Se trata de una durísima advertencia que no debería pasar desapercibida por estos lados.

Y es que, no sobra recordar, si bien en el país se están registrando nevadas y temperaturas muy bajas, estamos ingresando a una nueva fase del ciclo agrícola caracterizada por la preparación de los suelos para las futuras siembras. El problema es que no son pocos los agricultores que realizan este acondicionamiento por intermedio del fuego, a pesar de sus terribles impactos para el medio ambiente y la salud de las personas.

En efecto, las consecuencias de esta práctica, que es tan cómoda como irresponsable, son bastante conocidas por estos lados, siendo las más nocivas los incendios forestales, que destruyen el capital natural del país y los servicios ecológicos que prestan los bosques; y la contaminación de nuestras ciudades, que provocan infecciones respiratorias de creciente complejidad, especialmente entre los niños y ancianos. Por ello, tomando en cuenta las condiciones climáticas actuales, los expertos han alertado que nuestros bosques podrían sufrir incendios incluso más intensos que los registrados en 2010 y en 2016, los años más secos y con mayor superficie quemada que ha tenido la región hasta ahora.

La idea de una temporada de incendios peor a la de 2010 resulta alarmante, considerando que ese año el fuego arrasó más de 6 millones de hectáreas de bosques y pastizales en Bolivia. Frente a este escenario, urge romper el círculo vicioso en el que participan autoridades, medios de comunicación y ciudadanos en general acostumbrados a protestar y rasgarse las vestiduras contra los efectos de los chaqueos cuando no solo son inminentes, sino pero aún,  incontrolables. Lo que necesariamente pasa por tomar acciones para prevenir las quemas.

Para tal efecto, los especialistas sugieren aprovechar la tecnología satelital y los antecedentes respecto de las zonas que tradicionalmente son víctimas del chaqueo y susceptibles de sufrir incendios. Una vez identificadas, se deberían conformar, en coordinación con las FFAA, brigadas temporales de vigilancia y cuerpos de guardaparques, con formación preventiva ambiental, que intervengan en esas regiones, controlen y eviten la extensión de las quemas.  

Asimismo, urge impulsar campañas educativas y articular esfuerzos entre todos los niveles del Estado y sectores de la sociedad civil que resulten en acciones mancomunadas para eliminar el uso del fuego o al menos educar a los agricultores para que sepan cómo minimizar los riesgos de esta nociva práctica. De lo contrario, las quemas y sus efectos se repetirán, al igual que las quejas póstumas que no tienen mayores consecuencias.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Oposición no se escribe en singular

/ 29 de enero de 2023 / 01:31

Se dice que la calidad de un gobierno depende de la calidad de la oposición. Es un aserto de dudosa pertinencia, pero lo invoco para hacer algunas reflexiones sobre la relación entre oficialismo y oposición. El MAS-IPSP controla el gobierno desde 2006, exceptuando un breve interregno (noviembre de 2019 a noviembre de 2020) bajo el mando de la oposición. En ese lapso, “la” oposición —en singular— fue un eufemismo porque después de lograr un objetivo común —la caída de Evo Morales y el desplazamiento del MAS-IPSP del gobierno— los actores institucionales (partidos) y extrainstitucionales (comités cívicos, iglesias, “plataformas”) que formaron parte de una coalición circunstancial optaron por actuar en solitario bajo el supuesto de que, sin Evo Morales, el MAS-IPSP sería irrelevante en las elecciones. Pagaron caro ese error analítico que se reduce a utilizar el vocablo “populismo” para explicar(se) todo y nada. Por eso postularon media docena de candidatos/ as como si se tratara de una disputa interna en las filas del campo opositor pero, ante las circunstancias —y las encuestas— varios se salieron del ruedo para evitar — vano propósito— la victoria del MAS-IPSP en octubre de 2020.

Esa fue la coyuntura ideal para que las fuerzas opositoras se agrupen en torno a una candidatura única y traduzcan su victoria política en noviembre de 2019 en supremacía electoral en los comicios de 2020. Empero optaron por la dispersión y, como consecuencia, los partidos con más trayectoria y consistencia organizativa (Unidad Nacional y Demócratas) quedaron marginados del espacio legislativo y fueron reemplazados por frentes electorales (Comunidad Ciudadana y Creemos) que tienen un derrotero incierto. Hubo remoción de siglas pero se mantuvieron los rasgos de la oposición tradicional: antimasista y neoliberal. Ahora bien, con los resultados de los comicios municipales y departamentales de 2021, el campo opositor se tornó más complejo por la irrupción de fuerzas ajenas a la oposición tradicional y que forman parte del campo nacional-popular (Eva Copa, Damián Condori y los aliados del MTS) o que asumen posturas equidistantes a la polarización entre oficialismo y oposición (vgr. Manfred Reyes Villa, Jhonny Fernández).

En esas circunstancias, ¿qué sentido tiene la convocatoria del cabildo de Santa Cruz para que la oposición (tradicional, supongo) encare un plan de “unidad” para enfrentar al MAS-IPSP en los comicios de 2025? Por ahora, esa convocatoria tiene un carácter meramente reactivo porque no está basada en una propuesta programática. Como dijo Rómulo Calvo: “Queremos una sola candidatura para derrotar a la dictadura. Una sola candidatura para recuperar la libertad y devolver la paz y la justicia”, es decir, se repite la fórmula discursiva de 2019 —libertad vs. dictadura—, pero esa interpelación no es eficaz porque ya no es verosímil y eso explica por qué el “cabildo nacional” se limitó a una región que —unas semanas antes— había aprobado resoluciones referidas a “replantear la relación política de Santa Cruz con el Estado”. En todo caso, resulta positivo que las élites cruceñas opten por transitar del “replanteamiento” a la disputa electoral y que convoquen a la formación de una coalición de la oposición tradicional porque, así, se alejan del rupturismo y apuestan a lo institucional, aunque deben comprender que sus posibilidades electorales no pueden depender del simple rechazo al MAS-IPSP sino de una propuesta alternativa de proyecto político que no sea mero anacronismo. Empero, el tiempo pasa (Pablo Milanés dixit).

Fernando Mayorga es sociólogo.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

La reciprocidad y la codicia

/ 29 de enero de 2023 / 01:27

La chola Caga Trapo y su hermano Tetera eran dos personajes que transitaban por las calles de la zona Norte en los años posteriores a la Guerra del Chaco (1932-1935). Ella se había ganado ese sobrenombre porque usaba ropa lujosa, sombreros Borsalino, adornada siempre con topos, pendientes y anillos de oro en sus dos manos. Arrastraba sus finas polleras barriendo las calles por lo pequeña que se había vuelto, acompañado de su hermano. El tiempo que no perdona a nadie le fue reduciendo de tamaño; los seres humanos no somos sanforizados y nos encogemos por la reducción del líquido sinovial que une las articulaciones. La Caga Trapo nunca se casó porque debía cuidar a su hermano que tenía problemas cognitivos y desconfiaba de sus galanes que se le acercaban atraídos por su riqueza. No era avara, era codiciosa, juntaba dinero y quería más para enjoyarse y comprarse ropa. Era una comerciante exitosa.

Esta historia me contaba mi abuela Olga, mientras molía la jallpahuayca para aderezar el picante surtido que devorábamos antes de visitar la feria de Alasita. Esta visita tenía un propósito: Íbamos a devolver al Iqiku los billetitos illas porque el abuelo decía que tenía suficiente para vivir y le sobraba trabajo, que el resto era codicia y el Iqiku te quita lo que pediste si acumulas sin medida.

La ambición, carente de integridad y de respeto, se convierte en codicia, en apetito insaciable que implica la sobrevaloración de uno mismo y en un deseo egoísta de poseer y consumir. Para la religión católica es un pecado capital por el exceso incontrolable de poseer; así la Biblia advierte: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen y donde ladrones minan y hurtan… No podéis servir a Dios y a las riquezas (Mateo 6:19, 24b).

No es extraño entonces que los primeros que esgrimen la Biblia como escudo, están ocultando su codicia para justificar su voracidad a la hora de encaramarse al poder; lo vivimos de cerca durante el gobierno de facto que resultó ser un asalto a las arcas estatales y legitimado por sacerdotes con sobrepeso.

Estos excesos son impulsados por el sentido fundamental de privación, una necesidad de algo que está ausente o no disponible para nosotros y el deseo ferviente de obtenerlos estimula el afán de romper las normas éticas.

Parte medular de las disputas entre los grupos de partido de gobierno es precisamente la codicia por el poder, encaramados sin compromiso ideológico, privilegian sus intereses personales y debilitan la gestión del presidente al que dicen apoyar.

En la víspera del 24 de enero, muchas personas que visitan la representación del Iqiku en el campo ferial, le hacen llover billetitos illas e intercambian o regalan sus illas e ispallas de casas, semilla de papa, etc. Es la reciprocidad, no la acumulación.

La Alasita y el Iqiku son el preludio al Anata que coincide con el Carnaval originado durante la colonia, es el tiempo de jugar, del goce del cuerpo y el amor, cuando el sol convierte las flores en frutos, producto del esfuerzo humano para alimentar y compartir en el aptaphi, como acto de confraternidad y disfrute de los dones de la Pachamama y el esfuerzo humano.

La Caga Trapo, según el relato de mi abuela, tenía escogidos a un yatiri que ch’allaba y un cura que bendecía sus billetitos de Alasita. Ese dinero simbólico se multiplicaba y cada año repetía el rito. A diferencia de los políticos y burócratas corruptos, esta mítica señora trabajaba duro. Primero murió su hermano Tetera y ella quedó sumida en la pena y también falleció. No tenía hijos ni herederos y, cuando fueron las autoridades a su casa, encontraron habitaciones atiborradas de billetitos de Alasita, de ropa lujosa y una caja fuerte donde estaban sus joyas, que desapareció entre jueces y policías codiciosos. Del dinero de circulación legal no quedaba casi nada. La gente del barrio decía que era la warmi iqiku.

En 2017, esta fiesta ritual fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, pero no es parte del currículo educativo, seguramente porque los niños serán adoctrinados en la reciprocidad y a los grupos oligárquicos no les conviene por razones doctrinales codiciosas.

Édgar Arandia Quiroga es artista y antropólogo.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Dos iniciativas destacables en América Latina

/ 29 de enero de 2023 / 01:23

El complejo tablero mundial de riesgos se examina periódicamente en diferentes foros globales y regionales. Destaca entre ellos el Foro Económico Mundial de Davos, puesto que ahí se reúnen miles de líderes políticos y empresariales de todas las regiones del mundo, junto con los directivos de los principales organismos financieros multilaterales.

En la reunión de principios de este año en Davos, se ha constatado un consenso generalizado en cuanto a la existencia de una crisis global con múltiples dimensiones, con repercusiones de diversa intensidad en los distintos ámbitos y zonas del mundo, que no permite por consiguiente adoptar una única fórmula de interpretación que abarque todos los problemas y se traduzca en una única recomendación de políticas, como solía ser en el pasado. La propia globalización dejó de ser una panacea en dicho evento.

Salvedad hecha de algunas pocas opiniones, se reconoce en efecto la necesidad de que los gobiernos intervengan con financiamiento adicional y políticas efectivas para mitigar las repercusiones del cambio climático, de la crisis alimentaria, de los millones de migrantes, de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro con miras a garantizar seguridad a todos los países, y también para apoyar la reprogramación de la deuda externa en algunos países del Sur Global.

De acuerdo con indicadores de fecha reciente, parece que se hubieran atenuado los niveles de la inflación en algunos países industrializados, aunque existen grandes diferencias en la apreciación sobre las terapias aplicadas contra la inflación y mucho mayores todavía respecto de los riesgos inminentes de una recesión que afectaría al menos a un tercio de las economías del mundo en el curso del presente año.

En el tablero de las mayores incertidumbres se inscriben las consecuencias internacionales de la guerra en Ucrania, de la reorganización del sistema de producción y abastecimientos de hidrocarburos a nivel global y de la polarización política en los Estados Unidos.

Por otra parte, con la suspensión de la política del COVIDcero en China, existen expectativas de un vigoroso retorno de ese país a los mercados de energía, alimentos y minerales, que podrían rebasar largamente la oferta de corto plazo de esos productos en el mundo, lo cual daría un nuevo impulso a la inflación internacional ya existente.

Baste mencionar todos esos aspectos, para comprender que la variedad de vectores geopolíticos, económicos, financieros y tecnológicos que actúan en simultáneo han provocado ya una profunda desorganización del orden internacional, con efectos dispares en términos de regiones, grupos de países y alianzas.

Ante los cambios geopolíticos y las transformaciones tecnológicas en curso, lo menos recomendable consiste en replegarse en una retórica vacía, esperando que la demanda de China vuelva a impulsar la agroindustria y la minería, en lugar de explorar algunas iniciativas con posibilidades de prosperar en el marco de una nueva integración y cooperación en América Latina. Tal es el caso, por ejemplo, del fortalecimiento efectivo del Tratado de Cooperación Amazónico y también de la adopción de un sistema tributario regional incluyente, sostenible y equitativo que impulsa el Gobierno de Colombia.

En ambos casos, está previsto que se lleven a cabo en este año reuniones de consulta y coordinación conducentes a poner en marcha acuerdos vinculantes entre gobiernos, actores estratégicos y organismos financieros. Se trata de dos destacados ejemplos destinados a fortalecer la capacidad negociadora de la región latinoamericana en cuestiones relevantes de la compleja agenda internacional de esta época.

No es lo mismo que se puede decir de la reciente Cumbre de la CELAC en Buenos Aires, cuyos resultados contrastan con la dimensión de los desafíos de América Latina en esta coyuntura.

Horst Grebe es economista.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

El Negro, el Pedro y el Édgar

/ 29 de enero de 2023 / 01:19

Les cuento esto ahora porque acabamos de abrir la caja mágica de la Alasita, pero el accidente ocurrió hace semanas ya. Negro, el más huasito de los cuatro gatos que me adoptaron, osó saltar hasta lo más alto del mueble de la tele y los libros; exactamente donde mi ekeko Pedro decidió establecer su trono, rodeado de las illas e ispallas que protege. Las illas son los cuerpos materiales: los billetes, las casas, los terrenos, los camiones, todo eso que no completa su sentido si no parte de la energía de las ispallas, que son las semillas, que es la vida misma. Sobra el espacio cuando juntamos lo esencial para ser plenamente felices, así que los brazos de este pequeño hombre, sin dificultad, lo abarcan todo y lo hacen posible. Volvamos al gato. En circunstancias poco claras, aparecieron pedazos de yeso, una escoba de miniatura y billetes de Alasita de varios cortes en el piso. No parecía grave. Sí lo era. Volviendo a poner todo en su lugar, quedó al descubierto el brazo faltante de mi buen Pedro. Dejemos el tema pendiente, ya preguntaremos a Édgar Arandia qué hacer, fue él quien nos regaló este ekeko, después de todo. Y justo, che. Édgar aparece vía WhatsApp en los últimos días para comentar una entrevista en el Piedra, papel y tinta. Aprovecho y le propongo una pequeña entrevista sobre el ritual del 24 de enero y, de paso, le informo que el Negro le rompió el brazo al Pedrito. Lo primero que me dice es que no bote el brazo roto. “Tarde”, respondo. “Ucha” leo; me preocupo. ¿Aurasti? El maestro Arandia se compromete a regalarme otro, ch’allado, con el cariño de un compadre. Eso sí, tengo que pedir disculpas a Pedro, devolverlo a la tierra, echarle agua para sellar el desagravio. ¿Dónde? “En el periódico”, sugiere el poeta. Tiene razón, más de un yatiri me recordó que nuestra montaña de Auquisamaña es una poderosa fuente de energía. “No te olvides que por el trabajo que tienes, debes cuidar tu coraza”, insistió. No faltará gente que quiere hacer daño. El nuevo ekeko que lo salvará todo ya está en camino, en su cajita, en la agencia de la calle Loayza, esperando llegar a su casa y que le ponga un lindo nombre.

En el feriado del 22 de enero, esperando la llegada de mi nuevo ekeko, llamo al padrino Arandia y le jalo la lengua para saber más y conectar mejor con este “dios de la abundancia”. No hay una historia oficial. Hay imágenes, hallazgos, hipótesis, mitos, historias que apuntan al lugar de origen, Tiwanaku. Encontraron, una vez que bajaron las aguas, cerca de la isla Titi ( quiere decir felino andino, lo que explica la travesura del gato), ofrendas que incluían a estos enanos jorobados con los penes erectos. Son las representaciones de esta suerte de vigilantes de la administración tiwanacota. El ekeko era como un cura, muy elegante. Velaba por las viudas, por los niños. Acompañaba al Apu, autoridad mayor en los territorios. Su enanismo le otorgó jerarquía. Con el tiempo, se divinizó a los ekekos, atribuyéndoles poderes. Hoy se los asocia con la fecundidad en su sentido más amplio; lo rodeamos de frutas, de choclos, de hojas de coca. Al principio fue un indígena desnudo y estaba acompañado por su pareja (lo de chacha warmi no es un cuento, les cuento); los abrigan las semillas de papa, de maíz, de quinua. Cambió su apariencia pero la colonia no pudo destruirlo y estar cerca de un ekeko sigue garantizando la fecundidad. Cambiaron su apariencia, como los indígenas llegados a la ciudad, se vistieron de cholos, trasladaron su fecha de celebración de diciembre a enero como parte de una negociación después de la derrota de Túpac Katari y Bartolina Sisa. Sin embargo, su entorno negoció para no desaparecer. De llevar las illas e ispallas el 24 de diciembre al niño Jesús, trasladaron los indígenas a enero. No importa, el espíritu es el mismo: Alasita. Según Arandia, el significado no es “comprame” sino “cambiaremos, intercambiaremos”.

¿Qué sentido tiene para ti el ekeko, Édgar? El sentido que le han dado mis abuelos, me asegura. Su abuelo, sastre elegante, sastre bailador, sastre exigente, le repetía al pequeño Arandia que la tierra estaba arrecha, lista para trabajarla. Por eso el ekeko es portador de vida y abundancia no en un acto de magia sino por el camino del trabajo. El marco de este ritual tiene que ser la fiesta. Las plantas oyen. Tiene que haber baile, música, para que las plantas crezcan rápido. Es el tiempo húmedo, femenino, viene el Carnaval y nos hace uno con la Pachamama. El 24 de enero, a mediodía, taypi, el tiempo hembra y macho, salimos a intercambiar nuestras illas e ispallas. En ese momento somos ricos, somos fecundos. Desear, pedir, ser felices sin ser codiciosos es la fórmula de la Alasita. Con esta fórmula le di la bienvenida a mi Ekeko Prudencio y a su pareja, Josefina. Los cuidaré, me cuidarán y se amarán.

Claudia Benavente es doctora en ciencias sociales y stronguista.

Comparte y opina:

Los fideicomisos y la inversión pública

/ 29 de enero de 2023 / 01:15

La política fiscal se operativiza en el presupuesto público, que es la expresión financiera del plan de gobierno y que considera los fideicomisos públicos, herramienta financiera que contribuye a la distribución del gasto, para generar un efecto multiplicador en la reactivación económica, en beneficio de las familias bolivianas.

En ese sentido, el Estado Plurinacional asume un rol protagónico, a través del Modelo Económico Social Comunitario y Productivo (MESCP) y el Plan de Desarrollo Económico y Social 2021-2025 “Reconstruyendo la Economía para Vivir Bien, Hacia la Industrialización con Sustitución de Importaciones”, que van orientados a la maximización de los excedentes y a promover políticas de desarrollo productivo, a partir de la industrialización con sustitución de importaciones, y los fideicomisos contribuyen al cumplimiento de dicho objetivo financiando proyectos de inversión que son ejecutados por diferentes entidades públicas a nivel nacional.

Para una comprensión de qué es un fideicomiso, en términos sencillos, es un contrato jurídico donde una persona (entidad) transfiere recursos (bienes, derechos, entre otros) a otra para que los administre de manera autónoma en beneficio de terceros (entidades públicas). De manera breve se cita fideicomisos públicos que contribuyen al crecimiento económico con el financiamiento de proyectos de inversión.

El Fideicomiso de Apoyo a la Reactivación de la Inversión Pública (FARIP) está destinado a financiar proyectos de inversión pública a las Entidades Territoriales Autónomas (ETA), que desde 2021 y 2022 desembolsó Bs 452 millones, beneficiando a gobiernos autónomos departamentales y municipales.

Las Universidades Públicas Autónomas (UPA) también son favorecidas con un fideicomiso que coadyuva al financiamiento de proyectos de inversión ejecutados por UPA, que a la fecha financió a universidades del sistema universitario, como la construcción del edificio de la carrera de Comunicación Social en la Universidad Técnica de Oruro; la construcción del edificio de la carrera de Ingeniería Civil de la Universidad Autónoma Tomás Frías; la construcción y equipamiento del edificio académico de la carrera de Bioquímica Farmacia; la construcción y equipamiento del edificio académico de la carrera de Ingeniería Agronómica Kenko de la Universidad Nacional Siglo XX; la construcción del Hospital Universitario en Cobija por la Universidad Amazónica de Pando, entre otros proyectos de inversión; el monto alcanza a Bs 46 millones. Otro importante fideicomiso es el que está destinado a financiar proyectos de infraestructura, adquisición de maquinaria y equipo, entre otros, donde el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) es la entidad pública encargada de facilitar créditos accesibles en beneficio de diferentes ETA; el capital colocado asciende a Bs 777 millones.

Los fideicomisos señalados han financiado proyectos de inversión, permitiendo un efecto multiplicador en la economía, es decir a todos los beneficiarios directos o indirectos en la economía. Un claro ejemplo es la construcción de una carretera, que genera un movimiento económico con la compra de los insumos, crea empleo directo e indirecto, fomenta el turismo y una mejor conectividad entre departamentos, municipios, etc. Por lo expuesto, los fideicomisos son esenciales para la economía y la industrialización con la sustitución de importaciones.

Edson Surco Choque es licenciado en Administración de Empresas.

Temas Relacionados

Comparte y opina: