Mía

Nada de malas palabras, por favor

¿Dejarás que las malas palabras te cuesten un ascenso en el trabajo o que inclusive lo pierdas? El impacto es fuerte, no representa únicamente una total falta de respeto, sino potencialmente la consideración de un despido.

Qué sucede cuando dices malas palabras.

Qué sucede cuando dices malas palabras. Foto: Internet

La Razón (Edición Impresa) / PILAR RICHARDSON

00:00 / 27 de agosto de 2018

El uso de las malas palabras en el trabajo, según encuestas y estudios publicados, pone en tela de juicio el profesionalismo de los empleados en un 81%. El lenguaje profano, el lenguaje grosero, es sinónimo de un patrón de conducta que para gerentes, supervisores o directores significa no tener la capacidad de manejar situaciones difíciles; una falta de control, madurez y rendimiento en las relaciones dentro y fuera de la oficina. ¿Será que si pierdes los estribos con una personalidad impulsiva jamás podrías alcanzar un puesto de liderazgo? No solo eso, ¡hasta podrías perder tu trabajo!

Prontamente, te ofrezco cinco puntos que pueden prevenir y detener el mal uso del lenguaje en el lugar de trabajo (y en todas partes).

¿Dejarás que las malas palabras te cuesten un ascenso en el trabajo o que inclusive lo pierdas? El impacto es fuerte, no representa únicamente una total falta de respeto, sino potencialmente la consideración de un despido. Mantén tus emociones equilibradas como un favor a ti mismo y a los que te rodean.

Profesionalismo, ante todo

Cuenta hasta diez o veinte si es necesario, el momento de cólera pasará y al final del día el profesionalismo volverá. Los gerentes buscan eso, profesionalismo; alguien que repetidamente utiliza palabrotas es mayormente propenso a ser 0despedido.

Estilo y cultura

A veces una grosería inofensiva resbala ligeramente por la boca; si esto sucede, maneja la situación con gracia y modestia. Lo que es inaceptable es hacer insinuaciones sobre raza, género, etnicidad o sexualidad. Ten siempre en mente dónde trabajas —el tipo de empresa— y con quiénes te relacionas. La cultura empresarial debe preponderar.

Actitud y control

¿Te frustra la actitud de algunos colegas o jefes?  Ningún lugar de trabajo es perfecto ni la gente es perfecta.  Confróntalos en privado, pero no respondas con la misma actitud utilizando lenguaje profano. Tu actitud debe ser positiva, "las acciones dicen más que las palabras", dice el viejo adagio.

Disculpas, siempre disculpas

La gente que dice algo ofensivo debe disculparse y expresar arrepentimiento. Si has reaccionado negativamente y has pronunciado una de esas palabrotas (#$%^&*), sé sincero y di “lo siento”. Tampoco esperes mucho tiempo, una disculpa de varias horas o peor de días, pierde credibilidad y validez.

Entrenamiento al personal

Los gerentes y supervisores deben dar el ejemplo. Un lenguaje grosero puede parecer “normal” y no causar ningún problema a algunos, mientras que a otros puede ofenderles; por tanto, no solo den el ejemplo, también entrenen a su personal a ser responsables con lo que dicen. Consideren utilizar medidas y políticas disciplinarias por escrito en el manual laboral bajo: “No se permiten malas palabras, por favor”.

* ESCRIBE LA COLUMNA SEÑORA ETIQUETA, DONDE COMPARTE SUS CONOCIMIENTOS SOBRE ETIQUETA Y PROTOCOLO, NORMAS PARA UNA GRATA INTERACCIÓN SOCIAL.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia