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Monday 27 May 2024 | Actualizado a 03:28 AM

Moody’s: ¿Qué está detrás de la reducción de rating?

La calificación de Moody´s para Bolivia no es sorpresiva, es parte de una estrategia

Jaime Jordán Costantini

/ 17 de julio de 2023 / 09:12

Recientemente Moody´s redujo su calificación del riesgo soberano de Bolivia desde un rating “en revisión” a “negativo”; su argumentación apunta a riesgos de conflictos económicos y políticos en el país. La reacción del Gobierno no se dejó esperar: el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, expresó —el 04/06/2023— que es sintomático que esta baja de calificación emerja después de que Bolivia firmara importantes contratos con empresas chinas y rusas, y el marcado interés estadounidense por el litio.

El negocio de calificación de riesgos es un mercado oligopólico dominado por tres grandes estadounidenses (Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch Ratings) que controlan el 95% del mercado del rating. El daño que eventualmente produce una reducción de rating es que dificulta encontrar créditos en donde EEUU ejerce poder e influencia.

EEUU exportó el sistema de ratings a escala mundial; sin embargo, Europa lo recibió con desconfianza porque favorece abiertamente a las empresas estadounidenses.

Las calificadoras tienen otros negocios; por ejemplo, califican instrumentos financieros que se comercian en los mercados de capital como bonos, acciones y operaciones estructuradas, lo cual crea un conflicto de intereses para las empresas de ratings. Por un lado, contribuyen al financiamiento y, con posterioridad, emiten ratings sobre la misma empresa.

Pero este no es el único caso de conflictos de intereses; por ejemplo, cuando la economía mundial está en auge hay una tendencia a otorgar ratings más favorables y —al mismo tiempo— los honorarios de las calificadoras son más altos. El negocio oligopólico de las calificadoras es altamente lucrativo desde 1970.  El margen de utilidad sobre costos de Moody´s en 2017 fue de 49%.

Este panorama creó episodios de gran escala que dañaron la economía mundial. Recordemos que cuatro días antes de la quiebra de Enron, Moody´s le mantenía ratings positivos. Esta caída representó el escándalo más grande en la historia corporativa de EEUU. Pero no fue la única, le siguieron otras grandes quiebras como WorldCom y el caso más icónico de Lehman&Brothers, que tenía un rating de Standar&Poors altísimo, nada menos que “A”. La quiebra de este importante banco precipitó la gran crisis financiera mundial de 2008.

Este contexto sumergió en el desprestigio al oligopolio de las calificadoras estadounidenses. Una declaración de los dirigentes de Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y del presidente de la Comisión Europea criticó el papel de estas agencias en los productos estructurados y sus conflictos de intereses. A partir de 2013, Europa impuso una nueva legislación para evitar que un mal uso de los ratings llevara a una nueva crisis financiera. Japón y otros países siguieron caminos similares.

El sesgo político de las clasificadoras fue extensamente examinado por el mundo académico. Investigadores estadounidenses (BartaJohnstonCPSFinal.pdf) estudiaron 23 países, entre 1995 y 2014, que recibieron ratings de las tres grandes calificadoras. Los resultados se resumen en lo siguiente: primero, los gobiernos de izquierda tienen mayor probabilidad de recibir ratings negativos que similares de derecha, en parecidas condiciones.

Segundo, este rating se produce justo antes o al inicio de un mandato de izquierda; es decir, antes de que el nuevo gobierno tome medidas tiene ya la presión de un rating negativo, que funciona como una inducción para adoptar políticas ortodoxas en contrasentido con su programa de Gobierno, creando tensiones políticas. El tercer resultado y el más paradójico es que los inversionistas institucionales no seguían las recomendaciones de las calificadoras.

La calificación de Moody´s para Bolivia no es sorpresiva, es parte de una estrategia para afectar, dañar, presionar a un país que no sigue políticas ortodoxas que favorezcan a la industria financiera internacional. La respuesta a estos actos de presión económica contra Bolivia es integrarse financiera y comercialmente a otros bloques económicos como Mercosur, Eurasia y los BRICS. Los acuerdos suscritos con empresas chinas y rusas para la explotación del litio es un paso en esa dirección. A futuro vendrán otros.

(*) Jaime Jordán Costantini es doctor en Economía y docente universitario

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Libertarios: Riqueza para pocos o liberalismo de kínder

La causa libertaria está bastante lejos de ser convincente y no deja de ser un discurso ideológico muy elemental

Jaime Jordán Costantini

/ 14 de mayo de 2024 / 09:39

De pronto emergieron los libertarios en el país, aparentemente emulando a Milei. Los libertarios se basan en su creencia fanática de que las fuerzas de mercado, actuando espontáneamente, crean riqueza sin requerir la participación del Estado.

Las propuestas libertarias para crear abundancia y capital comprenden eliminar impuestos y aranceles, disminuir burocracia, privilegiar al capital extranjero, respetar el derecho a la propiedad. Y el milagro tendrá lugar, la abundancia de capital vendrá.

Estoy plenamente de acuerdo en el respeto a la propiedad privada; es más, creo que la propiedad privada es uno de los fundamentos más maravillosos de la convivencia humana. Toda persona aspira a tener una casa bien montada, un empleo, crear una familia y llevar una vida laboral decente. Pero eso no significa que esté de acuerdo con crear una concentración de propiedad en beneficio de una oligarquía que domine la vida política y económica.

Revise: Instintos básicos e imaginación de la derecha

En este artículo entregaré información adicional sobre la creación de riqueza en la práctica, en base a dos experiencias históricas que ha vivido Bolivia: el período 1986-2005, de políticas neoliberales, y el periodo 2006-2019, donde se coloca de relieve la importancia del Estado.

Vamos a entender por riqueza el stock de capital de una sociedad, definido por un diccionario de economía como “el valor de máquinas y equipos en fábricas, construcciones, medios de transporte de cargas y pasajeros, red vial y ferroviaria, viviendas, redes de agua potable y alcantarillado, tierras habilitadas para la producción agrícola, edificios y otro conjunto de activos que ayudan al proceso productivo”. 

La información sobre stock de capital se encuentra procesada y sintetizada por la Universidad de Groningen, en lo que los economistas popularmente llamamos las tablas de PennWorld. En ellas están las series del stock de capital de Bolivia, entre otros países, a las que se puede acceder en el sitio web: pwt10.01/Penn World Table and Development Center.

Los datos son muy reveladores. Cuando reinaba el libre mercado en la economía boliviana (de 1986 a 2005), la riqueza del país aumentó en $us 39.317 millones, eso significa que en promedio se adicionaban a la riqueza nacional $us 2.069 millones por año. Sin embargo, entre 2006 y 2019, ese incremento fue de $us 100.889 millones, o sea que cada año se agregaban a la riqueza nacional $us 7.761 millones. Lo que quiere decir que entre 2006 y 2019, cada año se aumentó a la riqueza nacional casi cuatro veces más que en la época de libre mercado. Son datos duros y reales, y desmienten las conclusiones libertarias.

¿Esto quiere decir que entre 2006 y 2022 la inversión privada desapareció? ¡No! En esos años la inversión privada fue un 44% de la inversión total, de acuerdo con las cuentas nacionales que elabora el INE. Es de sobra conocida la evidencia de que la dinámica de la inversión pública y privada está relacionada. Un aumento de inversión pública trae  oportunidades para la inversión privada.

¿Eso significa que a los libertarios no les interesa crear riqueza? ¡No! Les interesa muchísimo, pero solo para algunos pocos. ¿Cómo se puede probar este punto? Con el índice Gini de concentración de renta. Este índice sube cuando hay una mayor concentración de la renta. Entre 1990 y 2005, el índice Gini aumentó desde 42 a 58, eso quiere decir que el nivel de concentración de la renta se elevó y, por tanto, la escasa riqueza que se creó fue a parar a pocas manos. Otro indicador es la extrema pobreza que, de acuerdo con el INE, en 2005 comprendía a 38,2% de la población y en 2018 bajó a 15,2%. Los libertarios son bastante buenos para crear pobreza.

Francamente, la causa libertaria está bastante lejos de ser convincente y no deja de ser un discurso ideológico muy elemental y muy apartado de la realidad. Es simplemente una defensa de las élites privilegiadas para crear un sistema económico que acumula capital en su beneficio y crea pobreza para la mayoría.

(*) Jaime Jordán Costantini es doctor en Economía y docente universitario

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Instintos básicos e imaginación de la derecha

La oposición no se atreve a entregar sus propuestas económicas que tiene en mente

Jaime Jordán Costantini

/ 29 de abril de 2024 / 11:59

A partir de marzo de 2023, se manifestó la escasez de dólares en el país y algunos economistas y líderes políticos, sin quererlo, han puesto al descubierto sus intenciones políticas. La expresión más clara fue la edición en las redes sociales del discurso del expresidente Víctor Paz, en agosto de 1985, donde anunció la puesta en marcha el DS 21060. Este discurso fue titulado por los autores como “Bolivia se nos muere 2.0”. ¡Sí! algunos quieren dar a entender que estamos al borde de un proceso híperinflacionario, al igual que en 1985.

En repetidas veces, el Gobierno ha dado a conocer la variación del índice de precios que muestra estabilidad de precios, al margen que en algunas circunstancias se producen alzas puntuales y temporales de precios en algunos productos.

Lea: Los riesgosos caminos de Milei

Nuestra intención es explicar por qué hay fundamentos para la estabilidad de precios, que desde luego es la expresión de un fenómeno monetario, sobre el cual los economistas de oposición callan.

Un punto de partida es explicar que una caída de divisas de las reservas internacionales se traduce en que los tenedores de moneda nacional la entregan al Banco Central de Bolivia (BCB) a cambio de dólares. Muchos preguntarán: ¿Y qué hace el BCB con esos bolivianos? Los coloca en el sector privado o público y si estos dos ítems son superiores a la reducción de reservas internacionales, entonces hay una expansión de dinero que puede elevar los precios.

Para saber lo que realmente ocurrió hay que examinar los factores de expansión y contracción del dinero, información que se encuentra en la tabla número 1.08 del boletín del BCB que tiene los datos de enero a septiembre 2023. Se debe destacar que esta tabla se obtiene de una combinación de los balances del BCB y el sistema bancario a fines de cada mes y, por tanto, son variables de stock a una fecha determinada. Es similar al balance de una empresa que refleja activos y pasivos a fin de año. El BCB y los bancos hacen balances mensuales y en base a esta información se construye la tabla que citamos. Los factores de expansión del dinero son los activos internacionales y el crédito que el BCB otorga a los sectores público y privado.

El análisis es el siguiente: Entre enero y septiembre de 2023, los activos internacionales netos, que son las reservas en dólares expresadas en moneda nacional, se redujeron en Bs 13.880,6 millones. Esa enorme cantidad de dinero en moneda nacional estaba en poder del público y fue a parar a las manos del BCB, que entregó dólares a cambio de los bolivianos.

Por su parte, el instituto emisor aumentó sus créditos al sector público en Bs 14.609 millones y redujo el crédito al sector privado en 4.939,5 millones, con lo cual por ambos conceptos el resultado fue un aumento del crédito entre ambos sectores de 9,670 millones (14.609 millones menos 4.939,5 millones), que es una cifra menor de lo que representaron para el BCB los activos internacionales expresados en bolivianos. Esto significa que en 2023 hubo una reducción de la cantidad de dinero, que explica la estabilidad de precios en 2023 y que es permanente en los tres primeros meses de 2024.

Conclusiones: No puede pensarse en inflación, en la medida en que existe una reducción de la cantidad de dinero. Sugerir que hay en perspectiva una inflación es una enorme incultura económica y pretender que alguien crea esa patraña es un acto insano.

Detrás de esa campaña hay algo más sustantivo sobre lo cual incido. La oposición no se atreve a entregar sus propuestas económicas que tiene en mente, que apuntan a implementar políticas de ajustes brutales como las que se aplican actualmente en Argentina, que entre otros factores ya han generado un 60% de pobreza en ese hermano país.

¿Por qué la oposición de derecha no tiene el coraje de hablar claro? Digan las soluciones para los problemas económicos de Bolivia: ¿aumentar el precio del diésel a Bs 6 el litro, devaluar el boliviano y llevar el tipo de cambio a Bs 10 bolivianos, paralizar la inversión pública en los próximos años, despedir a miles de empleados públicos?

Esto es más honesto y genuino que pasar mensajes como reeditar el discurso del expresidente Paz. Es previsible que desempolvaron el DS 21060 y le pondrán versión 2.0. ¡Qué imaginativos!

(*) Jaime Jordán Costantini es doctor en Economía y docente universitario

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Los riesgosos caminos de Milei

Jaime Jordán Costantini

/ 9 de marzo de 2024 / 03:26

Milei está imbuido por la religiosidad judía, pero además está involucrado con la comunidad judía Lubavitch, un grupo ultraconservador, sionista que opera a escala mundial. El sionismo no es una corriente mayoritaria del pueblo judío, se estima que tan solo hay dos millones de sionistas de una población judía de 16 millones. El grupo Lubavitch es hábil para crear vínculos entre grupos económicos sionistas, apoyar políticos, actividad que está al margen de la espiritualidad judía.

Por tanto, no es sorpresivo que la primera visita internacional de Milei como presidente en ejercicio haya sido precisamente a Israel. Visita que, por cierto, no tuvo gran significación, ya que el país está hondamente preocupado por la guerra en Gaza como para prestar atención al presidente de un país subdesarrollado. Milei consideró esa visita como una oportunidad para apoyar a Israel en su conflicto con los palestinos, y manifestar el alineamiento del nuevo gobierno argentino con Estados Unidos.

Sin embargo, estas intenciones no parecen estar en la dirección correcta, veamos por qué. En primer lugar, porque el presidente Biden ha manifestado su posición en favor de la existencia de un Estado palestino vecino a Israel y la convivencia pacífica entre ambas naciones. Esta propuesta ha sido rechazada por Benjamín Netanyahu, el primer ministro israelí, quien no concuerda con la existencia de un Estado palestino.

En segundo lugar, porque la Argentinian Israeli Collective, que representa la comunidad judía-argentina, desautorizó a Milei declarando lo siguiente: “Repudiamos el uso y abuso de la apropiación de la identidad judía por parte de Milei y decimos, Milei no representa a los judíos. Rechazamos la visita entendiendo que busca profundizar los vínculos con la derecha extremista y mesiánica, lo que solo acentuará los conflictos existentes en la región”.

Por su parte, el grupo armado Hamás escribió un comunicado oficial: «Condenamos y denunciamos enérgicamente el anuncio del presidente de Argentina sobre su intención de trasladar la embajada de su país a la entidad nazi-sionista en Jerusalén ocupada, y consideramos que esto infringe los derechos de nuestro pueblo palestino sobre su tierra y viola las normas del derecho internacional que consideran a Jerusalén como tierra palestina ocupada».

Colocar en extenso ambas citas es importante para demostrar la dinámica contradictoria y altamente conflictiva en que participa Milei. En el pasado, Argentina experimentó actos de violencia en su territorio, con atentados terroristas a la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992, y la Asociación Mutualista Israelí Argentina (AMIA), en 1994.

Lo más preocupante es que la política de Milei no tiene fundamentos que estén en línea con el progreso económico de Argentina. De acuerdo con datos del INDEC, el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la Argentina, las exportaciones al Medio Oriente, Egipto y el Magreb alcanzaron a $us 8.607 millones en 2022 y se tradujeron en un saldo comercial positivo en favor de la Argentina de $us 4.808 millones. Los países musulmanes representan una parte importante de este saldo ($us 6.921 millones en 2022). ¡Nada menos que dos terceras partes! Como complemento se debe destacar que los embarques de productos argentinos a Israel apenas alcanzaron $us 106 millones en el mismo año.

Como puede apreciarse, los caminos escogidos por Milei están llenos de riesgos y no tienen promesas económicas alentadoras. Pero lo más peligroso es que los conflictos del Medio Oriente entrañen la posibilidad de actos violentos para Argentina, como sucedió en el pasado.

Jaime Jordán Costantini es doctor en Economía y docente universitario.

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Consecuencias económicas del bloqueo

El bloqueo liderado por Andrónico Rodríguez en el Senado afecta al crecimiento económico

Jaime Jordán Costantini

/ 2 de febrero de 2024 / 09:18

Bolivia está en una lucha por el poder político y una de las armas que tiene la derecha (Creemos, CC y senadores serviles a Evo Morales) es bloquear iniciativas del Poder Ejecutivo en la Cámara de Senadores. Aparentemente se trata de dañar el desempeño de la economía, para que el Gobierno pierda popularidad y la derecha reconquiste el poder que perdió en la pasada elección presidencial. El deseo más ambicionado por la derecha es que se genere inflación, volatilidad en el mercado cambiario, desempleo y un caos económico para que emerja el Milei Boliviano.

Ilustraré estos efectos considerando el rechazo por parte del Senado a la contratación de créditos externos. Se estima que el Senado impidió que ingresaran al país cerca de 800 millones de dólares de desembolsos de crédito, situación que agravó el ingreso de capitales del exterior, que entre otros efectos podría haber aumentado las restricciones de moneda externa en Bolivia.

Lea también: Bloomberg, prensa y cultura económica

El efecto más directo fue que la agencia de medición de riesgo país Stándar and Poor’s, en su informe del 22 de noviembre de 2023, rebajó el riesgo crediticio de B- a  ‘CCC+’  de sus activos en moneda local y extranjera, informando lo siguiente:

“La perspectiva negativa indica el riesgo de un mayor empeoramiento de la liquidez externa, lo que podría afectar la capacidad del gobierno para pagar plenamente su deuda. Los desacuerdos políticos, incluso dentro de la coalición gobernante, han debilitado la capacidad del gobierno para obtener financiación externa y frenar la erosión de su perfil externo” (Traducción libre del autor ver en https://disclosure.spglobal.com/ratings/en/regulatory).

Pero los efectos no terminan aquí. Si el riesgo del país aumenta, también se incrementan los riesgos de las empresas privadas del país. De acuerdo a las prácticas usuales de las clasificadoras de riesgo, no puede existir una empresa privada que tenga un riesgo menor al riesgo país, por lo que la clasificación de riesgo país se redujo ‘CCC+’ para las empresas bolivianas. Específicamente, los bancos nacionales también incrementan sus riesgos y, por tanto, la obtención de líneas de crédito externas se hace más difícil y en condiciones más onerosas.

Esto también se ve reflejado en un informe de Stándar and Poor`s sobre el sistema bancario.  Lo mismo se puede decir de las primas que las empresas de seguro deben pagar a las re-aseguradoras extranjeras. Evidentemente, el valor de mercado de los bancos nacionales y compañías de seguro disminuye. La cadena del daño llega necesariamente a las pequeñas empresas, que se ven enfrentadas a condiciones de financiamiento más duras, lo que pone en riesgo sus derechos de propiedad sobre sus limitados patrimonios por el efecto de las dificultades en rembolsar créditos. 

¿Qué conclusiones y recomendaciones se pueden hacer? Desde mi perspectiva es necesario tomar cinco iniciativas: Primera, en la esfera pública, el gobierno debe crear un equipo técnico de economistas para evaluar y cuantificar los efectos económicos del bloqueo del Senado. Segunda, este tipo de evaluaciones deben ser difundidas y debatidas en las organizaciones laborales y en los gremios empresariales. Tercera, se deben identificar los sectores populares afectados, que en última instancia sufren las consecuencias de los bloqueos senatoriales. Cuarta, el gobierno debe comunicar al público el doble discurso de sus críticos, que -por un lado- reclaman al gobierno por la falta de dólares y —por la otra— boicotean el desembolso de créditos externos. Finalmente, las organizaciones sociales que representan al pueblo deben movilizarse reclamando sus derechos y reclamando por el daño generado.

El bloqueo liderado por Andrónico Rodríguez en el Senado afecta al crecimiento económico y golpea el patrimonio de los emprendedores más pobres de Bolivia, y eso requiere una respuesta política de los movimientos sociales.

(*) Jaime Jordán Costantini es doctor en Economía y docente universitario

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Bloomberg, prensa y cultura económica

El concepto básico que está en juego es la medición del riesgo país, por lo que en la jerga financiera se conoce como EMBI

Jaime Jordán Costantini

/ 2 de enero de 2024 / 09:44

Bloomberg es una empresa de tecnología de datos del mercado financiero y agencia de noticias de escala mundial. Esta empresa está profundamente inmersa en el espíritu y el pensamiento económico del mercado global del capitalismo occidental.

Recientemente, medios de Bolivia reprodujeron información de Bloomberg, que a consecuencia del triunfo electoral de Milei los bonos soberanos de Argentina bajaron el spread en relación al bono estadounidense, que es libre de riesgo. Esto significó que Bolivia, después de Venezuela, figurase como la inversión de mayor riesgo de América Latina. Daría la impresión de que estamos frente a una hecatombe económica de dimensiones bíblicas. Sin embargo, vale la pena abordar el tema con mayor detalle, explicando qué está detrás de esa publicación de Bloomberg.

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El concepto básico que está en juego es la medición del riesgo país, el cual es evaluado, por lo que en la jerga financiera se conoce como EMBI, que es acrónimo de Emerging Markets Bonds Index o Indicador de Bonos de Mercados Emergentes. Es uno de los  principales indicadores del riesgo país y está calculado por el Banco JP Morgan Chase, que mide la diferencia de tasa de interés que pagan los bonos denominados en dólares, emitidos por países subdesarrollados y los Bonos del Tesoro de Estados Unidos, que se consideran «libres» de riesgo. Esta diferencia que también es denominada spread o swap se expresa en puntos básicos que se abrevian como “pb”. Por ejemplo, 200 pb significa que el gobierno que emitió el bono está pagando 2 puntos porcentuales sobre la tasa de los bonos del tesoro norteamericano. Los bonos más riesgosos pagan un spread mayor, que se entiende que es una compensación por un eventual impago del emisor del bono.

El JP Morgan Chase calcula el EMBI en base a negociaciones diarias de 93 títulos en mercados secundarios y en 21 economías emergentes de mundo. En la muestra de esas economías emergentes están incluidos cuatro países de América Latina: Brasil, Colombia, Chile y México. Como en realidad se utiliza con base a negociaciones en mercados secundarios que comprometen una cantidad significativa de capital especulativo, es usado para evaluar inversiones de activos financieros de medio y corto plazo.

Para tener una idea del orden de magnitud de los bonos soberanos, basta decir que el mercado de bonos soberanos de Argentina es de $us 100.000 millones. Los bonos soberanos de Bolivia son de $us 2.000 millones, eso es 2% del mercado argentino. Por otra parte, la deuda externa de Bolivia en bonos soberanos con relación a su deuda total (que es $us 33.828 millones, con datos a fines de 2022) es altamente irrelevante. Es muy común en los analistas internacionales en bonos soberanos no perder su tiempo en informarse de los bonos soberanos de Bolivia, porque ofrecen pocas oportunidades de operaciones especulativas de negocios lucrativos en un mercado secundario tan poco relevante como el de nuestro país.

Lo paradójico es que Argentina tiene reservas internacionales negativas y el gobierno argentino estableció una medida tan poco “libertaria” de control de cambios. Por el contrario, el gobierno izquierdista de Bolivia tiene reservas internacionales positivas con libertad de cambios y no tiene registrado impago de obligaciones externas.

Hacer una comparación del riesgo de país de los bonos soberanos en Argentina con los de Bolivia y extraer las conclusiones de ese fenómeno es tratar de hacer un estudio sobre la relación que existe entre el peso de una mosca con la de un elefante, no tiene sentido alguno.

La prensa, al informar sobre la noticia de Bloomberg, cumplió cabalmente su obligación con su público, que es informar; no hay nada malo en eso. Es tiempo de ponerse otra tarea y esa es mejorar la cultura económica de su público, de tal forma de entregar información más amplia para contribuir a una mejor comprensión de la información económica.

(*) Jaime Jordán Costantini es doctor en Economía y docente universitario

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